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Algo parecido les ocurre a los científicos que escudriñan el universo. Con el acelerón de la física en el siglo XX, se diría que restan pocos cabos sueltos, como una teoría unificadora o el archifamoso y esquivo bosón de Higgs, para el que se ha construido la trampa más cara de la historia -el LHC-; y poco más.
Pero la realidad es bien diferente. Del total de masa y energía del universo -conceptos intercambiables, según Einstein-, sólo un 4% ha entrado en el redil de los instrumentos de medida. La manzana de los astrofísicos comprende planetas, estrellas, galaxias, nebulosas, polvo intergaláctico... En fin, lo que cualquiera entendería como materia normal o, más sencillamente, todo. Sólo que este todo deja fuera el 96% del universo.
OSCURIDAD CASI TOTAL
¿Qué más hay en la tarta? En tres palabras, no se sabe. Modelos y observaciones piden que un 22% del verdadero todo sea una materia que no se ve, u oscura. Y si esto es difícil de concebir, el premio a la abstracción se lo lleva el 74% restante, bautizado como energía oscura.
En física no hay que conocer algo para nombrarlo. Un ejemplo: cuando Einstein enunció su relatividad general, tuvo que añadir un factor de corrección para que su universo permaneciera estático y no acabase colapsando por gravitación. Einstein eligió una letra griega -lambda- y lo llamó constante cosmológica.
El problema surgió cuando en 1929 Edwin Hubble certificó que el universo ni es estático ni se contrae; se expande. En 1998, la observación de las supernovas demostró que la expansión se acelera, algo incongruente con la composición del cosmos. Hacía falta otro ingrediente, una fuerza ignota; la energía oscura. Y la ecuación de Einstein estaba allí, con su lambda expansiva. El genio predijo el pedal que acelera el universo.
La última pista llega del telescopio de rayos X Chandra de la NASA. Según anunciaron los científicos y publicarán en Astrophisical Journal, el estudio de docenas de grupos de galaxias corrobora la expansión acelerada. Los investigadores creen que la energía oscura es la constante cosmológica.
Pero hay un problema: al calcular su valor teórico, debería ser 10 elevado a 120 (un decillón de decillones) veces mayor de lo observado, una fuerza absurdamente descomunal que habría pulverizado el universo, lo que no ha ocurrido. Solución: en tres palabras, no se sabe. La tarta aún esconde el 96% de sus secretos.
Autor: Javier Yanes
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| 3 | Antonio Alfonso-Faus | 18/12/2008 | | 'Pero hay un problema: al calcular su valor teórico, debería ser 10 elevado a 120 (un decillón de decillones) veces mayor de lo observado, una fuerza absurdamente descomunal que habría pulverizado el universo, lo que no ha ocurrido.' El 10 elevado a 120 (122 para ser un poco más exactos) proviene de un cambio de escala que no se ha contemplado. La constante cosmológica es inversamente proporcional al cuadrado de la longitud característica, posiblemente del asi llamado radio gravitatorio de las masas. La relación de escala del Universo a la escala de Planck es de 10 elevado a 61. Como es el cuadrado, queda 10 elevado a 122. Hay un cambio de escala clarísimo que produce el error. Antonio Alfonso-Faus
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| | 2 | Antonio Alfonso-Faus | 17/12/2008 | | Tengo 70 años y hace más de 30 años que trabajo en este tema y desde luego no estoy convencido de que el Universo se expande. Creo que el modelo inicial de Einstein, el estático, tiene más ventajas. De todas formas la frase 'El problema surgió cuando en 1929 Edwin Hubble certificó que el universo ni es estático ni se contrae; se expande.' no es correcta en el sentido de que Hubble no 'certificó' nada. Hubble solo constató experimentalmente que la luz proviniente de las galaxias lejanas tenia un desplazamiento hacia el rojo, tanto mayor cuanto más lejos estaba la galaxia. La expansión del Universo podia ser una explicación, pero Hubble sabia y comentó a lo largo de toda su vida que habia otras explicaciones tan válidas como esta. Por otra parte la llamada materia oscura, y la energia oscura, son tan oscuras que no se sabe lo que son. En realidad, de momento, no son más que explicaciones 'ad hoc' sin ninguna corroboración directa. Con un toque un poco humorístico diré que expandir todo el Universo es una empresa harto ambiciosa, aunque grandiosa. Antonio Alfonso-Faus
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| | 1 | Ramón Echánove Tuero | 17/12/2008 | | Tengo 80 años y me considero privilegiado por haber alcanzado la oportunidad de leer esta noticia que convierte al hombre en actor y expectador de 'algo' que le sobrepasa y dignifica. ¿ Es posible mayor grandeza?
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