Organización e Innovación: Una Nueva Mirada
Autor/es:
  Jesús Rodríguez Pomeda
¿Quiénes y dónde controlarán el Capital Intelectual de las Naciones del mañana?
Autor/es:
  Leif Edvinsson

Agoria Flanders: Creación pública de conocimiento de ciencia y tecnología.
Autor/es:
  Geert Vanhaverbeke
Uso de Internet por los Estudiantes de la Universidad Autónoma de Madrid.
Autor/es:
  Eva Medina
  José Vicéns Otero

Indicadores de Producción Científica de la Comunidad de Madrid.
1997 – 1999


Indicadores de Capital Intelectual Aplicados a la Actividad
Estructuras Organizativas Para La Innovación
Autor/es:
  Eva Carmona Moreno
  José J. Céspedes Lorente

Innovación y Estructuras Organizativas
Autor/es:
  José Miguel Rodríguez Antón
Estudio De Un Caso De Transferencia De Tecnología: Tolsa.
Autor/es:
  Paloma Mallorquín

De la Universidad a Marte
Entrevista al Excmo. Sr Rector de la Universidad Autónoma de Madrid D.Ángel Gabilondo Pujol
Los Europeos, la Ciencia y la Tecnología
La I+D en la Red
Autor/es:
  Jesús Rodríguez Pomeda
Indicadores de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación: Metodología y Fuentes para la CAPV y Navarra
Autor/es:
  Buesa, M.; Molero, J.; Navarro, M.
  Aranguren, M. J.; Olarte, F. J. (2001)

Bases para el estudio del proceso de innovación tecnológica en la empresa.Universidad de León.
Autor/es:
  Nieto Antolín, M. (2001)
La comunicación en las organizaciones: Una asignatura pendiente.
Autor/es:
  José Miguel Rodríguez Antón
Asesorías Telemáticas del Centro de Enlace

FISCALIDAD: Deducción de gastos de personal cualificado relacionado con la investigación

FINANCIACIÓN: Subvenciones para Joint Venture

MARKETING: Comercialización patente nuevo producto

PATENTES: Nueva Ley de Patentes y Spin-offs




    
¿Quiénes y dónde controlarán el Capital Intelectual de las Naciones del mañana?

El Capital Intelectual es la nueva base para la futura ventaja competitiva de las empresas y Naciones. Una nueva política de agenda es necesaria para visualizar qué conocimiento está presente en la sociedad. Con el "longitude concept" -propuesto por Edvinsson- organizaciones, regiones y naciones son capaces de tratar con los nuevos retos. Para comprender la creación de riqueza es necesario junto con la "perspectiva lateral", una perspectiva que mida los intangibles y los recursos no financieros para la creación de conocimiento, cultura y relaciones.

El análisis del CI ha evolucionado desde 1991 con el trabajo del autor para Skandia. Allí, él desarrolló el Navegador Skandia, un sistema de valoración del CI en las organizaciones. Actualmente, necesitamos mapas que hagan emanar el conocimiento para definir la visión de las Naciones. Algunos de ellos, aplicando el Navegador, han desarrollado interesantes ejercicios en ciudades nórdicas y de Arabia Saudí.

Con estas innovadoras ideas, se puede fomentar, hoy en día, la sociedad emprendedora.

 







Por:
Leif Edvinsson
Norwegian School of Economics and Management
  1. El Capital Intelectual (IC) como la nueva riqueza de las naciones

¿Dónde se está creando el valor en su país, región o ciudad? ¿Cuál es el conocimiento que esta creando su nación? ¿Qué aspecto presenta el mapa del capital intelectual y del conocimiento de su país? ¿Cuáles han sido las principales innovaciones sociales vistas en los últimos cinco años? ¿Está surgiendo otra logística del valor, que apele a un nuevo emprendedor del conocimiento y de la sociedad orientado hacia el capital intelectual? ¿Quién se ocupará de la generación del capital intelectual?

