![]() |
Número 17, junio - julio 2003 VIGILANCIA TECNOLÓGICA>> Tribuna de debate |
|
|||||||
|
|||||||||
|
|
![]() |
El papel de la gestión de la información en la estrategia organizativa
|
||||||||||||||||||
|
||||||||||||||||||||
1. Introducción. La búsqueda de un determinado posicionamiento estratégico crea en las organizaciones la necesidad de formular planes de acción que tienen en cuenta los recursos, capacidades y la dinámica del contexto, tratando de establecer tareas específicas periodificadas desde la base de unos objetivos generales. De esta forma, es fácilmente asimilable la importancia del contexto (genérico o específico) en el que actúa la organización, siendo, por ende, fundamental su análisis, acotado en aquellos factores o variables más influyentes buscando conocer de forma precisa las relaciones causa-efecto que reducen la incertidumbre inherente al proceso de toma de decisiones. En este sentido, el dinamismo que caracteriza al entorno socioeconómico está orientando a las organizaciones hacia la continua atención estratégica sobre un mayor número de variables que influyen en el desarrollo de las actividades. Así, el conocimiento y manejo de los factores "ambientales"[1] se traduce en la consideración de un enfoque de gestión de la información necesitando de mecanismos adaptados a las consignas de la Sociedad de la Información y del Conocimiento. Lógicamente tales métodos redundan en la mejora de los ejercicios de análisis estratégico y por ende se articulan en beneficio del proceso de toma de decisiones. En este planteamiento de "alerta", el valor de la información es fundamental, por lo que la sensibilidad organizativa para su "activación" y el desarrollo de métodos de gestión pasan a convertirse en una necesidad dentro de los esquemas estratégicos de dirección organizativa. Dentro de este marco de referencia, el ejercicio de planificación estratégica conlleva, además, un cierto componente de prospectiva[2] que pretende anticipar escenarios futuros en los que puede verse envuelta la organización. Insistiendo en este planteamiento, aparece la comúnmente denominada dirección estratégica como enfoque de gestión que se vincula con la consecución de una adecuada capacidad de respuesta y flexibilidad organizativa (enfocada a la acción) por encima de planteamientos de planificación (enfocadas a la previsión). Como síntesis preliminar, la gestión de la información, como materia prima para el conocimiento y el aprendizaje, necesita la consideración de la que ya dispone la organización y de aquella que no posee y que por tanto, se presenta como requerimiento prioritario en el camino hacia la consecución de "organizaciones inteligentes"[3]. En este sentido, la gestión de la información aparece como módulo de soporte a la estrategia, y, por ende, debe ser tenida en cuenta como una función organizativa básica. 2. Metodología. Una vez justificada la relevancia de la gestión de la información, surge la necesidad de su desarrollo a través del seguimiento de una metodología que aporte una visión completa sobre la captación de información y la gestión del conocimiento derivada con el propósito de crear una serie continua de "píldoras de conocimiento" orientadas a la reducción de la incertidumbre asociada a la toma de decisiones.
Figura 1
El proceso de Gestión de la Información ![]() Fuente: Adaptado de Cetisme
(2002).
Esta metodología permite la captación de información una vez considerados y acotados los objetivos de la misma con el fin de centrar el análisis y conseguir un planteamiento de acción más orientado y preciso. Este planteamiento metodológico es una materia relativamente reciente en nuestro país, tomando como referencia los avances que, principalmente desde Estados Unidos (más centrado en el análisis de información no estructurada) y Francia (más focalizado en la explotación de información formateada), se han desarrollado en los últimos 20 años. 3. Roles y estructuras organizativas. Las distintas fases del proceso diseñado para la gestión de la información se vincula, obviamente, como un conjunto de roles y estructuras específicos para su correcto desarrollo, a saber:
a. Roles identificados.
Figura 2 Aspectos organizativos ![]() Fuente: CIC,
2003.
b. Estructuras básicas.
Figura 3 Estructura vertical. ![]() Fuente: CIC, 2003.
Figura 4 Estructura autónoma. ![]() Fuente: CIC, 2003.
Figura 5 Estructura en red. ![]() Fuente: CIC, 2003.
4. Proceso de implantación. Las estructuras y roles definidos necesitan de la creación de un proceso que facilite la implantación de un sistema de gestión de la información, articulándose en una serie de fases secuenciales que se describen en la siguiente figura: Figura 6 Proceso de implantación. ![]() Fuente: Adaptado de Vergara (2003).
Facilitadores y obstáculos En todo este proceso de implantación existen una serie de aspectos básicos que influyen en el apoyo o restricción de la eficiencia y eficacia del sistema de gestión de la información. En este caso, algunas recomendaciones son las siguientes: (CIC, 2003)
Por otra parte, el seguimiento de nuevos planteamientos de gestión lleva asociado el cambio de determinados procesos o roles dentro de la organización. En este sentido, a continuación se presentan una serie de potenciales problemas que generalmente se pueden producir en el ámbito temático de este documento (Vergara, 2003):
Conclusiones e interrogantes. La valorización de la gestión de la información permite entender las organizaciones como sistemas de interpretación y acción que incrementan el potencial competitivo, siempre bajo un doble prisma individual y colectivo. Por tanto, se identifican tres consideraciones básicas:
Figura 7 Algunos interrogantes clave.
Fuente: CIC, 2003.
Bibliografía. Aguilló, I.F. (2000): "Internet invisible o infranet: Definición, clasificación y evaluación". FESABID VII Jornadas españolas de documentación. Cetisme Project (2002): "Economic Intelligence. A Guide for Beginners and Practitioners". Dirección General de Investigación - Comunidad de Madrid. CIC (2003): "Inteligencia Empresarial". Documento Intellectus nº 6. IADE. Cook, M y Cook, C. (2000): "Competitive Intelligence". Kogan Page, London. Escorsa, P y Maspons, R. (2001): "De la Vigilancia Tecnológica a la Inteligencia Competitiva". Financial Times - Prentice Hall, Madrid. Kahaner, L. (1997): "Competitive Intelligence". Touchstone. Morcillo, P. (1997): "Dirección estratégica de la Tecnología e Innovación. Un enfoque de competencias". Civitas, Madrid. Nonaka, I. y Takeuchi, H. (1995): The Knowledge-creating company, Oxford University Press, New York. Palop, F y Vicente, J.M. (1999): "Vigilancia Tecnológica e Inteligencia Competitiva. Su potencial para la empresa española". COTEC. Colección Estudios nº 15. Plaz, R. (2003): Presentación de la sesión 9 dentro de la dinámica del Taller "Inteligencia Empresarial". Foro Intellectus. Porter, M. (1980): "Estrategia Competitiva. Técnicas para analizar sectores y competidores". Free Press, New York. Senge, P. (1990): "The fifth discipline: the art and practice of the learning organization". Doubleday, New York. Spendolini, M. J. (1994): "Benchmarking". Grupo Editorial Norma. Vergara, J.C. (2003): Presentación de la sesión 7 dentro de la dinámica del Taller "Inteligencia Empresarial". Foro Intellectus. Vergara, J.C. (2001): Curso sobre Vigilancia Tecnológica. ATLANTEC. Notas : [1] Porter, M. (1980): "Estrategia Competitiva. Técnicas para analizar sectores y competidores". Free Press, New Cork. [2] Para más información www.opti.org [3] Senge, P. (1990): "The fifth discipline : the art and practice of the learning organization". Doubleday, New York. |
||||||||||||||||||||
|
||||||||||||||||||||