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| Por: |
Luis Rubio Andrada
Profesor Asociado de Economía Aplicada Universidad Autónoma de Madrid
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Cristina Esteban Alberdi
Profesora Asociada de Organización de Empresas Universidad Autónoma de Madrid
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- INTRODUCCIÓN
Si hubiésemos tenido que destacar, con anterioridad al 11 de
septiembre, un sector con elevadas tasas de crecimiento, con una participación
elevada en el PIB, con una gran generación de empleo y con inmejorables
expectativas de futuro, ninguno hubiésemos dudado en citar el sector turismo.
Sin embargo, como posteriormente veremos, los hechos acaecidos dicho día,
hicieron temblar los cimientos de un sector que incorporaba, sin demasiadas
prisas, innovaciones emanadas, principalmente, del ámbito empresarial. Europa,
como principal zona turística y España, como segundo país mundial receptor,
han tenido que reaccionar ante esta situación a través de innovaciones
focalizadas, principalmente, en nuevos destinos interiores y en nuevos
métodos de transporte. Pero, ¿cuál era la situación antes del fatídico
2001?
El turismo en el año 2000, estimulado por la fortaleza de la
economía mundial y las diversas conmemoraciones del fin de milenio, registró
un fuerte crecimiento. Como puede verse en la tabla 1, se pasó de algo más de
650 millones de llegadas de turistas internacionales en todo el mundo el año
anterior, a casi 700 millones, es decir, un aumento superior al 7%.
Este incremento fue de desigual intensidad en las seis
grandes áreas turísticas. La de Asia Oriental y Pacífico registró la mayor
tasa, creciendo un 14,3%, impulsada por el fuerte aumento de las llegadas a
China y sus regiones administrativas especiales de Macao y Hong-Kong y a los
Juegos Olímpicos de Sydney. En el otro extremo estaría África, que registró
tan sólo un 4,1% de incremento, debido al estancamiento de dos de sus grandes
destinos: Sudáfrica y Zimbabwe. Europa también estuvo debajo de la media, con
una tasa del 6,2%; aunque en este ámbito geográfico conviene destacar el buen
comportamiento de las subregiones de Europa Meridional, con un aumento de más
del 8%, y del Mediterráneo Oriental, con un incremento superior al 26%.
España, en el mismo período, pasa de 46,8 millones de visitantes a 47,9.
Pero este panorama tan halagüeño se quiebra en el año
2001. La Organización Mundial del Turismo (OMT) en el año 2000, daba una
predicción para el año siguiente bastante optimista, señalando como probable
un "índice de crecimiento en torno o ligeramente inferior al 4,1%"1.
Como podrá observarse en la tabla 2, aquel dato era
Tabla 1
Llegadas de turistas internacionales por regiones (millones)
|
|
1980 |
1985 |
1990 |
1995 |
1999 |
2000 |
2001* |
|
Mundo |
285,9 |
327,1 |
457,2 |
565,4 |
650,0 |
697,5 |
688,5 |
|
África |
7,3 |
9,7 |
15,0 |
20,2 |
26,5 |
27,6 |
28,5 |
|
Américas |
61,4 |
64,3 |
92,8 |
108,9 |
122,3 |
128,3 |
119,3 |
|
Asia Oriental y Pacífico |
21,5 |
31,1 |
54,6 |
81,4 |
97,6 |
110,6 |
114,9 |
|
Europa |
186,0 |
212,0 |
282,7 |
338,4 |
379,8 |
403,2 |
400,5 |
|
Oriente Medio |
7,5 |
7,5 |
9,0 |
12,4 |
18,1 |
21,2 |
19,4 |
|
Asia Meridional |
2,2 |
2,5 |
3,2 |
4,2 |
5,8 |
6,4 |
6,0 |
Fuente: Elaboración propia con datos de la Organización Mundial del Turismo
(OMT) *Estimación
inferior en dos décimas al 4,3%, cifra esta última
correspondiente a la tasa media anual acumulativa de los dos quinquenios
precedentes (1990-1995 y 1995-2000), y coincidente con el crecimiento medio
sectorial previsto por la OMT hasta el año 2020.
- LA CRISIS DEL 2001
Sin Embargo, la realidad demostró ser mucho peor de lo
esperado, registrándose una contracción de las llegadas turísticas del 1,3%.
Centrándonos en el aspecto temporal (véase la tabla 3), en los 8 primeros
meses del año (enero-agosto) se registró un aumento de actividad del orden del
2,8%, sensiblemente inferior a las predicciones de la OMT, debido a una
desaceleración de la economía mundial mayor de la que preveían los diversos
organismos internacionales (el Fondo Monetario Internacional entre ellos), que
fueron rectificando a la baja, mes tras mes, las predicciones para el año.
