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| Por: |
Mikel Buesa
Catedrático de Economía Aplicada
Director del Instituto de Análisis Industrial y Financiero
de la Universidad Complutense
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- INTRODUCCIÓN.
La concepción evolucionista de los procesos de creación de
conocimientos -y de los sistemas regionales de innovación en los que éstos se
desarrollan- ha caracterizado esos fenómenos como procesos de aprendizaje,
dando así un papel muy importante a los recursos humanos en el análisis del
cambio tecnológico. Ello es sí debido a que el aprendizaje reside
esencialmente en las personas -lo que no obsta para que también las
organizaciones jueguen un papel relevante en este terreno- y éstas poseen una
capacidad de aprender tanto mayor cuanto más elevada sea su formación
académica y su experiencia laboral. Por otra parte, esta idea confluye con los
resultados teóricos y empíricos del análisis del desarrollo económico a
partir de los modelos de crecimiento endógeno, en los que se atribuye un papel
relevante al capital humano en el aumento a largo plazo del producto por
habitante.
Uno de los frutos que se han derivado de esta consideración
privilegiada del elemento humano, ha sido el desarrollo, por parte de la OCDE,
de una metodología específicamente diseñada para la medición de los
efectivos disponibles en cada país para el desarrollo de las actividades
laborales de carácter científico y técnico. Se trata del Manual de
Canberra (OECD, 1994) en el que se establecen los conceptos y formas de
estimación del stock de Recursos Humanos en Ciencia y Tecnología
(RHCT); una publicación ésta que ha sido completada, en el ámbito de la
Unión Europea, por EUROSTAT1.
El referido stock lo integran todas las personas que
respondan al menos a una de las dos características siguientes2:
- Haber completado sus estudios de tercer grado en una disciplina
científica o tecnológica. Esta característica se define por dos
elementos:
- Por una parte, el nivel de estudios terminados por cada individuo,
exigiéndose que haya realizado alguno de los que se enumeran a
continuación: doctorado, licenciatura universitaria (ciclo largo) con o
sin estudios de postgrado, diplomatura universitaria o formación
profesional de grado superior3.
- Y, por otra, el tipo de disciplina cursada en los anteriores tipos de
estudios. Desde una perspectiva amplia -que es la que aquí se adoptará
en razón de las limitaciones que impone la disponibilidad de información
fiable y que corresponde a los estudios que se han publicado hasta el
momento para el caso español4 - se pueden tener en cuenta todos los campos
de estudio, sean éstos de naturaleza técnica, científica o
humanística. Desde otra más estricta y tal vez más concordante con la
naturaleza del concepto que se busca medir, se consideran sólo las
titulaciones en ingeniería y ciencias médicas, exactas, naturales y
sociales5.
- Ejercer una profesión de naturaleza técnica o científica para la que
normalmente se requiere una formación como la señalada en el punto
anterior, aunque no se hayan realizado los correspondientes estudios. A este respecto, las ocupaciones que se toman en consideración son las de los profesionales y los técnicos6.
De acuerdo con estas características, se pueden esquematizar
las variables a considerar dentro de la estimación de los RHCT de la manera que se contempla en la figura 1. A partir de ella, es fácil colegir que los
conceptos más relevantes para el estudio son los siguientes:
- El conjunto de los Recursos Humanos Ocupados en Ciencia y Tecnología que en el esquema se designan como RHCTO.
- El conjunto de los Recursos Humanos con Formación de Tercer Grado que en el esquema se designan como RHCTE.
- La unión de los dos conjuntos precedentes que delimita el stock de Recursos Humanos en Ciencia y Tecnología que en el esquema se designa como RHCT.
- Y lo que se puede considerar como el Núcleo Central de los Recursos Humanos en Ciencia y Tecnología delimitado por la intersección de los dos conjuntos inicialmente definidos, que en el esquema se designa como RHCTC.
Figura 1. Esquema básico del Stock de Recursos Humanos en Ciencia y Tecnología
- METODOLOGÍA DE LA ESTIMACIÓN DE LOS RHCT EN EL ÁMBITO REGIONAL.
