noticias


¿Cómo muere una lengua?

Aunque parezca complicado, hay un país en el que cantar el himno es casi más difícil que en España. El pasado 11 de junio Sudáfrica inauguró su Mundial y el himno nacional sonó ante millones de telespectadores en todo el mundo. ¿Cuántos se dieron cuenta de que las 80.000 personas que abarrotaban el estadio Soccer City de Johanesburgo tuvieron que cambiar hasta cinco veces de lengua para entonar la canción al unísono?

FUENTE | El País Digital 18/06/2010
 
Comenarios Enviar a alguien Imprimir
Imprimir en blanco y negro
Compartir noticia

Delicious  Digg  Yahoo meneame

¿Cuántos sabían que Sudáfrica tiene 11 lenguas oficiales? ¿Sabías que entre esas nueve lenguas no se encuentra el korana, que según la Unesco no hablan más de seis personas y es un firme candidato a unirse a la lista de idiomas extintos? ¿Cómo sobrevive y cómo muere una lengua?

A principios de este año, medios de todo el mundo celebraron un funeral por el idioma bo cuando la última hablante de esa tribu de las islas Andamán (India) falleció a los 85 años. Sin embargo, la lingüista Colette Grinevald, con cuatro décadas de experiencia de trabajo con lenguas indígenas americanas, pone en duda el concepto de último hablante: "Es un mito para periodistas, nunca se sabe cuál es la última persona que habla una lengua porque los últimos hablantes se esconden al ser una lengua despreciada". Grinevald (Argel, 1947) recuerda los primeros manifiestos a favor del plurilingüismo en los 80 y asegura que los lingüistas llegaron "con 20 años de retraso respecto a los biólogos" en la defensa de la diversidad. De vuelta a 2010, los programas se han multiplicado, pero no está claro que la ayuda sea suficiente y los expertos estiman que más de la mitad de las 6.000 lenguas que se hablan en el mundo están amenazadas.

DE KURDISTÁN A NICARAGUA

"El programa Sorosoro se inició en junio de 2008 tras dos años de reflexión y preparación. Su finalidad es contribuir a la salvaguarda de las lenguas y las culturas en peligro a través de los medios audiovisuales" cuenta Rozenn Milin, directora de esta iniciativa de la Fundación Chirac, la organización creada por el ex presidente francés. Nacida hace medio siglo en la Bretaña francesa, en cuya lengua lanzó una televisión bilingüe pionera en Francia, Milin relata por correo electrónico que se concienció definitivamente sobre la diversidad cultural en un viaje al Kurdistán turco a principios de los 80: "Había un pueblo sin apenas electricidad con un único aparato de televisión en la plaza. Todos miraban el mismo programa: ¡la serie americana Dallas traducida al turco! Eso me provocó vértigo. Era como una señal de alarma".

En esa misma época, las señales de alarma del Kurdistán eran ya un grito desesperado en la selva centroamericana. Grinevald llegó en 1984 a Nicaragua, donde la revolución más linda del mundo cruzó su destino con el del pueblo rama, una comunidad que no llega al millar de personas. "Llegaron llorando al Gobierno sandinista porque habían perdido su lengua. La despreciaban tanto que la habían perdido", cuenta telefónicamente desde Lyon, en cuya Universidad da clases y forma parte del laboratorio Dinámica del Lenguaje. Como este pueblo indígena de la costa atlántica nicaragüense no hablaba castellano sino inglés criollo, los sandinistas pidieron ayuda a Grinevald, entonces profesora en la Universidad de Oregón (EE.UU.).

Un cuarto de siglo después, la hazaña profesional de Grinevald continúa. Su desprecio hacia "el hablante que asume un estatus por ser el último", le ha llevado a despreocuparse por saber si cuando llegó al territorio de los ramas había más o menos de cinco personas capaces de hablar en esa lengua de la familia chibcha. Lo importante es que dio con una: "Los hablantes se escondían, pero busqué y al final encontré una viejecita que la conocía muy bien y estaba dispuesta a enseñarla". De las conversaciones con Miss Nora (fallecida en 2001) hasta hoy, la situación ha cambiado mucho: "Todos quieren aprenderla. Quieren hablar por la calle y que otros los reconozcan como ramas. No es para expresarse sino por identidad, en eso hemos ganado la batalla".

