Ir al sumario de este número
Ir al índice general de revistas
Ir a la página principal de Madrimasd
Página anterior
Página siguiente

 

Una empresa de altos vuelos: GMV

 

Descripción de la empresa

Grupo Mecánica del Vuelo (GMV, S.A.) es un grupo empresarial fundado en 1984 con un origen universitario a partir de la Cátedra de Mecánica del Vuelo -pionera en España- de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Aeronáutica de la Universidad Politécnica de Madrid. Su capital social se halla repartido entre inversores privados españoles, y su sede se encuentra en el Parque Tecnológico de Madrid (Tres Cantos, Madrid). También dispone de instalaciones en el Parque Tecnológico de Castilla y León (Boecillo, Valladolid), que han supuesto una inversión superior a los 600 millones de pesetas para desarrollar las actividades de la filial GMV Sistemas S.A.

Su facturación en 1997 superó ampliamente los 2.000 millones de pesetas, mientras que su plantilla está integrada por 220 empleados, de los cuales el 80% posee titulación superior.

La actividad de GMV se concentra en el sector aeroespacial, en el que ha alcanzado un alto nivel de competencia, como prueba el hecho de haber sido reconocida como Centro de Excelencia por la Agencia Espacial Europea (ESA). Este reconocimiento es fruto de una amplia serie de proyectos encargados por la Agencia, comenzando en 1985 con un contrato relativo al desarrollo y mantenimiento de herramientas de software para el análisis de misiones espaciales.

Los estudios y servicios de ingeniería que ofrece GMV se refieren a distintas actividades de los sectores aeroespacial (Análisis de misión, AOCS / GNC, Software de control embarcado, Centros de control y proceso de datos, y GNSS), telemático (Proceso de datos, Gestión de redes y Soluciones globales para INTERNET), defensa (Simulación de sistemas de armas, Navegación por satélite, Posicionamiento preciso, y Software embarcado), transporte (Sistemas de navegación y localización, Simuladores, Sistemas de información para planificación y operación de medios) e industrial (Control avanzado, Automatización, y Diagnóstico y supervisión). En torno al 70% de la facturación total de GMV procede del sector aeroespacial.

 

Algunos proyectos destacados de GMV

Su orientación original hacia el sector aeroespacial, que se ha visto recompensada con su reconocimiento como Centro de Excelencia en Mecánica Orbital por la ESA, se concreta en una importante actividad como contratista principal y subcontratista. Así, ha desarrollado diferentes proyectos para entidades internacionales tales como EUTELSAT y EUMETSAT. Sus principales competencias afloran en el desarrollo de Análisis de Misión que realiza por encargo de la ESA dentro de diferentes programas (Rosetta, Sonda Espacial Giotto, Satélite de Exploración Solar SOHO / Cluster, Proyecto HERMES ...).

Otro de sus ámbitos de actuación destacados se refiere al Software embarcado y para centros de control. En estos últimos, realiza estudios sobre nuevos conceptos y estrategias para el control y operación de naves espaciales, planificación y ejecución del subsistema de dinámica de vuelo (órbitas, cálculo de maniobras,...), diseño de sensores y procesamiento de sus datos, así como un amplio abanico de actividades de apoyo como por ejemplo las relativas al entrenamiento de operadores de tales sistemas y puesta en marcha de simuladores.

Otra de las áreas de crecimiento principales de GMV se vincula con la localización vía satélite.

En este campo, desarrolla proyectos basados tanto en el Sistema GPS de Posicionamiento Global operado por el Departamento de Defensa estadounidense, como su equivalente ruso (GLONASS). El GPS consta de veinticuatro satélites que orbitan la Tierra a 20.200 km. de altura con un periodo de 12 horas. Emiten un código de libre acceso y otro restringido a usuarios militares autorizados. Mediante un receptor adecuado, el sistema permite determinar la posición de objetos con una precisión de 100 metros. GMV aplica la técnica de posicionamiento GPS diferencial, que permite obtener precisiones de un orden de magnitud de 1 metro. Las aplicaciones prácticas del GPS (además de los usos tradicionales de navegación marítima y aérea) consisten en cartografía, guiado de vehículos para su aterrizaje, ayuda a la explotación de flotas de transporte terrestre, así como servicios de seguridad.

Entre las aplicaciones desarrolladas en este contexto por GMV destacan contratos referidos a sistemas de ayuda a la explotación de transportes urbanos en Murcia y Valladolid, de los vehículos de la policía municipal de Gavá (Barcelona) y las máquinas quitanieves que operan en la autopista A-15 (Navarra). Mención especial merece el sistema de aproximación por GPS para el aterrizaje naval en el portaaeronaves Príncipe de Asturias, buque insignia de la Armada española.

En las aplicaciones para vehículos terrestres, los sistemas desarrollados permiten comprobar la posición y estado del móvil, verificar el cumplimiento de horarios y rutas, facilitar la rápida toma de decisiones para solventar anomalías y disponer de una potente herramienta para el análisis del funcionamiento del servicio (índices de puntualidad, volúmenes de pasajeros, velocidades medias alcanzadas, etc.).

 

GMV como empresa innovadora

La actividad empresarial de GMV arranca de una misión que establece claramente la necesidad de dominar un conjunto de tecnologías para permitir que sus aplicaciones prácticas garanticen ventajas competitivas para sus clientes.

Este claro empeño innovador lleva a la empresa a un esfuerzo continuo por encontrar desarrollos rentables de proyectos tecnológicos avanzados, lo que constituye la esencia de su planteamiento estratégico. Esta vinculación estrecha entre unas actividades impulsadas por el sector público (desarrollos en los sectores aeroespacial y de defensa) con una serie de objetivos alejados, en principio, de la actividad empresarial cotidiana, y aquellas otras que presentan una oportunidad de negocio clara para empresas concretas caracteriza a GMV y la coloca en posición de alcanzar el liderazgo en la interrelación entre la investigación pura y el desarrollo aplicado.

Esta vinculación se construye a partir de un conjunto de trabajadores motivados y con un elevado nivel formativo medio. GMV, como señala D. Enrique Revilla, su Secretario general, enlaza el mundo universitario y el empresarial ofreciendo becas de formación a estudiantes con el objetivo de incorporarlos a la empresa. Criterio relevante para tal incorporación –además, obviamente, de los niveles de competencia profesional alcanzados- es el conjunto de actitudes que harán posible una correcta adaptación del mismo al equipo en el que deba realizar su trabajo. De este modo, la empresa está sentando una de las premisas para el desenvolvimiento del aprendizaje organizativo, que, como es sabido, constituye una de las herramientas directivas fundamentales en nuestros días. Este concepto permite a la empresa una adaptación cada vez más precisa al entorno competitivo, al hacer factible el perfeccionamiento de las competencias tecnológicas, personales y organizativas por ella controladas.

 

Ir a la página anterior  Ir al sumario de este número  Ir a la página siguiente