Entrevista a D. A Zapata González, Vicerrector de Investigación de la Universidad Complutense de Madrid.
   

El profesor Agustín G. Zapata González, Vicerrector de Investigación de la Universidad Complutense de Madrid, posee un doctorado en Ciencias Biológicas y ha realizado una amplia y destacada actividad docente, investigadora y de gestión universitaria, en la que pueden destacarse sus estancias como investigador visitante en las Universidades de Harvard, California en Los Ángeles, Goteborg, Utrech, Tokio Metropolitan Institute of Gerontology y Massachusetts Institute of Tecnology.

Autor de casi dos centenares de publicaciones científicas, es profesor desde 1978 y ha desempeñado, entre otros cargos académicos, el Vicerrectorado de Investigación de la Universidad de León.


1.¿Cuáles son las prioridades de investigación de una universidad de su tradición y prestigio?

Efectivamente tradición y prestigio "pesan considerablemente" a la hora de diseñar políticas de investigación en la UCM. Pesan tanto en el buen como en el mal sentido del término.

Hay 4 ejes fundamentales en la priorización de la investigación en la Universidad Complutense.

  1. La incorporación de jóvenes investigadores particularmente en campos emergentes (nanotecnología, proteómica, bioinformática) o en los que no somos particularmente fuertes (virología, biología del desarrollo, etc…).
  2. Promover la participación de los profesores en proyectos de investigación apoyando la creación de nuevos grupos, reforzando los existentes y promoviendo proyectos importantes donde muchos investigadores aborden temas de manera multidisciplinar.
    En este apartado es particularmente crucial el apoyo a aquellos campos, como Humanidades y CC. Sociales, donde "no hay tradición" de participar en convocatorias públicas de investigación.
  3. Crear un ambiente de apoyo a la innovación y a la transferencia tecnológica en colaboración con empresas.
    Esta Universidad que es la más grande también puede ser la mejor en muchos campos porque tiene investigadores de gran prestigio en muchos de ellos, invierte anualmente grandes cantidades en equipamiento y personal técnico y apuesta por la transferencia tecnológica, el fomento de las patentes, la creación de empresas de base tecnológica y la movilidad de nuestros investigadores a otros Centros de I+D, particularmente a empresas.
  4. Apoyar incondicionalmente el desarrollo del Parque Científico de Madrid creado por nuestra Universidad y la Universidad Autónoma de Madrid. Este apoyo se basa en nuestro decidido interés por colaborar con otras Instituciones en un intento de "romper" los rígidos moldes actuales que hacen difícil que un profesor realice su labor investigadora fuera del ámbito de su propia Universidad. El parque ha sido, y espero que siga siendo, una fórmula nueva para disponer de medios humanos y materiales que no se habían conseguido con los medios exclusivamente de la UCM. Además, los parques científicos son una excelente manera de vincular la actividad científica más académica con la necesaria colaboración con empresas en el ámbito de la investigación.
    Quiero señalar, no obstante, que desgraciadamente, muchas iniciativas del ámbito de la investigación chocan frontalmente con otros temas clave de la actividad universitaria como el diseño de las plantillas docentes, el tamaño de los Departamentos, el reconocimiento de la actividad investigadora del profesorado de manera tangible, real y no, como es habitual, a través de "declaraciones de buenas intenciones", la falta de técnicos, la precaria situación de los becarios de investigación, etc. La mayoría de estas cosas, más del ámbito de la intención política que de las disponibilidades presupuestarias de las Universidades, deberían ser tenidas en cuenta a la hora de la elaboración de los nuevos Estatutos. Sin embargo, al menos en la UCM los intereses son muchos y casi nunca convergentes. Debo de reconocer mi pesimismo sobre este tema.


2.¿Qué aspecto destacaría de la relación entre las universidades y los organismos públicos de investigación integrados en Madri+d?

La red Madri+d constituye una herramienta válida para agrupar las potencialidades científico-tecnológicas de Universidades, OPIs y empresas innovadoras en un marco común. La iniciativa es buena y poco a poco se va claramente consolidando gracias al decisivo apoyo de la Dirección General de Investigación de la Comunidad de Madrid. Hay, sin embargo, aspectos mejorables especialmente una mayor participación en la toma de decisiones de los ejecutores de la investigación y de sus gestores (Vicerrectorados y OTRI´s en el caso de las Universidades). Igualmente la participación de la iniciativa empresarial debe ser más clara y cercana a las actividades universitarias. Las universidades percibimos un esfuerzo importante por acercarnos a las empresas y buscar fórmulas de cooperación en I+D+i que raras veces son tan siquiera escuchadas o tenidas en consideración por éstas. Madri+d debería ser punto de debate y encuentro real entre investigadores y empresas. Es un foro ideal para ello y debería de plantearse con carácter urgente tales encuentros a tenor que la inversión en I+D+i no deja de descender en la Comunidad de Madrid en los últimos años sin que parezca que a nadie le importe.

