Número 19, octubre - noviembre 2003
ESTRATEGIAS, CONOCIMIENTOS E INNOVACIÓN>> Aula abierta
 
  El impacto de los activos intangibles tecnológicos sobre los resultados empresariales: una aplicación al sector manufacturero español

El objetivo de este trabajo es doble, por un lado analizar los factores que afectan a la actividad innovadora de la empresa y, por otro, estudiar la relación entre los activos intangibles tecnológicos y los resultados empresariales. Utilizando una muestra de 1.421 empresas pertenecientes al sector industrial español obtenemos que el proceso tecnológico está influido por la mayor parte de los factores genéricos considerados. Además, aquellas empresas que acumulan activos intangibles tecnológicos obtienen resultados superiores.

     
Pilar Vargas Montoya [1]
Universidad de La Rioja
pilar.vargas@dee.unirioja.es
 

1. Introducción

En el entorno actual, las inversiones en intangibles tecnológicos son consideradas un factor esencial para el logro y mantenimiento de la competitividad de las empresas. A diferencia de otros factores productivos acumulables que se deprecian con el uso, los intangibles tecnológicos presentan una características que potencian la creación de un conjunto de activos difícilmente imitable y sustituible.

En el presente trabajo nos planteamos un doble objetivo, por un lado analizar en qué medida el desarrollo de actividades tecnológicas en el seno de la empresa se encuentra afectado por una serie de factores genéricos, en concreto, sector, tamaño, estructura de capital y estrategia. Por otro lado, analizar el efecto que la acumulación de activos intangibles tecnológicostiene sobre los resultados empresariales. Entre el stock de activos intangibles tecnológicos [2] y los resultados empresariales se ha introducido un retardo de un año con el objetivo de observar relaciones dinámicas entre estas variables.

El trabajo se estructura de la siguiente forma, en el siguiente apartado se realiza una revisión de los factores determinantes de la realización de actividades de I+D. A continuación se analiza la relación entre los activos intangibles tecnológicos y los resultados empresariales. Posteriormente se describen las variables y la fuente de información utilizada. Por último se muestran los resultados y las conclusiones que se derivan del análisis.

2. Factores que afectan a la actividad tecnológica de la empresa

La mayor parte de los trabajos que han tratado de aproximarse a este problema se han centrado en el análisis de los efectos de los factores de carácter externo así como en el tamaño de la empresa (Paricio, 1993; Labeaga y Martínez-Ros, 1994; Gumbau, 1997). Sin embargo, recientemente, Galende y Suárez (1998 y 1999), han planteado un trabajo en el que realizan un análisis microeconómico de factores, tanto internos como externos, que afectan a las decisiones de inversión en actividades en I+D de empresas no financieras en Castilla y León.

En el presente trabajo, además de incluir factores externos e internos, se incluye el efecto de la estrategia de la empresa sobre la decisión tanto de realizar actividades de I+D como sobre la cantidad de recursos destinada a esta actividad.

A continuación, se realizará una breve revisión de la literatura tanto teórica como empírica que se ha aproximado al análisis de los factores determinantes de la actividad tecnológica de la empresa.

Sector

Uno de los factores determinantes de las actividades de I+D es el sector industrial en el que participa la empresa. Entre las características sectoriales más frecuentemente analizadas destacan el grado de intensidad tecnológica y el de apropiabilidad de los resultados.

Algunas empresas tienen una ventaja comparativa para obtener invenciones por el hecho de pertenecer a sectores especializados con un elevado nivel de conocimiento científico y tecnológico. Este efecto, conocido como "oportunidad tecnológica" ha sido considerado en la mayor parte de estudios empíricos realizados Sherer (1965), Lunn y Martin (1988), Cohen y Levinthal (1989), entre otros. En el caso español, se ha obtenido una relación positiva entre la intensidad tecnológica del sector y la realización de actividades de I+D (Paricio, 1993; Galende y Suárez, 1998).

Por otro lado, la apropiabilidad sectorial de los resultados facilita que el inversor pueda beneficiarse efectivamente de los resultados de la I+D protegiéndose de los imitadores. En este sentido, Arrow (1962) observa como el incentivo de las empresas para invertir en I+D desciende debido a que el conocimiento es transferido de forma involuntaria a los competidores. Los trabajos de Stadler (1992) y Gumbau (1997) obtienen evidencia empírica en este sentido.

