Vigilancia tecnológica: Su importancia estratégica en la empresa
D. Antonio Hidalgo Nuchera
Profesor Titular de Organización de
Empresas
E.T.S.Ingenieros Industriales
Universidad Politécnica de Madrid
El porqué de la vigilancia tecnológica
La historia reciente de la industria se encuentra plagada de casos de
empresas que sucumbieron ante la rápida aparición de una nueva tecnología, como fue el
caso de los fabricantes de tubos de vacío que no llegaron a sobrevivir a la aparición
del transistor como componente electrónico. Cualquier empresario, privado o público, ha
mirado a su entorno en mayor o menor medida para ver lo que hacían los demás en el
ámbito tecnológico y poder así analizar si podría afectarle.
En el pasado, conocer los avances tecnológicos era más sencillo como
consecuencia de varios factores entre los que se encontraban el relativamente reducido
tamaño de la comunidad científica y tecnológica, centrada en pocos países, la
existencia de áreas de publicación muy definidas y una lenta velocidad del progreso
técnico, además de que la difusión tecnológica se producía fundamentalmente mediante
la comunicación interpersonal. En la actualidad la situación ha cambiado notablemente de
escenario hacia una mayor complejidad, lo que hace más difícil detectar lo que está
sucediendo. Las principales características de este escenario se resumen en:
Saturación de información como resultado de una sobreproducción
científico-tecnológica.
Fuerte incremento de los costes necesarios para alcanzar el
liderazgo tecnológico, como son los costes de investigación y desarrollo.
Dificultad para estar en contacto con todos los que generan
tecnología, pues la información tecnológica circula a través de los denominados
"cauces invisibles" o se encuentra en documentos que no se distribuyen a través
de los canales de difusión convencionales.
La vigilancia tecnológica implica, ante todo, un estado de ánimo
colectivo que posibilite a la empresa a anticiparse a las oportunidades, prevenir las
amenazas y, en definitiva, evitar una gestión de carácter exclusivamente reactiva. Por
ello, la vigilancia tecnológica no debe reducirse a rastrear novedades procedentes tan
solo de patentes y otras publicaciones científicas, sino que implica situar la novedad en
su contexto, detectar el valor comercial de la misma y prevenir las amenazas tecnológicas
que pueden provenir de las empresas competidoras.
Criterios para implantar la vigilancia tecnológica
La implantación y desarrollo de un sistema de vigilancia tecnológica
en la empresa aportará inputs de gran valor estratégico que repercutirán de
forma positiva en su nivel de desarrollo. De acuerdo con Ashton y Stacey (1995) esta
contribución se define por las siguientes características:
Ayudar a la dirección de los proyectos de innovación tecnológica
en la configuración de su estrategia.
Contribuir a abandonar a tiempo un determinado proyecto de
innovación tecnológica
Permitir incorporar nuevos avances tecnológicos a los propios
productos.
Identificar oportunidades de inversión y comercialización.
Permitir evitar barreras no arancelarias en mercados exteriores.
Identificar socios para colaborar ahorrando costes en I+D y
desarrollos paralelos.
Identificar amenazas potenciales
que puedan suponer pérdida de cuota de mercado.
Analizadas las ventajas que para una empresa se derivan de la
implantación de un sistema de vigilancia tecnológica, es preciso abordar las siguientes
cuestiones fundamentales: identificar las áreas en que quiere estar informada,
estructurar dicha función y organizarla en la empresa. 
Para que la empresa pueda decidir en qué áreas quiere estar bien
informada, así como las variables de las que desea obtener información, pueden
utilizarse diferentes criterios, como por ejemplo los derivados de los factores
determinantes de la competitividad de Porter (1985): clientes, proveedores, productos
sustitutivos y potenciales competidores. Estas áreas son las siguientes:
Area comercial. Abarca al conjunto de clientes y proveedores
pudiendo identificarse nuevos productos desarrollados por los proveedores, necesidades de
los clientes sin satisfacer o la aparición de productos sustitutivos.
Area tecnológica. Abarca a las tecnologías actuales o
emergentes.
Area competitiva. Abarca a los competidores tanto actuales
como potenciales pudiendo detectarse nuevas áreas de negocio, nuevas políticas de
comercialización o determinadas políticas de inversiones.
