Número 16, abril - mayo 2003
LA INVESTIGACIÓN EN GESTIÓN DE LA INNOVACIÓN>> Investigación.
 
  Metodología y resultados del índice IAIF de la innovación regional

En línea con los recientes trabajos del Instituto de Análisis Industrial y Financiero (IAIF) destinados a estudiar la tipología de los sistemas regionales de innovación y de establecer cuáles son los factores determinantes de la capacidad innovadora en las regiones, los autores han procedido a elaborar un índice que permite cuantificar en un solo valor el nivel de innovación de las Comunidades Autónomas de España y, por ende, observar la evolución del mismo en el período comprendido entre 1994 y 2000.

     
Joost Heijs
Mónica Martínez Pellitero
Mikel Buesa
mbuesa@ccee.ucm.es
 
Thomas Baumert

Instituto de Análisis Industrial y Financiero
de la Universidad Complutense de Madrid
 
   
 
 

1. Introducción[1][2]

En línea con los recientes trabajos del Instituto de Análisis Industrial y Financiero (IAIF) destinados a estudiar la tipología de los sistemas regionales de innovación (véase Martínez Pellitero, 2002; Buesa, Heijs, Martínez Pellitero 2002; Buesa, Martínez Pellitero, Heijs y Baumert, 2003) y de establecer cuáles son los factores determinantes de la capacidad innovadora en las regiones (véase Baumert y Heijs, 2002; Buesa, Baumert, Heijs y Martínez Pellitero, 2003), hemos procedido a elaborar un índice que permite cuantificar en un solo valor el nivel de innovación de las Comunidades Autónomas de España y, por ende, observar la evolución del mismo en el período comprendido entre 1994 y 2000.

Al diseñar el índice hemos recogido, con la limitación que siempre impone la disponibilidad de información, los múltiples aspectos que inciden en la capacidad innovadora de una región, motivo por el cual el indicador que presentamos -y que hemos denominado Índice IAIF de la Innovación Regional- se elabora a partir de un conjunto de treinta y una variables y para un período de cinco años, lo que garantiza la estabilidad de los coeficientes calculados y la consistencia de los resultados obtenidos, permitiendo proseguir las series para los años siguientes sin tener que alterar los coeficientes y ponderaciones originales.

El artículo se divide en tres apartados: en primer lugar, exponemos la metodología empleada para calcular el índice; a continuación presentamos e interpretamos los resultados obtenidos y, finalmente, resumimos las principales conclusiones que de ellos se desprenden.

2. Metodología[3]

El cálculo del Índice IAIF de la Innovación Regional y de los diversos índices parciales, exige llevar a cabo, en primer lugar, un análisis factorial que agrupe las variables en subconjuntos afines y permita así calcular las respectivas ponderaciones, tanto de los propios factores como de las distintas variables que los componen. El análisis se ha llevado a cabo con los datos referidos a los cinco primeros años, es decir, para el periodo comprendido entre 1994 y 1998, y los cuatro factores resultantes coinciden con los obtenidos anteriormente por Martínez Pellitero (2002), a saber, el entorno regional y productivo de la innovación, y los tres principales agentes del sistema de I+D: la Universidad, la Administración Pública y las Empresas. Cada uno de estos factores -cuya suma ponderada da lugar al Índice IAIF de la Innovación Regional- equivale a un índice parcial con el mismo nombre, compuesto, a su vez, por la suma ponderada de las distintas variables, convenientemente estandarizadas, que lo integran.

