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| Por: |
Marta Laguna García
mlagugar@uax.es
Profesora Titular de la Universidad SEK
Responsable del área de Calidad y Proyectos. Diplomatura de Turismo
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Jesús Rodríguez Pomeda
jesús.pomeda@uam.es
Profesor de Organización de Empresas. Universidad Autónoma de Madrid
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- INTRODUCCIÓN
Para poder llevar a cabo de una forma eficaz las funciones de
planificación, ejecución y control que tienen conferidas los directivos de las
organizaciones necesitan obtener información fiable a través de los distintos
sistemas de información que implementan las empresas con el fin de controlar y
disminuir, en la medida del posible, el riesgo que lleva implícita cualquier
decisión económica.
"Dirigir bien un negocio es dirigir su futuro; y dirigir
el futuro es manejar la información" (Harper, 1961). Esta frase refleja
sin duda, la trascendencia que tiene la información en el escenario actual, no
solo como una serie de datos más o menos complejos que contribuyen a mejorar la
toma de decisiones, sino como un activo estratégico que puede
proporcionar incuestionables ventajas competitivas a las organizaciones que la
gestionen eficientemente.
La creciente globalización de los mercados, el incremento de
las expectativas de los clientes -en gran parte debido a sus crecientes niveles
de experiencia e información- hacen junto al aumento de la competitividad que
las empresas, en general, y las hoteleras, en particular, tengan la necesidad
acuciante de anticiparse y adaptarse a los continuos cambios de su entorno. En
un contexto así, resulta más que obvio que decisiones vinculadas a aspectos
tan críticos como la satisfacción/insatisfacción de los clientes que tiene,
entre otros, efectos directos en la rentabilidad de la empresa, la tasa de
deserción de los consumidores o las oscilaciones de su cuota de mercado, no
puedan tomarse sin la información precisa y relevante. Ello obliga a las
organizaciones hoteleras a diseñar sistemas de información (SI) integrados por
personas, equipos, y procedimientos que recojan, clasifiquen, analicen, evalúen
y distribuyan la información necesaria para asegurar una prestación de
servicios excelente.
- LA CALIDAD DE SERVICIO Y LA GESTIÓN DE LA INFORMACIÓN
Uno de los grandes retos a los que se ha enfrentado durante
las últimas décadas el sector turístico español y el subsector hotelero y
que más ha marcado las directrices básicas de la política turística, tanto a
nivel gubernamental como empresarial, es el reto de la calidad.
Aunque todos los elementos que integran el producto hotelero
contribuyen de alguna forma a la excelencia del mismo y por consiguiente a la
satisfacción o insatisfacción del cliente, la praxis evidencia que
algunos de ellos poseen una capacidad especial para determinar su valoración de
la estancia. La trascendencia que ello tiene desde el ámbito de la
competitividad y la calidad de servicio, hace que resulte fundamental tratar de
identificar aquellos atributos o situaciones que pueden producirse durante la
prestación hotelera y que son susceptibles de provocar la insatisfacción del
cliente.
Las negativas consecuencias que ello tiene, en términos de
deslealtad y generación de una comunicación interpersonal negativa sobre el
servicio y la organización que lo presta, hace que sea prioritario la
aplicación de técnicas de recogida de información que permitan a las empresas
identificar las deficiencias más habituales que se producen durante la
prestación del servicio y aquellas que molestan especialmente a las distintas
tipologías de huéspedes.
No obstante, uno de los grandes problemas a los que se
enfrentan las empresas cuando abordan este tema, es que muchas personas no
llegan a manifestar su queja de forma alguna o bien aunque lo hacen esta
información no es debidamente recogida y percibida por la organización
hotelera. El riesgo que asume esta, en tales situaciones es elevadísimo ya que
al desconocerse el nivel real de insatisfacción de sus clientes, difícilmente
podrán articularse las medidas necesarias para corregir y compensar los fallos
que lo motivaron.
En este sentido, el establecimiento de sistemas eficaces y la
aplicación de técnicas de recogida de información, que permitan recoger
muchos de los comentarios verbales y quejas informales que los clientes
trasladan de manera informal en numerosas ocasiones al personal de contacto y
conocer de una forma completa y adecuada las deficiencias del producto hotelero
percibidas por el cliente para que se puedan realizar las mejoras necesarias,
resultan de vital importancia para planificación eficiente de la oferta de
servicio.
- LA TIC: TÉCNICA DE INCIDENTE CRITICO
Con el fin de evidenciar la indudable importancia que, como
ya hemos dicho, tiene la obtención y gestión de información en la innovación
y mejora de cualquier producto, se planteó la aplicación de una técnica que
permitiera conocer la percepción de los clientes sobre los servicios hoteleros
así como la capacidad que tienen ciertos elementos para determinarla de una
forma negativa lo que puede hacer que los clientes realicen una valoración
deficiente de la calidad del mismo.
