Así será el mundo después del coronavirus según 99 expertos de todos los ámbitos

Se trata de una de las preguntas más comunes en los últimos meses. Pero nunca antes alguien se había ocupado de reunir las respuestas de tantas personas de prestigio

Una de las imágenes más vistas y compartidas en la pasada cuarentena del mes de marzo de 2020, si el lector recuerda, es una en la que aparecía proyectada en la fachada lateral de una casa la frase: "No volveremos a la normalidad porque la normalidad era el problema". La pandemia fue un hecho tan drástico en la vida de todos los seres humanos del planeta que fue fácil suponer que, después de ella, el mundo ya no sería igual. Y así efectivamente está sucediendo, pues habiendo pasado ya casi un año desde que comenzara, todavía somos incapaces de atisbar un regreso a la sociedad de antes a corto plazo.

Esto nos hace suponer que llegará un momento, si no ha llegado ya, en el que nos acostumbraremos a este modo de vida caracterizado por la distancia social, la prudencia y la ausencia de grandes fiestas. Todo lo que repites acabas haciendo 'callo' y costumbre. De ahí que la 'vieja normalidad' cada vez esté más lejos. Pero eso no tiene por qué ser una mala noticia, ya que como explicaba la socióloga Myriam Fernández Nevado en otro artículo que publicamos, "no tendría sentido que una sociedad no evolucionara y siguiera igual".

Y así tambíen lo pensó en aquellos días de marzo Adil Najam, un prestigioso académico de la Escuela Pardee de Estudios Globales de la Universidad de Boston quien, como tantos otros, intentó hacer una prospectiva sobre cómo sería el mundo después del coronavirus. Intrigado por esta serie de preguntas, convenció a sus compañeros de la Universidad de Boston para desarrollar un proyecto en el que recogería las respuestas de 99 expertos en todo tipo de materias: financieros, ejecutivos de empresas de comercio electrónico, periodistas, políticos, agentes medioambientales, letrados en derechos humanos, técnicos de ciberseguridad, psicólogos, activistas de las minorías raciales y sexuales, escritores, literatos o artistas.

Durante 190 días, el académico les hizo una sola única pregunta: "¿Cómo podría el coronavirus impactar en nuestro futuro?" En total, fueron 103 vídeos que subieron al canal de YouTube de la escuela, y que pueden verse íntegramente en este enlace. Pero si no tienes tiempo para verlos todos y necesitas un resumen, Najam ha publicado un artículo en la revista 'Fast & Company' en el que resalta las ideas más importantes que se desprenden de sus entrevistas y que ahora pasaremos a mencionar.

Inestabilidad económica y política

"Un año de pandemia mundial puede conllevar una década o más de disrupciones de lo habitual", aseveraba Ian Bremmer, presidente de Eurasia Group. Lo primero que habrá en ese mundo pos-covid es, evidentemente, muchos problemas económicos. La deuda de los países aumentará, y cuando eso suceda, ya sabemos que lo próximo será políticas de austeridad y de recorte del gasto público, como ya ocurrió en la pasada crisis financiera del 2008. Otro de los debates que giraban en torno a ese mundo del futuro es qué pasaría con la globalización. Dani Rodrik, experto en política comercial de la Universidad de Harvard, está plenamente de acuerdo en que habrá "una retirada de la hiperglobalización" que estaba en marcha.

Otros economistas como Angus Deaton, quien ganó el Premio Nobel en este área en 2015, asegura que tardaremos en ver el progreso en torno a 20 o 30 años. Se trata de una afirmación que sorprendió mucho a Najam, pues le consideraba optimista, pero en realidad el economista cree que estamos entrando en una fase oscura que tardará muchos años en avanzar. Otros viejo conocido en todo lo que respecta a elucubrar teorías sobre el futuro, Francis Fukuyama, teórico político de la Universidad de Stanford, afirmó que "nunca había visto un período con un alto grado de incertidumbre política como ahora".

"Muchos subrayaron cuestiones como el nacionalismo populista y el fin de la democracia liberal en sí", admite Najam. "Ninguno de los expertos, ni uno solo, espera que la política en cualquier lugar sea menos turbulenta de que lo que era antes de la pandemia". Pero más allá de la política, también habrá una serie de cambios en el mundo laboral que experimentamos nada más llegar el coronavirus y que, según recogen los expertos, acabarán persistiendo.

La digitalización de todo

Uno de ellos es el del teletrabajo. Pero también veremos un mundo en el que los robots y la inteligencia artificial puedan formar parte de la plantilla. "Vamos a tener robots por todas partes como resultado del covid-19", afirma Robin Murphy, profesor de ingeniería en la Universidad de Texas. "Los servicios automatizados se generalizaron con la llegada de la pandemia".

Además, también habrá lo que se conoce como "telemedicina", según la opinión de Karen Antman, decada de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston o de Adil Haider, de la Universidad Aga Khan de Pakistán. Esto no quiere decir que los robots nos vayan a operar, sino que el seguimiento médico presencial se sustituirá por la forma telemática, como ya está sucediendo en muchas en empresas de sanidad privadas cuyos profesionales atienden por videollamada a sus pacientes, o también en ámbitos como la asistencia psicológica online.

Najam entrevistó a economistas de gran renombre y trayectoria, como Thomas Piketty, que en este caso dibujó un futuro optimista: "Los peligros del nacionalismo y la desigualdad están ahí, pero espero que aprendamos a invertir más en el estado del bienestar", aseguró. "El coronavirus reforzará la legitimidad de las inversiones públicas en sistemas de salud e infraestructuras".

Por último, uno de los grandes temas que sacaron muchos de los expertos era que a partir de ahora iba a haber una conciencia y preocupación medioambiental mayor, ya que el problema del cambio climático sigue siendo uno de los prioritarios a la hora de imaginar el mundo del futuro. Es precisamente el futuro, lo que está en nuestras manos, pero primero hay que imaginarlo, como asegura el propio Noam Chomsky, también entrevistado por Najam: "Necesitamos preguntarnos cómo será el mundo después de esto. ¿Cuál es el mudno en el que queremos vivir?".