Area externa. Abarca al conjunto de variables no incluidas
en las áreas anteriores y entre las que desempeñan un papel relevante aquellas que
tienen un carácter institucional y político.
Una vez que se han identificado correctamente las áreas de interés para
la empresa es preciso estructurar la vigilancia tecnológica. De acuerdo con Palop y
Vicente (1994), la función de vigilancia tecnológica en la empresa debe ser focalizada,
sistemática y estructurada. Focalizada por razones de coste, tiempo y objetivos
estratégicos a la selección de indicadores a vigilar, sirviendo de ayuda a la decisión
y a la acción. Sistemática, es decir, organizada metodológicamente con el objetivo de
realizar un seguimiento y una explotación regular de la evolución de los indicadores
elegidos, constituyendo un sistema dinámico que permita asegurar su calidad. Y
estructurada puesto que debe asentarse sobre una organización interna descentralizada
basada en la creación y explotación de redes que permitan garantizar de forma adecuada
la difusión de la información y potenciar su explotación, así como poder reorientar la
función y realizar un seguimiento constante.
Un aspecto relevante en la estructuración de la vigilancia tecnológica
en la empresa es su organización interna. La práctica de centralizar dicha función en
un departamento especializado se considera un error ante la facilidad de derivar en una
fuerte burocracia que hace más rígido el sistema. Es preferible una organización de
carácter descentralizado y participativo a todos los niveles, siendo fundamental para
conseguirlo que el personal se encuentre integrado y motivado. Una organización de este
tipo es la propuesta por Jakobiak (1991) que estructura la vigilancia tecnológica en tres
niveles: observación, análisis y decisión. Cada nivel está formado por una red de
personas que desempeñan diferentes cargos en la empresa y que se reúnen de forma
periódica. En esta organización resulta fundamental organizar foros tecnológicos
estructurados para debatir los avances tecnológicos detectados relevantes a la actividad
de la empresa.
La vigilancia tecnológica como soporte de la función de inteligencia
tecnológica en la empresa.
Por sistema de inteligencia tecnológica se entiende aquella organización
más o menos formalizada dentro de la empresa que posibilita el análisis y la
transformación de toda información tecnológica captada en el entorno de la empresa que
tiene una implicación sobre su actividad y su estrategia, proporcionando la información
precisa que necesita la dirección para tomar decisiones. Esta definición permite
establecer una clara separación respecto a toda aquella otra información interna
derivada de la gestión financiera, productiva y comercial de la empresa, cuya
organización, automatización y sistematización constituye el ámbito de los sistemas de
información.
El desarrollo y utilización de un sistema de inteligencia tecnológica
implica seis fases que constituyen un proceso que incorpora mecanismos de realimentación
respecto a los éxitos y fracasos de la actividad. Estas seis fases son:
Planificación de actividades.
Recogida de datos.
Análisis de datos.
Difusión de la información.
Utilización de resultados.
Evaluación del funcionamiento.
La efectividad del sistema de inteligencia tecnológica se basa en la
identificación precisa de las necesidades de información de los usuarios y la cuidadosa
recopilación y análisis de la información. Al ser los destinatarios de la información
los beneficiarios últimos del sistema de inteligencia, sus requisitos e intereses deben
servir de guía básica en su definición. Por ello, el primer nivel de la planificación
es la identificación de las necesidades de información de los usuarios del sistema de
inteligencia tecnológica, lo que implica un conjunto de entrevistas directas con los
mismos que permitan establecer, con suficiente nivel de detalle, la utilidad potencial de
la información y las fuentes más fiables de recogida (Cuadro 1).
El segundo nivel de la planificación implica la identificación de las
áreas tecnológicas que son críticas para el éxito a largo plazo, las cuales pueden ser
seleccionadas por un conjunto de tests que incluyan preguntas tales como la frecuencia de
uso de una tecnología en una gama de productos, la contribución de la tecnología a
incrementar el valor añadido de la organización o el papel de la tecnología para
satisfacer las necesidades del cliente.