Los jóvenes ramas, como sus padres, no hablan la lengua, pero chapurrean algunas expresiones. "Los europeos creen que rescatar es que vuelva a hablarse como lengua materna, pero hay pocos ejemplos de eso. Los más conocidos son el hebreo y el irlandés. Ambos son proyectos estatales con una inversión enorme", dice Grinevald. Más modesto es el proyecto Turkulka.net, un diccionario online de unas 3.500 palabras. "¡Hasta los japoneses pueden saber que existimos!", exclamaron los ramas al verlo por primera vez.

DIVULGACIÓN EN LA RED

Todo ese trabajo no pasó desapercibido para Sorosoro, que cuenta con Grinevald en su consejo científico y que también ha encontrado en la Red una aliada. "Lo que defendemos, en el fondo, es la idea misma de diversidad, que es necesaria para el ser humano", señala Milin. Su punta de lanza es el portal Sorosoro.org (disponible en español) y que incorpora un canal en Youtube para ver los trabajos de sus equipos de campo. Vídeos como los que acompañan este artículo; en los que Jean Emile y Henriette nos enseñan a contar en punu o a decir los días de la semana en mpongwe, una de las más de 40 lenguas que conviven en Gabón y a la que las previsiones más optimistas atribuyen unos 4.000 hablantes. Sus oyentes potenciales se cuentan ahora, sin embargo, por millones.

La idea, como la de los numerosos recursos online de otras organizaciones similares, es convertir al potencial enemigo en aliado: la Unesco ha alertado en varias ocasiones del peligro para la uniformización cultural que supone Internet, donde el 90% de contenidos se escriben en apenas una docena de lenguas. Y es que la Red refleja lo que es la Humanidad. "Yo creo que alrededor de un 50% de las lenguas actuales no llegarán al siglo XXII", señala Carme Junyent desde la Universidad de Barcelona. Esta profesora de lingüística es una de las pioneras del estudio de lenguas amenazadas en España. En 1992, creó junto con unos alumnos el Grupo de Estudio de Lenguas Amenazadas.

Junyent, a la que cuesta localizar al teléfono en su despacho, describe una actividad frenética que les ha llevado a inventariar unas 300 lenguas con presencia en Cataluña, del catalán a hasta cinco variedades de chino aportadas por la inmigración. Un trabajo desbordante en un grupo de apenas siete personas que nació para promover el estudio de lenguas olvidadas en la facultad. "Fracasamos rotundamente en este sentido", reconoce sin sonar demasiado nostálgica, "en cambio hemos descubierto que en Cataluña se hablan muchas lenguas y se llevan a cabo iniciativas que las dignifican".

INTRÍNSECAMENTE MULTILINGÜES

Las palabras vergüenza y dignidad suenan continuamente en boca de las personas que saben cómo mueren las lenguas. Cómo sus hablantes las matan por vergüenza a usarlas en público. Cómo la presión de otra lengua dominante les hace creer que la suya es menos digna. Sobre esas situaciones recibió una inesperada lección Grinevald cuando estaba casada con un "americano monolingüe" y vivía en EE.UU. Un día, su hijo mayor le dio patadas al salir del cole por hablarle en francés ante sus compañeros. La solución fue ampliar su horizonte: "Cuando cumplieron cuatro y seis años me llevé a mis hijos a Francia y vieron que allí todos hablaban francés. Vieron que yo no era una loca, sino francesa".