Sólo el conocimiento nos ofrece la oportunidad de crear una mejor riqueza de las naciones. Por tanto, debemos desarrollar el nuevo mapa que refleje el capital intelectual y los activos de conocimiento de las naciones. A menudo se encuentra en las oficinas regionales de innovación un mapa del capital intelectual regional, que sustituye a los mapas de las viejas sociedades agrícolas e industriales. La dimensión cartográfica crucial debería ser la respuesta a la pregunta: ¿quién domina el capital intelectual y dónde se está creando la riqueza en nuestra región o país? ¿Tal vez pondría de manifiesto un enorme depósito de conocimiento en el sector público, quizás con idle potential para la creación colectiva de riqueza? ¿Una clase específica de capital intelectual? Más aún, hay un inmenso coste social causado por no poner en marcha de inmediato el potencial intelectivo. Dicho coste de oportunidad social puede estimarse, para Europa en su conjunto, en 5 billones de euros. Y el valor del capital intelectual inactivo no puede acumularse como se hace con el valor de las minas.

Es preciso desarrollar una nueva agenda de liderazgo político en torno al IC y a la gestión del conocimiento de las naciones, con especial atención a :

  • cómo ver el capital de conocimiento de las naciones, así como sus flujos.
  • cómo desarrollar la eficiencia y la renovación del capital de conocimiento de las naciones.
  • cómo capitalizar el capital de conocimiento dentro de la riqueza colectiva de las naciones.

Según el informe de la OCDE [Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos] titulado Cuadro de Mando 2001- Hacia una economía basada en el conocimiento, los países con actividades intensivas en conocimiento serán quienes se alcen con la riqueza futura. Dicho informe clasifica a los 30 países miembros de acuerdo con sus inversiones en capital intelectual tales como la I+D [Investigación y Desarrollo], educación, patentes, tecnologías de la información y las comunicaciones, etc.1

En el resumen realizado por Financial Times / DI en Suecia, los países mejor clasificados con respecto a su potencial de riqueza futura son los siguientes:

  1. - Suiza
  2. - Suecia
  3. - Estados Unidos
  4. - Irlanda
  5. - Países Bajos

El valor de las empresas, organizaciones e individuos en la economía del conocimento está directamente relacionado con su conocimiento y capital intelectual. Si ampliamos un poco la red, comenzaremos a entender las posibilidades. Pensemos en las naciones, así como en el sector público. Si los intangibles son importantes para las empresas privadas, también lo son con respecto a la productividad y la competitividad tanto del sector público como de los países en su conjunto. ¿Cómo podemos comprender la dinámica de los intangibles que operan a escala nacional? ¿Puede trasladarse la nueva longitud corporativa a una nueva perspectiva sobre el rendimiento de las naciones?

  1. La nueva longitud corporativa

La lógica de la longitud corporativa 2se basa en una consideración de la historia desde comienzos del siglo XVIII. En aquel tiempo, la Armada británica podía navegar con precisión.

Este-Oeste, pero no en dirección Norte-Sur. En consecuencia, los buques del siglo dieciocho se perdían en la niebla, al igual que hoy lo hacen los analistas que se ciñen al capital financiero. Hoy estamos afrontando el problema contable de la misma manera, por ejemplo en el caso ENRON. En el sector público las cosas están todavía peor, puesto que el enfoque se centra en equilibrar presupuestariamente el capital financiero. El resultado es un comportamiento de liderazgo anoréxico, que condena al sector público al fracaso futuro, especialmente con los recortes en la financiación de intangibles tales como el conocimiento, la I+D y las escuelas.

