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Entrar en «Máquinas y almas» es encontrarse con un mundo fantástico, donde el arte cobra vida, se desarrolla, se contempla y hasta interactúa con los visitantes. Esqueletos de animales que caminan, espejos que imitan a sus espectadores, obras de arte dinámicas con ferrofluidos y esculturas de luz se revelan entre las salas. La exposición se compone de dos secciones, donde exponen renombrados artistas del siglo XXI como Theo Jansen, Daniel Rozin y Paul Friedlander.
Los diecisiete equipos de creadores exploran de qué manera se enfrenta el artista contemporáneo a la encrucijada entre arte, tecnología y ciencia. El uso de esta tecnología digital es el punto en común que se encuentra en todos los artistas que exponen en las dos salas, donde se plantea «una relación distinta entre obras, espectadores y espacio», afirma José Luis de Vicente, comisario de la muestra junto con Montxo Algora.
ESCULTURAS DE LUZ
Una de las obras más atractivas de la exposición son las esculturas de luz de Paul Friedlander. Apasionado por la astronomía y la física, el británico lleva más de dos décadas investigando toda clase de tecnologías y procedimientos con el fin de hacer de la luz una materia maleable y flexible que pueda adquirir cualquier forma y volumen. Sus conocimientos en física cuántica y teorías de cuerdas generan una sensación mágica de arte futurista.
El popular escultor cinético Theo Jansen participa con uno de sus esqueletos de animales hechos con tubos amarillos para instalaciones eléctricas. Estos caminan por la playa sin usar combustibles, sólo impulsados por el viento.
ESPEJOS MECÁNICOS
Daniel Canogar, conocido por sus sistemas de multiproyección, muestra unos espejos mecánicos que tienen la peculiaridad de reaccionar con la presencia del espectador. A través de su obra se puede tener una percepción indirecta del «yo». El sistema se basa en la utilización de cámaras ocultas que transmiten en tiempo real la imagen del visitante, simulando estar al frente de un espejo.
Entre otras piezas, en una sección con muros blancos se descubre la obra de Vuk Cosic, el primer artista de Internet que acuñó el término «net.art»; la crítica del cineasta alemán Harun Farocki al consumismo a través de la final del Mundial de Fútbol de 2006 entre Francia e Italia; y el proyecto «Urban Space Station», que explora la forma de aislar las emisiones de dióxido de carbono de los edificios.
Autor: Vanessa Job Valle
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