Ahora bien, una baja apropiabilidad también puede beneficiar a la I+D. En este sentido, Jaffe (1986), muestra como la actividad innovadora es mayor en presencia de elevadas inversiones en I+D por parte de las empresas. Ben-Zion (1989), encuentra una relación positiva entre la actividad innovadora de otras empresas pertenecientes a una misma industria y el valor de mercado de la empresa. Por su parte, Henderson y Cockburn (1996), encuentran que los desbordamientos de conocimientos (knowledge spillovers) entre grupos de investigación en áreas terapéuticas similares son un factor determinante de la productividad innovadora. En el presente trabajo no se ha utilizado ninguna variable que trate de medir el efecto de los desbordamientos de conocimiento sobre la actividad innovadora, ahora bien, dado que este efecto varía de industria a industria, su impacto quedará recogido, al menos parcialmente, con las dummies sectoriales introducidas en el mismo (Jhonson y Pazderka 1993).

Tamaño

El efecto del tamaño de la empresa sobre su disposición a realizar actividades de I+D y sobre la intensidad de la misma es uno de los fenómenos más estudiados y la evidencia empírica es muy variada. En principio, siguiendo la hipótesis de Schumpeter (1961), las empresas grandes son más innovadoras que las empresas pequeñas. El logro de economías de escala en I+D o la existencia de una masa crítica necesaria favorece la actividad innovadora de las empresas grandes frente a las pequeñas. Además, el tamaño de la empresa es también indicativo de su poder de mercado, el cual favorecería la innovación al facilitar la apropiación de los rendimientos que se deriven de esa actividad. En esta línea de pensamiento, Hitt y otros (1990, 1994) consideran que el mayor tamaño reduce el riesgo de fracaso al permitir:

  • diversificar los proyectos de I+D

  • rentabilizar los resultados de la I+D en un mayor mercado y,

  • la existencia de una mayor experiencia sobre innovación en la estructura de la organización.

Sin embargo, hay algunos trabajos Mansfield (1964) y Comanor (1965) que han coincidido en la existencia de una correlación débil entre las dos variables. Otros se inclinan por la mayor idoneidad del tamaño mediano (Kaminen y Schwartz, 1975), e incluso, hay trabajos consideran que la intensidad en I+D cae primero y aumenta después con el tamaño de la empresa, de manera que las empresas pequeñas y las grandes son consideradas más innovadoras que las medianas (Bound y otros, 1994). Este hecho se debe a que el menor tamaño puede afectar de forma positiva a las actividades de I+D favoreciendo la comunicación y coordinación entre los componentes de la organización o permitiendo el predominio de los controles estratégicos e informales que tienen una visión más a largo plazo que los informales y de tipo financiero de las empresas grandes (Hitt y otros, 1994).

Para algunos autores, la relación entre diversificación y tamaño depende del tipo de innovación que se desarrolle y de las características del sector en el que actúe la empresa. Así, Acs y Audretsch (1987) encuentran que las grandes empresas tienden a poseer una ventaja relativa en innovación en sectores que son intensivos en tecnología y en publicidad y están muy concentrados. Por el contrario, las empresas pequeñas tienen ventajas en innovación en sectores que están en etapas de introducción y de crecimiento y se caracterizan por niveles de concentración más bajos.

En el caso español, los trabajos de Busom (1993), Labeaga y Martínez-Ros (1994), Galende y Suárez (1998), entre otros, muestran la existencia de una relación directa y positiva entre estas variables.

Participación de capital extranjero

La presencia de empresas extranjeras también ha sido considerada por la literatura como un factor relevante a la hora de realizar actividades de I+D dado que puede significar un mejor acceso a la información tecnológica o una actitud más favorable a la innovación.

A pesar de estas ventajas, algunos autores han considerado que si una empresa se encuentra participada, es posible que se dé una centralización de las actividades de I+D en el país de origen por lo que las empresas filiales no serían generadoras de tecnología.

Al igual que ocurre con el tamaño, la evidencia empírica disponible no es concluyente. La influencia positiva de la participación de capital extranjero sobre las actividades de I+D de la empresa ha sido comprobada en los trabajos de Lafuente y otros (1985) y Braga y Wilmore (1991). Sin embargo, estos resultados difieren de los obtenidos por Buson (1993) y Merino y Salas (1995). Estos últimos, utilizando información procedente de la encuesta sobre estrategias empresariales encuentran que ni la intensidad ni el esfuerzo tecnológico muestra valores medios significativamente distintos entre las empresas nacionales y extranjeras. Sin embargo, sí encuentran diferencias significativas en la variable saldo comercial tecnológico lo que pone de manifiesto la gran dependencia tecnológica exterior de las empresas extranjeras instaladas en España.