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Thomas Piketty, que en este caso dibujó un futuro optimista: "Los peligros del nacionalismo y la desigualdad están ahí, pero espero que aprendamos a invertir más en el estado del bienestar", aseguró. "El coronavirus reforzará la legitimidad de las inversiones públicas en sistemas de salud e infraestructuras". Me permito coincidir plenamente con T. Piketty, para exponerlo más ampliamente, me atrevo a remitir un ensayo que estoy terminando que he denominado: Mente humana, individualismo, COVID-19. Espero no sea mal recibido. atentamente: MENTE HUMANA, INDIVIDUALISMO, COVID-19 El desarrollo de la humanidad sufrió una transformación sofisticada hace 10,000. Desde su arranque como primate primitivo de alta inteligencia y ausencia de cola a homínido (homo sapiens sapiens) se llevó entre 55 y 50 millones de años. Durante esos millones de años, etapa de desarrollo de estrictamente mamífero a ser casi mamífero racional pasando por diferentes procesos su existencia y comportamiento, en general ha sido exactamente igual que el del resto de los demás seres del reino animal: de identificación integral con el medio ambiente, integrando su mentalidad innata a las necesidades básicas de supervivencia: de lo inmediato a corto plazo como que comer y de que o quien cuidarse y repetir las acciones de su especie, de lo directo inmediato a indirecto a la distancia de la vista y en su experiencia colectiva, de lo concreto inmediato a lo inmediato posterior, de lo especifico a lo general de acuerdo a los requerimiento de las necesidades de supervivencia; cuando estudiamos el proceso de desarrollo de la inteligencia de los mamíferos, debemos distinguir que hay comportamientos extraordinarios que están programados genéticamente debido a su etapa de evolución de reptiles a mamíferos, como la reacción innata de violencia defensiva o huir de origen reptiliano, (que controla el comportamiento y el pensamiento instintivo para sobrevivir) haciendo énfasis que en el proceso de desarrollo de la familia de los mamíferos se fue desarrollando la comunicación automática inconsciente a base de sonidos y gestos que podemos denominar lenguaje que con los millones de años, se fue haciendo cada vez mas determinante en las relaciones intro e intra especies como medios de alarma contra depredadores o existencia de alimentos, manteniendo su dependencia de supervivencia bajo el mismo medio ecológico de origen, que en el caso de los primates fueron los bosques hasta que por fenómenos de transformación de la naturaleza que redujo significativamente la existencia de estos en relación a la población alcanzada y algunos miembros de los cientos de las especies presentes tomaron la decisión de buscar alimento fuera de su área de origen aprovechando su nivel original de inteligencia y su estructura corporal de cuatro miembros, con capacidad prensil para arriesgarse a buscar alimentos para la sobrevivencia fuera de su medio original e iniciar una transformación radical: buscar otros medios como las praderas, realmente única opción, pobladas de otras especies muy agresivas: carnívoros y ágiles como leones, tigres, mamuts, lobos, perros salvajes, con hábitos colectivos de supervivencia, y aprovechando su nivel de inteligencia original y calculando su nivel de riesgo para, en un principio, ampliar su recursos alimenticios acudiendo a los sobrantes de caza de otras especies: la carroña, transformando su capacidad original de los bosques, creando a través de sus nuevas experiencias la necesidad de utilizar sus articulaciones para caminar y agarrar objetos necesarios para su alimentación y supervivencia. Las constantes variaciones cualitativas en las combinaciones de materia de mayor complejidad siempre están precedidas por situaciones de saturación del medio ambiente en que se encuentra la materia en movimiento previas a la nueva cualidad A través de la convivencia-asimilación de las experiencias cotidianas de supervivencia de lucha en una naturaleza de cambios de clima sorpresivos para los primates que tomaron la iniciativa, fue necesario el esfuerzo de caminar para localizar sobrantes de los carnívoros y utilizar el ingenio para hacerse un espacio en el aprovechamiento de las fuentes de carroña y asimilando la experiencia de los herbívoros de migración constante hacia zonas (antropólogos coinciden en que el comer la carne de grandes animales contribuyó a formar el entorno físico y social donde se fueron seleccionando los rasgos que más diferencian a los humanos de los primates) de alimentos más abundantes o nuevos, que en su caso, impulsaron la flexibilización de las neuronas de los primates que lograron sobrevivir con el sistema migratorio, impulsando la sofisticación del complejo cerebral de las neuronas espejo, descubiertas por el neurocientífico Giacomo Rizzolatti, y la plasticidad neuronal motivados por la variación de nuevas áreas desconocidas que exigían cada vez mayor ingenio creando a su vez mayor sensibilidad mental apoyados en su estructura corporal: las manos prensiles que se fueron sensibilizando a través de la capacidad de concentración en el contexto del ecosistema terrestre de algunas especies con esa iniciativa, llegando a la capacidad de convertir objetos existentes (ramas largas, palos, piedras) en utensilios para superar las dificultades para alimentarse de mayor variación alimenticia, resultando en crecimiento de población de sus tribus y creando un proceso de desarrollo de relaciones y organización social con exigencias más elevadas de lo que se ha denominado “Teoría de la Mente”(TdM) que también desarrollaron las demás especies de mamíferos y primates que no cambiaron su área de origen que no sufrieron reducción semejante o no tomaron el riesgo y considera la comunidad científica, que no rebasan los primeros y segundos niveles aun teniendo cerebros muy semejantes como toda la familia de mamíferos. *La diversidad de movimientos migratorios -locales, regionales, intrarregionales e internacionales-, las tipologías migratorias, los perfiles, los contextos en los que se imbrican los mismos y sus interacciones con los contextos global y local, orientan nuestra reflexión y estudio. En este sentido, el estudio de los patrones de movilidad humana y cambio social como procesos interconectados a partir de diversos factores (teorías de alcance medio, (Castles, 2007, 2010; Portes, 1997, 2004; Massey et alii, 1993) se realizará integrando diversas aproximaciones teóricas que atiendan los contextos históricos y socioeconómicos en los que se insertan los sistemas migratorios Cuando consideramos las especies de pre-humanos como los Australopitecus de hace aproximadamente 4-3 Ma, “Algunos científicos creen que la necesidad de interacción social fue la fuerza que empujó la evolución de una inteligencia superior” lo que da lugar a considerar que la cooperación social y la inteligencia social fueron cruciales para la supervivencia y en consecuencia el numero de seres que conforman una sociedad presiona la actividad mental y desarrollo de una mayor inteligencia, teoría de la mente (TdM) que contiene un componente consciente y racional de lo que otros (desde hace cuatro décadas el psicólogo Nicholas Humphrey estudiando los primates no humanos dedujo que “el verdadero reto para unos animales tan sociales no eran los peligros del entorno físico sino gestionar de manera adecuada las relaciones con el resto del grupo”, desarrollando la Hipótesis de la Inteligencia Social, lo cual sugiere que vivir en grandes grupos provocó el desarrollo de la complejidad funcional del cerebro sin precedentes piensan y sienten, que se produce subliminalmente a cargo de los procesos rápidos y automáticos de la mente inconsciente, para lo que fue determinante la actividad cotidiana gracias a los esfuerzos de cooperación de grupo y del cual se han establecido niveles de TdM del primero al diez de acuerdo a la complejidad del funcionamiento cerebral; entre los primeros niveles se encuentra su capacidad de observar y reaccionar a los detalles de su entorno, herencia atávica de la mente de reptil y capacidad de generalización, de acuerdo al nivel de desarrollo de la mente determinado por el reino a que pertenece creando en todos una mentalidad integral entre el medio ambiente y el yo-nos, proceso evolutivo de mas de 50 millones de años que en la evolución de hominoideos, homininos y homínidos experimentaron un desarrollo notable de su tamaño cerebral e inteligencia general, creando con sus manos utensilios que permitían descuartizar presas dando lugar al pre-hombre pasando por el manejo de instrumentos para la caza como lanzas, arcos y flechas aparte de la habilidad para realizar trampas para atrapar presas de animales de diferentes especies y mayor riesgo, a la concepción de las primeras expresiones de carácter religioso, como una consecuencia de las experiencia obtenidas a partir del dominio de fuego y sus sombras sobre las paredes de las cuevas hace aproximadamente un millón de años y la no comprensión de la relación del ser y la sombra, de dando lugar a la percepción de doble personalidad: el ser y la sombra, edad de piedra hace 2.5 Ma con el inicio de la etapa de construcción de instrumentos para refinar la cacería y los alimentos que requerían reducir su dificultad ingestiva y digestiva etapa alcanzada después de lograr cambios fisiológicos internos altamente significativos como el sistema digestivo al lograr ser bípedos, mejorar su alimentación de frugívoros a carroñeros y carnívoros impulsados por la ralentización de los biomas originales, e iniciar y avanzar su habilidad conjuntamente con el inicio de los diferentes avances hacia el lenguaje, primeramente de sonidos y gestos y en el proceso productivo de medios transformadores que debemos reconocer como trabajo creativo de transformación del medio natural: el lenguaje articulado, en sus primeras formas con cada nuevo progreso logrado en su dominio sobre la naturaleza, iniciado con el desarrollo de la mano, que fue ampliando el horizonte visual y conceptual con niveles hasta donde hemos llegado en la actualidad, de un cerebro de aprox. de 600 cm3 de australopitecos hace 4 Ma, siguiendo su proceso evolutivo a Homo hábilis, H. erectus, H. neandertalensis, H. sapiens de aproximadamente 1500 cm3 del ser humano moderno, H. sapiens sapiens, con la corteza prefrontal medial y la región asociada con el concepto de sí mismo, manteniendo en el fondo la tendencia innata del cerebro de mamífero de integración al medio ambiente a través de su experiencia cotidiana de asimilar mentalmente las características de su ecosistema, dando lugar a la antropomorfización inconsciente de su función cerebral, de reaccionar con todo lo que le rodeaba como un todo con su propio ser, que en su conjunto conforman el medio ambiente de todo lo que existe, tanto social, orgánico como inorgánico, integrándose plenamente con su hábitat, que comprueba la tesis social moderna de la conformación de la manera de ser y pensar determinado por el medio en que se vive y desarrolla el individuo y la sociedad en Psicológicamnte la interacción del organismo con el medio incluye tareas muy diversas que van desde acciones elementales instintivas, hasta acciones muy complejas como el comportamiento social en los seres más desarrollados. que vive y desarrolla el individuo y la sociedad en la cual convive, tribus y conjunto de tribus, sistema socioeconómico de producción dependiente de la producción de la naturaleza integrados al medio ambiente: el clima, el sol, fauna que los rodea, el entorno, la naturaleza viva y no viva, como los ríos, las montañas, el día, la noche, etc. que actualmente denominamos ecología, identificados plenamente y reconociendo lo altamente significativos que era para su existencia el nos con todos los fenómenos naturales, considerando a todo lo ajeno a la voluntad individual como parte del nos, respetando la capacidad individual autónoma como experiencia del nos, etapa durante la cual se extendieron por todo el planeta, buscando siempre nuevas condiciones apropiadas para su sobrevivencia, dependientes del medio ambiente como cazadores-recolectores como argumentaron Tim Ingod y Bird-David: “los cazadores-recolectores, por regla general no se acercan a su entono como un mundo externo de la naturaleza… la separación de la mente y la naturaleza no tiene lugar en su pensamiento y práctica” cumpliendo con las leyes que ha impuesto la biología de vivir uniéndose en grupos con seres de la misma especie para sobrevivir en la lucha por la existencia de predador-presa-interactivo, incluyendo su reproducción en base a nivel de tribu, sin desconocer que hubo momentos de enfrentamientos entre tribus por las necesidades alimenticias, que determinaban la supervivencia de la tribu, que con toda seguridad fueron sumamente aislados ya que la probabilidad de encontrarse era remota dado el volumen de población mundial en aquellas épocas. La antropomorfización es innata, es decir, es la manera de razonar o interpretar el ecosistema compuesto de organismos (Un ecosistema es un sistema biológico constituido por una comunidad de organismos vivos (biocenosis) y el medio físico donde se relacionan (biotopo). interdependientes que comparten el mismo hábitat que rodea al propio ser colectivo y los primates que emergieron diferentes del resto de la fauna de los mamíferos con el apoyo de la estructura corporal, que les dio la capacidad de lograr la habilidad bípeda y cerebro con neuronas espejo y plasticidad neuronal a diferentes niveles de sensibilidad producto del microcosmos individual en que se fueron desarrollando las especies y las particularidades de cada grupo especifico, así como las variaciones individuales de cada cerebro, producto del proceso azaroso de las características materiales de cada cuerpo y cerebro, tales como amplitud de la visión conjuntamente con la capacidad de ver-pensar con mas o menos amplitud de tiempo y espacio, tanto en relación con otras especies como entre la especie misma y es tan integral al sistema natural de los cerebros que aun en el caso de los seres humanos modernos con el despliegue racional logrado, aunque nos parece muy marginal, seguimos teniendo en nuestro manejo inconsciente-consciente reacciones de personalización de las cosas que nos rodean como si razonaran con nosotros, incluso hasta mentalizamos frases de conversación y conservándose inevitablemente diferencias entre la especie misma, determinados por la sensibilidad de cada cerebro e incidiendo la emigración constante hasta recorrer todo el planeta desde el centro este de África hasta la Patagonia sudamericana y por otra parte, como producto de efecto del medio ambiente específico regional donde aprovechaban para sobrevivir; en un principio, las regiones más idóneas fueron los deltas de los grades ríos, lagunas o valles con inundaciones esporádicas, respondiendo de acuerdo a las condiciones de los recursos disponibles con sus vegetales y fauna o regiones de escasa vegetación o climas demasiado rigurosos para la vida y la producción de bienes, haciendo hincapié importante en la característica de la especie ya pre-humana de homínidos, de asimilar las experiencias y convertirlas en reflejos inconscientes de la mente social, en forma global para los aún pequeños grupos sociales, tribus, grupos de tribus y en última instancia para la especie toda, la humanidad, razón que desespera a buen número de estudiosos y analistas la aparente lentitud de comprensión, de la gran masa de seres determinado por la ecología: el astro sol como determinante incidente en la existencia y modo de pensar de individuos y sociedades en general, el día y la noche y fenómenos naturales que producían fenómenos trascendentes a los grupos sociales, tribus y grupo de tribus, provocando muertes a través de fenómenos naturales de surgimiento sorpresivos de terremotos, temblores, lluvias intensivas, inundaciones, sequías, cambios del medio ambiente y muchas formas más del mundo que afectaban la existencia cotidiana, todos los acontecimientos como un todo con el nos, avanzando de consumidores como cazadores-recolectores de migración constante, reaccionando ante la gran dificultad, cuando la capacidad poblacional por la multiplicación de tribus y el conocimiento del mundo que les rodeaba no cubría las necesidades imperiosas de supervivencia que afectaba