Identificación de usuarios

Noticias


Las matemáticas hacen falta

"Las asignaturas técnicas, las matemáticas, no hacen ninguna falta: cualquier calculadora u ordenador te lo da todo hecho". La afirmación obviamente no es nuestra, nadie echa piedras a su propio tejado y nosotros somos profesores de matemáticas. Pertenece nada menos que al académico Francisco Rico (El País 25-06-96). Y debe movernos a la reflexión a los que enseñamos matemáticas.


FUENTE | Tribuna Complutense - mi+d
14/12/05
 
Comenarios Enviar a alguien Imprimir
Imprimir en blanco y negro
Compartir noticia

Delicious  Digg  Yahoo meneame


Analicemos un poco esta frase, ya que en su seno se esconde una contradicción y una obviedad, y ambas son relevantes en el contexto de este debate. Por una parte, es contradictoria porque evidentemente si nuestro admirado académico hace esta afirmación, lo que deducimos es que en su mente, con respecto a qué son las matemáticas y para qué le sirven al ciudadano, hay una tremenda confusión o desconocimiento. Lo que demuestra que la formación matemática recibida ha sido bastante superficial y casi seguro que insuficiente. Por tanto, resulta contradictoria ya que al afirmarla demuestra lo contrario de lo que afirma, que hay una carencia de formación matemática en nuestra sociedad, que alcanza incluso a los más altos representantes del mundo académico y de la cultura, y les hace confundirse tan meridianamente.

Por otra parte hay algo obvio en la afirmación de Rico: para él, al menos, para el ejercicio de su profesión, las matemáticas le han resultado inútiles. O dicho de manera más directa, -y este es por cierto un mensaje que la prensa y los medios se empeñan en confirmarnos casi todos los días-: si no se le dan bien las matemáticas no se preocupe, usted puede incluso llegar a ser académico de la Lengua sin necesidad de saber casi nada de matemáticas, no las necesitará.

El debate sobre la utilidad de las matemáticas puede ser un mero ejercicio dialéctico. En demasiadas ocasiones la explicación autojustificativa sobre su utilidad, la visión ensimismada de las matemáticas - los números complejos son importantes, para poder encontrar todas las soluciones de una ecuación, por ejemplo-, o la justificación exclusivamente propedéutica -esto se enseña para que el curso próximo puedas aprender esto otro- son las únicas que proporcionan a sus alumnos los profesores de matemáticas. En otros casos la justificación es meramente selectiva, se declare o no. Aunque en ningún sitio se diga explícitamente, entre otras razones porque sería políticamente incorrecto, se exigen determinados conocimientos de matemáticas reconocidamente inútiles para la formación, por ejemplo, del futuro ingeniero, como forma de hacer desistir a quien no sea capaz de aguantar esa travesía del desierto. Parece que nos empeñemos en hacer cumplir la máxima de la Academia, en este caso la de Platón, en la nuestra es obvio que no figura: que no entre nadie que no sepa matemáticas (sean útiles o no) y si queremos que sean pocos los que terminen entrando, qué mejor manera que exigirles unas matemáticas suficientemente inútiles.

Pero las matemáticas sí que son útiles. Evidentemente no todas las que se enseñan ni siquiera en el ámbito de la secundaria. Encontraríamos muchos tópicos ausentes hoy día del currículo de matemáticas de secundaría, susceptibles de ser enseñados (es decir, de ser aprendidos) y más útiles para el ciudadano que muchos de los que hoy día lo pueblan. Frecuentemente, diríamos incluso que todos los días, encontramos errores graves relacionados con matemáticas elementales en los medios de comunicación. Los buenos profesionales del periodismo, los que contrastan la información que nos ofrecen en sus crónicas a los ciudadanos antes de escribirlas, no suelen ruborizarse cuando confunden 10 con 10.000, ni cuando confunden correlación con causalidad. Unas matemáticas que formen al ciudadano para tomar decisiones más adecuadamente en su vida, para no resultar estafado por cualquier farsante, para defenderse de las infinitas agresiones
que sufren los hombres anuméricos, serían esenciales para todos.

Lamentablemente, el caso de Rico no es único. Un afamado escritor, colaborador habitual de dominical, que, cual Savonarola de la cultura, nos fustiga continuamente a los científicos por nuestra falta de ella, nuestra incoherencia, nuestra falta de educación, se ha adentrado alguna vez con igual furia militante, y con el solo bagaje de su inigualable altura intelectual, en el proceloso universo de la incertidumbre, la probabilidad y el análisis de datos. Parece que el cuidado que se pondría al entrar en cualquier otro ámbito de la cultura no es necesario cuando se trata de la teoría matemática de la probabilidad. Pero lo más triste no es su ignorancia, sino el desprecio descarado que deja traslucir su imprudencia.

Recientemente, se ha vuelto a conceder un premio Nobel en Economía a un matemático, Robert Aumann, que ha dedicado su vida a la Teoría de Juegos (la matematización de los conflictos). La noticia en los medios de difusión españoles tiene dos características: la primera, la escasez (da la impresión de que no se sabe qué decir) y, la segunda, la inseguridad, la imprecisión y la incomprensión hasta al hablar de un modelo tan elemental como el dilema del prisionero, que debería de formar parte de la cultura de todos. Si afirmáramos: Hoy día las asignaturas de letras, la lengua, no hacen ninguna falta: cualquier ordenador (o Internet) te lo da todo hecho y hasta te corrige la ortografía, estaríamos simplemente siendo falaces. Precisamente una adecuada formación matemática nos ayudaría a darnos cuenta de en dónde reside la falacia de tal afirmación. Eso sí, sin matemáticas, Google sería simplemente imposible.