Tabla 1: Composición del Índice IAIF de la Innovación Regional

Índice IAIF de la innovación regional
Índices parciales [4]
Variables [5]
Ponderación
Índice parcial 1:
Entorno regional y productivo
(ponderación: 37%)
Exportaciones media- baja tecnología 4%
Patentes españolas 8%
Patentes europeas 8%
Cuantía proyectos nacionales CDTI 9%
VAB industria alta y media tecnología 9%
Empleados industria alta y media tecnología 9%
Producto interior bruto 10%
Exportaciones alta media-alta tecnología 9%
Empleados industria baja tecnología 11%
VAB industria baja tecnología 11%
Exportaciones baja tecnología 12%
Índice parcial 2:
Universidad
(ponderación: 24%)
Alumnos matriculados 1/2 ciclo* 7%
Alumnos terminado 1/2 ciclo* 8%
Gasto interno Universidad en I+D (%PIB) 14%
Alumnos matriculados 3 ciclo* 13%
Calidad investigadora Universidades 14%
Alumnos terminado 3 ciclo* 14%
Investigadores de la Universidad en I+D** 15%
Personal de la Universidad en I+D** 15%
Índice parcial 3:
Administración. pública (ponderación 20%)
Capital inversión 11%
Stock de capital científico per cápita 17%
Gasto interno AA.PP.en I+D (%PIB) 24%
Personal de la AA.PP. en I+D** 24%
Investigadores de la AA.PP. en I+D** 24%
Índice parcial 4:
Empresa
(ponderación: 19%)

Personal de las empresas en I+D** 15%
Gasto interno empresas en I+D (%PIB) 16%
Distribución regional centros tecnológicos 15%
Ingresos C.T. en innovación/ sector industrial 16%
Investigadores de las empresas en I+D** 16%
Stock de capital tecnológico per cápita 12%
Gasto en innovación per cápita 10%

* Respecto a la población de 16 y más años (cada 100.000 habitantes).         
** En equivalencia a dedicación plena como tanto por mil de la población activa.

En un segundo paso, se calculan las ponderaciones, tanto de los índices parciales, como de las distintas variables. La ponderación de los cuatro índices parciales se ha obtenido a partir del porcentaje de la varianza explicada por cada uno de los factores con respecto al total [6]. A su vez, la ponderación de las distintas variables que conforman los índices parciales se ha calculado a partir del grado de saturación de las variables en el correspondiente factor. Concretamente, se trata del coeficiente de correlación entre las variables y el factor, expresado como porcentaje con respecto a la correlación total. Los valores así obtenidos se recogen en la tabla 1.

El tercer paso consiste en encontrar el procedimiento más adecuado para estandarizar las variables a fin de que oscilen entre unos márgenes establecidos y puedan ser comparables. Tras diferentes pruebas[7], hemos optado por aplicar una versión modificada de la fórmula empleada por Archibugi (2003) en el índice ARCO[8], y en que cada variable se estandariza en función del valor máximo y mínimo que presenta en un determinado año, tal que:


donde:  
  X*r,j: valor estandarizado región r, año j.
  Xr,j: valor observado en la región r, año j.
  XjMAX: valor máximo observado, año j.
  XjMIN: valor mínimo observado, año j.

La suma de las variables estandarizadas X* así obtenidas, ponderadas por el factor correspondiente y multiplicadas por cien da lugar al valor de cada uno de los índices parciales (entorno regional y productivo de la innovación, Universidad, Administración Pública y Empresa), que oscilará entre cero y cien. A su vez, de la suma ponderada de los índices parciales resulta el Índice IAIF de la Innovación Regional, que oscilará igualmente entre cero y cien.[9]

3. Resultados

Presentamos a continuación los resultados obtenidos al proceder por el método anteriormente descrito. Para ello analizaremos en primer lugar la evolución de cada uno de los índices parciales, antes de hacerlo con el índice total.

Índice parcial 1: Entorno regional y productivo de la innovación

Como ya hemos señalado, el índice parcial 1 recoge las variables referidas al entorno regional y productivo de la innovación. Cataluña se sitúa en este caso en cabeza de las Comunidades Autónomas, con puntuaciones muy próximas a los valores máximos, presentando, además, un leve incremento durante los tres últimos años estudiados. Le sigue, si bien a bastante distancia, Madrid, aunque cabe resaltar, que esta región ha experimentado un importante crecimiento en el periodo 1999-2000, debido especialmente al notable aumento de sus exportaciones. En tercer lugar se sitúa la Comunidad Valenciana, con un índice que se mantiene relativamente constante en torno a 45. Estas dos regiones formarían un segundo grupo, con valores mayores de 40.



