Política Europea I+D+i
Durante el Consejo Europeo de Lisboa (marzo de 2000), los Jefes de Estado y de Gobierno pusieron en marcha una estrategia denominada «de Lisboa» con el fin de hacer de la Unión Europea la economía más competitiva del mundo y alcanzar el pleno empleo antes de 2010. Desarrollada en varios Consejos Europeos posteriores al de Lisboa, esta estrategia se basa en tres pilares:

un pilar económico, que debe preparar la transición hacia una economía competitiva, dinámica y basada en el conocimiento; se hace hincapié en la necesidad de adaptarse continuamente a la evolución de la sociedad de la información y en los esfuerzos que deben hacerse en el terreno de la investigación y el desarrollo;

un pilar social, que debe permitir modernizar el modelo social europeo gracias a la inversión en los recursos humanos y a la lucha contra la exclusión social; se insta a los Estados miembros a que inviertan en educación y formación y a que pongan en práctica una política activa para el empleo con el fin de facilitar el paso a la economía del conocimiento;

un pilar medioambiental, añadido en el Consejo Europeo de Gotemburgo de junio de 2001, que llama la atención sobre el hecho de que el crecimiento económico debe ir disociado de la utilización de los recursos naturales.
Actualmente, la Unión Europea se enfrenta al reto de definir una nueva estrategia de cara a 2020 en un contexto económico muy distinto al de 2000.
En opinión del Presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, el final de la crisis actual debe constituir el principio de una nueva economía social de mercado que sea sostenible y una economía más inteligente y ecológica en la cual la prosperidad europea se fundamente en la innovación y en un uso más eficiente de los recursos para lo cual el conocimiento será clave.