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LA INNOVACION Y SU IMPACTO EN EL MUNDO DE LA PEQUEÑA Y MEDIANA EMPRESA.

 

Francisco MARIN PEREZ

Presidente de ELIOP, S.A.

 

Tras destacar la importancia y los principales efectos que tiene para las pequeñas y medianas empresas el desarrollo de la innovación, Francisco Marín Pérez analiza el papel de los poderes públicos y, en concreto, las iniciativas planteadas desde la Unión Europea. En este sentido, el autor presenta, de forma detallada, el Primer Plan de Acción de la Unión Europea elaborado en 1997 con sus correspondientes recomendaciones que deberán ser aprobadas en un próximo Consejo de Ministros.

 

Afortunadamente en los últimos tiempos se ha producido una intensificación en el debate sobre el papel que juega la innovación en la carrera competitiva de las empresas y , como extensión, en la sociedad en su conjunto. Actores significativos de ese debate son, entre otros muchos, la Comisión Europea animada por la Comisaria Edith Cresson, la fundación española COTEC y la Asociación Española de Nuevas Tecnologías (AENTEC) en su papel de miembro de la Federación de las PYMES europeas de Alta Tecnología.

 

La acción de innovar ha tenido múltiples acepciones dependiendo del tiempo y del enfoque social de cada época. Centrados en el ámbito empresarial y retomando una definición con solera, la dada por el economista francés J.B. Say (1800), en aquellos años se definía la actividad innovadora como aquella que cambiaba recursos de una zona de bajo rendimiento a otra de alta productividad. Era esta definición, como se puede deducir de la sencillez de su exposición, una expresión explícita de mejora, pero sin matizar en detalles, métodos, principios, etc.

 

Desde 1800 hasta nuestros días, esta actividad de mejora ha experimentado los impactos sociales de las culturas que impregnan las sociedades donde se hace realidad la acción empresarial. Por ello, si hoy hubiera que definir la innovación, sería más adecuado remitirse a la que se encuentra en los libros anuales de COTEC y que la nomina como la acción que mejora la competitividad de las empresas y, por lo tanto, su aptitud para evolucionar de forma rentable en una economía de mercado.

 

Como se puede deducir de estas dos definiciones, alejadas casi doscientos años, estamos ante dos horizontes semejantes en su finalidad, pero con un mayor número de ingredientes en la formulación actual, mucho más matizado y con más vectores, más protagonistas, más interés social en suma. Pese al importante tránsito recorrido, todo lo que se diga en estos momentos sobre la innovación se tiene que seguir entendiendo en clave de transitoriedad pues su propia dinámica de revisión de lo existente, de mejora continua impide la consolidación a largo plazo de los resultados, quedándonos satisfechos, por ahora, con disponer de métodos firmes, compromisos cada vez más amplios y más consensuados por todos los que tienen algo que decir al respecto. Queremos reproducir en los próximo párrafos las acciones más explícitas en ese proceso inacabado y en permanente revisión.

 

EL PAPEL DE LA UNION EUROPEA EN EL DEBATE SOBRE INNOVACION

 

Desde los primeros años 90, la Comisión Europea ha forzado a un debate en profundidad sobre el papel de la innovación en la determinación de la posición de los países miembros en relación a nuestros competidores más preclaros y, en concreto, a los Estados Unidos de América del Norte. Comenzó el debate con la formalización de un Libro Verde a finales de 1995 cuyo contenido ha servido para un importante número de encuentros entre políticos, empresarios, sociólogos, científicos, técnicos , etc. preocupados por conseguir un primer plan de acciones que elimine, entre otras, las causas de la bien identificada "paradoja europea". En efecto, el viejo continente produce, en cantidad y calidad, un número interesante de elementos de base científica comparables, y en algunos casos superiores, a los del país del dólar. Sin embargo, la distancia entre las propuestas industriales y de servicios, consecuencia de estos avances científicos, es profunda entre nuestras empresas y las de los EEUU.

 

Los principales objetivos que se detectaban en el Libro Verde, aspectos que deberían orientar las acciones concretas, son los siguientes:

 

1.- Orientar más la investigación hacia la innovación.