Cuadro 1
Usuarios del sistema de inteligencia tecnológica y necesidades de
información
| USUARIO |
INFORMACION |
| Científicos/Ingenieros |
Objetivos técnicos de I+D
Estrategias de diseño de productos y procesos
Métodos de fabricación
Resultados de I+D
Contactos con técnicos e investigadores |
| Directores Técnicos |
Estrategias de
I+D/adquisición Programas de inversiones |
| Directores de Marketing |
Ventas de productos
Precios y costes |
| Directores Generales |
Contactos con técnicos e
investigadores Anuncios de alianzas estratégicas, nuevos productos, desarrollos
tecnológicos |
Reguladores |
Objetivos y financiación
de Planes Nacionales de I+D Nuevos enfoques de los programas de I+D |
Fuente: Ashton y Stacey, 1995
La elección de las fuentes de información tecnológica depende de
factores tales como el ámbito de actuación de la empresa interesada, el nivel de los
fondos disponibles, las necesidades de los usuarios del sistema de inteligencia y el grado
de esfuerzo que se aplique al proyecto. Las fuentes de información pueden ser formales o
informales y de carácter personal o electrónicas (Cuadro 2).
Cuadro 2
Principales fuentes de información tecnológica
| OBSERVACIONES "IN SITU" |
Instalaciones industriales
Pruebas de equipos o componentes |
| EXPERTOS |
Contactos profesionales
Consultores
Reuniones informales |
| LITERATURA TÉCNICA |
Publicaciones nacionales y
extranjeras Documentos no publicados
Ponencias y comunicaciones de congresos, conferencias
Patentes |
| CONTACTOS A NIVEL ORGANIZATIVO |
Ferias Reuniones
Asociarse a organizaciones |
Fuente: Ashton y Stacey, 1995
La fase de análisis es la más compleja y difícil de todas las que
constituyen el sistema de inteligencia tecnológica puesto que existen pocas formas de
estandarizar los análisis y un amplio rango de herramientas y enfoques para desarrollar
el proceso. Las técnicas y herramientas utilizadas para el análisis dependerán de las
características de los datos recogidos y permitirán realizar recomendaciones para su
distribución a los usuarios. El proceso de análisis debe incluir también la evaluación
de la veracidad, actualidad e integridad de los datos utilizados.
La información procesada puede ser entregada a los usuarios de diversas
formas: informes, presentaciones formales, correo electrónico, vía oral informal, etc.
El método a utilizar dependerá de la naturaleza de la información a distribuir, del
coste de distribución, de la urgencia y de las preferencias del receptor. En esta fase es
crucial utilizar sistemas de realimentación que permitan obtener las observaciones de los
usuarios de la información entregada y poder mejorar tanto ésta como los métodos de
comunicación. Finalizado el análisis de los resultados es necesario salvaguardar la
información obtenida, por lo que resulta imprescindible la redacción de las
especificaciones de protección y control de todo el proceso garantizando así los
intereses de la empresa.
Una vez que la información tecnológica ha sido analizada y difundida
entre los responsables de la toma de decisiones en la organización, la recomendación se
dirige hacia la utilización de la misma para acciones específicas o simplemente a su
almacenamiento para incrementar el stock de conocimientos de la organización y ser
utilizada en futuras acciones. Por último, el sistema de inteligencia tecnológica
debe ser evaluado periódicamente para confirmar si cumple sus objetivos y, en última
instancia, si proporciona beneficios a la empresa. El propósito de la evaluación es
mejorar las futuras acciones haciendo que estén más cerca de las necesidades reales de
la organización y tratar de clasificar las necesidades de los responsables de adoptar las
decisiones.
Bibliografía:
Ashton, W.; Stacey, G. (1995) "Technical intelligence in business:
understanding technology threats and opportunities". Journal of Technology
Management, Vol.10, nº 1.
Escorsa, P.; Martínez, V. (1994) "La detección del avance de la
tecnología mediante mapas". Boletín de Estudios Económicos, Bilbao, nº
152.
Jakobiak, F. (1991). Practique de la veille technologique. Les
Editions d'Organisation, Paris.
Morcillo, P. (1997). Dirección estratégica de la tecnología e
innovación, Civitas, Madrid.
Palop, F.; Vicente, J.M. (1994). "Estructura de la vigilancia".
Master en Gestión de la Ciencia y la Tecnología, Universidad Carlos III, Madrid.
Pavón, J.; Hidalgo, A.. (1997). Gestión e Innovación. Un enfoque
estratégico. Pirámide, Madrid.
Porter, M. (1985). Competitive advantage. The Free Press, New York.

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