En esos meses previos al 11 de septiembre, África, con un
aumento del 6,1% debido al fuerte tirón de los países del norte del
continente, y Asia Oriental y el Pacífico, con un incremento de casi el 10%,
debido a los enormes aumentos de China, Malasia, Nueva Zelanda, Taiwán y
Tailandia, fueron las regiones que más contribuyeron al aumento general del
período. En el otro extremo se encontraban: Oriente Medio, con un aumento casi
insignificante del 0,3% debido al efecto de la caída del turismo en Egipto
-casi el 6%- por las secuelas de los atentados terroristas; y la región de las
Américas, que creció al mismo porcentaje del 0,3%, por las caídas de un 0,1%
en la subregión de Norte América y de un 2,2% en la de Sur América, por la
severa crisis económica que estaban padeciendo los Estados Unidos y Argentina.
Tabla 2
Tasas medias de crecimiento de las regiones
|
|
1980-1985 |
1985-1990 |
1990-1995 |
1995-2000 |
2001/2000* |
|
Mundo |
2,7 |
6,9 |
4,3 |
4,3 |
-1,3 |
|
África |
5,8 |
9,0 |
6,1 |
6,4 |
3,3 |
|
Américas |
0.9 |
7,6 |
3,3 |
3,3 |
-7,0 |
|
Asia Oriental y Pacífico |
7,7 |
11,9 |
8,3 |
6,3 |
3,9 |
|
Europa |
2,7 |
5,9 |
3,7 |
3,6 |
-0,7 |
|
Oriente Medio |
0,0 |
3,7 |
6,6 |
11,3 |
-8,5 |
|
Asia Meridional |
2,2 |
4,8 |
5,9 |
8,8 |
-6,2 |
Fuente: Elaboración propia con datos de la OMT
*Estimación
Europa mantuvo una tasa aceptable del 1,7%, sobre todo por la
contribución de los países de Europa Central y Oriental –con una tasa de
aumento del 2,8%- y del Mediterráneo Oriental –con un incremento del 7,3%-.
En este ámbito geográfico, España registraba el nada desdeñable aumento del
4,5%. Otro tanto pasó en Asia Meridional, con una tasa de crecimiento del 1,2%.
Tabla 3: Tasas de variación en 2001
|
|
enero-agosto |
Septiembre-diciembre |
|
Mundo |
2,8 |
-10,9 |
|
África |
6,1 |
-3,5 |
|
Américas |
0,3 |
-24,0 |
|
Asia Oriental y Pacífico |
9,9 |
-10,3 |
|
Europa |
1,7 |
-6,2 |
|
Oriente Medio |
0,3 |
-30,2 |
|
Asia Meridional |
1,2 |
-24,0 |
Fuente: Elaboración propia con datos de la OMT
Este panorama de moderado crecimiento en los ocho primeros
meses del año, como consecuencia del fuerte crecimiento registrado en el año
2000 y el comienzo de la crisis económica general, se convierte en una fuerte
contracción en los últimos meses del año. Los atentados terroristas del 11 de
septiembre vienen a suponer un auténtico cataclismo en el sector turístico en
prácticamente todo el mundo. Seguramente, sin este hito histórico el
crecimiento en el año hubiese sido superior al 2%.
Todas las regiones se vieron afectadas por este
acontecimiento, si bien hay tres elementos que explican el diferente impacto en
las diversas regiones y países:
- la percepción de los visitantes sobre la proximidad a las zonas de
conflicto.
- la mayor o menor dependencia del turismo procedente de Estados Unidos.
- la dependencia del tráfico aéreo de larga distancia.
De este modo, las regiones más afectadas fueron: Américas
(-24,0%); Oriente Medio (-30,2%), donde además se sumó la creciente escalada
en el conflicto entre israelíes y palestinos ; y Asia Meridional (-24%), con la
expectativa de intervención, que se materializaría a las pocas semanas del
atentado, de Estados Unidos en Afganistán.
Sin embargo, las que menos sufrieron el impacto fueron:
África (-3,5%) y Europa (-6,2%) debido al retraso en la llegada de la crisis
económica y a que los turistas procedentes de los países europeos emisores:
Alemania, Reino Unido, Holanda y Francia, sustituyeron los viajes de largo
trayecto por viajes dentro de la región. Aunque dentro de esta última área
geográfica el impacto fue bastante desigual: la subregión del Mediterráneo
Oriental registró una fuerte contracción de casi el 17%, debido a la
proximidad de las posibles zonas de conflicto. En el otro vértice estaría
Europa Meridional, con tan sólo una reducción del 0,6%.