Estrategia de diversificación de producto

Como señala Galende (2001:7), la estrategia de diversificación conlleva algunos factores que parecen incentivar la innovación, entre ellos se incluyen los siguientes: 1) la obtención de economías de escala, de alcance y de aprendizaje (Kogut, 1985);[3] 2) la creación de un mercado de capitales interno que permita la asignación del exceso de recursos financieros de forma eficiente (Menéndez y Gómez, 2000); y, 3) la posibilidad de reducir el riesgo siempre que los nuevos negocios no tengan relación con los originales y, por tanto, la variabilidad de sus beneficios no esté correlacionada (Suárez, 1994 a y b). En este sentido, es preciso señalar los trabajos realizados por Sherer (1965), Lunn y Martin (1986), Chen (1996) quienes encuentran una relación positiva entre la estrategia de diversificación de la empresa y la actividad tecnológica de la misma.

Sin embargo, la diversificación también implica costes para las empresas que adoptan tales estrategias como son: 1) el incremento de los costes organización de la empresa (Hitt y otros, 1994); 2) la concesión de subsidios cruzados a divisiones con malos resultados (Meyer y otros, 1992); y, 3) los problemas en el diseño de incentivos que motiven a los directivos en la búsqueda de vías para incrementar la rentabilidad de las actividades de la empresa (Rotenberg y Saloner, 1994). En este sentido, algunos trabajos, como los de Hoskinsson y Hitt (1988); Hoskinson y Jhonson, (1992) realizados desde la perspectiva de la Teoría Positiva de Agencia encuentran una relación negativa entre la diversificación y las actividades tecnológicas.

Estrategia de internacionalización

El último factor que vamos a considerar es la estrategia de internacionalización o de diversificación de mercados, en este sentido, algunos autores han sugerido que ésta afecta de forma positiva a la innovación (Caves, 1982; Kamien y Schwartz, 1982; Hitt y otros, 1997; Galende y Suárez, 1997 y 1999), debido, por un lado a la mayor exigencia de la competencia internacional (Bettis y Hitt, 1995) y por otro, al aumento del tamaño del mercado (Hitt y otros, 1997; Arora y Gambardella, 1997).

Martín y Velazquez (1993), encuentran que la relación entre la intensidad exportadora y los gastos de I+D sobre ventas tienen forma de U invertida. Es decir, que los gastos en I+D se incrementan cuando una empresa cambia desde una estrategia de mercado único hacia una de internacionalización pero se reducen a medida que esta última aumenta.

Por su parte, Labeaga y Martínez-Ros (1994) realizan un estudio en el que analizan como afectan las decisiones de innovación y exportación al nivel de actividad de la empresa y viceversa. Para ello, plantean un modelo de ecuaciones simultáneas en el que se contempla la posibilidad de que las decisiones sobre el volumen de empleo, la propensión a exportar y la actividad innovadora se determinen de forma simultánea y obtienen evidencia a favor de la influencia recíproca entre las tres variables.

Por último, para Rodríguez (1999), quien analiza la relación que existe entre las actividades exportadoras y tecnológicas de las empresas españolas, existe una clara asociación en la realización de ambas estrategias por parte de las empresas.

3. La relación entre los activos intangibles tecnológicos y los resultados empresariales

El stock de activos intangibles tecnológico aparece en la literatura de dirección estratégica como uno de los factores clave en los resultados de las empresas[4]. Salvo algún trabajo que no ha considerado relevante el poder explicativo del gasto en I+D sobre el valor de mercado de la empresa (Erickson y Jacobsen, 1992), existe una amplia gama de trabajos que obtienen una relación directa entre la actividad investigadora realizada por la empresa y los resultados que ésta obtiene.

Odagiri (1983) estudia la relación que existe entre el stock de activos intangibles tecnológicos, aproximado a partir del gasto en I+D y de los pagos por derechos de patente, y los resultados de la empresa. Obtiene que la relación entre estas variables varía en función del esfuerzo tecnológico que hayan realizado las empresas. Aquellas empresas que presentan una intensidad de investigación por encima de la media presentan una relación positiva y significativa entre innovación y resultados.

Por su parte, Griliches y Mairesse (1984) y Cuneo y Mairesse (1984) realizan un mismo tipo de estudio aplicado en dos contextos distintos EE.UU y Francia. Ambos tratan de evaluar la contribución del stock de activos intangibles tecnológicos, aproximado a partir del gasto en I+D, a la productividad de la empresa obteniendo resultados positivos y significativos.