La solución al problema de la longitud no fue encontrada ni por los marinos profesionales, ni por los académicos, sino por un intruso en el ámbito del conocimiento. Un relojero llamado John Harrison consiguió un enfoque innovador a la medición Este-Oeste que resolvía el problema de la longitud. Es esencial disponer de una profunda comprensión del proceso de creación de riqueza para ganar esa perspectiva lateral. Se está reduciendo la importancia de los activos clásicos recogidos en el balance. Es necesaria una contabilidad lateral que incluya todos los intangibles y los activos no financieros vinculados con la creación de conocimiento, con las redes de buenas prácticas de conocimiento, con la cultura y con las relaciones. La lógica de la longitud se centra las dimensiones sostenible, lateral, heterodoxa e interactiva de la creación de valor. El nuevo espacio de la riqueza de las organizaciones, y de los países, se encuentra en la confluencia de los capitales humano y estructural, cuyo resultado es la prosperidad financiera. No necesitamos una máquina registradora de transacciones, sino un cronómetro de interacciones, esto es, la dimensión temporal de la anticipación del futuro. El Capital Intelectual está vinculado con el potencial de ganancias futuras, es decir, con el espacio entre el presente y el futuro. Este espacio tiene una dimensión longitudinal, que es analizada básicamente en sus aspectos temporales o actuales, no en sus aspectos monetarios al contado.

Las organizaciones y las sociedades contemporáneas son como navíos del siglo dieciocho que sólo utilizasen herramientas de navegación basadas en la posición Norte-Sur. Diseñar la travesía únicamente con los datos de la riqueza financiera histórica les impide ver las oportunidades del horizonte lateral y las perspectivas de innovación social. Navegando al pairo en un turbulento mar de cambios sin una herramienta de navegación lateral que les guíe, son incapaces de afrontar los retos que no aparecen en las cartas de navegación y que afectan al sector público a partir de una evolución basada cada vez más en los intangibles.

Los sistemas de información contable y de medición del beneficio enfatizan la eficiencia y el control de los costes, mediante la utilización del dinero como base para la toma de decisiones. Esta obsesión actual con la planificación, presupuestación y contabilización a partir de indicadores tangibles de riqueza acabará empobreciendo a la sociedad y devaluando la riqueza de las naciones, porque pasa por alto la contribución de los intangibles. Por ejemplo, las actividades del sector público son sistemáticamente subestimadas porque no hay forma de medir su contribución, lo que hace que perdamos talento existente en el sistema, dado que ese talento busca en otros lugares aplicaciones más rentables.

  1. Naciones en red

La generación de valor en la economía del conocimiento está inextricablemente ligada con un cambio radical tanto en las premisas sociales como en los modelos de negocio. El capitalismo no puede crear valor si se obsesiona con la competencia en detrimento de la colaboración. Los valores sociales deben ser reconsiderados a la luz de su potencial de generación de valor. Por ejemplo, la asignación de recursos a la educación, la salud, los servicios sociales, y la infraestructura de comunicaciones no debería basarse en el coste, sino en el potencial para crear valor mediante el conocimiento. Si los trabajadores del sector privado sólo representan alrededor del 25% del valor potencial intelectual de la sociedad, poner a trabajar al resto de dicho potencial depende de la educación y de las oportunidades que se ofrezcan. Los resultados de la investigación sugieren que los sistemas educativos tienen un al to poder explicativo de las posiciones relativas de los países en las clasificaciones de riqueza nacional. Por tanto, una asignación eficiente de recursos sería aquella que diera lugar a una mayor financiación de dichos sistemas con respecto a la financiación actual.

También la infraestructura es crítica. ¿Qué ciudades y naciones están verdaderamente dispuestas a la creación de valor? No son aquellas que se aislan, ni aquellas que disponen de una deficiente infraestructura de comunicaciones. Esencialmente serán aquellas que están bien conectadas, con una infraestructura diseñada para fomentar el acceso al conocimiento y a los recursos humanos que crean valor. Los países árabes han confiado tradicionalmente en el petróleo como fuente de riqueza, por lo que su capital intelectual sólo representa un 20% de su riqueza. Si no comienzan a navegar hacia el futuro en términos de renovación a través de la educación, estableciendo relaciones con otros países y creando una infraestructura para las redes, su riqueza acabará declinando.