Como propuso José Luis Fernández, profesor del Departamento de Matemáticas de la Universidad Autónoma de Madrid, en la Jornada Matemática del Congreso de los Diputados, con motivo del 2000, Año Mundial de las Matemáticas: «hemos de trasmitir a la sociedad que las matemáticas son hermosas, elegantes, útiles e importantes». Y este «hemos» nos incluye a todos.

Autor:   Francisco Martín Casalderrey (Catedrático de Matemáticas del IES Juan de la Cierva de Madrid) / Juan Tejada (Profesor titular de Estadística e Investigación Operativa de la UCM)





8 comentarios



  8
   Ana Irigoyen | 14/10/2009   Chihuahua, Mexico
 
El problema en México, asi como en muchas partes del mundo, es que hoy todo lo aprendemos y enseñamos sin sentido común, un adolescente sabe usar la computadora o la calculadora pero sin sentido común, un joven sabe usar el auto, pero sin sentido común, un niño aprende las operaciones básicas de matemáticas, pero sin sentido común, una pareja se casa y vive su matrimonio pero sin sentido común, todo los vemos y hacemos sin sentido común, es algo que se ha dejado de enseñar o transmitir, y el sentido común es el que hace que todo tome sentido. Todas las materias que se enseñan en los colegios y universidades (me atrevo a decirlo) es que se enseñan sin sentido común, incluso la fe de muchos es sin sentido común.
¿Qué ha pasado?... Se lo dejo...un simple pensamiento.
Saludos desde México y felicidades!
Añadir un comentario

  7
   josemary oviedo | 20/10/2008
 
quisiera saber sobre la importancia de la matematica para la formacion del nuevo ciudadano
Inicio

  6
   YINETT VARGAS | 19/06/2008
 
me gusta mucho su articulo espero sigan publicando mas informacion
Añadir un comentario

  5
   juan carlos montellano | 24/01/2008
 
pues no entiendo del todo bien sobre este tema por tener 12 años , pero creo que las matematicas si sirven en mi opinion los profesores hacen un buen trabajo pero creo
que nesecitan mas tiempo y mas esfuerzo por que en algunos casos la mayoria de los alumnos no entienden, esta es mi opinion
Inicio

  4
   maribel castro | 07/01/2008
 
Lo felicito primeramente, me parece un articulo acertado, tenemos buenos profesores educado en ese modelo viejo y vacian igual y otra cosa el que s sale de este patron es sacado o apartado.
Como me gustaria que la matematica fuera mas divertida claro no se pierda la concentracion hacerla haci yo diria que nadie te tendria tanto miedo creo que el COCO ya no asusta a los niños para mandarlo a dormir sino el dice MATEMATICA y en un segundo ya esta dormido . . . .
Añadir un comentario

  3
   Martín  | 21/12/2005
 
Me parece un artículo, muy bueno y acertado. Lo único que hace falta decir, es que se necesitan muy buenos profesores que enseñen los primeros pasos de las matemáticas muy bien y que sepan motivar al alumno, para que las estudie con entusiasmo y le gusten.

Los primeros años en la enseñanza son fundamentales. Antiguamente la enseñanza de las matemáticas, como casi todo, se metía en la cabeza a base de palos, como se trata a los burros y de esta manera también salian burros. Por favor, mucho cuidado con los niños en sus primeros
años de colegio.
Inicio

  2
   Francisco Marcos Marín | 19/12/2005
 
Bueno, que a estas alturas alguien haga caso de una impertinencia más de esa antigualla supone un profundo desconocimiento de cuáles son los valores reales de las ciencias del lenguaje en España (no de la propaganda editorial y del terror instaurado por un obsoleto sistema académico apoyado por amistades en las cumbres de la política ignorante.)

Por favor, a ver si eso de "yo soy de Letras" pasa a la historia de una vez. Muchos profesionales de la lengua y la literatura tienen una excelente formación matemática y científica en general, muchos trabajan desde hace años con las computadoras, en términos que el ridículo profesor barcelonés nunca entendería. Es triste que la prensa española no sepa comentar la matematización de los conflictos; pero también lo es que los profesores de matemáticas nio sepan que ese señor es un resto lamentable de un pasado putrefacto y confundan el autobombo con la ciencia. Sólo la cobardía cívica de los españoles mantiene a ese miserable en el podio, especialmente después de los acrósticos del colofón de la edición del Quijote de la RAE, dirigidos contra el director de la institución, sin que nadie tomara las medidas oportunas. No nos insulten recordándonos que las matemáticas hacen falta, ya lo sabemos, desde los griegos: lengua, matemáticas y gimnasia.
Añadir un comentario

  1
   Antonio Pedreira Ríos | 14/12/2005
 
La frase "Las asignaturas técnicas, las matemáticas, no hacen ninguna falta..." citada así, fuera de su contexto, lo primero que me sugiere es que simplemente es una frase sarcástica, una parodia de "La Filosofía es inútil..." y tantas otras similares. Sólo eso.
Inicio


Añada un comentario a esta noticia


Los comentarios de esta noticia han sido cerrados.


 




Texto a buscar:
Tema:
Desde:
Hasta:


 


Nube de tags







Boletín informativo 'diariodeSol'
------- ------------