1.¿Cómo valora la situación actual del Sistema Regional de Ciencia y Tecnología?
Es indudable que en los últimos años ha tenido lugar un
importante cambio en la relación de las instituciones implicadas, cambio que va
dirigido a crear de manera efectiva un sistema regional de ciencia y
tecnología. La aprobación por unanimidad de todos los grupos políticos en
1998 de la Ley de Fomento de la Investigación Científica e Innovación
Tecnológica y la puesta en marcha del III Plan Regional en el año 2000 han
permitido al Gobierno Regional desarrollar una política estable y coordinada
dotando al sistema de un marco de financiación y relación singularmente
articulado. Pero no sólo eso, creo que han servido de estímulo para que las
administraciones, instituciones públicas y privadas de investigación, las
asociaciones empresariales, los investigadores y las empresas tomen conciencia
del extraordinario papel que tiene para la prosperidad y el futuro de nuestra
región las actividades en ciencia y tecnología como elementos esenciales en la
creación de riqueza y bienestar y la mejora de nuestra competitividad. En
definitiva hoy el sistema regional empieza a ser mucho más que la simple suma
de todos los miembros que lo configuran.
2.¿Cuáles son las actuaciones más destacadas sobre el
mismo que prevé poner en marcha con el IV PRICIT?
Aún es pronto para avanzar de forma detallada cuáles serán
las actuaciones del próximo Plan Regional. Aún debemos analizar en profundidad
los resultados alcanzados con el actual, pero sí puedo señalar que,
lógicamente, tendrá muy en cuenta los logros y la madurez alcanzados en estos
años. Creo que será necesario centrar nuestros esfuerzos en lograr que nuestra
región se integre plenamente en la Sociedad del Conocimiento. Ésto implica,
sobre todo, apostar decididamente por el capital humano de nuestra región.
La capacidad innovadora de una región no solamente depende
de su esfuerzo cuantitativo en I+D. Trabajar en la formación de nuestros
científicos y tecnólogos, logrando que nuestra región sea un lugar atractivo
para el desarrollo de sus actividades es un factor esencial. Al mismo tiempo,
consolidar los mecanismos de relación entre todos los agentes del sistema que
favorezca el intercambio recíproco de personal, de conocimientos científicos y
tecnológicos, de servicios especializados, etc. Y sin olvidar, por supuesto, la
mejora continua de nuestras infraestructuras científicas.
3.¿Cuál es su diagnóstico del Sistema madri+d y cuáles son los principales retos a los que se enfrenta en un futuro inmediato?
La red madri+d es un instrumento muy eficaz que está
permitiendo articular los recursos en ciencia y tecnología en un único
sistema. Ésto ha sido posible gracias a su capacidad de integración. La
práctica totalidad de las instituciones científicas y empresariales han
decidido trabajar de manera conjunta para conseguir unos objetivos de interés
general, y esto no es sencillo. Esta manera de hacer región va en contra de
muchas de nuestras costumbres. Olvidarnos de formas tradicionales de
funcionamiento, basadas en la jerarquía y la centralización, y trabajar bajo
los principios de subsidiariedad y corresponsabilidad, es sencillo y creo que ha
sido la clave del éxito del proyecto. Y hablo de éxito porque el sistema
madri+d es en la actualidad un modelo de organización estudiado por muchas
regiones europeas y alabado por la propia Comisión Europea. Más allá de los
resultados concretos, lo más importante es la implantación de una manera de
hacer acorde con las necesidades de Madrid y con las características de las
importantísimas instituciones que se concentran en su territorio.
4.¿Qué relaciones podríamos establecer entre el Sistema madri+d y los imperativos que lleva consigo la implantación de la llamada "sociedad del conocimiento"?
madri+d es un modelo organizativo propio de la sociedad del
conocimiento: su principal atractivo es que gira en torno a la gestión del
conocimiento mismo, pero no a escala de una empresa o de una administración,
como estamos acostumbrados a ver habitualmente, sino, que su objetivo es la
gestión integral del conocimiento de una región, de Madrid. Un territorio que
goza de una posición privilegiada para soportar su desarrollo sostenible y el
bienestar de sus ciudadanos en la explotación de la ciencia y la tecnología.
Es un hecho poco habitual que una región logre gestionar de
forma coordinada la difusión del capital intelectual generado en sus
instituciones científicas. Finalmente ésto no hubiera sido posible sin una
apuesta decidida desde el principio por Internet no como un espacio publicitario
sino como una nueva forma de trabajo y de relación. Sin la utilización
intensiva de las tecnologías de la información no es posible pensar en la
sociedad conocimiento; ciertamente, Internet no es la sociedad del conocimiento,
pero sin él no es posible trabajar en red de una manera efectiva.
5.¿Qué papel deben desempeñar las Universidades con respecto al desarrollo económico y social de Madrid?