Por tanto, la cartografía de los flujos de conocimiento puede dar lugar a un nuevo valor añadiendo grupos de comunidades de conocimiento que superen las fronteras nacionales tradicionales. El nuevo valor se encuentra en las constelaciones conectadas en red, con sinapsis y contactividad. Los emprendedores de la sociedad del conocimiento configuran tales puentes y alianzas.

Si en el nivel corporativo estamos asistiendo al nacimiento de una nueva teoría de la empresa, recogida bajo el lema "reducida a los bits", o la nueva teoría de la "no-empresa", también está emergiendo un modelo similar para los países. Una teoría de las Naciones Conectadas con elevadas interdependencias y alta fluidez de los conocimientos (en lugar de la teoría comercial tradicional) basada en enfoques caórdicos 3de la gestión del conocimiento4 para la Nueva Riqueza de las Naciones.

  1. La información sobre el Capital Intelectual de las Naciones

La evolución del Capital Intelectual avanza a buen ritmo. Skandia me nombró su primer director mundial de Capital Intelectual para desarrollar una nueva lógica para la renovación de Skandia. Este trabajo produjo, entre otros resultados, una taxonomía refinada, sistemas de medida y contabilidad del Capital Intelectual, así como sistemas de innovación del Capital Intelectual. También se está progresando en la información sobre el Capital Intelectual de países, regiones y del sector público.

En 1996 se creó bajo mi liderazgo el Centro Skandia del Futuro. Invité entonces a Caroline Stenfelt, de la Universidad de Estocolmo, para que, junto a varios colegas suyos, analizara el modo en el cual nuestro trabajo en Skandia sobre Capital Intelectual podía ser trasladado a nivel nacional5. El primer estudio de Capital Intelectual de las Naciones nació gracias a su trabajo pionero, bajo el título "Bienestar y Seguridad". Más adelante, ella y yo organizamos la "Cumbre Vaxholm" (la primera reunión internacional sobre la percepción y medida del Capital Intelectual de las Naciones) en agosto de 1998. Como consecuencia de esta reunión, el Gobierno sueco adoptó el "Navegador Skandia" para captar su Capital Intelectual nacional. Posteriormente otros países (como Israel, los Países Bajos y, en especial, Dinamarca) comenzaron a captar y representar sus respectivos Capitales Intelectuales. Recientemente (en 2002), el Fondo Industrial Nórdico ha presentado un informe, titulado "Nordica", sobre las perspectivas del Capital Intelectual en los países nórdicos.

La "Agencia de Inversiones en Suecia (ISA)" fue la primera organización de inversiones en un país en aplicar el conocimiento más reciente sobre Capital Intelectual para evaluar y comparar la competitividad y el desempeño nacionales. "El Capital Intelectual constituye la raíz de una empresa –y de una nación- que le proporciona alimentación para su fortaleza y crecimiento futuros. Un nuevo método analítico permite evaluar y comparar estos recursos que hasta ahora no se medían. Este método puede representar una importante herramienta para elegir una ubicación internacional para las empresas basadas en el conocimiento. Suecia ofrece activos de Capital Intelectual altamente atractivos y competitivos; activos de gran valor para las compañías más competitivas", señala el Informe Anual de 1999 de ISA.