Otros trabajos empíricos han hallado una respuesta consistente y positiva del precio de las acciones ante anuncios de incrementos de los gastos en I+D (Hirchey, 1985; Jose y otros, 1986; Woolridge, 1988; Morck y Yeung, 1991, Woolridge y Snow, 1990 y Szewzyk y Tsetsekos, 1996). En este sentido, Chan y otros (1990), obtienen que el efecto positivo es más fuerte para aquellas empresas pertenecientes a sectores intensivos en tecnología y puede, incluso, llegar a ser negativo en el grupo de empresas pertenecientes a sectores de baja intensidad tecnológica.

Por su parte, Griliches (1981); Conolly y Hirchey, (1984); Hirchey y Weygandt (1985) y Johnson y Pazderka (1993) obtienen una relación positiva y estadísticamente significativa entre la actividad innovadora de la empresa, aproximada a través del gasto en I+D o del número de patentes obtenidas por la empresa, y el valor de mercado de ésta. En este sentido, es interesante destacar los trabajos de Pakes (1985) en los que se analizan las relaciones dinámicas entre el éxito de la actividad innovadora, la inversión en este tipo de actividad y el valor de mercado de la empresa. Los resultados de estos estudios le permiten afirmar que los cambios inesperados en el número de patentes solicitadas y en la cantidad de gasto en I+D, variables utilizadas como proxys del éxito y la inversión en actividades tecnológicas respectivamente, están asociados con cambios en el valor de mercado de las empresas. Recientemente, Sougiannis (1994) y Lev y Sougiannis (1996) han mostrado la existencia de una relación positiva entre el valor de mercado de las empresas y las inversiones que éstas realizan en activos tecnológicos.

Para el caso concreto de la industria farmacéutica, Commanor (1965) Henderson y Cockburn (1994); Deeds y Hill (1996); Deeds y otros (1997) y DeCarolis y Deeds (1999) encuentran que la actividad investigadora constituye una importante fuente de ventaja competitiva.

Yeo y Roth (1999), realizan un estudio empírico en el sector de la biotecnología y concluyen que el gasto en I+D, como proxy de la actividad investigadora, está relacionada de forma directa con el mantenimiento de la ventaja competitiva.

En el caso español, Vicente (2000) realiza un trabajo en el que trata de determinar el efecto de la inversión en activos intangibles en la creación de valor de la industria manufacturera y encuentra que los activos tecnológicos presentan efectos inequívocamente positivos sobre los resultados empresariales.

Por tanto, como aparece reflejado en la figura 1 y con respecto al ámbito de este estudio, nuestro interés se centra en analizar si existe una relación entre las empresas que acumulan activos intangibles tecnológicos y el volumen de resultados que éstas obtienen.

Como se puede observar en la figura se han introducido retardos entre el stock de activos intangibles tecnológicos y los resultados empresariales. Esto está originado porque es necesario que transcurra un intervalo de tiempo para que las inversiones en activos intangibles tecnológicos se transformen en resultados. Como señalan Pakes y Griliches (1984), los efectos de las inversiones en I+D son diferidos y con retardo variable. En este sentido, Scherer (1982) considera que el efecto de la I+D sobre la productividad actúa con un retardo de un año mientras que Leonard (1971) encuentra que este periodo se prolonga a dos años.

Figura 1.- Relación entre el stock de activos intangibles y los resultados

Fuente: Elaboración propia

En este sentido, se espera que aquellas empresas que dispongan de niveles más altos de stock obtendrán mejores resultados.

4. Fuente de información utilizada

Para realizar el análisis empírico se utiliza la información contenida en la Encuesta sobre Estrategias Empresariales (ESEE) para el periodo 1997-2000. La ESEE es una base estadística encuesta anualmente, y desde 1990, a un conjunto representativo de unas dos mil empresas del sector manufacturero español.

A partir de dicha información secundaria, se eliminaron las observaciones de empresas para las que no había datos en algunos de los datos considerados, así como aquellas empresas que hayan estado afectadas por algún proceso de absorción, fusión o escisión o hayan cambiado la unidad o ámbito al que se refieren sus datos son excluidas de la muestra.

Para contrastar la representatividad estadística del conjunto de las empresas incluidas en la muestra utilizada se ha realizado un análisis que se fundamenta en la comparación del sector y del tamaño de las empresas correspondientes a las entidades de la muestra utilizada en el análisis y las que forman parte de la ESEE en el año 2000.

La figura 2 contiene los resultados obtenidos tras realizar dicha comparación. Como se puede observar, las diferencias de cada categoría, tanto por sectores como por tamaños, no es muy elevada. Estos resultados permiten concluir que la distribución de la muestra de empresas que se utilizará en el estudio empírico es similar a la muestra de las empresas que forman parte de la ESEE en el año 2000 tanto por tamaños como por sectores de actividad.