2.- Fortalecer los recursos humanos en pro de la innovación.

3.- Mejorar las condiciones de financiación de la innovación.

4.- Crear un entorno jurídico y normativo favorable a la innovación.

5.- Hacer evolucionar el papel y las modalidades de acción de las

Para desarrollar cada uno de estos objetivos se apuntaban trece vías de acción con más de ciento treinta propuestas concretas. El alcance de este artículo no permite desarrollar el tema en toda su profundidad, pero, por la relevancia de los significados, sí merece reproducir en el cuadro 1 las acciones que se contenían en el mencionado Libro Verde:

 

Cuadro 1

Vía de acción nº 1.- Incrementar la alerta y la prospectiva tecnológicas.

Vía de acción nº 2.- Una mejor orientación de la investigación hacia la innovación.

Vía de acción nº 3.- Desarrollar la formación inicial y permanente.

Vía de acción nº 4.- Favorecer la movilidad de estudiantes e investigadores.

Vía de acción nº 5.- Ayudar a la concienciación sobre los efectos beneficiosos de la innovación.

Vía de acción nº 6.- Mejorar la financiación de la innovación.

Vía de acción nº 7.- Instaurar una fiscalidad favorable a la innovación.

Vía de acción nº 8.- Fomentar la propiedad intelectual e industrial.

Vía de acción nº 9.- Simplificar las formalidades administrativas.

Vía de acción nº 10.- Un entorno jurídico y reglamentario favorable a la innovación.

Vía de acción nº 11.- Desarrollar las acciones de "inteligencia económica"

Vía de acción nº 12.- Fomentar la innovación en las empresas, particularmente en las PYME, y reforzar la dimensión regional de la innovación.

Vía de acción nº 13.- Renovar la intervención pública en favor de la innovación.

 

PRIMER PLAN DE ACCIÓN DE LA UNIÓN EUROPEA PARA LA INNOVACIÓN: EL PAPEL DE LAS PYMES INNOVADORAS.

 

Como consecuencia de los debates que generó el Libro Verde, la Comisión Europea aprobó el Primer Plan de Acción para la Innovación en 1997. Entre otras muchas acciones en él contenidas, se ha señalado, por su relevancia, el papel protagonista de la creación de nuevas empresas innovadoras de alta tecnología, como elemento determinante a la vez de la creación de empleo y de la riqueza. Para desarrollar este aspectos en concreto, y bajo la tutela de la señora Cresson, tres grupos de trabajo han elaborado un conjunto de recomendaciones que se han ido gestando en las reuniones mantenidas en París y Luxemburgo a lo largo de 1998. En ellas se han identificado como los factores más influyentes en el proceso de las empresas para innovar y crecer los siguientes:

 

1.- Facilitar su acceso a los conocimientos y a las competencias.

2.- Mejorar los accesos a la financiación.

3.- Facilitar los accesos al mercado.

4.- Mejorar el entorno cultural alrededor de la innovación.

 

En el Foro de Viena, desarrollado los pasados días 12 y 13 de Noviembre, con relación a las conclusiones anteriores y la asistencia de varios cientos de especialistas de todos los países de la Unión, se han aprobado las principales recomendaciones a elevar al Consejo de Ministros de Diciembre de 1998 que determinará, de forma muy sensible, los programas comunitarios en la materia, especialmente los contenidos en el V Programa Marco orientado a las actividades de Investigación y Desarrollo.

 

De forma muy resumida se da a continuación una lista de los aspectos más destacables aprobados en cada uno de los cuatro apartados anteriores:

 

1. Accesos a las competencias y a los conocimientos:

 

  • Mejorar el tratamiento fiscal de las "STOCKS OPTIONS" como medida que permita la fidelización de los gestores y ejecutivos de las empresas innovadoras.

 

  • Facilitar la movilidad transnacional de los PLANES DE PENSIONES para favorecer la movilidad y el reclutamiento de los gestores dentro de la U.E.