a su propia especie y al resto de la fauna que cooptaron y apoyaban su sobrevivencia, como temporadas de alta sequia o frio, que reducían significativamente su capacidad alimenticia y supervivencia creando la necesidad de sentir apoyo de fuerzas poderosas que pudieran controlar los fenómenos tan violentos como el animismo y el fetichismo. El escritor francés Charles de Brosses y otros estudiosos del siglo XVIII utilizaban el concepto de fetichismo para aplicar la teoría de la evolución a la religión, en la cual, Brosses sugirió que el fetichismo es el estado más primitivo de la religión, seguido por estados de politeísmo y monoteísmo, representando una progresiva abstracción del pensamiento. En el siglo XIX, filósofos como Herbert Spencer sostuvieron la teoría de Brosses de que el fetichismo era la “religión original”. En el mismo siglo, antropólogos y eruditos de la religión comparativa como Edward Burnett Tylor, John Fergus,McLennan desarrollaron las teorías del animismo y el totemismo para aclarar el fetichismo. Tylor y McLennan mantuvieron que el concepto del fetichismo permite a los historiadores de la religión desplazar la atención de las relaciones entre las personas y el poder omnímodo: la fuerza de los fenómenos naturales personalificandolos en una o varias personajes todopoderosos: dioses entre las relaciones de las personas y los fenómenos materiales inmensamente poderosos. Avanzando a través de la experiencia cotidiana de la reproducción vegetal y la asimilación de la dependencias de especies animales que se acomodaban a los grupos sociales, primero de poder a poder como sujetos mutuos de alimento y sobre la marcha especies que se acomodaban a convivir con sobrantes, cuando los había, que promovió el aprovechamiento que se iba produciendo para asegurar la supervivencia de poblaciones de tribus que variaban de 120 a 150 personas y cada vez más numerosas, que se ha estudiado ampliamente que a mayor numero de individuos que forman los grupos, es mayor la inteligencia como efecto de la diversidad de situaciones sociales a resolver, desde la convivencia grupal al aprovechamiento de las especies que se acomodaban a su convivencia y además ayudaban a asegurar la supervivencia, como el perro y de ahí, la ganadería y la agricultura con la organización social mas sofisticada de sedentarismo, sobrevivir en una sola región y crear las condiciones necesarias para una sociedad establecida, resaltando los avances aprendidos sobre la marcha, surgiendo como necesidad el individualismo para lograr administrar la producción nunca antes disponible: el yo separado del ellos, y la diferenciación-discriminación de la mujer de los hombres y su capacidad productiva, la ventaja de la mayor población sobre poblaciones menos numerosas. dando lugar a una personalidad ajena al nos aprovechando la expresión de los seres más sobresalientes en la dinámica cotidiana de supervivencia tribal: los grupos de mayor edad y mayor experiencia, los cazadores sobresalientes que se convertían, cuando era necesario, en guerreros para sortear los embates de comunidades con menores o mayores niveles organizativos, avance tecnológico de chamanes que aprendían a buscar remedios de curación en la búsqueda práctico-tecnológicas que les dio lugar de reconocimiento en la necesidad y respeto en el proceso de creación de bienes de consumo y productivo de la organización comunal, de estrictamente consumidora a nivel de tribu y sociedades de mayor población a la explotación de la fuerza productiva de los otros para su supervivencia, incluyéndose la diferenciación de la mujer por su capacidad productiva en el momento del surgimiento de la nueva forma de organización social, apropiación del trabajo de tribus menos numerosas a través de la fuerza y sobre la marcha mayor efectividad productiva, creándose la mentalidad de ellos y nosotros, proceso natural de la mente que es y ha sido determinante en la organización socioeconómica actual de civilización sedentaria momento en que surgió el cambio cualitativo organizacional y mental de las sociedades de mayor avance social surgidas tras los millones de años transcurridos, que podemos calcular en 50 millones: la separación del nos del ellos, del yo del tu o del yo del otro, totalmente ajeno a la mentalidad elaborada como respuesta a situaciones sumamente conflictivas para la supervivencia de la comunidad, dejando atrás la natural mentalidad de unidad socio-ecológica y dando lugar a la transformación de la ventaja del “ yo sobre el tu y sobre el ustedes y sobre las condiciones del medio. Dando lugar hace 10,000 años a la era pre-esclavista, con el explosivo incremento de la productividad a base de presos de otras tribus de menor desarrollo, tomados como rehenes para usufructuar su fuerza de trabajo con violencia represiva para lo que fue necesario la organización de grupos de fuerza y sobresaliendo la cabeza dirigente que se convirtió en guía superior equivalente a la fuerza poderosa del astro sol, evolucionando de guía sujeto principal a deidad, lo que llevó a la promoción de guerras entre tribus de diferente población y menores condiciones de fuerza y conocimiento, lográndose productividad sorprendente de alimentos y beneficios para desarrollar actividades como la artesanía, la construcción, arquitectura de grandes moles de estructuras impulsados por los guías reconocidos por los miembros de las propias tribus y sus compañeros más cercanos normalmente de acercamiento familiar, reflejo mental del sol como fuerza principal, sistema con una duración de alrededor de 6,000 años dando lugar a culturas como las surgidas en el valle de Mesopotamia y medio oriente, el rio Nilo en el hoy Egipto, en Asia el río YangTtsé, Hoang-Ho en el sur asiático, primeras culturas sedentarias, conjuntamente con la extensión de la especie a todo el planeta tierra, dando lugar al surgimiento de cabezas sociales con el poder suficiente para manejar la fuerza social con el principal fin de explotar su capacidad productiva, que llegó a desarrollarse de tal manera que creó a personalidades con poder político y militar llenas de grandeza imaginaria y arrasando grandes regiones de menor desarrollo, aunque sorteando grandes dificultades defensivas y creando grandes imperios aprovechando su capacidad organizativa, productiva y sigue creando ilusiones personales y mini-grupales de gran poder, producto del aprovechamiento del atraso productivo y organizativo de grandes regiones del mundo, aprovechando los avances técnicos de la sociedad como la constituida por personalidades como Hammurabi, Gengis Kan, Constantino, Napoleón con la tecnología militar, aprovechando el mayor desarrollo técnico, de mayor población o técnicas productivas como vehículos con rueda y la pólvora, con el desarrollo de tecnologías nuevas como el transporte marítimo del Mar Mediterráneo, o la el imperio Otomano con la religión como factor de unidad, pólvora, armas de fuego y armaduras metálicas para derrotar culturas mas atrasadas como las de la hoy América por economías como la Española y la Portuguesa y con las derrotas de culturas más atrasadas de África; el surgimiento de la primera revolución industrial del Reino Unido y Estados Unidos entre 1760 y 1830 que terminó con el papel de los esclavos y siervos gracias al paso de la producción manual a la mecanizada. La segunda, alrededor de 1850 que redujo drásticamente la dureza de las labores agrícolas y artesanales debido a la electricidad. La tercera llegó a mitad del siglo XX con la electrónica y la tecnología de la información y telecomunicaciones. La cuarta multiplicará la velocidad al alcance e impacto de los sistemas que produjo la tercera, seguidos de imperios como los logrados por los países de Europa creando un instrumento ideológico de dominio: el racismo, logrando una expresión de trascendencia social en Estados Unidos con la producción de algodón para el abastecimiento de fibra para la nueva tecnología productiva del Reino Unido: la industria, un verdadero avance tecnológico producto del ingenio humano y ensoñaciones raciales de un Hitler y uno que otro mas modernos aprovechando el atraso tecnológico de la mayoría de las sociedades así como sus avances en las innovaciones tecnológicas, es decir, nueva organización individualista ya ampliada a grandes concentraciones de población y el gran avance en la capacidad productiva dio las condiciones apropiadas para la creación de grandes comunidades productivas bajo el sistema del régimen de esclavitud, como Roma y el sistema por ellos denominada: “instrumentum parla” (instrumentos que hablan), la separación de los mas de los menos, de los propietarios sobre los no propietarios, aprovechando la experiencia de los millones de años de lucha por la sobrevivencia: la fuerza, con el novedoso sistema socioeconómico individualismo-esclavismo creado para abastecer de alimento a la cada vez mayor población ya sedentaria, creándose la secuencia práctico tecnológica: emigración, carroñeo, cazadores-recolectores, modos de producción como la achelence de hace mas de un millón de años, cambios tecnológicos humanos de dominio sobre la naturaleza, la ganadería-agricultura con la organización social sedentaria con propiedad privada de los medios de producción: la tierra con la división de la mentalidad social de yo-tu, yo-ellos, con evolución importante del tamaño y funcionamiento cerebral como un proceso natural de evolución: la aplicación de la fuerza como solución práctica objetiva de supervivencia, aunque ya no fue solo sobre los animales y las plantas, sino fundamentalmente sobre la especie misma, los hombres mismos, la misma especie como esclavos productores, el aprovechamiento de los menos sobre los mas, creando el sistema de supervivencia suntuosa de los pocos sobre la mayoría, abriendo una brecha novedosa en el desarrollo coordinado del sistema biológico de evolucionar por especie en su conjunto, la convivencia básica entre la especie y sobrevivir aprovechando la energía de otras especies biológicas como fue el caso de los primates y de todas las especies biológicas emanadas durante los millones de años de evolución de los sistemas biológicos desde el surgimiento de la vida y degeneró en canibalismo energético: esclavismo, racismo, peonada y proletariado, la gran masa de trabajadores y la consideración de menor inteligencia a los productores debido a la división social del sistema productivo y nula integración y participación en la dirección del sistema social y económico surgido y rompiendo con la experiencia de vida comunitaria de especie durante los millones de años de existencia desde el surgimiento de la vida, único medio de supervivencia donde la única diferencia que existía era entre especies, de las menos evolucionadas a las mas evolucionadas, única propiedad que existía era sobre los propios instrumentos de caza construidos por sí mismos, producto de la evolución colectiva de la especie partiendo de 55-50 millones de años de los primates originales, demostrativo de ello fue la expresividad solidaria de los elementos que se les buscaba curación o se enterraba después de fallecidos cuando el desarrollo de la mente les permitió sentir la falta de su presencia y aun no se llegaba al descubrimiento del sistema productivo de la ganadería y la agricultura con la civilización. Con la eficacia productiva lograda, la racionalidad social individualista enajenó vía represiva la racionalidad social de la comunidad tribal como un todo, tras mas de 4,000 años apoyados en la violencia represiva y la estructuración del sistema organizativo, la masa social que se calcula alcanzaba una población de 10-20 millones hace 10,000 años a nivel mundial según estudios desarrollados por Cipolla M. Carlos siguiendo la ley biológica de sobrevivencia sobre cualquier condición del entorno sin dejar de sentir la inconformidad por parte de la gran masa poblacional debido a la represión que se expresaba de manera inconsciente con baja iniciativa no expresada físicamente salvo en momentos aislados como fue la explosión masiva del primer movimiento social importante: el levantamiento de Espartaco (años 73-72 a.C.) y la gran masa de miles de esclavos que le siguió y venció transitoriamente al ejercito mas poderoso de aquella época, que la fuerza represiva del poder romano ajustició con la crucifixión de gran numero de participantes a lo largo de la Vía Apia, la principal avenida a la costa, inconformidad que de alguna manera se ha mantenido en forma subliminal y cultural a lo largo de los siguientes 4,000 años Cuando la baja productividad se convirtió en un peso antieconómico por la inconformidad inconsciente-consciente de los esclavos de la época romana y la presión de comunidades denominadas primitivas ajenas a la comunidad romana a peones del sistema feudal, la reducción de la productividad impulsó cambios significativos de la tecnología productiva: arado de fierro, riego, la construcción, la alfarería, la escritura, manteniéndose la propiedad de la tierra y los medios de producción y del plus-trabajo social explicados por los trabajos científicos de C. Marx y F. Engels a mediados del siglo XIX, cuando el feudalismo redujo su productividad económica se logró un avance altamente significativo en la tecnología productiva: la industria, iniciada con la producción de textiles y la aplicación masiva de la tecnología de transformación del acero que cambió todo el sistema socioeconómico, incrementando la productividad en base al trabajo asalariado que creó otra forma de inconformidad inconsciente en las nuevas relaciones socioeconómicas de mercantilismo y trabajo asalariado, como una necesidad de supervivencia inhibitoria de la libertad individual y la producción social del trabajo productivo para beneficio ajeno al productor directo; sistema presionado por la fuerza física, económica y social del régimen de estructura socioeconómica y política, presionando a toda la sociedad a la mentalidad individualista como una resultante de supervivencia del ser social a las condiciones del medio; los avances en la productividad enajenaron la mentalidad individual práctica de la población contemporánea reduciendo la expresión comunitaria de la sobrevivencia social coincidente con las leyes de equilibrio de la naturaleza, creando una mentalidad de individualismo social limitado, muy objetivamente expresados con la expresión romana de “instrumentum parla” es decir la desvalorización humana de la gran población verdadera productora de la riqueza social, abriendo la puerta al racismo inhumano como sucedió desde su fundación en Estados Unidos que llevó a la Guerra de Secesión por la cruel explotación de la gente de color del Continente Africano para la producción de algodón producto necesario para el abastecimiento de la industria de textiles del Reino Unido y se ha convertido en un sistema cultural desde los años de colonización europea sobre los nuevos, en ese entonces, Continentes Americano, Africano y Asiático apoyados en el desarrollo de la tecnología de la navegación de los mares oceánicos hasta la fecha y se ha expresado con fuerza en momentos y personajes de distinta situación social y cultural en los siglos XVIII y del XIX nos cuenta C. Sagan en su libro El Mundo y sus Demonios: “en el año 1820 Frederick Bailey, cuáquero, en Maryland sin madre y ni padre, esclavo, les habían metido en la cabeza tanto en la plantación, como en el púlpito, el tribunal y la cámara legislativa la idea de que eran inferiores hereditariamente, que Dios los destinó a la miseria… la norma muy reveladora: los esclavos debían seguir siendo analfabetos… “para tener contento a un esclavo es necesario que no piense. Es necesario oscurecer su visión moral y mental y, siempre que sea posible, aniquilar el poder de la razón”. El hecho de saber leer jugó un papel clave en su fuga a los veinte años, escapó y cambió su nombre por Douglas. Nunca volvió a la esclavitud. En cambio como autor, editor y productor de periódicos, como orador en Estados Unidos y en el extranjero y como primer afroamericano que ocupó una alta posición de asesoría en el gobierno, dedico el resto de su vida a luchar por los derechos humanos. Toda su vida fue consciente de que la alfabetización le había abierto el camino. El 20 de febrero de 1895, mas de 30 años de la Emancipación en un mitin por los derechos de la mujer junto su mujer sufrió un colapso