Número 24, julio 2004
CIENCIA, TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN Y LOS PAÍSES
MENOS DESARROLLADOS>> La I+D en cifras
 
  El "Método de Coordinación Abierta" y el esfuerzo innovador de las PYMES europeas

El pasado mes de junio de 2004 se presentó el informe final del grupo de expertos que, sobre la cuestión "Las PYMEs y la investigación" fue creado en el seno del Comité de la Unión Europea sobre la Investigación Científica y Tecnológica.

     
Jesús Rodríguez Pomeda
jesus.pomeda@uam.es

Universidad Autónoma de Madrid
 

El Grupo de Expertos fue presidido por el profesor Vitor Corado Simões, del ISEG (Instituto Superior de Economia e Gestao) portugués. Ofrecemos a continuación una síntesis de sus principales contenidos.

Como antecedente del trabajo realizado por el Grupo de Expertos -así como de toda la política comunitaria de investigación- es preciso citar el mandato del Consejo Europeo (en Lisboa y en Barcelona) relativo al incremento del gasto comunitario en I+D hasta alcanzar el 3% del PIB de la Unión, de modo que sea factible la meta de convertir a la Unión en la más dinámica y competitiva economía basada en el conocimiento del mundo.

Obviamente, las diversidades de todo tipo (económicas, culturales, sociales, institucionales) presentes en la Unión obligan a pensar en instrumentos flexibles que permitan aprender de la experiencia de los restantes países miembros de manera que cada país mejore sus resultados en este terreno. De este modo, el "Método de Coordinación Abierta" está pensado para aprovechar las enseñanzas de los socios comunitarios mediante la identificación de mejores prácticas, y su correspondiente adaptación a la realidad nacional.

La Comisión Europea, en su plan de acción "Invirtiendo en Investigación", ha definido un gran número de acciones susceptibles de contribuir de forma eficaz al logro del objetivo del 3%. De todas esas acciones, al menos veinticinco se ajustan bien al concepto del "Método de Coordinación Abierta". El informe que comentamos aquí consiste precisamente en el análisis pormenorizado de aquellas acciones que se refieren a las PYMEs (pequeñas y medianas empresas).

Los tres grandes ejes de actividad (acciones) en este ámbito son los siguientes:

  1. Reforzar la participación de las pymes en los programas de I+D e Innovación ejecutados por los países miembros, estableciendo objetivos al efecto, o haciendo más fácil dicha participación.
  2. Mejorar el uso de capital-riesgo por parte de las pymes más involucradas en actividades investigadoras, especialmente mediante el uso de instrumentos políticos de nivel regional.
  3. Mejorar los mecanismos de garantía financiera (vinculados con el capital-riesgo) para hacer más sencillo el acceso de las pymes a los mismos.

A partir de estos principios que deberían guiar las políticas concretas, el Grupo de Expertos realizó una serie de recomendaciones:

  1. "Pensar primero en las pyme", lo que no equivale a "pensar sólo en las pyme" a la hora de diseñar e implantar programas de apoyo a la I+D y a la Innovación.
  2. Lograr un equilibrio entre estabilidad y adaptación a las cambiantes condiciones del mercado.
  3. Definir mejor los objetivos para lograr objetivos más ajustados, eficientes y mayores: dada la enorme heterogeneidad organizativa que se esconde tras el acrónimo "pyme", es preciso definir objetivos por categorías y tipos de pyme.
  4. Mejorar la cooperación, potenciar la moderación y la responsabilidad para alcanzar una mayor productividad.
  5. Mejorar la participación de las pymes en la investigación efectuada mediante redes de colaboración internacional.
  6. Atajar los fallos estructurales de los mercados, en lugar de concentrar la atención de las políticas en los aspectos cíclicos de corto plazo.
  7. Impulsar el ajuste temprano entre las necesidades de capital por parte de las pymes emprendedoras y los proveedores de capital-riesgo, de modo que las iniciativas prometedoras cuenten desde el principio con la financiación adecuada.
  8. Prestar la debida atención al logro de un tamaño organizativo mínimo (así como de un nivel básico de conocimientos) por parte de los jóvenes emprendedores.
  9. Situar adecuadamente las políticas públicas en el marco de la economía de mercado, esto es, buscar la armonización de las actuaciones públicas con aquellas que se desarrollan entre los agentes del mercado.
  10. Mejorar los programas públicos de garantía de préstamos y avales para reducir el riesgo que han de asumir las pymes innovadoras.
  11. Explotar las sinergias existentes entre los diferentes tipos de instrumentos y de programas.
  12. Poner en marcha iniciativas que se consigan de los emprendedores potenciales un mayor cuidado en el uso de los mecanismos de capital-riesgo.

Se trata, en suma, de un interesantísimo trabajo que articula adecuadamente las recomendaciones expuestas con la recopilación y análisis de mejores prácticas en países comunitarios que pueden ser de mucha utilidad en el desarrollo de actividades investigadoras por parte de las pymes de otros países miembros.