La delimitación y el desarrollo del proceso estratégico es
uno de los problemas recurrentes de la Dirección Estratégica. Ya desde los
orígenes de la disciplina, el proceso estratégico ha representado una de las
más fértiles (y contradictorias) cuestiones de investigación.
Los editores de la monografía que reseñamos comienzan
reconociendo el limitado consenso existente sobre la cuestión al indicar que,
para algunos autores, "proceso estratégico" es un oxímoron, puesto
que la esencia de la estrategia es la creatividad y la innovación.
Esta interesante y actual obra recoge diversas contribuciones
presentadas en dos reuniones científicas: la Conferencia de la Strategic
Management Society (SMS) celebrada en Vancouver (octubre 2000), y la Mini-conferencia
organizada conjuntamente por IMD-St Gallen y la propia SMS (St Gallen, mayo
2001). Su objetivo era revisar el concepto de "proceso estratégico" a
la luz de las realidades empresariales contemporáneas, y partiendo de la
premisa que la tarea básica del directivo consiste en descubrir o crear nuevas
oportunidades de negocio, acumular recursos distintivos, y explotar de forma
conjunta y exitosa ambos.
En términos históricos, puede señalarse que los pioneros
de la disciplina (por ejemplo, Andrews en 1971) propusieron la distinción entre
la "formulación" y la "implantación" de la estrategia.
Como señalan acertadamente los editores de esta obra, esa visión clásica ha
dominado el desarrollo de la disciplina durante muchos años a partir de varias
premisas:
- El proceso estratégico es secuencial: existen una serie de
etapas (planificación, formulación de estrategias, implantación, control)
bien definidas que deben cubrirse sucesivamente.
- Lo más importante de todo el proceso son las decisiones:
la formulación de la estrategia es un proceso de (y sobre) la toma de
decisiones.
- Tanto la formulación como la implantación de las
estrategias configuran procesos orientados hacia el logro de determinados
objetivos. Por tanto, la estrategia es algo explícito y deliberado que
precede a la acción.
- Todo el proceso estratégico es puesto en marcha y dirigido
constantemente por la alta dirección de la empresa.
- La posibilidad de que una empresa no tenga ninguna
estrategia no se considera en absoluto.
Frente a estos planteamientos, los editores plantean un nuevo
marco integrador de la estrategia empresarial, algunos de cuyos aspectos son
desarrollados por los autores recogidos en esta obra colectiva.
En el siguiente gráfico se recoge lo más destacado de dicho
marco integrador:
Gráfico 1: Un marco integrador de la estrategia
empresarial
Fuente: Chakravarthy, et al., 2003
Este marco integrador -entre otras virtudes- ilustra
perfectamente las principales áreas de investigación en Dirección
estratégica contemporánea. Son , en concreto, las siguientes:
- Rendimiento financiero.
- Posición competitiva / competencias distintivas.
- Decisiones / acciones
- Contextos organizativo y de mercado (negocio).
Dentro de alguna de estas grandes áreas (y en sus
intersecciones) se sitúan las contribuciones recogidas en el libro que
comentamos, que pueden clasificarse del siguiente modo:
- Investigación de carácter longitudinal sobre la
adaptación de las empresas a su contexto de negocio.
- Relaciones entre el contexto organizativo y el rendimiento
de la empresa.
- Interacción entre el contexto organizativo, los elementos
del proceso estratégico y la posición competitiva (competencias
distintivas).
- Vinculaciones entre el contexto organizativo, los elementos
del proceso estratégico y el rendimiento de la empresa.
En suma, se trata de una obra altamente recomendable por el
rigor del análisis, la calidad metodológica y los avances que representa para
la configuración contemporánea de la Dirección estratégica.
Jesús Rodriguez Pomeda
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