y murió”. Los cuáqueros no teístas, al igual que los demás se interesan en la paz, la vida sencilla, la integridad, comunidad, ecuanimidad, amor al prójimo, la naturaleza, felicidad y justicia, tanto en la comunidad cuáquera como en la sociedad.Los cuáqueros han comenzado recientemente a tener en cuenta de forma significativa las creencias no teístas en las comunidades, en la tradición de la búsqueda de la verdad. El libro Sin dios, ¡por amor de dios!: No teísmo en el cuaquerismo contemporáneo (Godless for God's Sake: Nontheism in Contemporary Quakerism)5 ofrece contribuciones recientes y críticas de cuáqueros, ya que algunos cuáqueros están a favor de la evolución, la antropología cognitiva, la psicología de la evolución, el bodymind67) y la primatología, tanto como sobre la toma de decisiones conjunta. En el siglo XX en EU con el movimiento en contra de la segregación y violencia policiaca en contra los negros por Martin Luther King Jr. y en el año 2020 en plena Pandemia del COVID-19, con las masivas manifestaciones de protesta por el asesinato de George Floyd con la brutalidad policiaca. Martin Luther King, activista por los derechos civiles desde muy joven, organizó y llevó a cabo diversas actividades pacíficas reclamando el derecho al voto, la no discriminación y otros derechos civiles básicos para la gente negra de los Estados Unidos. Entre sus acciones más recordadas están el boicot de autobuses en Montgomery, en 1955; su apoyo a la fundación de la Southern Christian Leadership Conference (SCLC), en 1957 (de la que sería su primer presidente); y el liderazgo de la Marcha sobre Washington por el Trabajo y la Libertad, en agosto de 1963, al final de la cual pronunciaría su famoso discurso «I have a dream» («Yo tengo un sueño»), gracias al cual se extendería por todo el país la conciencia pública sobre el movimiento de los derechos civiles y se consolidaría como uno de los más grandes oradores de la historia estadounidense.2 La mayor parte de los derechos reclamados por el movimiento serían aprobados con la promulgación de la Ley de Derechos Civiles de 1964 y la Ley de derecho de voto de 1965. El asesinato de Martin Luther King, Jr. se considera uno de los magnicidios del siglo XX.3 King es recordado como uno de los mayores líderes y héroes de la historia de Estados Unidos, y en la moderna historia de la no violencia. Se le concedió a título póstumo la Medalla Presidencial de la Libertad por Jimmy Carter en 1977 y la Medalla de oro del congreso de los Estados Unidos en 2004. Desde 1986, el Día de Martin Luther King Jr. es día festivo en los Estados Unidos”. Con el nivel de pensamiento alcanzado en el siglo XIX, cuando se buscaba una explicación racional a la concepción de un mundo y un universo creado por seres de poder infinito, cerrando los ojos a la interpretación objetiva e influenciados por el mundo y el momento que se vivía, se denominó animismo a esa relación que se consideró como una concepción de tercera persona: ellos y nosotros, olvidando por completo las etapas de identificación del sol, la relación día y noche y el respeto y reconocimiento de la fauna peligrosa como parte del nos que había que sortear orientando el desarrollo de la sociedad conjuntamente con el desarrollo de partes importantes del cerebro producto del esfuerzo de lograr su supervivencia en un medio terriblemente difícil de supervivencia: la naturaleza misma y la organización socio-económica, sistema que rompió con el sistema creado por la naturaleza de funcionar en forma integral y sigue funcionando en el resto de los seres vivos y no vivos de la naturaleza, salvo los afectados por la especie humana en su avance productivo y de conocimiento del mundo que nos rodea, del sistema planetario en el cual vivimos y nos desarrollamos, que hemos acomodado gran parte de la naturaleza planetaria en función de las necesidades del sistema productivo de hace 10,000 años, de producción tecnológica agrícola individualista, del esclavismo al feudalismo y a partir de finales de los años 1700, con el incremento de la productividad industrial manteniendo el sistema de “instrumentum parla”, es decir, la separación de los beneficios para la minoría y para la gran masa la supervivencia con los residuos de la apropiación creando una radical polarización de la riqueza, como se muestra en el informe de la CEPAL de 2009, donde se especifica que la estructura productiva del mundo se ha organizado para distribuir el 50% de la riqueza en beneficio al 1 % de la población, organización que se ha desarrollado de tal manera que ha roto con la organización de la naturaleza tanto física como química y biológica, que en el año 2020 ha brotado como elemento olvidado la microbiología que ya había hecho sus anuncios a través de los años de la civilización y la respuesta ha sido en función del desarrollo del conocimiento alcanzado en los momentos de la presentación del problema y siempre ha sido ha posteriori, es decir, respondiendo a las consecuencias, debido fundamentalmente al avance del conocimiento de lo sencillo directo a lo complejo e indirecto, hasta la aparición de la ciencia, donde se buscan las leyes que rigen el equilibrio entre las diferentes fuerzas de la naturaleza, que establecen la estabilidad electromagnética de menor energía y estabilidad sin considerar las diferencias sociales y menos la polarización como factor determinante. La cascada trófica sistema integrado íntimamente al desarrollo de la biología en la evolución socio-biológica, se ha expresado significativamente en la organización económica y política de la humanidad desde hace 10,000 años con el surgimiento de la civilización y desarrollo explosivo de la tecnología y la ciencia, producto de la creación de tiempo y espacio para el desarrollo del intelecto individual y colectivo, el conocimiento, persiguiendo permanentemente la ganancia o plusvalía del trabajo social asalariado, expresión de la evolución de la presente etapa humana en su desarrollo de “error corrección del error” como se ha desenvuelto la sociedad humana desde el surgimiento de la civilización. En 2020 las deficiencias ecológicas provocadas reventaron una vez más solo que ahora ésta ha sido sorpresiva y con una organización social totalmente desequilibrada para enfrentar un problema semejante por la alta polarización de la distribución de la organización social, habiendo limitando la educación, la salud social y nivel de conocimiento para coordinar los esfuerzos en beneficio del 1% de la población y desmereciendo a toda la especie humana como un todo, como funciona la materia y nuestro universo a través del proceso dentro de cual se desarrolla la sociedad humana, desconociendo la necesidad de crecer integralmente como lo hace la rama de la biología, las bacterias, hongos y virus desde el surgimiento de la vida como se expone ampliamente en los trabajos: “La historia se repite e Innovaciones nacidas de la desgracia: el legado que cada epidemia nos dejó”que se anexa. La peste negra asoló Europa y Asia en el siglo XIV, siendo probablemente la pandemia más terrible que ha sufrido la humanidad; su pico se produjo entre los años 1347 y 1353, y sólo en Europa se registraron 25 millones de víctimas, la tercera parte de su población y entre 40 y 60 millones en África y Asia. Se cree que su origen fue África y los cálculos indican que se extendió ferozmente por Asia y Europa. Las consecuencias sociales fueron enormes y posiblemente, fue una de las principales causas del fin de la Edad Media. Otro episodio terrible está asociado a la mal llamada gripe española de 1918, que acabó con 25 millones de vidas en todo el mundo en sus primeros seis meses, aunque algunas fuentes han calculado hasta 100 millones en total; comenzó en Estados Unidos, en los campamentos militares donde los soldados eran preparados antes de ser enviados a Europa durante la Primera Guerra Mundial. La gripe se extendió pronto a Francia, Italia y Alemania, y después a España, país neutral que informó a través de sus periódicos del tema sin censuras, al contrario de los países en guerra, estudios recientes han identificado el virus causante como un virus aviar. En tiempos recientes hemos asistido a la emergencia del sida, de la gripe aviar de 2009 o del ébola, mientras que regiones enteras, denominadas subdesarrooladas, que sufren desde hace décadas, incluso siglos, enfermedades como la malaria, el dengue o, más recientemente, el zika, la viruela que en caso de la conquista de la civilazación Mexica en 1492 arrazó con el 90% de la población, se calcula que ésta era cercana a 20 millones de habitantes. Hemos temblado con las noticias de pandemias causadas por virus de animales, como el SARS (murciélagos en China) y el MERS (murciélagos en Arabia Saudí). Estos dos últimos casos son producidos por coronavirus; es decir, virus que padecen algunos animales y que, en algún momento, sufren una mutación que les permite atacar también a los humanosm a veces a través de una especie intermedia. En nuestros días, la comunidad cientifica conoce al enemigo bastante mejor que los atenienses o los europeos de la Edad Media gracias, en particular, a tres grandes contribuciones ténicas y cientificas de la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX; la teoría germinal de las enfermedades del francés Louis Pasteur, la identificación del virus del tabaco del ruso Dimitry Ivanovski, usando el filtro Chamberland-Pasteur; y la invención del microscopio electrónico, que desde 1931 permite fotografiar al enemigo. En el universo, nuestro sistema planetario y nuestro planeta la dinámica de la materia toda, tiende al equilibrio electromagnético y bioquímico y arrastra inevitablemente a ajustarnos a esa tendencia, nosotros, los autodenominados Homo sapiens sapiens que con el sistema socioeconómico en funciones, depredamos toda actividad productiva que represente ganancia y utilidad para la propiedad y sus sectores básicos de apoyo para gozar en usufructo suntuoso y desahogar la mentalidad ególatra de grandeza, mantener la ley fundamental del sistema e igual hacemos con la mayor cantidad de energía que nuestro nivel de inteligencia ha alcanzado y nos permite, pero con el transcurso del tiempo, concepto que se ha aprendido con el avance de los conocimientos científicos en la época actual, los procesos se realizan cada vez más rápidamente; la biología que es la rama de la naturaleza a la que pertenecemos esta creando los equilibrios correspondientes: el virus SARS-CoV-2 que está impulsando el equilibrio bioquímico de la naturaleza como respuesta a la explosión poblacional de mas de 7,500 millones de habitantes y un sistema socio-biológico de profundo desequilibrio. La comunidad científica tiene conocimientos muy avanzados de la dinámica natural de los sistemas biológicos que incluye la microbiología y tienen calculadas y han advertido con tiempo las perspectivas de desarrollo de virus en las condiciones actuales, el problema que no pueden manejar es el sociológico que esta determinado por las relaciones económico-políticas que se han ido estructurando durante los últimos 10,000 años de polarización social (económica y de conocimiento) y abarca a toda la especie humana. La Organización Mundial de la Salud (OMS) en cuanto detectó en la República Popular de China a fines de diciembre del año 2019 las primeras manifestaciones, reportó el peligro de pandemia y ha presionado a gobiernos y sociedad en general para que se atienda el riesgo, el problema que ha tenido que enfrentar es la diferencia de intereses económicos y políticos base fundamental del sistema mundial actual y sobre todo el bajo nivel de conocimiento científico y la gran limitante de capacidad de Estadistas de los líderes políticos, afectando su expresión social, según Ortega y Gasset, que a nivel mundial ha alcanzado en 10 meses del año 2020: 38,833,032 millones de casos y 1,097,228 de muertes, información otorgada por la Universidad Hopkins, pero sobre todo desequilibrando la economía del sistema productivo mundial que en los mismos 10 meses desde su aparición, ha provocado una caída de una media de 5 a 10% del PIB para el año en curso para América Latina, según la CEPAL a nivel latinoamericano, el choque externo como el interno que se han intensificado, la región evidenciará una caída del producto interno bruto (PIB) de -9,1% en 2020. Se espera que la tasa de desocupación regional se ubique alrededor del 13,5% al cierre de 2020, lo que representa una revisión al alza (2 puntos porcentuales) de la estimación presentada en abril y un incremento de 5,4 puntos porcentuales respecto del valor registrado en 2019 (8,1%). Se proyecta que el número de personas en situación de pobreza se incrementará en 45,4 millones en 2020, con lo que el total de personas en esa condición pasaría de 185,5 millones en 2019 a 230,9 millones en 2020, cifra que representa el 37,3% de la población latinoamericana. Investigando la problemática de la que se ha denominado: “cascada trófica” los científicos Stephen Carpenter y su grupo de apoyo de la universidad de Wisconsin Madison, concentrados en la investigación básica en ecología buscando dar respuesta a una pregunta sencilla: ¿Por qué las poblaciones de las diferentes especies son como son? y no se entendía como unos pocos depredadores culmínales podían tener un efecto tan notable sobre el resto de la red trófica, para averiguarlo empezaron a desentrañar las redes tróficas donde se indicaba quien se comía quien y en que cantidad, encontrando que esas redes pueden abarcar docenas, cientos o miles de especies intrínsecamente implicadas entre si. En el caso del SARS-CoV-2 (COVID-19) es un nuevo virus que nos pone ante un nuevo desafío poco conocido: los coronavirus y sobre todo descuidos que han dando lugar a que la pandemia genere no sólo los aspectos bio-patológicos del virus sino, además sociales, económicos y políticos a nivel global, tal y como se desarrolla la biología planetaria. Evolución de la psicología social El proceso de desarrollo evolutivo de la materia de nuestro universo tiene un origen común: la materia que constituyó el Big Bang a mas de 2 millones de grados K y las partículas elementales con sus características electromagnéticas originales y la creación del espacio-tiempo como consecuencia; el proceso de desarrollo de lo simple a lo complejo, como respuesta a las condiciones previas de saturación de energía que se va concentrando en momentos específicos buscando la ley física de estabilidad en mínima energía. En ese proceso se llegó, a los 13,800 millones de años, al surgimiento de la mente humana, que se ha transformado surcando las complejidades de la infinitud de situaciones concretas y generales del sistema terrestre, de la estructura y del propio dinamismo energético del cerebro individual y colectivo humano, producto surgido en los mamíferos y primates con cuatro articulaciones, pies y manos prensiles, hace 55-50 millones de años. De la complejidad emergida la especie humana ha creado un método apropiado para conocer objetivamente el mundo que nos rodea: la ciencia, pendientes aun expresiones de complejidad material de materia prácticamente sin materia con los métodos que se han alcanzado con el desarrollo de la ciencia y la tecnología del siglo XXI: la materia/energía oscura y la propia mente del cerebro humano; producto de la complejidad más sofisticada de la materia que nos ha llevado ahora a vernos en la necesidad, producto de la misma dinámica de comprender a fondo como somos y porqué somos como somos como especie, considerando que se han hecho bastantes trabajos científicos relacionados al funcionamiento del cerebro a nivel específico, individual y grupal de diferentes dimensiones y poco se ha profundizado en la dinámica general de la mente humana como especie para la época que estamos transitando, proceso de desarrollo del órgano cerebral: de lo sencillo a lo complejo y de lo concreto a lo general que ha avanzado del tubo neural de la fauna piscícola a anfibios, reptiles, mamíferos primitivos y mamíferos modernos como el género Homo y la especie sapiens y subespecie sapiens, significativamente apoyados en los miembros de los primates: las manos y los dedos con el trabajo productivo creador, apoyados en la imaginación mental de nuevas formas y funcionamiento de la materia. Es de importancia primordial considerar que la mente humana es producto material