Mapa 1: Índice parcial 1 - Entorno regional y productivo de la innovación.
Año 2000

El tercer grupo estaría formado por el País Vasco y Andalucía, presentando ambas regiones valores muy próximos entre sí, entre 30 y 33. El resto de las Comunidades Autónomas formarían un cuarto grupo, todas ellas con valores inferiores a 20. Como cabría esperar, el factor entorno regional y productivo de la innovación resulta relativamente constante, lo que se explica por el hecho, de que la mayoría de las variables incluidas en él se refieran a los resultados de procesos innovadores anteriores. Es decir, recoge tanto la estructura productiva como los resultados relativos y el conocimiento acumulado de las actividades de la innovación, siendo estos elementos estructurales que, por lo general, sólo experimentan modificaciones significativas en el medio y largo plazo.

Nótese igualmente, que Madrid y, en menor medida Cataluña, son las únicas regiones que experimentan un aumento en el periodo 1999-2000. Mientras las demás regiones o permanecen constantes o han visto disminuir su índice, excepción hecha de la Comunidad Valenciana y el País Vasco que, si bien presentan un leve aumento hasta 1999, experimentan un notable descenso en 2000, debido principalmente al retroceso relativo de sus exportaciones.

Índice parcial 2: Universidad

La situación resulta, en cambio, muy distinta si centramos nuestra atención en el índice parcial 2, que recoge la variables referidas a la Universidad como agente del sistema de I+D regional. En este caso, apenas se detecta una tendencia clara en las regiones, y las distintas series se entrecruzan con frecuencia, dado que las variables incluidas presentan una elevada volatilidad. A pesar de ello, es posible distinguir nuevamente cuatro grupos diferenciados: a la cabeza se sitúa Navarra, que no sólo obtiene valores muy próximos a cien, sino que, al igual que ocurriera en el caso anterior con Cataluña, presenta un leve pero constante crecimiento.

Mapa 2: Índice parcial 2 – la Universidad como agente del sistema de I+D.
Año 2000

Le sigue a cierta distancia Madrid, con una clara tendencia a la baja, que parece haberse estabilizado los últimos años en valores próximos a 60, así como Castilla y León. En este caso, el tercer grupo estaría formado por el resto de las Comunidades Autónomas, que presentan valores entre 25 y 50, a excepción de Cantabria, Baleares, Castilla- La Mancha y La Rioja, que se sitúan a la zaga, con valores inferiores a 25, si bien ésta última ha empezado a acercarse al grupo tres.

Índice parcial 3: Administración Pública

El tercer factor, que hace referencia al papel desempeñado por la Administración Pública como agente del sistema de I+D, presenta una clara división en dos grupos. A la cabeza se sitúa Madrid, que en cinco de los siete años estudiados obtiene la puntuación máxima (cien), liderando todas las variables de las que se compone el índice. El resto de las regiones formarían un solo grupo relativamente homogéneo, todas ellas con valores inferiores a 25, sin que se detecte en ningún caso un tendencia clara de crecimiento. Madrid concentra la mayor parte de la I+D llevada a cabo por la Administración. Y no parece que este hecho vaya a cambiar a corto plazo. A pesar de ello, llama la atención que ninguna región presente una tendencia de crecimiento significativa, mientras sí se detecta un descenso importante a partir del año 1996 en el caso de Andalucía.

 

Mapa 3: Índice parcial 3 – la Administración Pública como agente del sistema de I+D.
Año 2000

Índice parcial 4: Empresa

El último de los índices parciales calculados recoge las variables referidas a la Empresa como agente del sistema de I+D. Comparado con los demás factores, el índice empresarial presenta un reparto más homogéneo, especialmente durante los últimos años estudiados.


Mapa 4: Índice parcial 4 – la Empresa como agente del sistema de I+D.
Año 2000


Destaca en primer lugar el País Vasco, que presenta en su serie un crecimiento relativamente constante desde 1995, situándose desde 1998 en valores cercanos a cien. En segundo lugar, se sitúa Madrid, con valores próximos a 65, si bien, al igual que en los índices de la Universidad y de la Administración Pública, se aprecia un aumento de la distancia entre la región que se sitúa en cabeza y aquella que la secunda. En cambio, se detecta un aumento constante de las puntuaciones obtenidas por Cataluña y Navarra, y -a mayor distancia- de la Comunidad Valenciana y Aragón. El resto de las regiones presenta valores muy próximos o inferiores a 25. El fuerte crecimiento experimentado por Cantabria en 1998 se debe a un drástico aumento del gasto de las empresas en I+D y de los investigadores contratados, sin que este hecho se pueda explicar de manera satisfactoria, al margen de un posible error en los datos de base que elabora el INE.