Las universidades son el motor de las sociedades, ahora más
que nunca. Entre las universidades de Madrid existe una lealtad y un deseo de
colaboración digno de destacarse. Y no es por casualidad, Madrid es una región
universitaria tanto por sus muchas y excelentes universidades como por su
talante abierto y cosmopolita.
6.¿Qué actuaciones del sistema madri+d piensa usted que más han mejorado las relaciones universidad-empresa?
Debemos pensar en madri+d como un sistema, una organización
que trabaja en red y, en este sentido, su éxito es el de cada uno de sus
miembros. La red no parte de cero, sino que se construye sobre los profesionales
que trabajaban en cada institución en la gestión de la ciencia y la
tecnología y su valor es el de propiciar la articulación de los mecanismos
existentes y la mejora de los recursos y metodologías destinados a la
transferencia de los resultados de la investigación.
Trabajar con las exigencias de las empresas desde el entorno
universitario no es sencillo, exige importantes cambios organizativos y
culturales, no siempre fáciles, ni unánimemente aceptados. Solo incorporando
estrategias globales de las instituciones en esta dirección podremos tener
resultados significativos a medio plazo. madri+d ha trabajado en esta
dirección, para que las universidades de Madrid den servicios de alto valor
añadido a las empresas aprovechando sus propios recursos, es decir sus
investigadores y gestores en la transferencia de tecnologías o la Inteligencia
Económica y Vigilancia Tecnológica.
Otro aspecto muy importante, no siempre bien valorado, es
simplemente el esfuerzo realizado para dar a conocer a los investigadores las
actividades de las empresas y viceversa, a las empresas las de los
investigadores. Hacer públicas por Internet bases de datos con mas de 250.000
registros en esta dirección creo que es un paso decisivo en esta dirección.
7.Una vez recibido de la Comisión Europea el premio como región innovadora excelente ¿qué obligaciones supone para el futuro esta designación con relación a la política desarrollada por su Consejería?
La transferencia tecnológica preocupa en gran medida a la
Comisión Europea, que ha apostado claramente por la escala regional para su
estímulo y desarrollo. Sin duda, el premio de la Comisión Europea es un
reconocimiento explícito a la política desarrollada en los últimos cinco
años, al sistema madri+d como modelo de relaciones entre instituciones
enclavadas en un territorio y coherente con lo que se está haciendo en otras
regiones europeas. La Consejería de Educación ha participado activamente en
más de doce proyectos del programa marco europeo de I+D+I y, en las más
importantes redes de gestión de la tecnología, algo que vamos a seguir
haciendo ya que no sólo supone una financiación adicional de las actividades
sino, sobre todo, la posibilidad de conocer las mejores prácticas y colaborar
con las regiones más avanzadas de nuestro entorno. Gracias a esta política la
Comunidad de Madrid mantiene contactos frecuentes y relaciones estables con más
de cuarenta entidades regionales, con una problemática similar y, por tanto,
buscando conjuntamente las mejores soluciones y los mejores instrumentos de
gestión.
8.¿Cuál es su opinión sobre la coordinación de los diferentes agentes públicos (UE, MCYT, CC.AA. CSIC, Universidades...) que participan en el Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología?
Creo que la coordinación entre las instituciones que usted
ha mencionado se está produciendo de forma natural. Las Universidades tienen
sus propios foros y el MCYT está firmando acuerdos con cada una de las
Comunidades Autónomas. El Estado juega un papel importante, esencial, como
coordinador de los esfuerzos, como garante de una política científica nacional
en concordancia con la europea, con el estímulo para la aplicación de las
mejores soluciones adaptadas a los entornos de los gobiernos regionales. El
futuro, tanto a escala europea como nacional, está encaminado a una
distribución funcional de tareas entre las distintas administraciones que
participan en ciencia y tecnología y, por un régimen de codecisión y
cofinanciación.
También es importante potenciar la capacidad de acuerdo y
aprendizaje entre regiones. Así la Comunidad de Madrid preside en la actualidad
la Red Ibérica de Regiones Innovadoras, en la que participan también regiones
portuguesas y que esperamos sea un foro del que surjan programas concretos de
colaboración.
9.¿Sobre qué aspectos del proceso de transferencia de tecnología es preciso incidir para lograr una mayor eficiencia de la investigación e innovación?
La transferencia tecnológica como proceso continuo sólo se
produce si los productores de tecnología (los grupos de investigación
fundamentalmente) y los demandantes (las empresas) se conocen en profundidad e
interactúan permanentemente. Por tanto, debemos seguir trabajando, por un lado,
en fortalecer y crear nuevos foros de encuentro sobre problemas concretos que
interesen a las dos partes. Por otro, las empresas deben jugar un papel más
decidido en la financiación de la investigación para lo cual es necesario que
vean posibilidades de mejora de su competitividad en esta cooperación. Así
mismo, los investigadores deben ver en las necesidades empresariales campos de
gran interés para el desarrollo de su trabajo científico y tecnológico. Todo
ésto, insisto, dependerá de nuestra capacidad para consolidar mecanismos
estables de relación y conocimiento mutuo.
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