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Con otro aire
Diez reglas para impedir la innovación
Una actitud poco receptiva en materia de creatividad e innovación por
parte de las empresas hipoteca el crecimiento futuro de las mismas. Ciertos directivos
manifiestan con demasiada asiduidad su natural aversión por el cambio tecnológico
recurriendo a frases sentenciadoras ante ideas "revolucionarias" propuestas por
empleados. A este respecto, Rosabeth Moss Kanter -The Change Master, 1983- enuncia
las siguientes diez reglas para impedir la innovación:
- Considere con la máxima desconfianza cualquier idea nueva que venga de abajo: primero,
porque es nueva; segundo, porque viene de abajo.
- Establezca que las personas que necesiten su autorización para poder actuar deban
solicitar antes las firmas de otros varios escalones jerárquicos.
- Solicite a los departamentos y a los individuos que discutan y critiquen las propuestas
de los demás (de esa forma se ahorra el apuro de tener que decidir y bastará con elegir
al superviviente).
- Dé curso libre a las críticas y guárdese los elogios (así se mantiene despabilada a
la gente). Hágales saber que pueden terminar en la calle en cualquier momento.
- Valore la identificación de problemas como síntoma de un fracaso; que la gente se
acostumbre a no venirle con pegas cuando algo no funcione en los departamentos.
- Controle todo de cerca. Asegúrese que se hace recuento de todo lo que puede recontarse
y numerarse.
- Tome en secreto las decisiones de reorganización y cambio de políticas y divúlguelas
por sorpresa (eso también sirve para despabilar a la gente).
- Que toda petición de información esté plenamente justificada, y que esa información
no vaya a parar a manos de cualquiera (no sea que la información caiga en manos
inoportunas).
- En nombre de la delegación de atribuciones y la participación, deje a los mandos
intermedios la responsabilidad de los despidos, los traslados y demás decisiones
conflictivas que usted tome; y procure que las pongan en práctica sin demora.
- Y por encima de todo no olvide que ustedes, los de arriba, son los únicos que saben lo
que realmente importa para la empresa.

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