de la evolución y como tal tiene un pasado y un futuro mientras exista la especie en las condiciones contemporáneas de existencia de planeta Homeostático, Gaia expuestos por James Lovelook y Lynn Margulis y la motivación permanente de conocer y ampliar nuestra existencia y conocimiento a todo el universo existente. Gaia propone que vida y medio ambiente interaccionan, comportándose como un todo, diluyendo las diferencias entre materia orgánica e inorgánica, configurando un sistema en el que una y otra se nutren mutuamente. Margulis expone que la química de la atmósfera, la salinidad de los océanos, no son fortuitas, están relacionadas con la respiración de trillones de microorganismos que la modifican. La acción de la materia orgánica con sus trasformaciones y reutilizaciones ha venido modificando la Tierra convirtiéndola en un planeta más «habitable», ampliando la posibilidad de contener más vida. La formulación de la hipótesis Gaia incluyó tres aspectos de la biosfera: temperatura, composición de la atmósfera y salinidad de los océanos. En la actualidad, sus proponentes trabajan en ampliarla a otros aspectos. Se preguntan si la responsable de la retención del agua en la Tierra ha sido la vida, hasta donde alcanza en profundidad la biosfera o si la salinidad es exclusiva responsabilidad de las interacciones de la vida: «Acuden igualmente a la mente otras preguntas, como si el granito es o no una roca gaiana, o si la distribución en el tiempo y el espacio de las grandes formaciones férricas está o no directamente relacionada con la génesis y el desarrollo de la vida». Con anterioridad a la formulación de la hipótesis Gaia se suponía que la Tierra poseía las condiciones apropiadas para que la vida se diese en ella, y que esta vida se había limitado a adaptarse a las condiciones existentes, así como a los cambios que se producían en esas condiciones. La hipótesis Gaia lo que propone es que dadas unas condiciones iniciales que hicieron posible el inicio de la vida en el planeta, ha sido la propia vida la que las ha ido modificando, y que por lo tanto las condiciones resultantes son consecuencia y responsabilidad de la vida que lo habita. Para explicar cómo la vida puede mantener las condiciones químicas de Gaia, Margulis ha destacado la gran capacidad de los microorganismos para transformar gases que contienen nitrógeno, azufre y carbono. Para tratar de comprender cómo somos y porque somos como somos debemos concentrarnos en la dinámica como se ha expuesto anteriormente, la cadena trófica, que es nuestro caso, en este problema de espacio masivo de una especie microscópica sobre la especie humana y ahora tenemos necesariamente que atender el problema sin pérdida de tiempo porque por su complejidad, en ello va la existencia misma de la especie humana y se está atendiendo toda la problemática inherente. La estructura social, económica y política de la sociedad humana con sus mas de 7,500 millones de habitantes, que consciente e inconscientemente nos esta abriendo el espacio a la problemática de la mente subliminal planteado por Daniel Goleman y Leonard Mlodinow. La inteligencia colectiva* campo que estudia el comportamiento colectivo desde el nivel de quarks hasta el nivel de las bacterias, plantas, animales y sociedades humanas. Tal definición surge de los trabajos de Peter Russell (1983), Tom Atlee (1993), Pierre Lévy (1997), Howard Bloom (1995), Francis Heylighen (1995), Douglas Engelbart, Cliff Joslyn, Ron Dembo, Gottfried Mayer-Kress (2003) George Pór (1999)y otros teóricos.es una vía de razonamiento que nos puede permitir desarrollar a profundidad el comportamiento inherente al desarrollo de la mente humana en toda su historia. Desde su origen las leyes de la vida maneja su funcionamiento y desarrollo siempre en forma global hasta llegar a la hipótesis de Lovelook y Margulis: la homeóstasis global del planeta tierra: Gaia como debe funcionar la especie humana ahora impulsados por el gran desarrollo de las Tecnologías de la Comunicación, Información y Conocimiento,(TIC’s), Big Data y la tecnología de impresión en 3D, las Tecnologías física moderna y cuántica y la ciencia pura para el conocimiento del universo que nos rodea, con el desarrollo explosivo de la ciencia y la tecnología. Las personas que nos rodean tienen la capacidad de moldear y definir nuestros estados de ánimo y nuestra biología, al tiempo que nosotros ejercemos una influencia análoga en ellos. Esa comprensión profunda del influjo que las relaciones tienen en nuestra vida y en la de los demás, da origen a lo que puede llamarse la “inteligencia social”, cuyo desarrollo exige, a un mismo tiempo, conocer la forma en que funcionan las relaciones y comportarse adecuadamente en ellas. Un avance muy importante de la ciencia ha sido la identificación de que la mente humana se maneja a base de patrones de conducta y patrones de razonamiento, donde la interacción del organismo con el medio incluye tareas muy diversas que van desde acciones elementales instintivas hasta acciones muy complejas como el comportamiento social de los seres desarrollados como la humana. Reconocer las energías emocionales hostiles y orientarlas para que se tornen positivas, es nuestra nueva actitud necesaria; las actitudes individuales en la vida cotidiana, que inconscientemente vamos asimilando al paso de la gran masa de seres humanos y que de momento surgen como cosa inesperada. Como ejemplo podemos referirnos a la incoformodiad de las situaciones de la vida socio-política en Chile, Bolivia y en México que durante los últimos 51 (de 1968 a 2019) años se ha expresado significativamente: Las masivas movilizaciones realizadas en el año de 1968 el 2 de octubre con la represion desaforada sofocaron por buen numero de años las opciones a la vista que buscaron soluciones a través de la guerrilas en los estados de Guerrero y Chihuahua, desarrollando a la vez un depliegue represivo sumamante amplio para evitar situaciones de movimientos de este tipo; 30 años despues se manifestaron en la posibilidad de eliminacion de la “Dictadura Perfecta” del PRI con la oportunidad del FDN (Frente democratico Nacional) con la representación de Cuauhtemoc Cardenas y el nuevo en ese entonces, PRD (Partido de la Revolución Democrática) en 1988, que fue destruida con el famoso “se calló el sistema” de Eli de Girtari. El impulso masivo de protesta contra la situación inaceptable 12 años después nuevamente se expresó con las elecciones del año 2000 con la elección de un candidato de un partido ajeno al PRI, en este caso el PAN, con la esperanza de una nueva personalidad ajena, Vicente Fox que contra la presión en la columna de la Independencia con la expesión masiva de: “no nos falles” falló. Ahora con la promoción de lucha contra la corrupción que llegó a su máxima expresión en los sexenios 2006/2012-2012/2018 surgió la esperanza nuevamante, 18 años después. Y estamos en marcha para ver hasta donde llega. No podemos negar que hay avances como el programa de pensiones aparte de los adultos mayores, de las pensiones a los estudiantes de todos los niveles educativos que representaría una avance en la distribución del ingreso social quedando pendiente la amplitud del ingreso al objetivo planteado en la UE de lograr el Ingreso Basico Universal (IBU), y a las escuelas de nivel medio y superior elevando la calidad de la enseñanza con el apoyo a los maestros para mejorar la pedagogía, también el enjuiciamiento penal de los expresidentes y altos funcionarios anteriores buscando el apoyo masivo de la población acercandose a las condiciones propuestas de la era griega. La decisión de no auentar la deuda externa tratando de defender la hasta donde sea posible la poca independencia que aun poseemos. Evitar la depresiación del peso. También es importante el proyecto de desarrollo del Sur y Sureste, con la construcción de las vías ferreas y el proyecto de desarrollo económico de la región, el enfoque apoyado con la información tecnica y cientifica disponible y la decisión de disponer de la proxima vacuna de manera gratuita, se espera que objetivamente se responda a la problemática del virus: SARS-CoV-2 (COVID-19), que va a influir inevitablemente en la psicología social de la especie humana. El individualismo a nivel masivo, ha influido difinitivamante la forma de actuar y pensar de cada ciudadano a partir de la necesidad de buscar ingresos económicos para sobrevivir y buscarlas donde se pueda, habiendo promovido el sistema capitalista la conversión de la moneda de un medio de intercambio a un centro básico de acumulación dando lugar a la apropiación irresponsable y perpetuando el sistema impuesto desde el inicio del sistsema hace 10,000 años con la relación entre los propietarios de los medios de producción y el trabajo asalariado como fuente de ingresos agudizandose sobre todo en los niveles populares y en la relación de los niveles de mayor ingreso sobre los de menos ingreso que ha agudizado como fuente de ingreso la corrupción generalizada, la delincuencia y como es totalmente demostrativo, un canivalismo económico deformante de la sociedad para sobrevivir y sin embargo, la solidaridad se mantiene, tal como sucede contra el “intrumentum parla”: subliminalmente. Sobre el narcotráfico el exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa a traves de su libro: “El Disimulo así nació el narco”, detalla como el contubernio ha sido el medio ambiente donde se ha profundizado este gran problema mundial y la problemática delicuencial multifactorial de la cotidianidad: la corrupción incluyendo todo tipo de acciones antisociales como los secuestros, asesinatos irracionales, el robo en todos los niveles sociales siguiendo el sistema pedagógico de las capas sociales en el poder, como el abuso de los recursos naturales y sociales en forma irracional y ha formado una evolución de dos capas sociales, la pequeña en la cúspide del poder (1%) y la otra la gran masa de ciudadanos con mas del 60% de la población, que en México se han expuesto con el manejo del poder desde los años 50 del siglo pasado con la presidencia de Miguel Alemán, dando saltos de violencia con la presidencia de Luis Echeverría en los años 60/70 y aumentando el abuso con Lopez Portillo desbocándose durante la presidencia de Salinas de Gortari y Peña Nieto, que gracias a la nueva forma de gobernar está civilizando pasivamente la fuerza de inconformidad que se estaba formando en la gran masa de la sociedad. Se están haciendo estudios profundos sobre la conducta humana considerando que las deformaciones sociales se deben a las aspectos estructurales y de funcionamiento de la mente y no se considera que son producto de las relaciones establecidas desde hace 10,000 años del surgimiento del individualismo de la propiedad de los medios de producción de la minoría sobre el esfuerzo de la mayoría que la produce, pasando por alto que los seres vivos se acomodan al medio social y régimen de producción del medio en que nacen, crecen y se desarrollan regresando al sistema natural de evanzar de los inmediato a lo mediato, de los sencillo a lo complejo. La materia toda en el universo se rige por sus leyes de la propia materia: movimiento continuo, electromagnetismo, gravedad, lo que impulsa constantes cambios de energía con condiciones variadas de saturación y energía en momentos concretos que provocan los cambios cuantitativos y cualitativos de sus diferentes combinaciones, de lo simple a lo complejo. En las condiciones a las que hemos llegado es importante introducirnos en la complejidad que con el avance del pensamiento de la mente humana en su conjunto ha adquirido una nueva cualidad: nuestra perspectiva de llegar a los niveles que siempre se han considerado inconscientemente en la mente humana: materializar nuestras imaginaciones de ser como los dioses que siempre nos han inquietado: omnisciencia, omnipresencia, omnipotencia para ello es inevitable nuestra capacidad de funcionar como una mente única a nivel global que hasta ahora la hemos realizado a niveles muy limitados, como es el conocimiento de lo concreto e inmediato para la supervivencia como es el razonamiento de los cerebros primitivos como el individualismo. Las nuevas tecnologías como la supercomputación, tecnología Big Data, hiperconectividad que proporcionan las telecomunicaciones, científicos de datos, la materia prima más abundante en la tierra que según IBM cada día se generan más de 2.5 trillones de bytes de información de todo tipo, ingeniería en Robótica y el control inalámbrico de la tecnología de bioimpresión 3D para crear lo imaginable, que va a eliminar el trabajo cotidiano para la supervivencia y está creando el ambiente propicio para el desarrollo de la mente autotélica, la mentalidad de especie como una unidad con la satisfacción psicológica de todos los ciudadanos que se van a dedicar al trabajo intelectual y el trabajo físico lo realizarán los robots con inteligencia artificial (IA). Gastronomía molecular, urbanismo digital. Este nuevo perfil laboral de innovador creativo y capaz de colaborar con los demás, sin importar el lugar donde uno se encuentre Knowmad (nómada del conocimiento) término acuñado por Jhon Moravec en 2011, investigador del trabajo futuro. Dando lugar al híbrido productor-consumidor, transformando el paradigma basado en propietarios y consumidores, de vendedores y consumidores. Donde cada trabajador será un empresario y su empresa él mismo. La socialización de la sanidad y medicina en general es de los avances inevitables que debemos presionar para que se realicen a mayor brevedad, las pandemias presente y por venir son también inevitables y su gravedad estará de acuerdo a como estén socializadas ambas. Hemos logrado ya la capacidad productiva de alimentos para sortear la supervivencia de la especie, con la etapa inevitable por venir como resultado del problema de la Pandemia del COVID-19, de la ralentización del desequilibrio de polarización que dificulta la ampliación definitiva a la mente de especie y el desarrollo del conocimiento, con el apoyo del ingreso básico universal (IBU) sobre todo atendiendo a la juventud que tendrá la oportunidad de vivir una esperanza media de vida de más de 90 años para fines del presente siglo XXI; nos toca ahora sortear la problemática de reducir al máximo el ya presente desequilibrio ecológico del planeta y sobre todo su mantenimiento, luchando por reducir la destrucción biológica de nuestro sistema ecológico. Con el surgimiento del SARS-Co-2 (COVID-19) ha surgido la salida tan imposible de encontrar en nuestros análisis de las situaciones presentes en nuestro país y a nivel mundial, la frase y concepto dominante ahora es: AL CUIDARTE TU NOS CUIDAMOS TODOS INFORME DE PLANETA VIVO 2020 DETENER ESTA TENDENCIA La creciente destrucción de la naturaleza por parte de la humanidad está teniendo efectos catastróficos no solo en las poblaciones de vida silvestre, sino también en nuestra salud, medios de vida, seguridad alimentaria y en todos los demás aspectos de nuestras vidas. Las causantes de la disminución de las poblaciones de vida silvestre también constituyen amenazas directas a las personas, potencialmente poniendo en peligro nuestra salud al contribuir al surgimiento de enfermedades zoonóticas como el COVID-19. Nuestra misión es detener la degradación del medio ambiente de nuestro planeta y construir un futuro en que las personas vivan en armonía con la naturaleza. Queremos asegurarnos de que las pesquerías y los ecosistemas oceánicos más importantes del mundo sean productivos y resistentes, y mejoren los medios de vida y la biodiversidad; que las especies más icónicas y en peligro de extinción están protegidas y recuperándose en la naturaleza; que se mejora y mantiene la integridad de nuestros bosques más importantes, incluso los beneficios que aportan para el bienestar humano; que los ecosistemas de agua dulce y los regímenes de flujo proporcionan agua para las personas y la naturaleza; que se logra un cambio global hacia un futuro bajo en carbono y resiliente al clima; y que los sistemas alimentarios sostenibles conserven la naturaleza y mantengan la seguridad alimentaria. SOMOS LA PRIMERA GENERACIÓN QUE CONOCE EL VALOR DE LA NATURALEZA Y EL IMPACTO ENORME QUE TENEMOS TAMBIÉN Innovaciones nacidas de la desgracia: el legado que cada epidemia nos dejó Muchas de las miles de pandemias que han ocurrido a lo