Índice IAIF de la Innovación Regional

Como ya hemos señalado anteriormente, de la suma ponderada de estos cuatro índices parciales, se deriva el Índice IAIF de la innovación regional que designa la capacidad innovadora de cada Comunidad Autónoma y que se recoge en el gráfico 5.
Como se puede apreciar, sólo la Comunidad de Madrid alcanza en dos ocasiones (1995 y 2000) valores superiores a 70, hecho que se explica si tenemos en cuenta, que ninguna Comunidad resulta líder en más de un índice parcial. Existe, por tanto, suficiente potencial de desarrollo para el futuro. Se percibe, igualmente, que es posible distinguir entre tres tipos de regiones: el primero, que recoge las Comunidades Autónomas altamente innovadoras, como son Madrid y Cataluña; el segundo, que incluye al País Vasco, Navarra y la Comunidad Valenciana, agrupa regiones que destacan en algún aspecto aislado, pero que no cuentan con un sistema de innovación estructurado con todos sus componentes; y el tercero, formado por las demás regiones restantes, que presentan en todos los casos valores inferiores a 30.

Centrando nuestra atención en el grupo uno, podemos apreciar que Madrid se sitúa a la cabeza de las regiones españolas, franqueando en dos ocasiones la barrera de 70, resultando así la Comunidad Autónoma más innovadora de España. Le sigue en importancia Cataluña, que si bien consiguió reducir la distancia que la separa de Madrid en 1998, desde entonces la ha visto aumentar nuevamente, a pesar de que ambas registran un crecimiento positivo.


Mapa 5: Capacidad innovadora regional: según el Índice IAIF de la Innovación Regional. Año 2000

El segundo grupo está formado, como se ha dicho, por el País Vasco, Navarra y la Comunidad Valenciana, que destacan en alguno de los índices parciales -recordemos que el País Vasco obtiene los valores más altos en el índice parcial 4 (Empresa) y Navarra en el índice parcial 2 (Universidad)- diferenciándose así de las regiones "no innovadoras". La Comunidad Valenciana, si bien no encabeza ninguno de los índices parciales, obtiene valores muy elevados en el índice parcial 1 (entorno). Sin embargo, el hecho de que estas regiones primen tan sólo uno de los índices parciales -y obtengan valores muy próximos a la media en los demás-[10] lleva a que se sitúen más cerca de las regiones poco innovadoras que de las altamente innovadoras. Además, cada una de estas tres regiones presenta una evolución distinta: mientras el País Vasco ha experimentado un descenso constante de su capacidad innovadora, entre 1998 y 2000, en este mismo periodo Navarra ha presentado un leve crecimiento, mientras la Comunidad Valenciana ha permanecido aproximadamente constante.

Las regiones restantes, que presentan valores próximos o inferiores a 30, pueden considerarse poco innovadoras y el orden que ocupan en el "ranking" general para el año 2000 se recoge en la tabla 2:[11]

 