De hecho, el Navegador puede trasladarse fácilmente desde el marco empresarial al nacional y al del sector público. Sus aspectos principales permanecen intactos, aunque se refieren a cuestiones diferentes:

  • Enfoque financiero: que incluye la Renta "per capita", la deuda pública, y el tipo de cambio con el dólar norteamericano.
  • Enfoque de mercados: que incluye las estadísticas turísticas, índices de honestidad y corrupción, las balanzas comercial, de servicios y de propiedad intelectual.
  • Enfoque humano: que incluye índices de calidad de vida, las expectativas de vida, la tasa de supervivencia infantil, los niveles de salud, educación, el nivel educativo de los inmigrantes, las tasas de criminalidad y las estadísticas demográficas.
  • Enfoque de proceso: que incluye a las organizaciones de servicios, el consumo público como porcentaje del PIB, el liderazgo empresarial, las tecnologías de la información (tales como el número de ordenadores personales conectados mediante redes de área local –LAN-, supervivientes a los accidentes de tráfico, y empleo.
  • Enfoque de renovación y desarrollo: que incluye el gasto en I+D como porcentaje del PIB, el número de verdaderas start-ups, marcas registradas, y factores relevantes referidos a los estudiantes de educación secundaria.

De acuerdo con el citado estudio de la OCDE de octubre de 2001, Suecia se encuentra entre las principales naciones de la economía basada en el conocimiento. Suecia también está entre los países que tienen los mayores niveles de inversión en I+D per capita de todo el mundo. Las inversiones en intangibles representan en torno al 20% del PIB.

Tal y como indican todas las estadísticas sobre el país, Suecia se ha comprometido entusiásticamente con la tecnología. De acuerdo con cierto estudio, Suecia está entre los países más avanzados en tecnologías de la información en el mundo. Esta situación no se ha alcanzado de la noche a la mañana. Se ha registrado un apoyo público a largo plazo de la tecnología (reducciones impositivas para empleados que adquieran un ordenador, seguidas de iniciativas tales como el libre acceso a Internet para estudiantes y programas de iniciación precoz de los niños a los ordenadores). Todo ello ha configurado una infraestructura y un capital estructural para la riqueza futura. Este puede ser un buen ejemplo de cómo las políticas públicas en la sociedad del conocimiento se orientan hacia el espacio de interacción entre el capital estructural social y el capital humano de los ciudadanos para alcanzar un mayor nivel de prosperidad colectiva.

Uno de las más recientes (data de 2002) y destacadas investigaciones en este terreno se debe al Dr. Nick Bontis, de la Universidad McMaster6. Partiendo del modelo antes señalado, sus colegas y él han estudiado –bajo el patrocinio del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD- diez estados árabes. En dicho estudio, cuantifica la situación del Capital Intelectual de las naciones, y establece un Índice Nacional de Capital Intelectual que puede utilizarse para clasificar naciones y aprender de ellas.

Mediante el análisis de la riqueza de las naciones en términos del Capital Intelectual (a diferencia de las medidas convencionales de competitividad nacional) obtenemos una nueva perspectiva sobre dónde pueden estar las fortalezas y debilidades nacionales. Podemos entonces fomentar la innovación social y las tendencias emprendedoras hacia la sociedad7 orientadas hacia nuevas configuraciones de creación de riqueza.

A partir de la investigación del Dr. Nick Bontis puede concluirse que los siguientes factores, en el orden indicado, son áreas clave para la agenda política destinada a configurar el Capital Intelectual de las Naciones:

  1. Agenda nacional para la renovación, investigación y desarrollo, es decir, para el Capital Innovador.
  2. Agenda nacional para la Educación, esto es, la mejora y puesta en valor del Capital Humano.
  3. Agenda Nacional para el Comercio Exterior, es decir, flujos de relación entre Capital y Conocimiento.
  4. Agenda nacional para la Productividad, o, lo que es lo mismo, para el Capital de Proceso con atención especial al contexto cultural.
  1. El Capital Intelectual en el mundo

Suecia no está sola. Existe una gran actividad en muchos países para explotar el potencial de los activos intangibles y el crecimiento del Capital Intelectual.

La Oficina de Planificación Central de los Países Bajos tiene en la actualidad una Unidad para la Economía del Conocimiento. Otras iniciativas holandesas son el análisis a largo plazo del papel que representa el conocimiento en la economía holandesa, así como diversos trabajos sobre creación del conocimiento en redes y disponibilidad del capital humano8.