largo de la historia humana derrumbaron imperios y barrieron sistemas económicos, pero también trajeron grandes avances científicos y tecnológicos, e instalaron hábitos y prácticas cuyos orígenes hemos olvidado La pandemia de la COVID-19 no es la primera del siglo XXI y, seguramente, no será la última. De hecho, se trata de la segunda. En 2009, la pandemia de influenza H1N1, o gripe porcina, dejó a su paso 284.000 muertes, según un recuento reciente de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos. La respuesta a aquella crisis sanitaria, por muchos ya olvidada, fue bastante distinta a la actual. Los brotes de SARS en 2003, de gripe aviar entre 2004 y 2006 y de ébola en 2007 y 2008 habían sido una llamada de atención sobre la vulnerabilidad de las sociedades modernas. Así que cuando la nueva cepa de la llamada gripe porcina empezó a esparcirse por el planeta en enero de 2009, varias naciones se encontraban bien preparadas. Según señalaba Sylvie Briand, directora del departamento de Enfermedades Epidémicas y Pandémicas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en un webinar en el que participó SINC, “la mayor parte de los países europeos ya habían almacenado mascarillas. Y tenían listos planes de emergencia para recibir pacientes en hospitales”. La manera en que los gobiernos manejaron la crisis sanitaria de 2009, sin embargo, tuvo efectos negativos al largo plazo. “Tras aquella pandemia, hubo una especie de fatiga en la preparación para pandemias”, destacaba Briand. “Al no colapsar sus economías, muchos países pensaron que las pandemias en el siglo XXI no eran tan terribles como las del pasado y después de 2010 no actualizaron sus planes ni reabastecieron su reserva de mascarillas”. El gobierno de Estados Unidos, por ejemplo, desfinanció el Proyecto Predict, un programa de alerta temprana en el que docenas de científicos y analistas trabajaban para identificar posibles pandemias en países de todo el mundo, incluida China, en septiembre de 2019. Entonces, en febrero de 2020 golpeó el coronavirus y tomó al mundo por sorpresa. Para bien o para mal, las pandemias dejan cicatrices, legados duraderos. Lo recuerda el historiador Frank Snowden en su libro Epidemics and Society: From the Black Death to the Present: “Son tan importantes para comprender el desarrollo social como las crisis económicas, las guerras, las revoluciones y los cambios demográficos”. Alteraciones profundas de la sociedad Si bien difieren en sus orígenes, virulencia y duración, sus efectos se extienden más allá de los momentos en que ocurren. Las enfermedades infecciosas no solo modifican el organismo de los individuos. También alteran a las sociedades de una manera profunda. “A veces las enfermedades infecciosas aceleran la historia o revelan hacia dónde se dirige una sociedad, mientras que otras cambian fundamentalmente su trayectoria”, advierte el historiador Kyle Harper. En su libro El destino de Roma: clima, enfermedad y el fin de un imperio, este investigador de la Universidad de Oklahoma señala que las frecuentes epidemias –como la Peste Antonina, de 165 a 180– interactuaron con las fluctuaciones climáticas para provocar el declive del Imperio Romano. La historia la escriben no solo hombres y mujeres sino también virus, bacterias, parásitos. “Los microbios son agentes de cambio", asegura el microbiólogo Joshua S. Loomis, autor de Epidemics: The Impact of Germs and Their Power Over Humanity. “La expansión de la peste en Europa en 1347 produjo una reducción tan profunda y rápida del tamaño de la población que la economía de la mayor parte del continente cambió drásticamente en unos pocos años. Significó el fin del feudalismo”. Las transformaciones, sin embargo, no han sido solo políticas o económicas. Además de instalar silenciosamente nuevos hábitos y prácticas, los virus y las miles de epidemias que han ocurrido a lo largo de la historia humana han impulsado innovaciones científicas y médicas cuyos orígenes hemos olvidado. Las primeras formas de salud pública institucionalizada, es decir, las cuarentenas, se implementaron como respuestas a la peste negra. Durante uno de estos brotes, en el siglo XV, los venecianos erigieron lazarettos, o salas de aislamiento, en las islas periféricas, donde obligaron a los barcos que llegaban a atracar. Con los años, estas medidas se desplegaron de una manera más sistemática por el continente. En 1666, Carlos II de Inglaterra estableció una orden según la cual “si una persona se infecta se trasladará inmediatamente a una 'casa de plagas' durante 40 días: se pintará una cruz roja y en mayúsculas la frase: Señor, ten piedad de nosotros en la puerta". Mejora del conocimiento médico y planes urbanísticos “Ni los médicos ni los remedios eran efectivos. Ya sea porque estas enfermedades eran desconocidas o porque los médicos no las habían estudiado previamente”, registró el cronista florentino Baldassarre Bonaiut en Cronaca fiorentina di Marchionne di Coppo Stefani (1348). “No parecía haber cura. Había tanto miedo que nadie parecía saber qué hacer”. El fracaso de los médicos medievales para detener la propagación de la peste negra provocó cambios drásticos en la profesión: incitó la necesidad de una mejor capacitación y de una regulación más estricta. La medicina en los años anteriores a la peste negra era más filosófica que práctica”, recuerda Loomis, investigador de la East Stroudsburg University of Pennsylvania. “En lugar de obtener un conocimiento detallado de la anatomía y fisiología humana a través de disecciones o exámenes de datos clínicos, la mayoría de los médicos se basaban en ideas de hacía mil años sobre la enfermedad que no estaban respaldadas por ningún tipo de evidencia experimental”. Después de la segunda pandemia de peste de 1347, las escuelas de medicina comenzaron a integrar más disecciones en sus planes de estudio. Publicaron libros nuevos y actualizados. La plaga llevó también a que los médicos compartieran lo que aprendían durante el tratamiento de sus pacientes en tratados, predecesores de los actuales papers. Los efectos de las pandemias se detectan también en el cuerpo urbano: enfermedades como la fiebre amarilla en el siglo XVIII y el cólera y la viruela en el siglo XIX condujeron a la limpieza de las grandes ciudades, la eliminación regular de basura, trajeron amplios bulevares a París y mejoraron los sistemas de agua en Londres, después de que médicos como el inglés John Snow descubriera en 1855 que el cólera no se transmitía a través del aire como se pensaba sino del agua contaminada. Desde entonces, los médicos –en concreto, o los higienistas– fueron claves en la reorganización de las ciudades. En Alemania, el patólogo Rudolf Virchow, por ejemplo, fue el encargado de diseñar un nuevo sistema de alcantarillado para Berlín. Lavado de manos y nuevos instrumentos médicos Las epidemias cambian la forma en que pensamos acerca de la enfermedad, así como reconfiguran hábitos instalados. Por ejemplo, durante y después del brote de fiebre amarilla en Filadelfia en agosto 1793, las personas cambiaron la forma de saludarse. La gente desconocía que los mosquitos transmiten la enfermedad y por prudencia mantuvieran distancia de conocidos y desconocidos. “La vieja costumbre de dar la mano cayó en desuso tan general, que muchos se ofendían incluso con la oferta de la mano”, señaló por entonces el editor Mathew Carey, autor de Un breve relato de la fiebre maligna. En otros casos, los brotes propiciaron el desarrollo de nuevas herramientas de diagnóstico. Como el estetoscopio que fue inventado por el médico Rene Laënnec en el Hospital Necker de París en 1816 para auscultar los pulmones y el corazón de personas con tuberculosis, en lugar de colocar la oreja en el pecho del paciente como se habituaba. Irónicamente, Laënnec murió de tuberculosis solo 10 años después de inventar el instrumento que se utilizó para diagnosticar la enfermedad. Tan recomendada en nuestra época de la covid-19, la costumbre de lavarse las manos para evitar la propagación de una enfermedad no tiene más de 130 años, recuerda la bióloga Miryam Z. Wahrman en The Hand Book: Surviving in a Germ-Filled World. En 1840, los médicos pasaban de diseccionar cadáveres en la morgue a ayudar a dar a luz a un bebé en la sala de maternidad sin higienizarse o cambiarse la ropa. En una época en la que los gérmenes aún no se habían descubierto y se creía que la enfermedad era causada por miasmas u olores pútridos, el obstetra Ignaz Semmelweis planteó en el Hospital General de Viena la hipótesis de que las partículas cadavéricas eran las causantes de tantas muertes durante el parto. Según este médico húngaro, las mujeres que daban a luz con parteras o hasta en la calle tenían más posibilidades de sobrevivir que las que parían en hospitales llenos de gente, donde los médicos trabajaban sin guantes y vestían los mismos delantales ensangrentados durante todo el día. El consejo de lavarse las manos, sin embargo, no fue aceptado de inmediato por sus colegas: significaba aceptar que ellos estaban causando las infecciones. Semmelweis perdió su trabajo y luego de un colapso murió en una institución psiquiátrica a los 47 años. Los cirujanos comenzaron a lavarse las manos en serio a parir de 1876, décadas después de que Louis Pasteur descubriera que las enfermedades eran causadas por microorganismos o microbios. En esto, ayudó bastante el cirujano británico Joseph Lister, quien a mediados del siglo XIX impulsó el uso de sustancias antisépticas para evitar infecciones, así como la esterilización de instrumentos quirúrgicos. Para entonces, otra costumbre arraigada comenzó también a ser mal vista: escupir. En 1890, el Departamento de Salud de Nueva York lanzó una campaña masiva para educar al público y reducir la transmisión de la tuberculosis. Se desalentó el uso compartido de tazas y botellas y llevó a los estados a prohibir escupir tanto dentro de edificios públicos como en las aceras. La campaña de salud pública Guerra contra la Tuberculosis en EE UU contó con la ayuda de Thomas Edison quien en 1910 produjo los primeros cortometrajes educativos. Estos cortos de 15 minutos se proyectaron en áreas rurales y fueron también las primeras películas, de cualquier tipo, que algunos espectadores hubieran visto y se piensa que ayudó a fomentar el por entonces nuevo tipo de entretenimiento, el cine. Antibióticos, vacunas y UCIS Menos recordada que la ‘muerte negra’, la llamada tercera pandemia de peste (1894-1959) –que provocó 12 millones de muertes– fue la primera capturada por la fotografía. “Cambió la ciencia y nuestro entendimiento de las enfermedades zoonóticas", indica el antropólogo médico Christos Lynteris, coautor de Sulphuric Utopias: A History of Maritime Fumigation. “Se impulsaron fumigaciones basadas en una competencia científica por ver cuál era el gas más efectivo para matar ratas. Esto derivó en la invención del Zyklon B, un pesticida a base de cianuro desarrollado en Alemania en la década de 1920 que terminaría siendo usado en los campos de exterminio nazi”. Las muertes masivas no son el único producto de las pandemias. Los hallazgos más importantes en la historia de la medicina están íntimamente conectados con ellas. La primera vacuna exitosa –la de la viruela– fue desarrollada por el médico rural inglés Edward Jenner en 1796, en medio de los continuos brotes y apariciones de esta enfermedad también conocida por entonces como el ‘monstruo moteado’, que afectaba a todos los niveles de la sociedad. Uno de los descubrimientos más importantes del siglo XX, la penicilina, derivó de la pandemia de influenza de 1918. Hasta que se aisló el virus de la gripe en 1933, muchos científicos –como el biólogo alemán Richard Pfeiffer– pensaban que esta enfermedad era causada por una bacteria. En 1928, el bacteriólogo escocés Alexander Fleming del Hospital St. Mary de Londres era uno de los tantos que intentaba aislar esa bacteria, conocida como el bacilo de Pfeiffer (hoy denominado Haemophilus influenzae). Fue entonces cuando descubrió accidentalmente el primer antibiótico, una sustancia que podía matar las bacterias patógenas y que empezaría a usarse diez años después. Según el hematólogo y biógrafo británico Gwyn Macfarlane, el descubrimiento de la penicilina fue el resultado “una serie de eventos fortuitos de improbabilidad casi increíble”. Desde entonces, salvó la vida de millones de personas. La epidemia de poliomielitis de 1952 en Dinamarca llevó a que el anestesiólogo Bjørn Ibsen estableciera la primera unidad de cuidados intensivos en el Hospital Blegdams en Copenhague y el uso de ventilación mecánica fuera del quirófano. Al día ingresaban 50 personas infectadas y cada día, entre 6 y 12 personas desarrollaban insuficiencia respiratoria. Para tratarlas, Ibsen propuso usar ventilación con presión positiva para salvar vidas. Encargó a estudiantes de medicina que durante horas ventilasen manualmente a los niños con parálisis debido a la polio. Así lo hicieron durante meses, en turnos de seis horas, apretaban una bolsa conectada al tubo de traqueotomía, forzando el aire hacia los pulmones. En los meses siguientes, la mortalidad disminuyó notablemente a aproximadamente el 25 %. Se estima que este enfoque salvó a 120 personas. Pronto se hizo evidente que no era práctico tratar a pacientes con insuficiencia respiratoria en todas las salas del hospital. Así nació el concepto de unidad de cuidados intensivos (UCI): cuando los pacientes se concentraron en tres salas especialmente designadas, cada una de 35 camas, la calidad y la eficiencia del tratamiento de la insuficiencia respiratoria y la inestabilidad circulatoria mejoraron. Cambios sociales, culturales y en la investigación “Las enfermedades necesariamente reflejan y dejan al descubierto cada aspecto de la cultura en la que ocurren”, comenta el historiador Charles Rosenberg. Sucede con la covid-19 y también con la pandemia del VIH. Declarada como tal en 1981, en las próximas décadas reestructuró actitudes culturales y comportamientos sociales, así como prácticas de investigación. “En particular, la epidemia del sida ha proporcionado la base para una revolución que cambió los enfoques tradicionales de la salud internacional, reemplazándolos por enfoques globales innovadores para la enfermedad”, señala Allan M. Brandt, historiador de la ciencia de la Universidad de Harvard. “De hecho, la epidemia del VIH y las respuestas que generó han sido fuerzas cruciales para inventar la nueva salud global”, destaca. Esta enfermedad infecciosa, además, forjó nuevas formas de activismo, que aceleró procesos regulatorios de tratamientos antiretrovirales. El VIH estimuló aumentos sustanciales en la financiación de fuentes como el Banco Mundial, así como el establecimiento del Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria de las Naciones Unidas. Y, en especial, propulsó nuevas alianzas público-privadas que se han convertido en un modelo para la financiación de la investigación científica actual. Con seguridad, la pandemia de la covid-19 dejará lecciones, innovaciones, descubrimientos. ¿Nacerá una nueva ciencia, más rápida, más abierta y más alineada con las necesidades públicas? ¿El acceso abierto a la investigación y los datos creará una ciencia más equitativa y efectiva? Los historiadores de la ciencia nos lo dirán en las próximas décadas. La historia se repite A lo largo de la historia, la humanidad ha afrontado epidemias de diversas magnitudes, algunas devastadoras, como la llamada plaga de Atenas, en el año 430 a.C., en plena Segunda Guerra del Peloponeso. No se conoce la naturaleza de la plaga, pero según el historiador Tucídides, que la contrajo y sobrevivió, la ciudad de Pericles tardó 50 años en recuperarse y, durante esa época, la desesperanza fue tal que sus habitantes perdieron la fe en los dioses y en las leyes ante una inminente muerte. Según Tucídides, la plaga vino de Etiopía y pasó luego a Egipto, Libia y Grecia. Incluso los espartanos que asediaban Atenas se retiraron por el temor a la epidemia. La peste negra asoló Europa y Asia en el siglo XIV, siendo probablemente la pandemia más terrible que ha sufrido la humanidad; su pico se produjo entre los años 1347 y 1353, y sólo en Europa se registraron 25 millones de víctimas, ¡la tercera parte de su población!, y entre 40 y 60 millones en África y Asia. Se cree que su origen fue de nuevo África y los cálculos