"Hay una pequeña falacia: todo el mundo piensa que es mejor hablar una lengua para comunicarse, pero hay casos que contradicen esto" señala Iraide Ibarretxe, profesora de la Universidad de Zaragoza, en la que organizó este mismo año un Curso de lenguas en peligro de desaparición y procesos de revitalización. Las contradicciones son fundamentalmente dos: la tendencia de las lenguas a diversificarse cuando crece la comunidad de hablantes -"La lengua es un ser vivo y va a ir cambiando. Ahora se habla de varios ingleses, no ya solo de británico o americano"- y las capacidades cognitivas del ser humano, que es "intrínsecamente multilingüe" como muestran los habitantes de países como India o Papúa-Nueva Guinea, donde todo el mundo maneja varias lenguas.

Ibarretxe, que es bilingüe en castellano y euskera, cuenta que el curso partió de la idea del otro profesor coordinador, Alberto Hijazo, al entrar en contacto con las lenguas indígenas de California, pero su contenido se adaptó a la situación española. "En Zaragoza estaba el maremágnum de la ley autonómica de lenguas, había mucha desinformación y se pensó que podía ser interesante". El aragonés, con unos 10.000 hablantes, es una de las cuatro lenguas de España que aparecen en el Atlas de la Unesco de lenguas en peligro, junto con asturiano, aranés y euskera. Tanto Junyent como Ibarretxe alertan de que estas iniciativas enmascaran una diversidad lingüística mayor. Para Grinevald, que se considera "medio baturra" porque aprendió español en Zaragoza y visita asiduamente Cataluña desde hace cuatro décadas, el problema de la defensa de lenguas minoritarias en Europa va más allá: "Es interesante que no se traduce en una solidaridad con las lenguas americanas, es una batalla entre élites europeas".

Autor:   José Luis Aranda



   Enlaces de interés
IMDEA Ciencias Sociales
Blog madri+d: Lingüística en la calle
Blog madri+d: La Alegría de las Musas


Prohibida la reproducción de los contenidos de esta noticia sin la autorización de El País Digital



4 comentarios



  4
   Nave | 21/06/2010   Alemania
 
Siguiendo el mismo razonamiento que el del autor del reportaje, podriamos concluir que:
- El compartir la misma moneda en la Union Europea es una perdida de 'diversidad monetaria'. Sin embargo, cualquiera que viaje al extranjero sabe lo fantastico que es no tener que cambiar moneda.
- El acordar las mismas normas para la circulacion por carretera es una perdida de 'diversidad automovilistica'. Este argumento triunfa en UK entre otros lugares.
- El utilizar los mismos estandares de pesos y medidas es una perdida de 'diversidad de medida'. Perdemos es encanto de la conversion de unidades. El metro el kilogramo y el segundo deben de ser simbolos del neoliberalismo, lo que pasa es que todavia no se han dado cuenta.
En resumen, por reduccion al absurdo queda demostrado que el estandarizar es beneficioso. Nadie quiere eliminar lenguas, pero si tuvieramos que elegir entre aprender asturiano o frances, honestamente, todos elegiriamos lo mismo. Lo cual no quiere decir que exista ningun desagrado hacia Asturias (imposible, fantastica tierra), pero el frances amplia mucho mas los horizontes (laborales, culturales, etc).
Por cierto, puede alguien imaginar al dignisimo ultimo hablante de una lengua llamando al hospital para una urgencia? El argumento 'buenista' de protegerle para que su lengua perviva le llevaria al aislamiento, a no integrarse en la sociedad, e incluso poner en riesgo su vida.
Añadir un comentario