Señalaría para acabar con este apartado, dos retos importantes que podrían ser liderados a través de Madri+d:

  • La configuración del mapa científico y tecnológico de la Comunidad de Madrid, y
  • La creación de redes de investigación entre las distintas instituciones para abordar temas de interés común tanto en el campo de la investigación como en el de la formación (cursos de formación continuada; programas comunes de Tercer Ciclo, etc.).

Desgraciadamente el propio PRICYT desaprovechó la oportunidad de crear infraestructuras regionales de uso común para todas las Instituciones optando por la fórmula de contratos-programa que reparten cantidades pequeñas para equipamiento, técnicos y acreditación y dilapida, en mi opinión, considerable dinero en un programa de "grupos de excelencia" cuyos rendimientos, al menos en algunos casos, dejan mucho que desear.


3.¿Cuáles son las cuestiones a mejorar en la transferencia de tecnología desde la universidad a la empresa?

  1. La creación de un "ambiente innovador" en las Universidades que "enseñe" a los estudiantes e investigadores la relevancia de la transferencia tecnológica, la importancia de las patentes y la posibilidades de creación de empresas de base tecnológica.
  2. Apoyo financiero para la constante organización de sesiones de sensibilización de estudiantes y jóvenes investigadores en el terreno de la innovación y la transferencia tecnológica.
  3. Espacios adecuados para la ubicación de los semilleros de empresas asociadas, en muchos casos, a facilitar los equipamientos y el personal técnico necesarios para el desarrollo adecuado de las tecnologías base de las empresas.
  4. Capital-riesgo adecuado al tamaño y objetivos de las empresas de base tecnológica, que podría cifrarse entre el medio millón y el millón de euros.
  5. Modificación de la reglamentación universitaria actual para permitir la plena participación del profesorado que lo desee en la creación y posterior desarrollo de las empresas tecnológicas.


4.¿Cómo afecta la Ley Orgánica de Universidades a la actividad investigadora de las universidades?

Hay 5 ó 6 aspectos sustanciales en la LOU respecto de la investigación si se compara con la situación anterior marcada por la LRU:

  1. El reconocimiento de los grupos de investigación como unidades de investigación, independientes del Departamento o los Centros que eran, sobre todo los primeros, los verdaderos coordinadores de la actividad investigadora universitaria según la LRU.
  2. La mayor movilidad que presumiblemente permite la ley para la ejecución de la investigación universitaria en otros ámbitos como empresas, OPIs, Parques Científicos, etc.
  3. La creación de la figura del investigador que puede ser contratado sin tareas docentes por la Universidad a partir de sus propios recursos o los recibidos desde la Comunidad Autónoma.
  4. La mayor agilidad para la contratación de investigación y/o servicios con otras Instituciones públicas o privadas.

Todos estos aspectos quedan, no obstante, supeditados a su desarrollo en los respectivos Estatutos Universitarios que se convierten así en la piedra angular del diseño de las Universidades. Solo aquellas que "se piensen" desde la investigación y no solamente la contemplen como complemento de la actividad docente, serán competitivas en un futuro muy, muy cercano.

  1. Otro aspecto importante de la LOU es que utiliza los sexenios de investigación como "módulos" obligatorios para participar en ciertas actividades universitarias importantes, como Comités de Habilitación, Tesis Doctorales, etc.
    La medida debe de ir más lejos y los sexenios deben ser utilizados como verdaderos incentivos, y no lo digo solo en sentido económico, para el reconocimiento y apoyo de la actividad investigadora.
  2. En el lado negativo de la LOU está la dejación absoluta del control de las Universidades Privadas. Es chocante y, desde luego, un grave error que solo el 25% del profesorado de esas Universidades deba ser Doctor frente a la multitud de exigencias y controles basados en la investigación y, precisamente, en el título de Doctor que se requiere para el pleno ejercicio académico en las Universidades Públicas.


 

 

Volver arriba