La aplicación de los conceptos definidos en el epígrafe
anterior a la medición de los RHCT para el caso español cuenta con pocos
precedentes. El INE, en las ediciones de su Estadística sobre I+D
correspondientes a los años 1997 y 1999, incluyó unas primeras estimaciones,
para el conjunto nacional de la población y para una desagregación por edades,
respectivamente, con referencia a los años 1994 y 19977, utilizando para ello
los resultados de la Encuesta Comunitaria de Fuerza de Trabajo. El empleo de esta fuente primaria de datos se justificó en razón de la obtención de unos indicadores homogéneos con respeto a los demás países de la Unión
Europea, lo que habría de facilitar las comparaciones internacionales. No
obstante, la referida institución consideró que, de la misma manera, podría
haberse tomado como base empírica la Encuesta de Población Activa (PA) al no diferir significativamente sus cifras de las de aquella otra fuente. Otro antecedente se debe a Sánchez et al (2000), quienes en su estudio
utilizan la EPA como fuente de datos para una estimación de los RHCT de
los diferentes sectores industriales y de servicios en el año 1999. Y,
finalmente, en el plano regional, se puede mencionar el trabajo de Buesa,
Navarro et al (2001) en el que, también con información de la EPA se estiman los RHCT del País Vasco y Navarra para el período 1994–2000.
Varios aspectos de este último trabajo son de interés para
los resultados que aquí se presentan8:
- En primer lugar, la especificación de los conceptos requeridos para
efectuar la explotación de los datos de la EPA. Dado que la
publicación que realiza el INE de éstos no contiene la información
necesaria con una desagregación regional, es preciso preparar la
explotación ad hoc de dicha fuente que, a petición del interesado y
sufragado su coste, efectúa la propia institución estadística. Pues bien,
las preparaciones realizadas en aquella investigación han servido de base
para la confección de las instrucciones que, por nuestra parte, se han
transmitido al INE.
- Y, en segundo término, el análisis metodológico de la referida fuente.
Análisis que permite destacar que, para algunas desagregaciones, puede
incurrirse en márgenes de error elevados. Ello es así debido a la cortedad
de la muestra, especialmente en el caso de las Comunidades Autónomas menos
pobladas y de las categorías de individuos de mayor cualificación, que
son, a su vez, las que menos efectivos reúnen. Asimismo, debe tenerse en
cuenta que la estimación de los RHCT sólo es posible a partir de 1994, es
decir, desde el momento en el que la EPA recoge la Clasificación
Nacional de Ocupaciones adoptada en ese mismo año (CNO–94). Y,
además, los sucesivos cambios metodológicos que se han introducido a lo
largo del tiempo, han afectado a los resultados de la estimación de los
RHCT, que experimenta saltos demasiado bruscos entre 1995 y 1996 y 1999 y
2000. Ello señala que, seguramente, las cifras más actuales son cada vez
más fiables, aunque tal ganancia en la reducción de errores impide conocer
cuál ha sido el crecimiento real del stock de RHCT.

Digamos finalmente que las estimaciones que se presentan en
este artículo, se han realizado en el marco del Programa de Indicadores de
la Ciencia y la Tecnología en la Comunidad de Madrid que, financiado por la Consejería de Educación, se desarrolla en el Instituto de Análisis Industrial y Financiero (IAIF) de la Universidad Complutense. Esas estimaciones, basadas en la EPA, son bastante próximas a las publicadas por el INE a partir de la ya mencionada Encuesta Comunitaria de Fuerza de Trabajo. Así, en 1994 la diferencia entre ambas fue sólo de 283 miles de personas, lo que, con relación a la población de referencia, supone una distancia de 1,1 puntos porcentuales.
Tres años más tarde, esa diferencia se había reducido a 40.000 personas o, en
términos relativos, 0,3 puntos, lo que seguramente se explica por las mejoras
introducidas en la fuente empleada.
- INDICADORES DEL STOCK DE RECURSOS HUMANOS EN CIENCIA Y
TECNOLOGÍA EN LA COMUNIDAD DE MADRID.
A continuación, se presentan los resultados de la
estimación para Madrid y para el conjunto de España de las variables alusivas
al stock de RHCT a las que se ha hecho referencia anteriormente. Teniendo en
cuenta estas variables se han calculado además los siguientes indicadores:
- Dimensión relativa de los RHCT, definida como el porcentaje que suponen
los RHCT con respecto a la población de 16 o más años.
- Tasa de utilización de los RHCT, definida como: [RHCTO/RHCT] · 100
- Ratio de calidad de los RHCTO, definida como: [RHCTC/RHCTO] · 100
La cuantía absoluta de los recursos humanos en ciencia y
tecnología, en el período de referencia, se muestran con detalle en los
cuadros 1 y 2. Para el conjunto de España las cifras muestran un apreciable
aumento de los efectivos integrados bajo aquél concepto, de manera que si en
1994 la cuantía del stock de RHCT se cifraba en poco más de 4,5
millones de personas, en 2000 se aproximaba a los 6,4 millones de individuos.