Tabla 2: Índice IAIF de la Innovación Regional

 
1994
1995
1996
1997
1998
1999
2000
Madrid 68,90 71,46 66,38 69,72 66,34 67,00 71,07
Cataluña 57,25 60,94 57,65 59,79 60,79 60,66 62,55
Navarra 36,21 36,52 36,50 37,31 36,45 37,70 37,55
País Vasco 35,79 38,06 37,41 39,28 40,46 38,52 36,12
Comunidad Valenciana 34,63 35,46 34,06 36,49 34,98 35,43 35,05
Andalucía 25,70 26,21 27,72 29,31 26,69 26,79 25,61
Castilla y León 23,67 23,63 22,41 25,84 25,65 25,79 24,27
Aragón 22,76 24,80 20,46 22,78 22,13 22,03 22,37
Galicia 15,69 17,94 16,76 21,07 19,49 19,87 21,10
Asturias 15,60 19,58 15,76 17,16 15,48 15,77 20,93
Murcia 14,75 16,74 14,27 16,41 15,68 16,00 16,47
Canarias 14,31 14,07 12,82 13,01 15,23 13,47 14,65
Cantabria 13,01 14,35 13,24 12,85 16,35 12,58 11,01
La Rioja 5,27 7,70 7,92 7,68 7,69 9,77 10,18
Extremadura 9,91 8,08 5,96 9,32 8,95 7,93 10,08
Castilla - La Mancha 5,90 6,36 7,07 9,39 7,12 7,28 8,73
Baleares 3,10 5,04 4,48 3,76 4,14 4,19 4,00

4. Conclusiones

Como hemos tenido ocasión de observar, ninguna Comunidad Autónoma -salvo Madrid- obtiene valores mayores de setenta en el Índice IAIF de la Innovación Regional, dado que ninguna región destaca notablemente en más de uno de los índices parciales, presentando en los demás -excepción hecha de Madrid y Cataluña- valores iguales o inferiores a la media. En concreto, en el índice parcial entorno regional y productivo de la innovación destaca Cataluña y, en menor medida, la Comunidad Valenciana; en el factor Universidad lo hace Navarra; en el de la Administración Pública sobresale Madrid, y en el de la Empresa es el País Vasco quien obtiene los mejores resultados.

Un segundo hecho que hemos podido constatar, es un aumento de la brecha existente entre la Comunidad líder en cada uno de los índices parciales y la región que la secunda. Es decir, la región líder parece especializarse y alcanzar ventajas competitivas creciendo con respecto a la región que le sigue, presentando, en cambio, tendencias opuestas o permaneciendo constantes en los demás índices parciales. Esto apuntaría hacia un aumento de la divergencia existente entre las regiones en materia de innovación. Cabe señalar, como excepción a este hecho, el caso de la Comunidad de Madrid en el índice parcial 1 (entorno regional y productivo de la innovación), en el que consigue acortar de forma notable las distancias con respecto al líder (Cataluña) gracias a un importante aumento relativo de sus exportaciones. Todo lo cual permite señalar, que las regiones estudiadas resultan muy heterogéneas entre sí en lo referido a su capacidad innovadora.

En tercer lugar, es posible concluir que en el sistema de innovación español, únicamente dos regiones -la Comunidad de Madrid y Cataluña- además de resultar líderes en alguno de los índices parciales, presentan una relación de equilibrio entre los cuatro factores aquí estudiados, no en términos absolutos, pero si en su posicionamiento relativo ("ranking") en cada uno de los índices parciales. Este hecho se refleja en los altos valores obtenidos en el Índice IAIF de la Innovación Regional, y permite clasificarlas como regiones altamente innovadoras.

La tipología del sistema de innovación español se completa con la clasificación de otros dos grupos de regiones, a saber, las regiones innovadoras, que incluyen a Navarra, el País Vasco y la Comunidad Valenciana, y el resto de las Comunidades, que formarían el conjunto de la regiones poco innovadoras.

Podemos concluir, por tanto, que ese sistema presenta en la actualidad una estructura muy heterogénea, con fuertes asimetrías entre las debilidades y fortalezas de cada región y con indicios que apuntan el aumento de la divergencia interregional.

Bibliografía

Archibugi, D. y Coco, A. (2003): A New Indicator of Technological Capabilities for Developed and Developing Countries. Ponencia leída en la Universidad Complutense de Madrid.

Baumert, Th. y Heijs, J. (2002): Los determinantes de la capacidad innovadora regional: Una aproximación econométrica al caso español: Recopilación de estudios y primeros resultados. Documento de trabajo nº 33. Instituto de Análisis Industrial y Financiero, Universidad Complutense Madrid. www.ucm.es/bucm/cee/iaif

Buesa, M., Baumert, Th., Heijs, J. y Martínez Pellitero, M. (2003): "Los factores determinantes de la innovación: un análisis econométrico sobre las regiones españolas". Economía Industrial. En prensa.