indican que se extendió ferozmente por Asia y Europa. Las consecuencias sociales fueron enormes y, posiblemente, fue una de las principales causas del fin de la Edad Media. Otro episodio terrible está asociado a la mal llamada gripe española de 1918, que acabó con 25 millones de vidas en todo el mundo en sus primeros seis meses (aunque algunas fuentes llegan hasta los 100 millones en total). Comenzó en Estados Unidos, en los campamentos militares donde los soldados eran preparados antes de ser enviados a Europa durante la Primera Guerra Mundial. La gripe se extendió pronto a Francia, Italia y Alemania, y después a España, país neutral que informó a través de sus periódicos del tema sin censuras, al contrario de los países en guerra. Estudios recientes han identificado el virus causante como un virus aviar. En tiempos recientes hemos asistido a la emergencia del sida, de la gripe aviar de 2009 o del ébola, mientras que regiones enteras del planeta sufren de manera habitual desde hace décadas, incluso siglos, enfermedades como la malaria, el dengue o, más recientemente, el zika. Hemos temblado con las noticias de pandemias causadas por virus de animales, como el SARS (murciélagos en China) y el MERS (murciélagos en Arabia Saudí). Estos dos últimos casos son producidos por coronavirus; es decir, virus que padecen algunos animales y que, en algún momento, sufren una mutación que les permite atacar también a los humanos (a veces por una especie intermedia). En nuestros días, conocemos al enemigo bastante mejor que los atenienses o los europeos de la Edad Media gracias, en particular, a tres grandes contribuciones de la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX: la teoría germinal de las enfermedades del francés Louis Pasteur; la identificación del virus del tabaco del ruso Dimitry Ivanovski, usando el filtro Chamberland-Pasteur; y la invención del microscopio electrónico, que desde 1931 permite fotografiar al enemigo. Aunque el SARS-nCoV-2 (inicial y comúnmente conocido como Covid-19) es un nuevo virus y nos pone ante un nuevo desafío, no resulta totalmente desconocido por pertenecer a la familia de los coronavirus (Figura 1). No obstante, la pandemia que ha generado no sólo tiene que ver con los aspectos biológicos del virus sino, quizá con mayor importancia, con aspectos sociales y demográficos. Figura 1: Coronavirus y sus características espínulas en forma de corona. Es verdad que las matemáticas no curan enfermedades directamente, pero sí ayudan a explicar cómo se extiende un cáncer o propaga una epidemia, o a medir la efectividad de una vacuna o testar la de un medicamento. En ocasiones, las matemáticas ayudan modestamente a comunicar mejor o incluso a simular escenarios que ayuden a la toma de decisiones. Las herramientas que están más cercanas a estos problemas son las ecuaciones diferenciales y los modelos estocásticos, pero también la teoría de juegos, big data, machine learning y, en general, el análisis de datos juegan ya un papel relevante, especialmente cuando queremos incluir los aspectos de las conductas sociales. SARS-CoV-2 y las matemáticas En estos momentos de angustia en torno al infame coronavirus, llegan voces desde distintos campos de la ciencia tratando de echar una mano para entender o mitigar la pandemia. En un mundo de biotecnología parece extraño acudir a las matemáticas para resolver los enigmas que el SARS-CoV-2 nos plantea. Esto se debe a que, normalmente, no se concibe la conexión entre las matemáticas y la realidad más allá de “contar con los dedos” como aprendimos a hacer de niños. Para probar al lector que esto no es así, seamos osados y ¡contemos con los dedos! Imaginemos que cuando acabe todo fuésemos capaces de determinar quién contagió a quién. El lector podría ser el primer portador del virus y haber estrechado la mano o toidos delante de otras 3 personas que se contagiaron a su vez. Luego, cada una de estas tres personas habrían contagiado a otras 3 (y ya van 1+3+9) que, por avatares de la vida, habrían propagado la infección a otras 3 (es fácil contar: 1+3+9+27). Matemáticamente, esto se conoce como progresión geométrica o, como se repite en los medios estos días, crecimiento exponencial. En epidemiología, ese número 3 se conoce como ritmo (o factor) reproductivo básico, R0, y representa el número medio de contagios propagados por cada persona contagiada. Este número tiene que ser mayor que 1 para que haya epidemia y, como parece natural, cuanto mayor es, más explosiva será la epidemia. Por poner unos ejemplos, el sarampión tiene un valor R0 entre 12 y 18, y el ébola y la gripe común entre 2 y 3. Con R0 no somos capaces de medir cómo de letal es un virus, sólo cómo de infeccioso ha sido en una cierta población. A partir de los datos de China, se observa que SARS-CoV-2 tiene un factor R0 estimado en 2,68 (aunque sospechamos que, en el caso de Italia o España, R0 podría ser mayor). Las medidas de higiene y distanciamiento social que sufrimos en estos días permiten hacer decrecer R0 y, por tanto, mitigan el impacto de la propagación de SARS-CoV-2. Para cuantificar este impacto, proponemos utilizar un modelo matemático (y sus variantes) ya existente propuesto por el escocés Anderson Gray McKendrick en el año 1926, conocido como modelo SIR de epidemias. Con los términos SIR se hace énfasis sobre los tres estados de un individuo ante la enfermedad – susceptible (sano), infectado (infeccioso con capacidad para contagiar a otros) y removido (recuperado e inmune a nuevas infecciones, o fallecido) –, así como su evolución S -> I -> R en el tiempo. Los estados dan lugar a tres compartimentos – o subpoblaciones de individuos susceptibles, infectados y removidos – que permiten clasificar a los individuos de la población en cada instante de tiempo. En términos del modelo SIR, la propagación de SARS-CoV-2 está vinculada al sistema de ecuaciones diferenciales para las proporciones s(t) de susceptibles, i(t) de infectados y r(t) de removidos respecto al tamaño N de la población (que se asume constante) dado por donde β es la tasa de infección y α es la tasa de recuperación, en el supuesto de las proporciones iniciales s(0)= s0 >0, i(0)=1- s0 >0 y r(0)=0. En lenguaje cotidiano, la primera ecuación nos dice que la velocidad con la que decrece el número de susceptibles es proporcional al producto s(t) i(t), donde este producto se puede interpretar como la probabilidad de que una persona susceptible se encuentre con una infectada y el parámetro β mide la probabilidad de que el contagio sea exitoso. Es interesante entender que β tiene tanto que ver con el número promedio de “encuentros” entre personas susceptibles e infectadas, como con el resultado de esa infección. Como discutiremos más adelante, esto tiene implicaciones en las políticas de aislamiento y de higiene. Una sencilla interpretación de los signos de las derivadas de s(t), i(t) y r(t), garantiza que la proporción de individuos susceptibles disminuirá (s(t)≤ s0) hacia su valor final s∞= lim t→∞⁡ s(t) y la proporción de removidos se incrementará hacia un valor final r∞= lim t→∞ ⁡r(t) mientras que, en ambos casos, existan individuos infectados. Por el contrario, la proporción de infectados aumentará si βs(t)>α y disminuirá si βs(t)<α. La principal propiedad del modelo SIR, aplicado a SARS-CoV-2 o a cualquier otro patógeno, es que la propagación de la enfermedad termina con el paso del tiempo (es decir, la enfermedad es no endémica) ya que Sin embargo, hay que distinguir dos posibles comportamientos hasta que se produzca la extinción de la enfermedad dependiendo del factor reproductivo básico, que en el modelo SIR se expresa como R0=β⁄α: - Cuando R0 < 1 (en promedio, un individuo infectado se recupera antes de transmitir la enfermedad), la relación s(t)≤1<1⁄R0 garantiza que la proporción de infectados disminuye desde el primer momento (i(t)≤1-s0) y la enfermedad desaparece con rapidez. En tal caso, la máxima proporción de infectados durante un episodio de la enfermedad se observa en el instante inicial, imax=1-s0. - Cuando R0 > 1 (en promedio, un individuo infectado transmite la enfermedad antes de recuperarse), la proporción de infectados podría decrecer desde el primer momento (i(t)≤1-s0) si s0 < 1/R0, mientras que podría aumentar inicialmente hasta la máxima proporción y luego decrecer hasta la extinción cuando s0 > 1/R0. En este segundo caso, tiene sentido hablar de epidemia y el pico de la infección se alcanza cuando la proporción de susceptibles coincide con el umbral crítico α/β, es decir, en el instante de tiempo tmax > 0 que verifica s(tmax) = 1/R0. Como mencionamos con anterioridad, el coronavirus SARS-CoV-2 tiene un valor de R0 próximo a 2,68, por lo que si toda la población fuese susceptible al virus (ésto no sabemos si es así a día de hoy), el virus podría infectar simultáneamente a casi un cuarto de la población si no aplicamos ninguna medida de precaución o control. La magnitud de imax – pequeña o grande – es fundamental para determinar si los recursos sanitarios son suficientes o no ante la propagación de SARS-CoV-2. Para ello, basta traducir la capacidad del sistema sanitario en términos de un número i* que refleje sus limitaciones (por ejemplo, en términos de la proporción de camas hospitalarias en UCI disponibles para atender a una población de individuos), y concluir que los recursos son suficientes si se tiene imax ≤ i* o, por el contrario, son insuficientes cuando imax > i*. ¿Qué hacer si se prevé que los recursos sanitarios no serán suficientes? Para entender cómo podemos revertir una situación de alarma, imax > i*, en otra aceptable, imax ≤ i*, es importante hablar de dos conceptos y la relación entre ellos: 1. La velocidad exponencial de crecimiento 2. Las medidas de contingencia Para complementar nuestros comentarios sobre R0 y la noción de velocidad exponencial de crecimiento de una epidemia, nos fijamos en la proporción j(t) = i(t) + r(t) de individuos afectados por la enfermedad hasta el instante t (si se estuviesen realizando tests masivamente en la población, esta proporción debería coincidir con los datos que aparecen en los medios asociada a los “casos confirmados”); a partir de esta proporción, podemos estimar el número acumulado de fallecidos, dado por ρNj(t), donde ρ es el índice de letalidad de la enfermedad. En concreto, el valor ρ=0,023 estimado en China refleja que el porcentaje de fallecidos entre los afectados por SARS-CoV-2 es el 2,3%. Matemáticamente, se puede encontrar una expresión explícita para la fracción de afectados: que muestra que la proporción j(t) es inversamente proporcional a e-βt, de manera que el número acumulado de afectados Nj(t) se incrementará a la misma velocidad que el valor de e-βt decrezca cuando el tiempo t se incremente. Como j(t) es una función creciente del tiempo y sus valores mínimo y máximo son 1-s0 (en el instante de aparición del patógeno) y 1-s∞ (en el instante de extinción), con 0 < 1-s0 < 1-s∞ ≤ 1 , su crecimiento no es siempre del mismo tipo. En concreto, existirá un intervalo de tiempo donde la velocidad del crecimiento de j(t) aumenta hasta alcanzar su valor máximo. Para determinar ese intervalo, traducimos la velocidad de crecimiento de j(t) en términos de su derivada y determinamos su valor máximo como función de j(t), dentro del rango 1-s0 ≤ j(t) ≤ 1 . Desde la Figura 2 es sencillo llegar a la conclusión de que la máxima velocidad de crecimiento se alcanzará cuando j(t) = 1/2 y lo habrá hecho en un instante de tiempo antes del cual la velocidad de crecimiento crece hasta su valor máximo β/4 y, después del cual, la velocidad comienza a decrecer progresivamente. Figura 2: La velocidad de crecimiento de j(t) (es decir, dj(t)/dt) como función de j(t). Desde lo anterior, es claro que la curva del número acumulado de afectados por SARS-CoV-2 no se suavizará hasta que el 50% de la población no se haya visto afectada por la epidemia, siempre que la epidemia no se haya extinguido antes. En el supuesto de que SARS-CoV-2 siga propagándose, ¿cómo podemos suavizar la curva del número acumulado de afectados? La respuesta se encuentra entre nuestras observaciones anteriores: Minimizando el valor máximo β/4 de la velocidad de crecimiento. Eso significa “disminuir la tasa de contacto entre individuos” para hacer posible disminuir la tasa de transmisión β, en el mismo sentido que el factor reproductivo básico R0. En este punto, toman sentido las medidas de distanciamiento social, así como medidas profilácticas (uso de guantes, mascarillas, lavado de manos) dictadas por los Gobiernos de los países afectados por SARS-CoV-2. Pongamos un ejemplo para poner de manifiesto las repercusiones de una medida de contingencia, como el distanciamiento forzoso de los ciudadanos, ante la enfermedad Covid-19 asumiendo que el valor R0 = 2,68 del factor reproductivo – publicado en la revista científica Lancet– es correcto; en ese caso, la tasa de contagio estimada es β = 0,19 días -1 y el tiempo medio de transmisión es, aproximadamente, 1/β= 5,26 días. Tomemos cuatro escenarios: l Escenario 1: Sin medidas de contingencia. Representa la propagación de SARS-CoV-2 sin medidas de control, es decir, β = 0,19 días -1 y R0 = 2,68. l Escenario 2: Medidas de contingencia leves. Se ponen en práctica medidas de control de baja intensidad (β’ = 90% β) que conducen a R0 = 2,39. l Escenario 3: Medidas de contingencia moderadas. Se ponen en práctica medidas de control de intensidad media (β”= 80% β) que conducen a R0 = 2,13. l Escenario 4: Medidas de contingencia severas. Se ponen en práctica medidas de control de alta intensidad (β”’= 50% β)) que conducen a R0 = 1,33. Figura 3: Variación de la proporción de infectados i(t) en función de la intensidad de las medidas de contingencia. Figura 4: Variación de la proporción de individuos afectados j(t) en función de la intensidad de las medidas de contingencia. Figura 5: Tiempo transcurrido hasta alcanzar el pico de infección tmax y proporción máxima de individuos simultáneamente infectados imax en función de la intensidad de las medidas de contingencia. Observando detenidamente las Figuras 3 y 5, es claro que el pico de infección, en términos de la máxima proporción imax de infectados, disminuye a la vez que el instante tmax de ocurrencia del pico de infección se incrementa cuando se ejecutan medidas de control más severas; en tal caso, una adecuada especificación del umbral i* de capacidad límite de los recursos sanitarios permitirá definir medidas de contingencia concretas, sin que resulten ser excesivas para los ciudadanos. El incremento del número de días desde el inicio de los contagios hasta alcanzar el pico de infección también permite dar cabida al desarrollo de tratamientos paliativos (antivirales) y acercarnos a la fecha en la que una vacuna pueda estar disponible y ayude a poner fin definitivamente a la epidemia. Además, la imposición de medidas de contingencia más restrictivas hace que la franja [1-s0,1-s∞] de variación de la proporción de individuos afectados j(t) en la Figura 4 se contraiga, al decrecer su valor límite 1-s∞, lo cual permitirá disminuir el impacto de la enfermedad, medido en términos del número de individuos que se verán afectados. Es importante observar que la tasa de recuperación α se ha mantenido constante en el ejemplo, reflejando que no existe tratamiento específico o vacuna que permite mejorar el tiempo medio de recuperación. Por ello, todos los esfuerzos de lucha frente a SARS-CoV-2 están orientados hacia la disminución de la tasa de contagio β. El modelo y sus limitaciones No queremos engañar al lector: el modelo SIR es un modelo inicial – la comunidad científica anglosajona usa el término toy model para referirse a un modelo de partida que progresivamente es mejorado – y nuestro anterior ejemplo es ideal. Con seguridad, ambos estarán muy alejados de una realidad que, por ahora y hasta que la pandemia de SARS-CoV-2 se estabilice, no conoceremos con detalle. En ese momento, las estimaciones de las tasas de contagio y de recuperación serán más precisas y el modelo se verá seriamente modificado por la necesidad o no de distinguir entre susceptibles, infectados-asintomáticos, infectados-sintomáticos, recuperados-infecciosos y recuperados (incluyendo a los fallecidos) si se confirman los diferentes indicios epidemiológicos en ese sentido. Incluso el modelo podría ser estructurado por edades