El organismo paneuropeo Eurostat está adoptando una actitud pionera en el desarrollo de técnicas e instrumentos estadísticos que permitan una más completa comprensión de la economía del conocimiento9. "La transición de la sociedad industrial a la sociedad de la información se caracteriza por el rápido crecimiento de los activos intangibles, aún cuando la actividad económica y social todavía gira sustancialmente en torno de bienes físicos, tangibles. La relación entre ambas debe ser definida y medida", señala Eurostat10.

En Israel, que publicó su Capital Intelectual nacional en 1998, se han desarrollado diversas mediciones adicionales a las contempladas en Suecia, partiendo de trabajos del Dr. E. Pasher en colaboración con C. Stenfelt11.

En Dinamarca se han hecho rápidos progresos. El país ha estado durante mucho tiempo entre los más avanzados en el examen del rol de los intangibles. El profesor Jan Mouritsen, de la Copenhagen Business School, ha estado trabajando en este ámbito varios años, y ha efectuado varias revisiones de la literatura existente (el más reciente de los cuales data de 2001)12.

Dinamarca inició, a principios de 1998, un proyecto orientado hacia la contabilidad de activos intelectuales, que pretendía contribuir a la transformación de Dinamarca desde una economía industrial a otra del conocimiento. Se instituyó un Consejo de Competencia bajo la presidencia de Lars Kolind. Dicho Consejo ha elaborado un interesante trabajo sobre la posición danesa en la nueva competencia global basada en el conocimiento. En el año 2000 el Gobierno danés publicó unas orientaciones generales sobre Documentos Contables del Capital Intelectual, similares a los elaborados por Skandia13. En la actualidad se está elaborando una ley en dicho país para apoyar tales iniciativas. Además, en febrero de 2002, el Ministerio de Economía puso en marcha una especie de Centro sobre el Futuro denominado "Mind Lab", para desarrollar la gestión del conocimiento en el sector público.

El Capital Intelectual también está teniendo impacto en los Países Bajos. Su Ministerio de Asuntos Económicos observó recientemente que "Los Países Bajos están transformándose rápidamente en una economía intensiva en conocimiento. (...) Es por tanto chocante que los documentos contables estén dominados por información sobre edificios y maquinaria, en otras palabras, los factores de producción ‘clásicos’ o físicos. El valor del conocimiento –el trabajo en I+D, la formación, la propiedad intelectual, etc.- no es fácil de identificar en las cuentas. Y esta es la razón por la cual las empresas más jóvenes intensivas en conocimiento, en particular, tienen graves dificultades para encontrar financiación externa."

La política seguida por el Gobierno danés ha cambiado su énfasis en la tecnología hacia la innovación. En 1998 publicó un informe, "La inconmensurable riqueza del conocimiento", que establecía que más del 35% de las inversiones danesas tenían naturaleza intangible.

Otro país que se está transformando en una economía del conocimiento es Singapur. Ha cambiado la denominación de su Ministerio de Trabajo por la de Ministerio de la Mano de Obra, así como ha empleado décadas en construir un impresionante sistema de capital estructural, especialmente en tecnologías de la información y las telecomunicaciones. El efecto sobre la riqueza es claramente visible.

  1. El Nuevo Pacto para la Nueva Riqueza de las Naciones

El análisis de la riqueza intelectual de las naciones representa un gran avance. Pero también se está avanzando en otros ámbitos referidos al verdadero impacto de la economía del conocimiento, que se está empezando a denominar Un Nuevo Pacto para la Nueva Riqueza de las Naciones, o las Políticas Públicas de los Capitales Intelectual y del Conocimiento.