Dicho de otro modo, ese stock se incrementó en un 40 por 100, lo que denota una mejoría sustantiva en el capital humano de la economía española . No
obstante, debe advertirse que, tal como se ha señalado con anterioridad, una
parte de ese incremento no es sino el resultado de las mejoras metodológicas
que ha experimentado la fuente de información -la Encuesta de Población
Activa- y no responde, por tanto, a ninguna causa real.
Cuadro 1
Recursos Humanos en Ciencia y Tecnología de España
En miles de personas
|
Categorías de personas |
1994 |
1995 |
1996 |
1997 |
1998 |
1999 |
2000 |
|
PERSONAS CON FORMACIÓN DE TERCER GRADO |
|
A. Ocupadas en Ciencia y Tecnología |
1.183,2 |
1.504,9 |
1.694,6 |
1.805,0 |
1.917,4 |
2.071,9 |
2.283,8 |
|
B. Ocupadas en otras actividades |
1.200,8 |
1.078,7 |
1.166,8 |
1.257,5 |
1.368,0 |
1.518,8 |
1.683,9 |
|
C. Desempleadas |
563,7 |
585,1 |
629,8 |
631,5 |
628,6 |
560,8 |
516,0 |
|
D. Inactivas |
847,8 |
901,1 |
963,6 |
1.003,7 |
1.031,2 |
1.085,6 |
1.135,9 |
|
E. TOTAL [A+B+C+D] |
3.795,5 |
4.069,8 |
4.454,8 |
4.697,7 |
4.945,2 |
5.237,1 |
5.619,6 |
|
|
|
F. Personas con formación
inferior a la de tercer grado ocupadas en Ciencia y Tecnología |
750,7 |
608,9 |
668,3 |
718,1 |
741,2 |
742,4 |
776,3 |
|
G. PERSONAS OCUPADAS EN
CIENCIA Y TECNOLOGÍA [A+F] |
1.933,9 |
2.113,8 |
2.362,9 |
2.523,1 |
2.658,6 |
2.814,3 |
3.060,1 |
|
H. RECURSOS HUMANOS EN CIENCIA
Y TECNOLOGÍA [E+F] |
4.546,2 |
4.678,7 |
5.123,1 |
5.415,8 |
5.686,4 |
5.979,5 |
6.395,9 |
Fuente: Elaboración del IAIF (Universidad Complutense) a partir de datos del INE: Encuesta de
Población Activa
Cuadro 2
Recursos Humanos en Ciencia y Tecnología de la Comunidad de
Madrid
En miles de personas
|
Categorías de personas |
1994 |
1995 |
1996 |
1997 |
1998 |
1999 |
2000 |
|
PERSONAS CON FORMACIÓN DE TERCER GRADO |
|
A. Ocupadas en Ciencia y Tecnología |
240,6 |
311,6 |
318,1 |
338,9 |
371,8 |
403,8 |
450,4 |
|
B. Ocupadas en otras actividades |
208,7 |
181,3 |
208,8 |
224,6 |
231,3 |
267,9 |
293,4 |
|
C. Desempleadas |
83,7 |
100,2 |
110,1 |
106,3 |
109,4 |
87,8 |
74,5 |
|
D. Inactivas |
160,3 |
183,6 |
179,9 |
203,3 |
215,7 |
210,0 |
234,1 |
|
E. TOTAL [A+B+C+D] |
693,3 |
776,7 |
816,9 |
873,1 |
928,2 |
969,5 |
1.052,4 |
|
|
|
F. Personas con formación
inferior a la de tercer grado ocupadas en Ciencia y Tecnología |
146,7 |
113,7 |
126,7 |
129,5 |
142,4 |
143,7 |
141,3 |
|
G. PERSONAS OCUPADAS EN
CIENCIA Y TECNOLOGÍA [A+F] |
387,3 |
425,3 |
444,8 |
468,4 |
514,2 |
547,5 |
591,7 |
|
H. RECURSOS HUMANOS EN CIENCIA
Y TECNOLOGÍA [E+F] |
840,0 |
890,4 |
943,6 |
1.002,6 |
1.070,6 |
1.113,2 |
1.193,7 |
Fuente: Elaboración del
IAIF (Universidad Complutense) a partir de datos del INE: Encuesta de
Población Activa
Por otra parte, puede señalarse que de los componentes del stock
de RHCT los que más han crecido son los que toman en consideración a las
personas que cuentan con una formación de tercer grado, pues, en cambio los
ocupados en ciencia y tecnología que no han cursado ese tipo de estudios apenas han aumentado. Así, el que se considera como núcleo central del referido stock (RHCTC) creció en más de un 90 por 100, pasando de 1,2 a 2,3 millones de personas. Del mismo modo, aunque con más moderación, el total de los individuos con formación de tercer grado (RHCTE) se incrementó en un 48 por 100, al registrar 3,8 millones en 1994 y 5,6 en 2000. Y todo ello se refleja en una ampliación de los ocupados en ciencia y tecnología (RHCTO) cifrada en el 58 por 100, pues se pasó de 1,9 a 3,1 millones de personas.