y patologías previas para reflejar diferentes niveles de letalidad de la enfermedad, e incluso modificado cuando una vacuna efectiva sea conocida. Otros caminos no tan evidentes y que merecen ser explorados consistirían en asumir que los parámetros del modelo son cambiantes (debido a medidas políticas, al temor de los ciudadanos frente a las noticias, …). O, por poner otro ejemplo, la suposición de que el contagio es proporcional a s(t) i(t) debería modificarse para reflejar la compleja red social de contactos; en particular, se sabe que la mayoría de los ciudadanos se mueven en círculos de contactos pequeños, pero algunos individuos, llamados superpropagadores, son capaces de llevar la enfermedad de una ciudad a otra o, como en el caso de SARS-CoV-2, de un continente a otro. No nos cabe ninguna duda de que, para conseguir un modelo predictivo suficientemente preciso para el estudio de SARS-CoV-2, será necesario realizar un esfuerzo multidisplicinar entre epidemiólogos, inmunólogos, neumólogos, bioestadísticos y matemáticos, entre otros. Desde el lado de las matemáticas y, en general, de todas las ramas de la ciencia, ya existen algunas iniciativas para desarrollar modelos más precisos que permitan evaluar cuantitativamente el impacto de estas medidas. Hasta ese momento, los autores esperan haber convencido al lector – inclinado o no hacia las matemáticas- de la importancia de esforzarnos en hacer disminuir la tasa de contagio β, es decir, de respetar el consejo ¡Quédate en casa! — Mario Castro Ponce (Universidad Pontificia Comillas), Manuel de León (Instituto de Ciencias Matemáticas CSIC, Real Academia e Ciencias) y Antonio Gómez Corral (Universidad Complutense de Madrid) Etiquetas: General Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds. Comentarios Comentario by Sara el 29 marzo 2020 @ 12:07 Datos específicos muy interesantes y concretos. Ojalá el modelo siga enriqueciéndose, para identificar las acciones que tienen la mayor incidencia en un mejor pronóstico. Gracias Comentario by Carlos Rosety el 29 marzo 2020 @ 12:42 Muy interesante el artículo, Mario. Ayuda mucho el poder ver con números el cambio entre quedarse en casa y salir a la calle. Lamentablemente, como comentas, el modelo SIR se queda muy corto a la hora de modelar y predecir el futuro de esta epidemia ya que toma como hipótesis que no hay período de incubación, es decir, que alguien puede transmitir en cuanto está contagiado. Esto se sabe que no es cierto y de hecho la curva cambia radicalmente para un período de incubación de 2 días, mucho más para los 5,5 días que se calcula que es la media del período de incubación real. Sería muy interesante ver este mismo análisis pero usando este modelo SEIR. Gracias!! Comentario by Antonio Gómez Corral el 30 marzo 2020 @ 16:25 En nombre de los autores, agradezco a Carlos Rosety que haya comentado aquí la posibilidad de usar el modelo SEIR porque, desde el artículo de Wu, Leung y Leung (https://doi.org/10.1016/S0140-6736(20)30260-9) en la revista científica Lancet, el modelo SEIR está siendo tomado mayoritariamente por la comunidad científica internacional como una evolución del modelo SIR con mejores prestaciones. A pesar de conocer este hecho, hemos elegido el modelo SIR para cumplir nuestro objetivo, que no es otro que explicar y dar sentido a los términos “pico de infección”, “crecimiento exponencial” y “aplanar la curva”, entre otros, que están en los medios, y hacerlo como respuesta a las preguntas de nuestros estudiantes, familiares y amigos, no todos con conocimientos avanzados de matemáticas. Y, lo que es más importante, hacerlo desde la interpretación de conceptos sencillos (por ejemplo, signos de derivadas, fórmulas explícitas) y no requiriendo del uso de métodos numéricos de resolución de ecuaciones diferenciales, como requeriría el modelo SEIR. Aprovecho este comentario para volver a incidir sobre un hecho: la pandemia está en desarrollo y el uso de un “toy model” como el modelo SIR, con sus virtudes y limitaciones, es parte del proceso de aprendizaje frente a un enemigo desconocido. Considero de importancia incluir información sobre el COVID-19, recibidos del CSIC a través de información de su servicio NOTI-WEB de Madr+d los días 10/10/2020 y 22/10/2020 DESCUBREN QUE LA PESTE SE TRANSMITIÓ CADA VEZ MÁS RÁPIDO EN EUROPA DURANTE 300 AÑOS Antes del coronavirus, el mundo ya padecía una crisis global de enfermedades crónicas que, unida a la ineficacia de la sanidad pública para frenar el aumento de factores de riesgo, ha dejado a la población mucho más expuesta al impacto de la covid-19, lo que los expertos denominan como sindemia, una síntesis de pandemias. Nuestra salud ya era mala en 2019, según asegura un amplio estudio publicado esta semana en la revista The Lancet, que avisa que empeorará si las autoridades no toman "medidas urgentes" para atajar la "tormenta perfecta" que se ha estado gestando durante los últimos 30 años. El mundo, explican los expertos, no se enfrenta ahora a una "única pandemia", sino a una "síntesis de, al menos, dos epidemias": una de coronavirus y otra de enfermedades no transmisibles (ENT), que confluyen en muchas zonas en un contexto de "pobreza y desigualdad". No obstante, indicó, la mayoría de los sistemas sanitarios de todo el mundo están aún enfocados a "tratar los retos que planteaba la generación anterior" y ahora carecen de "la agilidad y flexibilidad" necesaria para "responder a un nuevo perfil de enfermedades y demográfico", con una población que vive más años pero con menos salud. Estas ENT y las discapacidades que provocan los factores de riesgo -más que las muertes prematuras- contribuyen cada vez más a la carga mundial de morbimortalidad, pues han pasado de representar el 21 % del total en 1990 al 34 % en 2019. "La naturaleza sindémica de la amenaza a la que nos enfrentamos exige que no tratemos solo cada enfermedad, sino que debemos abordar urgentemente las desigualdades subyacentes que las moldean, como la pobreza, vivienda, educación y raza, los cuales determinan en gran medida la salud", agregó Horton. Javier Aja "No todo son malas noticias", puntualizó Christopher Murray, director del IHME y principal responsable de este trabajo, quien destacó que en los últimos 20 años los países más pobres han hecho progresos para elevar la esperanza de vida y reducir la incidencia de enfermedades contagiosas, como la malaria o el sida. "La naturaleza sindémica de la amenaza a la que nos enfrentamos exige que no tratemos solo cada enfermedad, sino que debemos abordar urgentemente las desigualdades subyacentes que las moldean, como la pobreza, vivienda, educación y raza, los cuales determinan en gran medida la salud", agregó Horton. Javier Aja Entre los siglos XIV y XVII, la peste acabón un tercio de los europeos. Los científicos creen que sus pautas de transmisión ofrecen valiosas lecciones sobre la Covid-19 Tras analizar detenidamente miles de documentos históricos que abarcan un periodo de 300 años de brotes de peste en Londres, un equipo de investigadores de la Universidad McMaster, en Canadá, ha llegado a la conclusión de que la enfermedad, en lugar de disminuir, se fue transmitiendo cada vez más deprisa en cada sucesiva oleada. De hecho, se propagaba hasta cuatro veces más rápido en el siglo XVII que en el XIV. El hallazgo, recién publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, muestra una sorprendente aceleración en la transmisión de la peste negra de 1348, que se estima que acabó con más de un tercio de la población de Europa, y las epidemias posteriores, que culminaron con la Gran Plaga de 1665. Los investigadores comprobaron que en el siglo XIV la cantidad de personas infectadas en un brote se duplicaba aproximadamente cada 43 días. En el siglo XVII, sin embargo, los enfermos se duplicaban mucho más deprisa, cada 11 días. «Hay una diferencia asombrosa en la rapidez con la que crecieron las distintas epidemias de peste», afirma David Earn, autor principal del estudio. Earn y su equipo, que incluye a estadísticos, biólogos y genetistas evolutivos, estimaron las tasas de mortalidad mediante el análisis de datos históricos, demográficos y epidemiológicos de tres fuentes: testamentos personales y últimas voluntades, registros parroquiales y los bandos de mortalidad en Londres. Por supuesto, no se trataba sólo de contar los muertos, ya que no existieron registros oficiales hasta 1538, sino de extraer información de los documentos consultados para establecer cómo la plaga se iba extendiendo por la población. «En aquel momento -dice Earn- las personas generalmente escribían testamentos porque se estaban muriendo o temían morir de forma inminente, por lo que planteamos la hipótesis de que las fechas de los testamentos serían un buen indicador de la propagación del miedo y, por lo tanto, de la muerte misma. Para el siglo XVII, cuando además de testamentos ya había registros de mortalidad, comparamos lo que se podía inferir de cada fuente por separado y encontramos las mismas tasas de crecimiento. Nadie que viviera en Londres en el siglo XIV o en el XVII podría haber imaginado cómo esos registros iban a usarse cientos de años después para comprender la propagación de enfermedades». Estudios genéticos anteriores ya habían identificado a Yersinia pestis como el patógeno causante de la peste, pero eso no decía mucho sobre la transmisión de la enfermedad. «A partir de la evidencia genética -dice por su parte Hendrik Poinar, coautor de la investigación- tenemos buenas razones para creer que las cepas de la bacteria responsable de la peste cambiaron muy poco durante este periodo de tiempo, por lo que el nuestro es un resultado fascinante». La velocidad estimada de propagación de estas epidemias, junto con otras informaciones sobre la biología de la peste, sugiere que durante esos tres siglos la bacteria responsable no se propagó principalmente a través del contacto de persona a persona, sino a través de las picaduras de pulgas infectadas. Los investigadores creen que la rápida aceleración en la transmisión podría explicarse con la densidad de población, las condiciones de vida y las temperaturas cada vez más frías en una Europa que, precisamente en el siglo XIV, empezaba a sufrir los efectos de una « pequeña edad de hielo» que duraría hasta bien entrado el siglo XIX. Los científicos, además, creen que los patrones de transmisión de estas epidemias de peste ofrecen valiosas lecciones para comprender otras pandemias modernas, incluido la de Covid-19. Desarrollan una herramienta que predice los riesgos de ingreso hospitalario y de muerte por Covid-19 El modelo tiene como objetivo proporcionar predicciones de riesgo, no proporcionar explicaciones de qué factores individuales afectan causalmente el riesgo Con el aumento de casos y la proximidad del invierno, existe una necesidad urgente de modelos fiables que predigan el curso probable de la pandemia de Covid-19, para respaldar las decisiones sobre protección, ingreso hospitalario, tratamiento y vacunaciones. Un grupo de investigadores liderados por la profesora J Hippisley-Cox de la Universidad de Oxford, Reino Unido, han presentado una herramienta de predicción de riesgos (conocida como QCOVID) que utiliza información disponible sobre las personas, como su edad, origen étnico y si tienen ciertas afecciones preexistentes (comorbilidades) para ayudar a identificar a las personas con mayor riesgo de desarrollar una enfermedad grave. Está diseñado para ser aplicado en la población adulta general de Reino Unido. Según explican los investigadores en una artículo publicado en The British Medical Journal, La herramienta proporciona información detallada sobre el riesgo de las personas de sufrir una enfermedad grave debido al Covid-19 y está diseñada para que los médicos la utilicen con los pacientes para alcanzar un entendimiento compartido del riesgo. La herramienta deberá actualizarse periódicamente a medida que evolucione la pandemia y su desempeño se supervise de cerca. Se han desarrollado algunos modelos previos de predicción de riesgos y se ha identificado que tienen un alto riesgo de sesgo, lo que genera preocupaciones de que estos modelos pueden no ser confiables cuando se aplican en la práctica. El grupo de investigación de todo el Reino Unido se propuso desarrollar y validar un modelo de predicción basado en la población para estimar los riesgos generales de infectarse y, posteriormente, ser admitido en el hospital o morir a causa del Covid-19. Se tomaron medidas para mitigar las fuentes conocidas de sesgo. Muestras de la primera ola Sus hallazgos se basan en datos de más de 8 millones de pacientes de 19 a 100 años en 1.205 consultorios generales en Inglaterra, vinculados a los resultados de la prueba del Covid-19 y los datos del registro de muerte y del hospital. Se utilizaron datos de 6 millones de pacientes para desarrollar el modelo durante un período de 97 días (24 de enero al 30 de abril de 2020), y otros 2,2 millones de pacientes para validar su desempeño en dos períodos de tiempo separados (24 de enero al 30 de abril de 2020 y 1 de mayo de al 30 de junio de 2020) durante la primera ola de la pandemia. Para desarrollar el modelo, se utilizaron factores conocidos como la edad, el origen étnico, la privación, el índice de masa corporal y una variedad de comorbilidades para estimar la probabilidad y el momento de la admisión al hospital o la muerte por Covid-19. Durante el período de estudio, se produjeron 4.384 muertes por COVID-19 en el grupo de desarrollo, 1.782 en el primer período de validación y 621 en el segundo período de validación. El modelo funcionó bien, prediciendo el 73% y el 74% de la variación en el tiempo hasta la muerte por Covid-19 en hombres y mujeres, respectivamente. Modelo sólido Las personas en el 5% superior de riesgo de muerte previsto representaron el 76% de las muertes por Covid-19 dentro del período de estudio de 97 días. Las personas en el 20% superior para el riesgo de muerte previsto representaron el 94% de las muertes por Covid-19. Los investigadores señalan que el modelo tiene como objetivo proporcionar predicciones de riesgo; no pretende proporcionar explicaciones de qué factores individuales afectan causalmente el riesgo y los resultados no deben interpretarse de esta manera. Los riesgos absolutos obtenidos del modelo cambiarán con el tiempo, de acuerdo con la tasa de infección por COVID-19 predominante y el alcance de las medidas de distanciamiento social implementadas, por lo que también deben interpretarse con precaución. Sin embargo, se espera que el orden de las personas en términos de su riesgo se mantenga relativamente estable a lo largo del tiempo, de modo que se puedan identificar las personas con mayor riesgo. Los investigadores dicen que QCOVID representa un modelo sólido de predicción de riesgos que tiene el potencial de respaldar la política de salud pública, desde permitir decisiones compartidas para mitigar los riesgos para la salud y el lugar de trabajo hasta el reclutamiento específico para ensayos clínicos y la priorización de la vacunación. El modelo también se puede volver a calibrar para diferentes períodos de tiempo y tiene el potencial de actualizarse periódicamente a medida que evoluciona la pandemia. Aunque QCOVID ha sido diseñado específicamente para informar la política de salud del Reino Unido y las intervenciones para gestionar los riesgos relacionados con COVID-19, tiene un potencial internacional, sujeto a la validación local, concluyen. En un editorial vinculado, los investigadores de la Universidad de Manchester coinciden en que QCOVID y el ISARIC (Consorcio internacional de infecciones respiratorias agudas graves e infecciones emergentes) 4C (Consorcio de caracterización clínica del coronavirus) representan un avance en la calidad de los modelos de pronóstico de COVID-19, pero Digamos que se debe tener cuidado al interpretar las predicciones generadas por estos modelos. Dada la naturaleza rápidamente cambiante de la enfermedad y su manejo, también enfatizan la necesidad de actualizar estos modelos regularmente y monitorear de cerca su desempeño en el tiempo y el espacio. Reconocen que los datos mejorados sobre casos de incidentes de COVID-19 "permitirán una mayor granularidad en la predicción" y dicen, con estas advertencias, "apoyamos la validacion"

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