Buesa, M., Martínez Pellitero, M., Heijs, J. y Baumert, Th. (2003): "Los sistemas regionales de innovación en España: una tipología basada en indicadores económicos e institucionales de las Comunidades autónomas". Economía Industrial. En prensa.

Buesa, M.; Heijs, J. y Martínez Pellitero, M. (2002): "Una tipología de los sistemas regionales de innovación en España". Revista Madri+d, monografía nº 5. Diciembre 2002.

Martínez Pellitero, M. y Baumert, Th. (2003): Medida de la capacidad innovadora de las Comunidades Autónomas españolas: construcción de un índice regional de innovación. Documento de trabajo nº 35. Instituto de Análisis Industrial y Financiero, Universidad Complutense Madrid. En prensa. www.ucm.es/bucm/cee/iaif

Martínez Pellitero, M. (2002): Recursos y resultados de los sistemas de innovación: elaboración de una tipología de sistemas regionales de innovación en España; Documento de trabajo nº 34. Instituto de Análisis Industrial y Financiero, Universidad Complutense Madrid. www.ucm.es/bucm/cee/iaif

Notas :


[1] Este artículo se inscribe en el Programa de Indicadores de la Ciencia y la Tecnología que financia la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid (Dirección General de Investigación) en el marco del Contrato Programa 2000-2003 suscrito con la Universidad Complutense.

[2] Los autores quieren expresar su agradecimiento al Profesor Conrado Manuel de la Escuela Estadística de la Universidad Complutense de Madrid, por sus siempre acertados consejos y aportaciones.

[3] Se trata de un resumen de los principales pasos seguidos para proceder al cálculo del índice. Para un desarrollo más detallado, que incluye las tablas con los resultados intermedios, remitimos al lector interesado a Martínez Pellitero y Baumert (2003) que en breve estará disponible en www.ucm.es/bucm/cee/iaif.

[4] Como se puede apreciar, el índice parcial "empresa" presenta el coeficiente más bajo de los cuatro índices, lo que se explica por el hecho, de que numerosas variables que en la literatura son asignadas a la empresa (exportaciones, patentes) en este caso están incluidas en el índice parcial "entorno", motivo por el cual la ponderación del factor "empresa", se ve disminuida a favor de éste último. Este hecho debe tenerse en cuenta al llevar a cabo una lectura de los mencionados índices. Véase Martínez Pellitero y Baumert (2003).

[5] Para una descripción detallada de las variables, véase Martínez Pellitero y Baumert (2003).

[6] Para comprobar la coherencia de los factores y, por ende, de los coeficientes calculados, hemos llevado a cabo un análisis cluster en el que se aprecia que todos los valores de una región permanecen agrupados en todos los años, lo que indica que los datos obtenidos para los cinco primeros años de la muestra permanecen relativamente estables, y permite mantenerlos constantes para los años posteriores de la serie.

[7] La alternativa de trabajar en términos de desviaciones típicas respecto a la media no resulta satisfactoria, ya que muchas de las variables, como consecuencia de las asimetrías que presenta el sistema regional de I+D español no siguen una distribución normal.

[8] A diferencia de este autor, no tomamos los valores máximos y mínimos de toda la muestra -lo que obliga repetir los cálculos para cada nuevo año que se incorpore a la misma- sino que hemos trabajado con los valores extremos de cada año, lo que, además, permite eliminar los efectos coyunturales.

[9] Por su construcción, el coeficiente mide la posición relativa de la región con respecto al rango de la muestra, y adoptará un valor igual a 100 en el caso de que la región presente el valor máximo del año estudiado y 0 si presenta el valor mínimo.

[10] Para una discusión detallada sobre las consecuencias que se derivan de la especialización de una región en uno de los cuatro índices parciales aquí presentados, pero se da una falta de equilibrio entre ellos, véase Martínez Pellitero y Baumert (2003).

[11] Para un estudio más detallado de los distintos casos remitimos al lector nuevamente a Martínez Pellitero y Baumert (2003).