"Hoy constituímos una sociedad inundada de redes, pero escasa de sentido comunitario", señala Peter Katz, autor de "El nuevo urbanismo". Están surgiendo auténticas comunidades en torno al conocimiento. Muchas de ellas están basadas en la Red. En ellas, el conocimiento fluye libremente, enlazando el mundo de manera incansable durante todo el día. Además, estas infraestructuras pueden poner en valor el capital humano de la sociedad. Si no somos capaces de innovar y crear nuevos prototipos de tales nuevas estructuras y sistemas de configuración de la salud, de los ambientes laborales, de las áreas urbanas, etc., arriesgaremos el importante capital humano, e incrementaremos el coste social derivado del agotamiento personal y de la tensión nerviosa.

El Capital Intelectual también tiene un destacado impacto en la planificación urbana. Los planificadores deben crear ahora el contexto en el cual los trabajadores del conocimiento puedan alcanzar su máxima productividad. Esta idea puede implicar cambios radicales en el modo de concebir nuestros entornos urbanos. Pensemos en un puerto. Tradicionalmente, los puertos solían utilizarse para los flujos comerciales. Pero a medida que la importancia de la logística de bienes ha declinado, debemos pensar en los flujos de conocimientos. Necesitamos crear puertos del conocimiento.

  1. La actividad emprendedora social para el dominio del Capital Intelectual

La actividad emprendedora social es un nuevo e interesante concepto que está surgiendo, como tantos otros, en Noruega. Pretende subrayar el papel de la renovación social que se encuentra entre la comunidad empresarial y la sociedad. Es un espacio para la creación común de prototipos basados en el capital estructural de cada socio, y puestos en marcha mediante el talento innovador y el capital humano individuales. El reto consiste en acelerar el Capital Intelectual actualmente existente en las sociedades, o, en otras palabras, acelerar la productividad de las actuales inversiones en conocimiento. Un tipo de Capital Intelectual a la espera de ser canalizado por emprendedores sociales.

Necesitamos un nuevo mapa que registre las nuevas constelaciones de grupos que generan valor. Las ciudades y regiones pueden constituir esos nuevos espacios. Por otro lado, ¿es necesario otro ecosistema para el Capital Intelectual de las Naciones y su logística del conocimiento? Puede haber un espacio potencial para las innovaciones sociales. Y ¿a quién te gustaría ver entre los diez mejores emprendedores sociales de la actualidad para la configuración de los espacios del Capital Intelectual del mañana?

[Traducido por Jesús Rodríguez Pomeda]


Notas:

[1] OECD Scoreboard 2001 - Towards a knowledge based economy.

[2] Corporate Longitude, Bookhouse, Stockholm, by Leif Edvinsson, 2002- www.corporatelongitude.com

[3] Neologismo que pretende agrupar los conceptos de "caos" y "orden". Representa los significados "algo que es simultáneamente ordenado y caótico", "determinado por un proceso que no se deriva ni del orden ni del caos", "relacionado con la fase intermedia entre el orden y el caos." [N. del T.].

[4] véase www.chaordic.org

[5] Stenfelt, Caroline et al, "IC at national level", University of Stockholm, 1998, ISA-Invest In Sweden Agency Annual report 1999. And Edvinsson & Stenfelt, Journal of Human Resource, Stockholm , No. 1:1999.

[6] National Intellectual Capital Index - IC Development in the Arab region, UNDP 2002

[7] See the work of Mack M. Elroy, founder of Macro Innovation Inc.

[8] See Dutch Central Planning Office at www.cpb.nl and Statistics Netherlands www.cbs.nl

[9] "EPROS - The European Plan for Research in official Statistics", European Union 2000

[10] "Statistical indicators for the new economy", Eurostat, 2000

[11] "IC of Israel 1998", E Pasher & Associates, Israel

[12] Mouritsen, Jan, "IC and the capable firm", Copenhagen Business School 2001

[13] Danish Ministry of Industry Guidelines for Knowledge Accounts, 2001, - www.efs.dk

 



Volver arriba