Figura 2. Representatividad de la muestra

SECTOR[5] N % N % Variación
Industria cárnica 39 2,74 49 2,71 0,03
Productos alimenticios y tabaco 138 9,71 168 9,30 0,41
Bebidas 23 1,62 31 1,72 -0,10
Textiles y vestido 151 10,63 178 9,85 0,78
Cuero y calzado 45 3,17 53 2,93 0,23
Industria de la madera 38 2,67 64 3,54 -0,87
Industria del papel 41 2,89 58 3,21 -0,32
Edición y artes gráficas 68 4,79 104 5,76 -0,97
Productos químicos 90 6,33 111 6,14 0,19
Productos de caucho y plástico 84 5,91 107 5,92 -0,01
Productos minerales no metálicos 95 6,69 123 6,81 -0,12
Metales férreos y no férreos 49 3,45 61 3,38 0,07
Productos metálicos 129 9,08 184 10,18 -1,10
Máquinas agrícolas e industriales 112 7,88 133 7,36 0,52
Máquinas de oficina, proceso de datos, etc. 22 1,55 24 1,33 0,22
Maquinaria y material eléctrico 82 5,77 97 5,37 0,40
Vehículos de motor 74 5,21 101 5,59 -0,38
Otro material de transporte 34 2,39 36 1,99 0,40
Industria del mueble 75 5,28 92 5,09 0,19
Otras industrias manufactureras 32 2,25 33 1,83 0,43
TOTAL 1421 100 1807[6] 100  
           
TAMAÑO N % N % Variación
Menor de 200 trabajadores 1007 70,87 1219 67,46 3,41
Mayor de 200 trabajadores 414 29,13 588 32,54 -3,41
TOTAL 1421 100 1807 100  

Fuente: Elaboración propia

5. Medida de las dimensiones incluidas en el trabajo

Con la información disponible se han construido los siguientes indicadores para aproximarnos a las variables utilizadas en el estudio:

- Resultados empresariales: Para aproximarnos a este concepto se utilizará el valor de la producción[7] calculado como:

Ri,t = VTS i,t + VV i,t + OIGC i,t

Donde:

R i,t = Valor de la producción de la empresa i en el momento t.

VTS i,t = Volumen de ventas de a empresa i en el momento t.

VV i,t = Variación de existencias de ventas de la empresa i en el momento t (de productos terminados y en curso de fabricación).

OIGC i,t = Otros ingresos de gestión corriente de la empresa i en el momento t.

- Stock de Activos Intangibles Tecnológicos: Se ha construido mediante el método de inventario permanente a partir de los gastos intramuros en investigación y desarrollo ejecutados por las empresas durante los ejercicios de 1997, 1998 y 1999, y depreciados a una tasa constante del 15%.[8]La expresión matemática del indicador se recoge a continuación:

Donde:

SAIT i,t = Stock de activos tecnológicos la empresa i en el momento t.

GID i,t-k = Gasto de I+D de la empresa i en el momento t-k

- Sector: Para controlar los efectos sectoriales se ha procedido a realizar un análisis cluster con el objetivo agrupar aquellos sectores que reuniesen a industrias similares y, a la vez, diferentes de las pertenecientes a otros grupos.

La aplicación de esta metodología se ha realizado a partir de la caracterización de todos los sectores de la muestra por medio de cuatro variables: importancia del sector respecto al PIB, intensidad tecnológica, intensidad en capital fijo e intensidad en trabajo. Para construir estas variables se ha utilizado información procedente del Instituto Nacional de Estadística, del Ministerio de Ciencia y Tecnología, y de la ESEE.

Los resultados obtenidos indican que, en función de las variables consideradas, se pueden definir cuatro agrupaciones:

Grupo 1: Alimentación bebidas y tabaco: Se caracteriza por ser el más relevante respecto al PIB, el más intensivo en capital fijo y en factor trabajo y el segundo en importancia respecto del capital tecnológico.

Grupo 2: Sectores intensivos en trabajo: Bajo esta denominación se encuentran los sectores de industria textil, cuero y calzado, metalurgia y productos metálicos, maquinaria y equipo mecánico e industrias manufactureras diversas.

Grupo 3: Sectores intensivos en capital fijo: Bajo esta denominación se encuentran los sectores de madera y corcho, papel, artes gráficas y reproducción de soportes grabados, caucho y materiales plásticos y, por último, productos minerales no metálicos.