Por lo tanto, los malos resultados del tercer cuatrimestre
del año en combinación con los registrados hasta agosto explican el balance
final del año 2001 (véase la tabla 2). Después de los excelentes resultados
obtenidos desde el quinquenio 1985-1990, con una tasa media anual acumulativa
del 6,9%, y los más que aceptables de los dos quinquenios siguientes que
culminaron con el fuerte crecimiento del año 2000, llegaba la contracción.
Pero los momentos de crisis son momentos de cambio y las
nuevas necesidades y gustos de los turistas se deben ver correspondidos por
innovaciones en los destinos y servicios turísticos, produciéndose una
redistribución dentro del sector turístico. Ciertos segmentos de la industria
están padeciendo más que otros. Así las líneas aéreas de bandera,
compañías de crucero, agentes de viajes, grandes ‘tour operators’, hoteles
de lujo y los promotores entre otros, están atravesando malos momentos, y
tardarán en recuperar los niveles del año 2000. Sin embargo, los pequeños ‘tour
operators’ especializados en deporte y cultura, el turismo nacional, líneas
aéreas más económicas2 y operadores especializados en viajes cortos de
descanso, irán bastante mejor. Éstas no son más que algunas innovaciones que
se han emprendido en estos últimos meses. Si bien se puede discutir que estas
no son, en sentido estricto innovaciones, desde nuestro punto de vista sí que
lo son en cuanto que suponen nuevas orientaciones de destinos (más próximos,
menos conflictivos, más ligados a actividades culturales y deportivas,...) y el
empleo prioritario de medios de transporte distintos del avión (ferrocarril,
autocares, automóviles,...)3
La crisis suscitada por el 11 de septiembre, como declara la
OMT, ha puesto de manifiesto las tendencias que ya subyacían desde hace tiempo
en el sector. Éstas, de manera sucinta, son las siguientes:
- Orientación hacia los viajes de corta duración.
- Aumento de la reservas de último-minuto.
- Crecimiento de las reservas a través de internet.
- Desarrollo del turismo más participativo, relacionado
con el buceo, ecoturismo y golf, entre otros.
- Reorientación de los viajes de negocio hacia viajes
más baratos.
Estas innovaciones en los mercados turísticos continuarán
en el año 2002 y probablemente en los años siguientes.
- PERSPECTIVAS DEL SECTOR
A pesar de todo lo anterior, la mayoría de los analistas
económicos opinan que la recuperación está cerca. Días después que el
presidente de la Reserva Federal, Alan Greespan, comparecía en el Congreso de
Estados Unidos, para anunciar el "principio del fin de la crisis", se
anunciaba que la economía de ese país había crecido a un ritmo del 1,7% entre
octubre y diciembre, el ritmo más alto en un año, estimulado por el aumento
del gasto del gobierno (defensa) y los consumidores.
Así mismo, el Índice de Confianza Empresarial en Alemania
mejoró en marzo y recuperó los niveles de mayo de 2001. Según el Instituto
Alemán para la Investigación Económica, la confianza se situó en 91,18
puntos, frente a los 90,2 previstos, y a los 88,8 puntos de febrero.
El Fondo Monetario Internacional predice que la economía
mundial se recuperará con mayor rapidez de lo esperado y para el año 2002
cuenta con un incremento del PIB global del 2,7% y una expansión económica del
4,1% para el año 2003. Además, ha corregido al alza los pronósticos para los
Estados Unidos, cuya economía experimentará este año un incremento del 2,7%
frente al 0,7% previsto en otoño pasado.
Casi toda la información económica disponible en los
últimos días de marzo de 2002, apunta a que se está produciendo una
recuperación de la confianza de los agentes económicos y que, probablemente,
se ha vuelto a retomar la senda de crecimiento. Esto tendrá un efecto positivo
en la recuperación del sector dado que la correlación entre el crecimiento del
P.I.B. y la evolución del turismo es elevada. Según señala la OMT, tasas de
crecimiento en la economía mundial por encima del 2% generan crecimiento en el
sector.
Por lo tanto, es probable que al final del presente año se
registren aumentos moderados de los principales indicadores sectoriales y
bastante más elevados el año que viene, y que estos datos apuntalen las
predicciones que a largo plazo hace la OMT de un crecimiento medio próximo al
4%. Todo ello, si no se generan nuevos conflictos bélicos ni se producen
acontecimientos similares a los del 11 de septiembre.
La OMT, en el estudio "Tourism 2020 Vision", ofrece
una proyección hasta el año 2020 para el sector turístico, basándose en los
datos aportados por los países miembros hasta 1998. Este trabajo señala que,
para el año 2020, el total de llegadas de turistas en el ámbito mundial será
1561 millones de visitantes. Esto es, un 126,7% de incremento respecto al año
2001 y a una tasa media anual acumulativa del 4,4%. Tasa superior en tres
décimas a la media del 4,1% prevista por la OMT desde 1995.