Para ello, se examinaron diferentes métodos de
investigación optándose finalmente por la aplicación de la denominada
"Técnica del Incidente Crítico" (TIC), originaria del campo
psicológico y que fue desarrollada por primera vez por Flanagan1 , ya que tanto
sus objetivos como su proceso metodológico concordaban con las metas de nuestra
investigación. Su adecuación y validez heurística estaban, además,
ampliamente refrendadas por las múltiples y variadas áreas a las que se ha
aplicado (Latham, Saari, Pursell y Campion, 1980; Hough, 1984; White y Locke,
1981; Cotterell,1982 ), siendo muy destacable su realización en el ámbito
especifico de los servicios (Bitner, Boom y Tetreault, 1990; Gilbert y Morris;
1995).
3.1. OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN
Con la realización de esta investigación se trataron de
conseguir básicamente tres objetivos:
-
Categorizar aquellos elementos del servicio que conducen
a una percepción diferencial negativa del producto hotelero por parte
del cliente con el fin de identificar las áreas prioritarias de mejora de
las organizaciones.
-
Establecer los principales departamentos responsables
de estos errores y deficiencias del servicio hotelero.
-
Analizar la percepción de estos fallos por parte
de los clientes en función de la motivación principal de su
estancia, de manera que podamos determinar las deficiencias que más se
producen y molestan a cada una de las tipologías de huéspedes
establecidas: ocio, negocios y otros motivos.
3.2. DISEÑO Y APLICACIÓN DE LA TÉCNICA
Aunque el carácter flexible de la TIC hacía posible la
utilización de diversos sistemas de obtención de la información, su
aplicación se hizo mediante entrevistas personales individuales, que es el
método más apropiado a juicio de los investigadores (Flanagan, 1954;
Edvardsson, 1992). En ellas se pidió a los entrevistados que relataran aquellas
experiencias con organizaciones hoteleras que les hubieran resultado
especialmente insatisfactorias porque el servicio prestado no se hubiera
ajustado a sus expectativas.
Para el desarrollo de las mismas, se utilizo un cuestionario
semiestructurado con preguntas abiertas que permitieron adaptar el ritmo de la
entrevista a las reacciones y respuestas de los clientes.
En total, se entrevistaron a 306 personas, usuarias de
servicios hoteleros. El ámbito geográfico de la aplicación de la TIC fue la
Comunidad de Madrid. Como resultado se obtuvieron un total de 482 incidentes
negativos de los cuales 272 tuvieron un carácter general. Los otros 210 se
produjeron por una inadecuada actuación del personal de contacto. No obstante,
la amplitud de la información obtenida ha aconsejado la exposición en el
presente artículo únicamente de los incidentes generales, es decir aquellos
debidos a razones distintas de la inadecuada actuación del personal de
contacto.
- PRINCIPALES RESULTADOS.
El análisis de los incidentes críticos de servicio
efectuado muestra como los individuos tienen un nivel de recuerdo elevado de las
experiencias negativas de carácter general como lo evidencia el hecho de que el
89% de los entrevistados relataran espontáneamente alguna de ellas.
Centrándonos en estas experiencias negativas, se observa:
La falta de disponibilidad del servicio, la lentitud y
las deficiencias observadas en las instalaciones y la limpieza han sido
las causantes de casi la mitad de las experiencias negativas
generales del servicio. Otros de los elementos que han provocado un
recuerdo diferencial negativo de la estancia, aunque su relevancia
cuantitativa ha sido en términos comparativos algo inferior, han sido la
falta de calidad en el servicio, las normas del establecimiento, los
fallos en el funcionamiento de los elementos del soporte físico, los
ruidos, la deficiente calidad de los alimentos, los errores del servicio,
el precio y otros fallos de importancia más residual como los extravíos
y robos.
GRÁFICO 1
-
Los departamentos que por acción u omisión han
provocado un mayor número de esta primera tipología de incidentes
desfavorables de carácter general han sido, por este orden, el de
dirección, restaurante, pisos y recepción.
CUADRO 1
DEPARTAMENTOS QUE HAN PROVOCADO LOS FALLOS GENERALES DEL SERVICIO
|
FALLOS GENERALES DEL SERVICIO |
VALORES ABSOLUTOS |
PORCENTAJES/ TOTAL |
PORCENTAJE ACUMULADO |
|
Dpto. de dirección |
62 |
22,8% |
22,8% |
|
Dpto. de restaurante |
54 |
19,9% |
42,7% |
|
Dpto. de pisos |
53 |
19,5% |
62,1% |
|
Dpto. de recepción |
49 |
18,0% |
80,2% |
|
Dpto. de mantenimiento |
28 |
10,3% |
90,4% |
|
Servicios de habitaciones |
11 |
4,0% |
94,5% |
|
Otros clientes |
9 |
3,3% |
97,8% |
|
Dpto. animación |
4 |
1,5% |
99,3% |
|
Dpto. lavandería |
2 |
0,7% |
100,0% |
|
TOTAL incidentes negativos generales |
272 |
100,0% |
|
-
Dado el carácter general de las funciones que tienen
asignadas el departamento de dirección, se observa que este es el que
tiene una implicación mayor y más variada debido a que tiene
responsabilidad prácticamente en casi todas las tipologías de fallos
identificadas. Su responsabilidad es especialmente destacada en relación
a los problemas detectados en las instalaciones hoteleras, especialmente
las referidas al equipamiento, decoración y amplitud de las habitaciones,
la deficiente relación calidad-precio que a juicio de los clientes tiene
el producto y la falta de disponibilidad de algunos servicios (problemas
derivados del overbooking, "ausencia del personal de
recepción", de aire acondicionado, minibar, televisión en la
habitación, etc.).