Grupo 4: Sectores intensivos en tecnología: En este conglomerado se encuentran aquellos sectores que, tradicionalmente, han sido denominados tecnológicos. son los siguientes: química, material de transporte y material y equipos eléctricos, electrónicos y ópticos.

  • Tamaño: Como variable representativa del tamaño se ha utilizado el número de empleados agrupados en torno a dos categorías más de 200 trabajadores y menos de 200 trabajadores.

  • Participación de capital extranjero: Variable dicotómica que adopta el valor 1 si la empresa se encuentra participada en, al menos, el 30% por parte de una empresa extranjera, y el valor 0 en caso contrario. Este criterio ha sido utilizado en otros trabajos realizados en el sector industrial español (Merino y Salas, 1995).

  • Estrategia de diversificación: Se ha tomado el índice de importancia relativa, definido como la proporción de las ventas de la empresa correspondientes al sector principal en el que opera la empresa. Este indicador, no tiene en cuenta la importancia relativa de cada sector de actividad o unidad de negocio dentro de la empresa y se encuentra inversamente relacionado con el grado de diversificación de la empresa. A partir de este indicador se ha creado una variable dicotómica que adopta el valor 1 si la empresa opera en más de un sector, y 0 en caso contrario.

  • Estrategia de internacionalización: Para aproximarnos a este concepto se utilizará la propensión exportadora de las empresas calculada como el volumen de exportaciones sobre el total de facturación de las empresas. A partir de este indicador se ha creado una variable dicotómica que adopta el valor 1 si la propensión a exportar es igual o superior al 30%, y 0 en caso contrario.

Resultados

Para la realización de este estudio de carácter eminentemente descriptivo y preliminar se han utilizado distintas técnicas estadísticas fundamentalmente el análisis de la varianza y las tablas de contingencia empleando, para todo ello, el paquete estadístico SPSS 9.0. Las técnicas utilizadas nos permiten afirmar la presencia o ausencia asociación entre las variables analizadas pero, en ningún caso, nos permiten establecer relaciones causales entre ellas.

Factores que afectan a la actividad tecnológica de la empresa

Para analizar el efecto de los factores genéricos sobre la actividad tecnológica de la empresa hemos considerado que las empresas toman dos tipos de decisiones, en primer lugar deciden si van a invertir o no en activos tecnológicos y en segundo lugar, determinan la cantidad de recursos que van a destinar a tal fin. Por este motivo, para cada uno de los factores genéricos considerados se van a llevar a cabo dos análisis, en primer lugar un análisis de la asociación que existe entre el factor considerado y la acumulación o no de activos intangibles tecnológicos. En segundo lugar, análisis de la varianza con el que se pretende detectar si existen diferencias estadísticamente significativas en función del valor que adopte el factor genéricos considerado.

Figura 3. Los activos intangibles tecnológicos y el sector de actividad

  N No Acumulan AIT (%) Acumulan AIT (%) Media Desv. Típica Coef. Var.
Grupo 1
200 65,50% 34,50% 52.594,775 191.214,432 3,636
Grupo 2
593 56,49% 43,51% 64.618,909 247.380,306 3,828
Grupo 3
326 64,72% 35,28% 49.482,511 188.201,351 3,803
Grupo 4
302 28,81% 71,19% 1.123.741,226 5.781.420,357 5,145
Total
1421 53,76% 46,24% 284.545,473 2.704.459,792 9,504
    χ 2
Sig.
104,74

(0,000)
F
Sig.
12,613(0,000)

Como se puede observar en la figura 3, el sector industrial al que pertenece la empresa es una variable relevante que afecta, tanto a la decisión de hacer o no actividades tecnológicas como a la cantidad de recursos destinados a tal fin. Las empresas pertenecientes al grupo 4, sectores intensivos en tecnología, muestran un comportamiento más dinámico desde un punto de vista tecnológico e investigador, el 71,19% de las empresas pertenecientes a esta agrupación acumulan activos tecnológicos y el stock medio es muy superior al del resto de las agrupaciones sectoriales consideradas.

En lo que se refiere al tamaño obtenemos que las empresas grandes son más propensas a realizar actividades de I+D que las pequeñas. En este sentido, tan solo un 17,15% de las empresas de más de 200 trabajadores no acumulan activos tecnológicos mientras que este porcentaje asciende al 68,82 para las empresas de menos de 200 trabajadores. Este resultado puede ser justificado por el hecho de que las empresas grandes son capaces de soportar un mayor nivel de riesgo. Además, los problemas de acceso a fuentes de financiación externa son más elevados para las empresas medianas y pequeñas que para las grandes.

