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Resumen:
El papel de la innovación y el desarrollo tecnológico sobre
la competitividad de las empresas, el bienestar de la sociedad y el progreso
de los países ha despertado el interés de muchos investigadores
de diferentes ámbitos que han realizado estudios diversos sobre
los factores que afectan a la innovación. El gran número
de estudios existentes sobre el tema, y el hecho de que haya sido tratado
desde diferentes disciplinas y con distintas metodologías, ha provocado
que en la actualidad, la literatura sea tan extensa como compleja. En
los últimos años se ha afianzado la idea de que la innovación
consiste en un proceso de aprendizaje, que puede alimentarse de fuentes
diversas y presenta un carácter dinámico en el que el pasado
de la empresa y la experiencia acumulada en materia innovadora es determinante
de la capacidad de innovación actual.
En cambio, no existen demasiados trabajos empíricos aplicados
al caso español que aborden este tema desde un punto de vista dinámico.
A este respecto, en este trabajo de Tesis Doctoral se pretende mejorar
la comprensión del proceso de innovación, mediante un análisis
longitudinal para identificar los factores empresariales y estratégicos
que puede acumular la empresa para incrementar su capacidad de innovación.
Todo ello sin olvidar que el entorno empresarial puede afectar al proceso
de innovación, por lo que se han incluido diversos factores que
la literatura identifica como relevantes.
A partir de la revisión de la literatura existente sobre innovación
empresarial se plantean varias hipótesis relativas a tres cuestiones
básicas: (1) factores determinantes del esfuerzo en I+D, considerado
éste como un input fundamental del
proceso innovador, (2) factores determinantes de la generación
de innovaciones, es decir, del output,
de dicho proceso y (3) existencia de diferencias en el comportamiento
innovador entre aquellas empresas que estimulan la innovación de
manera regular mediante actividades de I+D regulares y aquellas que no
lo hacen.
La base de datos utilizada para el contraste de las hipótesis
es la Encuesta Sobre Estrategias Empresariales, de la que se obtiene información
de 1.781 empresas con 10 y más empleados y son observadas durante
los años 1991 a 1999 formando un panel incompleto de datos. La
metodología utilizada, análisis Tobit y Probit aplicada
a datos de panel es adecuada a este trabajo porque permite controlar la
heterogeneidad individual inobservable y la acumulación de recursos
en el tiempo.
Los resultados obtenidos confirman que los recursos de la empresa, así
como el entorno influyen sobre el proceso de innovación, tanto
a nivel de inputs como de outputs.
La probabilidad y el esfuerzo en I+D está impulsada de forma significativa
por el tamaño empresarial, la sofisticación tecnológica
del departamento de producción, los recursos comerciales (tanto
la imagen, como la diversificación y el acceso a mercados nacionales
e internacionales) la antigüedad empresarial y, en relación
al entorno, tanto el papel de la Administración, mediante las subvenciones
a la I+D, como los spillovers afectan de
forma positiva y significativa.
En relación al output del proceso
innovador, destacan los gastos en I+D y la acumulación de experiencia
innovadora como los factores de efecto positivo, y más significativo,
sobre la probabilidad de obtener nuevos productos y/o procesos productivos.
Asimismo, competir en un mercado con rivales dinámicos e innovadores
supone la posibilidad de beneficiarse del conocimiento ajeno y, por otro
lado, impone la necesidad de innovar para no perder posiciones competitivas,
por lo que resulta un entorno propicio para la innovación. Además,
la empresa debe desarrollar activos internos complementarios al proceso
innovador para favorecer la obtención de resultados exitosos. Así,
el empleo de tecnologías avanzadas en el proceso productivo y el
capital humano afectan de forma significativa a la innovación en
cualquier empresa. