Entrevista a D. Carlos Mayor Oreja. Consejero de Educación de la Comunidad de Madrid
   

1.¿Cómo valora la situación actual del Sistema Regional de Ciencia y Tecnología?

Es indudable que en los últimos años ha tenido lugar un importante cambio en la relación de las instituciones implicadas, cambio que va dirigido a crear de manera efectiva un sistema regional de ciencia y tecnología. La aprobación por unanimidad de todos los grupos políticos en 1998 de la Ley de Fomento de la Investigación Científica e Innovación Tecnológica y la puesta en marcha del III Plan Regional en el año 2000 han permitido al Gobierno Regional desarrollar una política estable y coordinada dotando al sistema de un marco de financiación y relación singularmente articulado. Pero no sólo eso, creo que han servido de estímulo para que las administraciones, instituciones públicas y privadas de investigación, las asociaciones empresariales, los investigadores y las empresas tomen conciencia del extraordinario papel que tiene para la prosperidad y el futuro de nuestra región las actividades en ciencia y tecnología como elementos esenciales en la creación de riqueza y bienestar y la mejora de nuestra competitividad. En definitiva hoy el sistema regional empieza a ser mucho más que la simple suma de todos los miembros que lo configuran.


2.¿Cuáles son las actuaciones más destacadas sobre el mismo que prevé poner en marcha con el IV PRICIT?

Aún es pronto para avanzar de forma detallada cuáles serán las actuaciones del próximo Plan Regional. Aún debemos analizar en profundidad los resultados alcanzados con el actual, pero sí puedo señalar que, lógicamente, tendrá muy en cuenta los logros y la madurez alcanzados en estos años. Creo que será necesario centrar nuestros esfuerzos en lograr que nuestra región se integre plenamente en la Sociedad del Conocimiento. Ésto implica, sobre todo, apostar decididamente por el capital humano de nuestra región.

La capacidad innovadora de una región no solamente depende de su esfuerzo cuantitativo en I+D. Trabajar en la formación de nuestros científicos y tecnólogos, logrando que nuestra región sea un lugar atractivo para el desarrollo de sus actividades es un factor esencial. Al mismo tiempo, consolidar los mecanismos de relación entre todos los agentes del sistema que favorezca el intercambio recíproco de personal, de conocimientos científicos y tecnológicos, de servicios especializados, etc. Y sin olvidar, por supuesto, la mejora continua de nuestras infraestructuras científicas.


3.¿Cuál es su diagnóstico del Sistema madri+d y cuáles son los principales retos a los que se enfrenta en un futuro inmediato?

La red madri+d es un instrumento muy eficaz que está permitiendo articular los recursos en ciencia y tecnología en un único sistema. Ésto ha sido posible gracias a su capacidad de integración. La práctica totalidad de las instituciones científicas y empresariales han decidido trabajar de manera conjunta para conseguir unos objetivos de interés general, y esto no es sencillo. Esta manera de hacer región va en contra de muchas de nuestras costumbres. Olvidarnos de formas tradicionales de funcionamiento, basadas en la jerarquía y la centralización, y trabajar bajo los principios de subsidiariedad y corresponsabilidad, es sencillo y creo que ha sido la clave del éxito del proyecto. Y hablo de éxito porque el sistema madri+d es en la actualidad un modelo de organización estudiado por muchas regiones europeas y alabado por la propia Comisión Europea. Más allá de los resultados concretos, lo más importante es la implantación de una manera de hacer acorde con las necesidades de Madrid y con las características de las importantísimas instituciones que se concentran en su territorio.


4.¿Qué relaciones podríamos establecer entre el Sistema madri+d y los imperativos que lleva consigo la implantación de la llamada "sociedad del conocimiento"?

madri+d es un modelo organizativo propio de la sociedad del conocimiento: su principal atractivo es que gira en torno a la gestión del conocimiento mismo, pero no a escala de una empresa o de una administración, como estamos acostumbrados a ver habitualmente, sino, que su objetivo es la gestión integral del conocimiento de una región, de Madrid. Un territorio que goza de una posición privilegiada para soportar su desarrollo sostenible y el bienestar de sus ciudadanos en la explotación de la ciencia y la tecnología.

Es un hecho poco habitual que una región logre gestionar de forma coordinada la difusión del capital intelectual generado en sus instituciones científicas. Finalmente ésto no hubiera sido posible sin una apuesta decidida desde el principio por Internet no como un espacio publicitario sino como una nueva forma de trabajo y de relación. Sin la utilización intensiva de las tecnologías de la información no es posible pensar en la sociedad conocimiento; ciertamente, Internet no es la sociedad del conocimiento, pero sin él no es posible trabajar en red de una manera efectiva.


5.¿Qué papel deben desempeñar las Universidades con respecto al desarrollo económico y social de Madrid?

Las universidades son el motor de las sociedades, ahora más que nunca. Entre las universidades de Madrid existe una lealtad y un deseo de colaboración digno de destacarse. Y no es por casualidad, Madrid es una región universitaria tanto por sus muchas y excelentes universidades como por su talante abierto y cosmopolita.


6.¿Qué actuaciones del sistema madri+d piensa usted que más han mejorado las relaciones universidad-empresa?

Debemos pensar en madri+d como un sistema, una organización que trabaja en red y, en este sentido, su éxito es el de cada uno de sus miembros. La red no parte de cero, sino que se construye sobre los profesionales que trabajaban en cada institución en la gestión de la ciencia y la tecnología y su valor es el de propiciar la articulación de los mecanismos existentes y la mejora de los recursos y metodologías destinados a la transferencia de los resultados de la investigación.

Trabajar con las exigencias de las empresas desde el entorno universitario no es sencillo, exige importantes cambios organizativos y culturales, no siempre fáciles, ni unánimemente aceptados. Solo incorporando estrategias globales de las instituciones en esta dirección podremos tener resultados significativos a medio plazo. madri+d ha trabajado en esta dirección, para que las universidades de Madrid den servicios de alto valor añadido a las empresas aprovechando sus propios recursos, es decir sus investigadores y gestores en la transferencia de tecnologías o la Inteligencia Económica y Vigilancia Tecnológica.

Otro aspecto muy importante, no siempre bien valorado, es simplemente el esfuerzo realizado para dar a conocer a los investigadores las actividades de las empresas y viceversa, a las empresas las de los investigadores. Hacer públicas por Internet bases de datos con mas de 250.000 registros en esta dirección creo que es un paso decisivo en esta dirección.


7.Una vez recibido de la Comisión Europea el premio como región innovadora excelente ¿qué obligaciones supone para el futuro esta designación con relación a la política desarrollada por su Consejería?

La transferencia tecnológica preocupa en gran medida a la Comisión Europea, que ha apostado claramente por la escala regional para su estímulo y desarrollo. Sin duda, el premio de la Comisión Europea es un reconocimiento explícito a la política desarrollada en los últimos cinco años, al sistema madri+d como modelo de relaciones entre instituciones enclavadas en un territorio y coherente con lo que se está haciendo en otras regiones europeas. La Consejería de Educación ha participado activamente en más de doce proyectos del programa marco europeo de I+D+I y, en las más importantes redes de gestión de la tecnología, algo que vamos a seguir haciendo ya que no sólo supone una financiación adicional de las actividades sino, sobre todo, la posibilidad de conocer las mejores prácticas y colaborar con las regiones más avanzadas de nuestro entorno. Gracias a esta política la Comunidad de Madrid mantiene contactos frecuentes y relaciones estables con más de cuarenta entidades regionales, con una problemática similar y, por tanto, buscando conjuntamente las mejores soluciones y los mejores instrumentos de gestión.


8.¿Cuál es su opinión sobre la coordinación de los diferentes agentes públicos (UE, MCYT, CC.AA. CSIC, Universidades...) que participan en el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología?

Creo que la coordinación entre las instituciones que usted ha mencionado se está produciendo de forma natural. Las Universidades tienen sus propios foros y el MCYT está firmando acuerdos con cada una de las Comunidades Autónomas. El Estado juega un papel importante, esencial, como coordinador de los esfuerzos, como garante de una política científica nacional en concordancia con la europea, con el estímulo para la aplicación de las mejores soluciones adaptadas a los entornos de los gobiernos regionales. El futuro, tanto a escala europea como nacional, está encaminado a una distribución funcional de tareas entre las distintas administraciones que participan en ciencia y tecnología y, por un régimen de codecisión y cofinanciación.

También es importante potenciar la capacidad de acuerdo y aprendizaje entre regiones. Así la Comunidad de Madrid preside en la actualidad la Red Ibérica de Regiones Innovadoras, en la que participan también regiones portuguesas y que esperamos sea un foro del que surjan programas concretos de colaboración.


9.¿Sobre qué aspectos del proceso de transferencia de tecnología es preciso incidir para lograr una mayor eficiencia de la investigación e innovación?

La transferencia tecnológica como proceso continuo sólo se produce si los productores de tecnología (los grupos de investigación fundamentalmente) y los demandantes (las empresas) se conocen en profundidad e interactúan permanentemente. Por tanto, debemos seguir trabajando, por un lado, en fortalecer y crear nuevos foros de encuentro sobre problemas concretos que interesen a las dos partes. Por otro, las empresas deben jugar un papel más decidido en la financiación de la investigación para lo cual es necesario que vean posibilidades de mejora de su competitividad en esta cooperación. Así mismo, los investigadores deben ver en las necesidades empresariales campos de gran interés para el desarrollo de su trabajo científico y tecnológico. Todo ésto, insisto, dependerá de nuestra capacidad para consolidar mecanismos estables de relación y conocimiento mutuo.


 

 

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1. ¿Cómo valora la situación actual del Sistema Regional de Ciencia y Tecnología?

2. ¿Cuáles son las actuaciones más destacadas sobre el mismo que prevé poner en marcha con el IV PRICIT?

3. ¿Cuál es su diagnóstico del Sistema madri+d y cuáles son los principales retos a los que se enfrenta en un futuro inmediato?

4. ¿Qué relaciones podríamos establecer entre el Sistema madri+d y los imperativos que lleva consigo la implantación de la llamada "sociedad del conocimiento"?

5. ¿Qué papel deben desempeñar las Universidades con respecto al desarrollo económico y social de Madrid?

6. ¿Qué actuaciones del sistema madri+d piensa usted que más han mejorado las relaciones universidad-empresa?

7. Una vez recibido de la Comisión Europea el premio como región innovadora excelente ¿qué obligaciones supone para el futuro esta designación con relación a la política desarrollada por su Consejería?

8. ¿Cuál es su opinión sobre la coordinación de los diferentes agentes públicos (UE, MCYT, CC.AA. CSIC, Universidades...) que participan en el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología?

9. ¿Sobre qué aspectos del proceso de transferencia de tecnología es preciso incidir para lograr una mayor eficiencia de la investigación e innovación?