Figura 4. Los activos intangibles tecnológicos y el tamaño empresarial

  N No Acumulan AIT (%) Acumulan AIT (%) Media Desv. Típica Coef. Var.
< de 200 1007 68,82% 31,18% 13.789,653 63.878,066 4,632
> de 200 414 17,15% 82,85% 943.123,033 4.952.201,862 5,251
Total 1421 53,76% 46,24% 284.545,473 2.704.459,792 9,504
    χ 2
Sig.
315,077 (0,000) F
Sig.
35,484 (0,000)

En cuanto a la participación de capital extranjero, obtenemos que la propensión de las empresas participadas a realizar actividades tecnológicas es muy superior al de aquellas no participadas (73,38% frente al 38,72 %), además, la cantidad de recursos destinada a realizar estas actividades es también superior para el caso de las empresas participadas, en estas el valor medio del stock de activos tecnológicos alcanza el valor de 884.148, 391, mientras que en las empresas de capital nacional el valor del stock medio es de 118.617,621.

Figura 5. Los activos intangibles tecnológicos y la estructura de propiedad

  N No Acumulan AIT (%) Acumulan AIT (%) Media Desv. Típica Coef. Var.
No participadas
1.113 61,28% 38,72% 118.617,621 727.021,991 6,129
Participadas
308 26,62% 73,38% 884.148,391 5.608.535,160 6,343
Total
1.421 53,76% 46,24% 284.545,473 2.704.459,792 9,504
    χ 2
Sig.
116,553 (0,000) F
Sig.
19,582 (0,000)

Los resultados obtenidos para el caso de la estrategia de diversificación de producto aparecen sintetizados en la figura 6. Como se puede observar en este caso, las diferencias en el stock de intangibles medio acumulado no son estadísticamente significativas. Este hecho puede venir explicado por el indicador utilizado como proxy de esta variable. La utilización de un indicador de diversificación relacionada, en lugar de uno de diversificación total, se hubiese ajustado mejor a los propósitos del trabajo y, es posible, que hubiese arrojado resultados satisfactorios.

Figura 6. Los activos intangibles tecnológicos y la estrategia de diversificación

  N No Acumulan AIT (%) Acumulan AIT (%) Media Desv. Típica Coef. Var.
No diversifican
1219 55,05% 44,95% 294.440,633 2.891.800,296 9,821
Sí diversifican
202 46,04% 53,96% 224.831,612 996.637,099 4,433
Total
1421 53,76% 46,24% 284.545,473 2.704.459,792 9,504
    χ 2
Sig.
5,653 (0,017) F
Si
g.
0,115 (0,735)

Por último, y en cuanto a la estrategia de internacionalización, obtenemos que el 76,29% de las empresas que exportan acumulan activos intangibles tecnológicos, además el stock medio de estas últimas es muy superior al de aquellas empresas que no desarrollan esta estrategia.

Figura 7. Los activos intangibles tecnológicos y la estrategia de internacionalización

 
N
No Acumulan AIT (%)
Acumulan AIT (%)
Media
Desv. Típica
Coef. Var.
No exportan
1033
65,05%
34,95%
96.943,541
537.152,552
5,541
Sí exportan
388
23,71%
76,29%
784.011,441
5.071.863,716
6,469
Total
1421
53,76%
46,24%
284.545,473
2.704.459,792
9,504
   
χ 2
Sig.
193,931 (0,000)
F
Sig.
18,428 (0,000)

Activos intangibles tecnológicos y resultados empresariales

Para comprobar si las empresas que poseen un stock de activos intangibles tecnológicos obtienen unos resultados superiores a los que obtienen las empresas que carecen de él se ha procedido a realizar un análisis de la varianza que comparará los resultados medios alcanzados por el grupo de empresas que realiza procesos de acumulación de éste tipo y los de las empresas que no los realizan. Para realizar este análisis, entre el stock de activos intangibles tecnológicos y los resultados empresariales se ha introducido un retardo de un año, por tanto los datos utilizados para aproximarnos al concepto del stock de activos intangibles tecnológicos son los referidos al periodo 1997-99 y los resultados empresariales hacen referencia al ejercicio 2000.

Figura 8. Relación entre activos intangibles tecnológicos y resultados empresariales.