Cuando se comparan las cifras de la Comunidad de Madrid con
las del conjunto nacional, se constata que la región ocupa un lugar
privilegiado dentro de España, pues resulta ser la que, con un 18,7 por 100,
cuenta con una mayor participación en el total. Este porcentaje supera en más
de 5 puntos a la importancia relativa que tiene Madrid en el conjunto de la
población española de 16 y más años, que es la que se toma como referente.
Además, más allá de pequeñas variaciones que pueden ser de naturaleza
coyuntural o, incluso, responder a pequeños cambios en la bondad de las cifras
tomadas como base de la estimación, la referida participación se ha mantenido
bastante estable a lo largo del tiempo.

En consonancia con el resultado precedente, la dimensión
relativa de los RHCT, que se refleja en el cuadro 3, alcanza en Madrid un valor netamente superior al promedio español y al de cualquiera de las demás
Comunidades Autónomas. Así, en el año 2000, la cuantía de los RHCT con
respecto a la población de 16 y más años fue del 28,3 por 100; es decir, casi
nueve puntos más que la media nacional. Por otra parte, a lo largo del período
de referencia, esa ratio ha registrado un importante aumento, pues no llegaba al 21 por 100 en 1994; y lo ha hecho a un ritmo superior al registrado para toda España, con lo que la distancia con respecto a ésta también se ha
incrementado. Debe añadirse además que, con esas cifras, Madrid se ubica por
encima del promedio del conjunto de los países de la Unión Europea y a un
nivel muy próximo al de los países que, dentro de ésta, cuentan con las
posiciones más ventajosas9.
Otro de los indicadores que se han formulado en el epígrafe
precedente hace referencia al grado de utilización de los RHCT en actividades
científico–tecnológicas; es decir, a los ocupados en ciencia y tecnología
con respecto al stock total. También en este caso, como se muestra en el cuadro 4, la Comunidad de Madrid, con un 49,6 por 100, presenta un nivel
superior al promedio nacional. El indicador muestra además un aumento a lo
largo del tiempo, aunque ahora el avance es más intenso en la media española,
con lo que la ventaja madrileña se ha ido acortando desde 1994 hasta 2000. El
nivel de Madrid no es, por lo demás, el más aventajado de España, pues otras
Comunidades Autónomas, como Aragón, Baleares, Castilla–La Mancha, Cataluña,
Comunidad Valenciana y Extremadura, con tasas de utilización de más del 50 por
100, lo superan.
Cuadro 3
Dimensión relativa del stock de Recursos Humanos en Ciencia y
Tecnología Porcentajes sobre la Población de 16 y más años
|
|
1994 |
1995 |
1996 |
1997 |
1998 |
1999 |
2000 |
|
Madrid |
20,97 |
21,67 |
22,84 |
24,11 |
25,61 |
26,51 |
28,33 |
|
ESPAÑA |
14,40 |
14,68 |
15,95 |
16,74 |
17,48 |
18,29 |
19,48 |
Fuente: Elaboración del IAIF (Universidad Complutense) a partir de datos del INE
Cuadro 4
Tasa de utilización de los Recursos Humanos en Ciencia y
Tecnología en actividades científico–tecnológicas.
Porcentajes
|
|
1994 |
1995 |
1996 |
1997 |
1998 |
1999 |
2000 |
|
Madrid |
46,1 |
47,8 |
47,1 |
46,7 |
48,0 |
49,2 |
49,6 |
|
ESPAÑA |
42,5 |
45,2 |
46,1 |
46,6 |
46,8 |
47,1 |
47,8 |
Fuente: Elaboración del IAIF (Universidad Complutense) a partir de datos del INE
Finalmente, por medio de otros indicador se alude a la
calidad de los RHCTO. Se trata de medir, como ya se ha señalado, en qué
cuantía las personas con formación de tercer grado participan en el stock
correspondiente. Los resultados que se muestran en el cuadro 5 revelan que, en
Madrid, los titulados de tercer grado suponen más del 76 por 100 del toral de
los efectivos contabilizados en el stock de RHCT. Este porcentaje es
superior al promedio nacional, aunque la diferencia con éste no resulta
demasiado elevada. Tal diferencia ha sido pequeña a lo largo de todo el
período, pues la ratio calculada se ha ido incrementando más o menos al
mismo ritmo tanto en la Comunidad de Madrid como en el conjunto de España.
