 |
 |
PREMIOS NOBEL 2011
Oficina de Información Científica, madri+d
"Ideal de la ciencia. Puesto que vivimos en pleno misterio, luchando contra fuerzas desconocidas, tratemos en lo posible de esclarecerlo. No nos desaliente la consideración de la pobreza de nuestro esfuerzo ante los magnos e innumerables problemas de la vida. Concluida la ardua labor, seremos olvidados, como la semilla en el surco; pero algo nos consolará al considerar que nuestros descendientes nos deberán parte de su dicha y que, gracias a nuestras iniciativas, el mundo, esd ecir, aquella minúscula parte de la Naturaleza, objeto de nuestros afanes, resultará un poco más agradable e inteligible." Santiago Ramón y Cajal. Charlas de café. Pensamientos, anécdotas y confidencias.
(publicación en formato pdf 1,58 Mb)
|
 |
 |
 |
|

 |
 |
Guía del Madrid científico. Ciencia y Corte
Antonio Lafuente.240 pp. Madrid, 1998. (en coedición con Doce Calles y el CSIC) La historia de la región madrileña vista desde su pasado científico y técnico. Desde su constitución en el siglo XVI como sede permanente de la Corte y capital, por tanto, de los territorios que componían el Imperio, la región de Madrid aglutinó las más importantes instituciones científicas y técnicas de tal forma que esta actividad puede considerarse una de sus señas propias de identidad. Esta guía es un viaje intelectual por las instituciones que han conformado el pasado de la región hasta el siglo XVIII: el palacio de El Escorial, la universidad de Alcalá de Henares, el palacio y los jardines de Aranjuez como exponentes del complejo modelo del conocimiento renacentista, la Academia de Matemáticas y el Colegio Imperial de la época barroca y el largo proceso de institucionalización de la ciencia en el siglo XVIII con las Academias, el Real Jardín Botánico, el Hospital General, el Real Observatorio Astronómico y otras instituciones de la Ilustración. El libro cuenta, además, con un excepcional material gráfico de carácter histórico y actual.
|
 |
 |
 |
 |
|
Madrid, Ciencia y Corte
Antonio Lafuente y Javier Moscoso (coedición con CSIC). Madrid, 1999.
Catálogo de la exposición "Madrid, Ciencia y Corte" (Real Jardín Botánico de Madrid, mayo-junio, 1999).
La designación de Madrid como sede de la corte involucró una secuencia imponente de decisiones: la primera, dotarla con escenarios apropiados a la dignidad de sus ocupantes y, en seguida, crear los mecanismos para decidir sobre todos los ámbitos de gobierno de la Monarquía, desde los relativos al control del territorio y sus pobladores, hasta los relacionados con las infraestructuras palaciegas, el aprovechamiento de los recursos naturales, la política fiscal y militar o la publicación de textos que impusieran un canon estético, jurídico o teológico. En pocas palabras, bastaron unas décadas para que la corte fuese transitada por un tropel de técnicos y científicos al servicio de la corona.
|
|

|
|