 

  • Facilitar la existencia de soluciones "MULTI-SALARIAT" que permitan compartir gestores cualificados por distintas PYMES innovadoras.

 

  • Fomentar los sistemas que den opción a la TUTORIA por parte de expertos reconocidos sobre experiencias en sus fases de concepción.

 

  • Orientar las ayudas financieras más allá de las propias de la I+D, comprendiendo en las mismas otros enfoques tales como informaciones de mercado, experiencias de referencia, casos de buenas prácticas, etc.

 

  • Primar la participación de las PYMES innovadoras en los nuevos Programas Europeos.

 

  • Reducir y simplificar todo lo relativo a los Derechos de la Propiedad Intelectual. Se recomienda considerar la posibilidad del uso de una sola lengua en las patentes simplificadas como método para abaratar y simplificar el proceso burocrático.

 

  • Fomentar la existencia de redes de servicios, en los niveles locales o regionales, que permitan la prestación a las PYMES innovadoras de aquellos servicios de marketing, exportación o asesoría tecnológica.

 

2. Accesos a la Financiación

 

  • Apoyar con distintas modalidades de financiación las distintas fases de gestación y desarrollo de la innovación. Dar a las operaciones de Capital riesgo en Europa su verdadero sentido fundacional.

 

  • Destinar una parte reservada de los Concursos Europeos de I+D para las PYMES innovadoras.

 

  • Mejorar los criterios de evaluación con los que se evalúan las operaciones de Capital riesgo en la U.E. aproximándolos a los existentes en Estados Unidos.

 

  • Incentivar la creación de fondos cooperativos que apoyen, especialmente en los ámbitos local y regional, las experiencias innovadoras.

 

  • Facilitar la cooperación entre los distintos actores de la innovación (empresarios, gestores, investigadores) implementando figuras de financiación cooperativa entre ellos superadoras de las ya existentes "Stock Options"

 

  • Animar la creación de nuevos mercados de valores para compañías de alto crecimiento, a semejanza de los existentes en USA.

 

  • Incentivar los métodos para facilitar la inversión de fondos de pensiones, compañías de seguros de vida, etc., en PYMES que no coticen en bolsa pero que dispongan de proyectos innovadores necesitados de recursos financieros para su desarrollo.

 

  • Reducir las barreras y costes previos implícitos en la consideración de una operación de Capital riesgo.

 

3. Accesos a los mercados

 

  • Continuar con el esfuerzo regulador necesario para convertir el mercado de la U.E. en un único mercado, anulando las barreras de entrada existentes en los distintos países, especialmente sensibles para las PYMES innovadoras.

 

  • Desarrollar aquellas medidas, similares a las existentes en Estados Unidos con la "SMALL BUSSINES ACT2", que priman la participación de PYMES innovadoras en concursos públicos.

 

  • Incluir en los capítulos que se financian con fondos públicos aquellos trabajos orientados a los análisis de mercado, marketing relacional, etc.

 

  • Facilitar el acceso a las bases de datos existentes en los organismos públicos sobre oportunidades de mercado, estudios de la demanda, etc., permitiendo su uso reglado por parte de las PYMES innovadoras.

 

  • Animar a los grandes grupos industriales a la cooperación para reforzarla así con las experiencias innovadoras, especialmente en sus etapas más tempranas.

 

  • Expandir y animar la formación de "clusters" empresariales en los niveles locales y regionales que permitan la apertura de nuevos mercados para las experiencias innovadoras.

 

  • Considerar las ventajas que suponen la incorporación de fuentes de financiación capital riesgo de fuera de la U.E. para la penetración en nuevos mercados.

 

4. Entorno favorable a la innovación

 

  • Animar el espíritu emprendedor atacando especialmnte los aspectos culturales que han creado imágenes distorsionadas del papel social del innovador empresarial.

 

  • Crear redes de asociaciones europeas que faciliten el intercambio de experiencias, mercados, etc. entre las distintas empresas innovadoras europeas.

 

  • Promocionar aquellas experiencias de empresarios innovadores que hayan tenido éxito en sus experiencias como modo de animar el alumbramiento de nuevas vocaciones emprendedoras.

