|
Y es especialmente maligna la caída, aunque sea leve, en la inversión pública, por su contagio a la inversión privada, acuciada además por la crisis. Y es particularmente trágica, con el agravante de la sequía también en la financiación de proyectos en I+D, para un ya importante número de empresas que en los últimos años habían apostado por el I+D como base de su actividad. Pero aún lo están pasando aquellas pymes inversoras en innovación. Dejarlas ahora en la estacada es dar la puntilla a un esfuerzo de muchos años que será muy difícil recuperar. Por eso es especialmente triste ver el ejemplo que da el Gobierno de Rodríguez Zapatero recortando el gasto en I+D». Quien así habla es un empresario que apostó, y le ha ido muy bien, por invertir en I+D y que a pesar de la crisis lo seguirá haciendo.
Y como él un creciente número de empresas, a las que se sumaron en 2008 un 2,6% más. Aún así apenas son poco más del dos por mil del total de empresas españolas, que, además de otras medidas -laborales, fiscales, formación... - creen que el I+D debe ser la principal baza para ser competitivas.
Según las últimas cifras dadas a conocer por el INE, en el pasado año el gasto privado en I+D llegó a los 8.097 millones de euros, un 8,3% más que en el año anterior, y ejecutó el 55% del total de gasto y financió el 45%. El resto lo hicieron las administraciones públicas, que lo aumentaron un 13,8%. Cifras lejos aún de las de los países más desarrollados. Por eso es más grave frenar ahora ese aumento sostenido en los últimos años. Por la labor entre otros de Cotec. Que cunda el ejemplo.
Autor: Amancio Fernández
|