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El fenómeno globalizador, basado en el carácter relacional
mundial, ha venido desarrollándose sobre los avances en el ámbito
del transporte y las comunicaciones, aspectos que se benefician, obviamente,
del establecimiento de canales formales para dicho despliegue de relaciones.
Desde este punto de vista, las empresas multinacionales, a parte de colmar
sus necesidades estratégicas corporativas, influyen decisivamente
en el desarrollo de redes comerciales, a las que se asocian aspectos de
diversa índole, incluso efectos recíprocos en los terrenos
administrativos y sociales.
Por esta razón, la obra que aquí se reseña, estructurada
en un conjunto de interesantes aportaciones de diversos autores, justifica
plenamente el papel de las multinacionales en su interacción con
los diferentes contextos en los que operan, acotándose al ámbito
de la innovación (Sistemas Nacionales de Innovación (SNI)
Lundvall, 1988), las estrategias y los sistemas que se articulan para
su desarrollo como elemento básico para la competitividad, sostenibilidad
y bienestar social de los territorios.
En este caso, es reconocido el rol que, tanto en etapas preliminares
como en la actualidad, han jugado las multinacionales, haciendo de “locomotora”
socioeconómica, con alto impacto en el empleo y en la difusión
y globalización de la innovación tecnológica.
En esta línea, la obra hace referencia a una serie de factores
generales y casos de estudio, con una importante exposición cuantitativa,
que permiten obtener o actualizar los aspectos y datos clave que emergen
tras la amplia realidad que refleja el título.
Cabe destacar como síntesis el siguiente conjunto de tales factores
que, sin duda, plantean un interesante círculo de reflexión:
- Las multinacionales, con su efecto “push”,
apoyan el desarrollo de los SNI, organizando su estrategia desde la
complementariedad del enfoque “global-local”, planteamiento que supera
la rivalidad supuesta originalmente.
- Las políticas supranacionales están favoreciendo el
desarrollo de esquemas de colaboración, tanto académica como empresarial,
aspectos que facilitan mayores opciones de “conexión entre fronteras”
(cross border connections, Almeida et
al., 2002).
- El establecimiento de alianzas, a parte de su consideración
estratégica basada en criterios de coste o estandarización,
no llegan a ser los elementos clave que explican el desarrollo de la
I+D. Existen factores muy importantes relacionados con la proximidad
(factores espaciales –Capellini, 2003), recursos y capacidades,
cultura, niveles de aglomeración (clusters), etc., que delimitan
el avance de la I+D. Los conocimientos, básicos para el proceso
de innovación, tienen un componente tácito importante,
por lo que se puede decir que la distancia está superada para
la información pero no para el conocimiento.
- El rol de las Administraciones Públicas es clave
para la creación de un marco legal (COTEC, 1998) que facilite
la atracción y desarrollo de las empresas multinacionales en
un determinado territorio (relaciones Universidad-Empresa, Parques Científicos,
Centros Tecnológicos, etc.). Además, estas iniciativas
conllevan, como se ha comentado anteriormente, un efecto sobre el empleo
(directo e indirecto) y la creación o mantenimiento de empresas
(empresas “satélites”) que, sin duda, pueden redundar
en un importante frente para el desarrollo de iniciativas emprendedoras,
renovadoras de la competitividad. Sin embargo, en determinadas ocasiones,
el poder de diversas multinacionales o grupos que puede ejercer un poder
sobre el marco político no deseado.
- El desarrollo de la innovación requiere, cada
vez más, de un enfoque globalizado en cuanto a las fuentes se
refiere. Este condicionante, básico hoy en día, requiere
un planteamiento de gestión que reconozca la diversidad como
un motor para la innovación. En este sentido, cabe destacar que,
a parte de la consideración de las redes externas, las redes
corporativas integradas permiten un mejor intercambio de información,
conocimiento e ideas que redundan en mayores niveles de aprendizaje
(Nonaka y Takeuchi, 1995).
- Así, es fundamental cambiar el tradicional rol
de las filiales y de las políticas centralizadas para la I+D,
con el fin de poder aprovechar dicha diversidad y la base de conocimientos
de “toda” la organización, a través de herramientas
de coordinación como el establecimiento de procesos, políticas,
reuniones, comités, equipos, proyectos, ferias, seminarios, visitas,
etc., y sobre todo, teniendo en cuenta las posibilidades que ofrecen
las tecnologías de la información y las comunicaciones,
a través de, por ejemplo, la creación de entornos virtuales
de colaboración (plataformas, intranets, portales corporativos,
etc.).
El conjunto de las aportaciones e ideas, sobre las que, quizás,
se nota la ausencia en la obra de una figura que exponga la lógica
del trabajo y los temas tratados, y su correspondiente justificación
cualitativa, particularizada en el estudio de las realidades de diversos
países, permite calificar la obra como de referencia para el ejercicio
de investigación y análisis de la realidad de las empresas
multinacionales y su vinculación con el ámbito de la I+D.
Bibliografía.
Cappellini, R. (2003): “Territorial knowledge
management: towards a metrics of the cognitive dimension of agglomeration
economies”. Technology Management, vol. 26, nº 2/3/4.
Lundvall, B.A. (1988): “Innovation as an
Interactive Process: From User-Producer Interaction to the National System
of Innovation”, In G. Dosi, C. Freeman, R. Nelson, G. Silverberg
and L.L.G. Soete (eds), Technical Change and Economic Theory, London:
Frances Pinter.
Grant, R.; Song, J. y Almeida, P. (2002): “Are
Firms Superior to Alliances and Markets? An Empirical Test of Cross-Border
Knowledge Building”, Organization Science, March-April.
COTEC (1998): “El sistema español
de innovación. Diagnósticos y recomendaciones. Libro Blanco”,
Fundación COTEC.
Nonaka, I. y Takeuchi, H. (1995): "The
Knowledge-Creating Company", New York, Oxford University Press.
Carlos Merino
Profesor de la Universidad Autónoma de Madrid
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