 

  • Establecer premios europeos para los mejores planes de negocios emulando otras experiencias de difusión masiva de buenas prácticas.

 

  • Promocionar la cultura accionarial animando a los propios gestores y trabajadores a participar en sus propias experiencias innovadoras.

 

  • Acortar los tiempos de demora en los pagos comerciales como método para reducir las tensiones financieras de las compañías.

 

  • Cambiar el sistema de "castigo de fallo" implícito en las legislaciones de las quiebras empresariales para pasar a mecanismos que animen el riesgo y la innovación.

 

LA SITUACION ESPAÑOLA: EL PAPEL DE LAS EMPRESAS Y LAS ASOCIACIONES

 

En nuestro país, el debate sobre la innovación se lleva a cabo desde múltiples observatorios, siendo destacable la falta de unificación de criterios, la diversidad de enfoques, el mantenimiento de viejos esquemas que enfrentan a la academia con la industria, etc. Todo esto desde una posición de distancia en nuestras cifras dedicadas a la I+D que representan, según el último estudio de COTEC, un tercio de la media registrada por los países de la OCDE y por los de la UE. Por lo tanto, en un escenario de retraso y dispersión sería más urgente la toma de acciones concretas y coordinadas con las que nuestros socios comunitarios van a llevar a cabo siguiendo las reglas dadas en apartados anteriores.

 

Para poder avanzar en este sentido, las empresas deberían dedicar más y mejores recursos a renovar sus productos y procedimientos para elevar el porcentaje que ocupamos en la tarta innovadora del país, aún hoy a expensas, sobre todo, y dentro de sus limitaciones de las aportaciones del sector público. Esta falta de papel protagonista de la empresa no es achacable a nadie más que a nosotros mismos, aunque sí cabe reclamar de los poderes públicos que no se pongan obstáculos, sino lo contrario, que se apoye la creación de un nuevo tejido empresarial innovador. En este aspecto, no está de más preguntarse si las medidas anunciadas por el Ministerio de Industria, en el entorno del anuncio de la próxima ley de la innovación, sobre el papel relevante de la fiscalidad como apoyo a la innovación, positivas en sí mismas, no serán insuficientes y mucho menos convenientes para alumbrar las primeras etapas de gestación y desarrollo del numeroso ejército de PYMES innovadoras que deberemos procrear en un futuro inmediato si queremos salir de la situación presente. No es a través de más multinacionales y de más inversiones multimillonarias de los espacios exteriores como se van a nivelar nuestras cifras con el resto de los países europeos. Debemos confiar en la capacidad de creación de nuevas unidades innovadoras, hoy en las mentes de los universitarios y científicos españoles, que, unida a nuevas facilidades del capital riesgo y a la extensión de las labores de mentorización y formación en las técnicas de gestión, cambien el tejido empresarial español de la misma forma que lo van a hacer, al menos intentar, nuestros colegas de la Unión. Por favor, pongamos los medios para que la siembra y la posterior cosecha no se agoste por falta de invernaderos inteligentes.

 

Un medio para que este proceso tenga sentido y se pueda llevar a cabo de forma ordenada es que las asociaciones empresariales orientadas al mundo de las PYMES tecnológicas tengan una acogida en el seno de la administración española como herramientas de difusión y canalización de las acciones de promoción. AENTEC es una asociación que quiere jugar ese papel y para hacerlo más fructífero se ha constituido como miembro fundador de la primera FEDERACIÓN DE PYMES TECNÓLOGICAS EUROPEAS que, junto con otros ocho países miembros, reúne a más de 1400 empresas de ese corte.

 

Unificando las experiencia propias, las de las empresas de AENTEC junto con las europeas de la Federación y el conjunto de iniciativas de la UE, tendremos la posibilidad de subirnos al carro de la Europa que, desde la plataforma del Euro, quiere recuperar el terreno perdido frente a los EE.UU. No seamos ciegos, no hay otra salida: innovar, cooperar, exportar. Esas son las claves del futuro y, desde hace años, los lemas del reducido grupo de PYMES españolas de AENTEC.

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