  3
   Francisco Marcos-Marín | 19/06/2010   San Antonio, Tejas, Estados Unidos de América
 
Como lingüista con muchos años de experiencia ya me sorprenden muy pocas cosas; pero me llama la atención la persistencia en el error biologicista.
Las lenguas no son organismos vivos, no viven y mueren, son estructuras mentales usadas por un solo tipo de organismos vivos, los seres humanos. En el momento en el que una lengua está codificada, puede usarse cuando un grupo humano quiera. Por eso se han podido volver a usar el hebreo o el irlandés o se puede seguir usando el latín. Hay un componente de artificialidad en esto, como ocurre en el caso del vascuence y otras lenguas: cuando se utiliza una lengua a partir de su codificación, se pierden aquellos aspectos no bien codificados, como los dialectos.
En consecuencia, hablar o dejar de hablar una lengua depende de la libertad humana. Esa libertad puede ejercerse libremente o puede verse sometida a límites, como la libertad de expresión o la de residencia. En la historia abundan los casos de lenguas que se han prohibido; pero son más los casos de lenguas que dejaron de hablar sus usuarios, simplemente porque les interesaba más otra cosa o porque fueron eligiendo entre distintas variantes, cada vez más alejadas de la estructura original: es lo que pasó con el francés o el castellano respecto al latín, un cambio en la selección de estructuras.
Todas las lenguas y dialectos que se hablan en el mundo y que se han hablado proceden de un rasgo común a la especie humana, su capacidad de lenguaje. En el fondo, por tanto, todas las lenguas y dialectos no son sino variantes de una estructura básica, común a todas. Puede decirse, en términos estructurales, que todas las lenguas son simplemente variaciones y permutaciones de una única estructura, que no se realiza en ninguna, ni se puede realizar, de manera plena.
Más todavía, las lenguas no están codificadas en el cerebro de manera ni remotamente parecida a como las codifican los gramáticos o lingüistas en sus libros. Una gramática no es una representación mental de una lengua, no es sino el resultado de utilizar la lengua para estudiar (= categorizar) la lengua. A eso es a lo que se llama 'metalingüística'; pero los seres humanos no tienen otra posibilidad, porque su instrumento de categorización y de comunicación es el lenguaje, estructurado en lenguas concretas.
Como lingüista, tengo que defender profesionalmente la pervivencia de las lenguas, porque lo contrario sería reducir el mercado de trabajo de mi profesión. Como filólogo, es decir, estudioso del concepto, no tengo más remedio que reconocer que lo que importa es que se hable, es decir, que se categorice el mundo y se comunique en una lengua, porque todas las lenguas son iguales (lo mismo da una estructura que otra), aunque no todas sean igual de útiles.
Cuando una comunidad siente que esa lengua ya no le es útil, simplemente la cambia, y debe ser libre para hacerlo. Otra cosa es tiranía.
Las lenguas no mueren, ni viven; viven y viven los hablantes, los seres humanos. Hay que dejarse de esas expresiones biologicistas, son patrañas que buscan confundir a la gente.
Inicio

  2
   Suri Remedhan Sati II | 18/06/2010   Madrid, España
 
Toneladas de ideología, redentorismo primer-mundial, soberbia.
¿La revolución más linda del mundo? Je.


Añadir un comentario

  1
   Antonio Vaquero | 18/06/2010   Madrid, España
 
El fenómeno de la vergüenza se da también en el español.
En Nuevo Mexico (USA) se da este fenómeno dentro del español.  Lo constaté palmariamente en la ciudad ''La española'', con eñe. Allí hay muchos autodenominados españoles, descendientes de los españoles que construyeron, a comienzos del siglo XV, el Camino Real, desde muy cerca de esa ciudad hasta lo que hoy se llama Mexico DF. Los viejos se sienten orgullosos de su ascendencia española y conservan costumbres como hablar en español cuando se tercia, pero sus nietos no. Estos no han seguido la tradición, fundamentalmente por un problema de vergüenza; es decir, para diferenciarse de los ''espaldas mojadas'' y los ''latinos'' en general. Es fácil que en esas familias se llegue a perder.
Este fenómeno, con sus variantes, convendría estudiarlo en el mundo del español, en USA, en paises de América, en Filipinas,...
Inicio


Añada un comentario a esta noticia


Los comentarios de esta noticia han sido cerrados.


 




Texto a buscar:
Tema:
Desde:
Hasta:


 


Nube de tags


startup4cities: cómo convertir la ciudad en un laboratorio de pruebas para los emprendedores startup4cities: cómo convertir la ciudad en un laboratorio de pruebas...

Convocatorias Nacionales

Conferencia Internacional de Patrimonio Cultural y Conflicto Conferencia Internacional...

CSIC-Consejo Superior de...








sonda1@madrimasd.org sonda2@madrimasd.org