En cuanto al servicio de restaurante, que acapara algo
más del 20% de las experiencias negativas, la mayoría de los incidentes
imputables a este departamento se refieren a las normas reguladoras de su
funcionamiento, sobre todo las vinculadas a la rigidez y restricciones
horarias de este servicio. Otros problemas sobre los que también tienen
responsabilidad directa este departamento son los existentes con la
calidad de los alimentos, la lentitud del servicio –colas en el buffet,
retrasos en servir las bebidas-, la falta de disponibilidad y la escasa
profesionalidad de algunos de los empleados.
-
Por su parte, las principales deficiencias percibidas
por los clientes en relación con el departamento de pisos han sido los
debidos a los problemas con la limpieza, el horario de este servicio –normas-
y con una importancia sensiblemente inferior los vinculados a la seguridad
de las pertenencias de los huéspedes (robos y extravíos) y los ruidos.
-
Respecto al servicio de recepción, señalar que este
es el departamento que mayor contribución cuantitativa realiza a las dos
principales causas de insatisfacción de los clientes, la no
disponibilidad y la lentitud del servicio, si bien también protagonizo
algún incidente relacionado con los errores, la falta de calidad en el
servicio y las normas de funcionamiento.
-
Por último otros departamentos como el de
mantenimiento, responsable de la mayoría de los fallos detectados en el
funcionamiento de los elementos físicos de la prestación, así como
otros como el de lavandería (0.7%), habitaciones(4.0%) o animación
(1.5%) han tenido una implicación bastante menor en las deficiencias
percibidas del producto.
GRÁFICO 2
-
El estudio de la aportación que cada uno de los
segmentos de clientes ha realizado a cada una de las tipologías de
fallos identificadas –dado el distinto tamaño de cada uno de ellos- ha
puesto de manifiesto:
-
En el segmento vacacional se producen un mayor
número de deficiencias de este tipo que en el segmento profesional, lo
que denota una mayor calidad del producto urbano y una mayor adaptación
del mismo a las necesidades y demandas de este mercado-objetivo de
negocios.
-
La contribución del segmento vacacional a la
totalidad de fallos percibidos es superior a lo que le correspondería
en términos proporcionales al tamaño de este segmento, siendo esta
especialmente destacable en relación a los problemas detectados con la
calidad de los alimentos, las normas del hotel, los errores de servicio
y las deficiencias observadas en las instalaciones. En cambio, se
observa en términos relativos una aportación algo menor en cuanto a
los problemas con el funcionamiento de los elementos del soporte.
GRÁFICO 3
Por lo que respecta al segmento de negocios, su
contribución a las disfunciones relativas a este último aspecto así
como los problemas derivados de la lentitud del servicio, la falta de
disponibilidad y los problemas con la calidad del mismo son sensiblemente
superiores a lo que le correspondería a su tamaño, lo que evidencia la
trascendencia que para este mercado tienen estas deficiencias que hacen
que el individuo guarde un recuerdo diferencial negativo de la estancia
que afecta de manera determinante a su valoración global del producto. En
el lado opuesto contrasta, en términos comparativos, el reducido número
de experiencias desfavorables debidas a las normas del establecimiento,
los precios y la calidad de los alimentos.
Centrándonos en cada uno de los segmentos por separado, se
observa que para los clientes alojados por motivos de ocio las
principales causas que provocan su descontento son: las deficiencias de las
instalaciones, la no disponibilidad de ciertos servicios, que hace que la
oferta efectiva no se corresponda con la esperada y contratada, los problemas
con la limpieza y las normas del hotel.
GRÁFICO 4
Para los huéspedes profesionales los fallos más
relevantes son los debidos a la lentitud del servicio, la falta de
disponibilidad, los fallos en el funcionamiento del soporte y los existentes
en relación con la calidad de servicio.
GRÁFICO 5
En cuanto a los clientes alojados por otros motivos, la
causa principal de su descontento han sido las deficiencias observadas en la
limpieza seguidos por algunos problemas debidos al extravío o robo de algunas
de sus pertenencias. Otros fallos reseñables, aunque con una importancia
sensiblemente menor, han sido los vinculados al precio, las normas del hotel y
los fallos en el funcionamiento del soporte entre otros.
BIBLIOGRAFÍA
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Notas:
[1] Dicha técnica fue desarrollada a comienzos de los años 40 en el marco de un programa llevado a cabo para las fuerzas aéreas de los Estados Unidos. En términos generales, la TIC puede definirse como un procedimiento que recoge o recopila acontecimientos y/o comportamientos que han sido observados y que conducen al éxito o fracaso en la realización de una tarea concreta (Ronan y Latham, 1974; Bitner, Nyquist y Booms; 1985), que en nuestro caso es la prestación del servicio hotelero.
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