En resumen, por tanto, la Comunidad de Madrid recoge en su
geografía a una buena parte de los RHCT de España, ocupando una posición
claramente ventajosa dentro de ella. Esos recursos alcanzan en la región una
dimensión relativa próxima al nivel que se registra, como promedio, en las
naciones más desarrolladas de la Unión Europea; dimensión que, a su vez,
supera a la del conjunto nacional. Todo ello se muestra en consonancia con la
importancia que, en Madrid, adquieren las actividades de I+D y las industrias
y servicios de alta tecnología.
Cuadro 5
Ratio de calidad de los Recursos Humanos en Ciencia y
Tecnología ocupados en actividades científico–tecnológicas.
Porcentajes
|
|
1994 |
1995 |
1996 |
1997 |
1998 |
1999 |
2000 |
|
Madrid |
62,1 |
73,3 |
71,5 |
72,4 |
72,3 |
73,8 |
76,1 |
|
ESPAÑA |
61,2 |
71,2 |
71,7 |
71,5 |
72,1 |
73,6 |
74,6 |
Fuente: Elaboración del IAIF (Universidad Complutense) a partir de datos del INE
BIBLIOGRAFÍA:
Buesa, M., Navarro, M. et al (2001): Indicadores
de la Ciencia, la tecnología y la Innovación: metodología y fuentes para
la CAPV y Navarra. Ed. Eusko Ikaskuntza, San Sebastián.
EUROSTAT (1995): Basic Indicators for describing the
stock of Human Resources in Science and Technology. Luxemburgo.
EUROSTAT (1995): Research, Development and Innovation
statistics. Human Resources in Science and Technology. Analysis by age. Luxemburgo.
INE (1999): Estadística sobre las actividades en
investigación científica y desarrollo tecnológico, 1997. Madrid.
INE (2000): Estadística sobre las actividades en
investigación científica y desarrollo tecnológico, 1999. Madrid.
OECD (1994): Manual on the Measurement of Human Resources
devoted to S&T. Canberra Manual. París.
Sánchez, M.P. et al (2000): El capital humano en
la nueva sociedad del conocimiento. Su papel en el Sistema Español de
Innovación. Ed. Círculo de Empresarios, Madrid.
[1] Vid. EUROSTAT (1995) y (1999). Una síntesis de los principales aspectos metodológicos de la medición del stock de RHCT puede verse en la publicación del INE (1999), págs. 185 a 194.
[2] Se sintetizan aquí los aspectos que han sido tratados en Buesa, Navarro et al (2001), págs. 23 y ss.
[3] Estos estudios corresponden a los niveles 5, 6 y 7 de la Clasificación Internacional Normalizada de la Educación. En términos de las clasificaciones empleadas por la Encuesta de Población Activa -que es la fuente de información que se utiliza en este trabajo- los referidos estudios corresponden a las categorías: "doctorado y otros estudios de postgrado", "universitarios" y "técnico-profesionales".
[4] Vid. INE (1999) y (2000), así como Sánchez et al (2000).
[5] Vid. para más detalle, Sánchez et al (2000), págs. 54 a 56.
[6] Se trata de las categorías 2 y 3 de la Clasificación Internacional Uniforme de Ocupaciones; o bien de los grandes grupos 2 y 3 de la Clasificación Nacional de Ocupaciones.
[7] Vid. INE (1999) y (2000).
[8] Vid. especialmente Buesa, Navarro et al (2001), págs. 66 y 67.
[9] La disponibilidad de estimaciones del stock de RHCT para la Unión Europea es bastante precaria, lo que obliga a utilizar datos de 1997 para la comparación. En este año, el indicador que estamos utilizando alcanzó un valor del 20 por 100 para toda la Unión, excepto Bélgica y Reino Unido. Los países más aventajados, como Dinamarca, Alemania, Holanda o Suecia, obtenían una ratio del 26 al 28 por 100. Vid. para el detalle, INE (1999), pág.194.
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