 

 
N
Media
Desviación Típica
Coef. Var
No acumulan activos intangibles tecnológicos
764
2.345.984,43
13.495.398,26
5,753
Acumulan activos intangibles tecnológicos
657
15.784.230,81
59.934.266,60
3,797
TOTAL
1421
8.559.163,79
42.452.789,54
4,960
F
Sig.
36,274

(0,000)

Como muestra la figura 8, se obtienen diferencias estadísticamente significativas en el sentido esperado, por tanto se puede afirmar que existe las empresas que acumulan activos intangibles tecnológicos obtienen resultados superiores a los de aquellas empresas que no desarrollan esta estrategia.

6. Conclusiones

El presente trabajo tenía una doble finalidad, por un lado analizar los factores que afectan a la decisión de realizar actividades de I+D y, por otro, constatar si las empresas que acumulan activos intangibles tecnológicos obtienen mejores resultados que aquellas que no lo hacen.

Dentro de los factores considerados se han incluido aquellos más clásicos y tradicionalmente estudiados en el análisis de la I+D empresarial como el sector, el tamaño y la estructura de capital y otros más innovadores como es el caso de la estrategia de diversificación, tanto de producto como de mercado.

Los resultados obtenidos muestran que el sector al que pertenece la empresa, el tamaño, la participación de capital extranjero y la estrategia de internacionalización afectan tanto a la elección de realizar actividades innovadoras como a la cantidad de recursos destinada a tal fin. En cuanto a la estrategia de diversificación de producto no se consigue evidencia empírica a favor de que existan diferencias significativas en la cantidad de recursos destinados a realizar estas actividades. Como hemos indicado previamente, quizá la proxy utilizada para aproximarnos al concepto de diversificación no sea adecuada. Por otro lado, al utilizar como unidad de análisis la empresa las estrategias de diversificación o internacionalización por la vía de formar grupos de sociedades o integrarse en éstos quedan excluidas del estudio.

Asimismo, podemos afirmar que los procesos de acumulación de activos intangibles tecnológicos afectan a los resultados empresariales. Las empresas que disponen de un stock de activos intangibles tecnológicos obtienen resultados superiores que los de aquellas empresas que carecen de él.

A pesar de los resultados obtenidos es preciso señalar varias limitaciones del trabajo. En primer lugar, su carácter preliminar ha limitado la posibilidad de utilizar técnicas estadísticas más avanzadas que podrían ayudar a mejorar tanto los resultados obtenidos como las conclusiones. En segundo lugar, a pesar de que hemos utilizado variables generalmente utilizadas para aproximarnos a los conceptos analizados somos conscientes de sus limitaciones.

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Notas :

[1] Agradezco a la Fundación SEPI haberme permitido utilizar la Encuesta Sobre Estrategias Empresariales para la elaboración del presente trabajo. A la Universidad de la Rioja la concesión de las ayudas de tesis ATUR 02/45 y ATUR 03/37.

[2] Desde el Enfoque de la Empresa Basado en los Recursos, y siguiendo la clasificación propuesta por Grant (1996), se considera que los activos tecnológicos son el stock de tecnologías de que dispone la empresa. Este stock comprende la tecnología en propiedad (protegida por patentes, derechos de autor y secretos industriales), la experiencia en su aplicación, y los recursos para la innovación en términos de medios asignados a la investigación y personal científico y técnico.

[3] Especialmente en estrategias de diversificación relacionada (Chatterjee y Wernelfelt, 1991) que permiten explotar los excesos de capacidad existente en recursos específicos a las empresas cuya transferencia en el mercado conlleva elevados costes de transacción (Balakrishnan y Fox, 1993; Comment y Jarrel, 1995).

[4] Una extensa revisión de la literatura a este respecto puede encontrarse en Cañibano y otros (1999 y 2000).

[5] La clasificación sectorial es la utilizada por la ESEE en el ejercicio 2000.

[6] Por total = 1807 se entienden todas las observaciones válidas para 2000. Se excluyen de la muestra aquellas que hayan estado afectadas por algún proceso de absorción, fusión o escisión o hayan cambiado la unidad o ámbito al que se refieren sus datos son excluidas de la muestra.

[7] El valor de la producción se expresará en pesetas constantes. Para ello se ha utilizado como deflactor el índice de precios industriales con base en 1990. La información se ha obtenido en el Instituto Nacional de Estadística.

[8] Esta es la usualmente utilizada por otros estudios (Griliches, 1981; Griliches y otros, 1981; Cuneo y Mairesse, 1984; Giliches y Mairesse, 1984; Hall, 1993; Adams, 1999; Cusmano, 2000, Villalonga, 2002). Además, los resultados obtenidos por otros autores (Grabowski y Mueller, 1978; Griliches y Lichtenberg, 1984, entre otros) muestran escasa sensibilidad a la tasa elegida.