Evolución de la participación regional en las
llegadas de turistas internacionales
Fuente: Elaboración propia con datos de la OMT
Fuente: Elaboración propia con datos de la OMT
Esta aparente contradicción, en parte generada por los
acontecimientos de septiembre de 2001, implicaría que de mantenerse el 4,1% de
aumento medio previsto, y considerando como punto de partida el año 2001, y no
el 1995 como hace la OMT, el dato del número de llegadas en el año 2020
tendría que corregirse a la baja hasta los 1477 millones; esto es un 5,4% menos
que la predicción mantenida por dicha organización para el período.
También dicho estudio prevé la modificación en las
participaciones relativas en las seis regiones turísticas. Como puede
observarse en el gráfico, se producirá un aumento de la participación de
África –que pasará del 3,9% en el año 2000 al 5% en el 2020-, Asia Oriental
y Pacífico –que crece del 15,6% al 25,4%-, Oriente Medio –del 3% al 4,4%- y
Asia Meridional –del 0,9% al 1,2%-. El crecimiento en estas regiones se hace a
costa de una reducción de la participación de Américas –que reduce su cuota
del 18,4% al 18,1%- y de Europa –que pasa de significar el 57,8% en el año
2000 a representar el 45,9% en el 2020-. Ésta es una clara señal de alarma que
debe considerarse ahora que aún hay tiempo para ofrecer a los turistas, tanto
nacionales como extranjeros, conceptos innovadores de turismo que atraigan, y
que retengan, turistas a los que se les ofrezcan servicios de calidad, poco
masificados, de alto contenido cultural y de alto valor añadido. Sin duda que
todas estas características no pueden ser ofertadas por todos los destinos
existentes, pero sí lo puede ser por Europa (que posee una gran diversidad
turística en un pequeño espacio geográfico) y especialmente España (que
dentro de ella cuenta con una combinación casi única de sol y cultura, turismo
de élite y turismo para todos, mar y montaña, hoteles de lujo y casas rurales,
restauración basada en carne y en pescados, y un largo etcétera)
Si no somos capaces de incorporar las innovaciones
necesarias, nos vamos a ver sobrepasados por países como China y Estados Unidos
tal y como predicen las estimaciones de la OMT (ver Tabla 4).
Tabla 4
Evolución de los 5 principales destinos turísticos, llegadas internacionales
(millones)
|
|
1995 |
2000 |
2001* |
2020** |
|
Francia |
60,0 |
75,6 |
76,5 |
106,1 |
|
España |
38,8 |
47,9 |
49,5 |
73,9 |
|
Estados Unidos |
43,3 |
50,9 |
44,5 |
102,4 |
|
Italia |
31,1 |
41,2 |
39,1 |
52,5 |
|
China |
20,0 |
31,2 |
33,2 |
130,0 |
Fuente: Elabora propia con datos de la OMT *Estimación
** Predicción
Bibliografía
AE (2002): "Mejoría económica,
con reparos", Actualidad Económica número 2282, 18-24 de marzo de 2002,
Madrid.
INE (2002): Base de Datos Tempus,
www.ine.es/tempus
INE (2001): España en cifras 2001,
Madrid.
OMT (2002): The impact of the
September 11th attacks on Tourism: The light at the end of the tunnel,
primer borrador de informe para el segundo encuentro del ‘Travel and Tourism
Committee’, marzo 2002.
OMT (2002): "2001 tourism growth
falters", WTO news, 1st quarter 2002, Issue 1, p. 1.
OMT (2002): "Recovery predicted
for second half 2002", WTO news, 1st quarter 2002, Issue 1, pp.
1, 8 & 9.
OMT(2001):"El turismo se recupera
de la crisis", OMT noticias, Cuarto trimestre 2001, número 4, pp. 8-9.
OMT (2001): Tourism 2020 Vision,
Madrid.
OMT(2001): Datos Esenciales 2001,
Madrid.
Notas:
[1] OMT (2001): Datos Esenciales 2001, Madrid, página 5.
[2] La compañía Easyjet ha anunciado un crecimiento por año, en los próximos tres años, de un 25% de su capacidad y Ryanair ha señalado un crecimiento en el número de pasajeros en febrero de 2002 del 40%.
[3] Según la Asociación Europea de Líneas Aéreas (AEA), los ingresos pasajeros-Km, cayeron globalmente en enero del 2002 un 11,1%. Los correspondientes a vuelos nacionales lo hicieron un 12,6% y los de vuelos internacionales un 11,0%. Dentro de estos últimos, merece la pena destacar la caída de un 20,5% en la zona de África del Norte y de un 17,6% en los vuelos de larga distancia el Atlántico Norte.
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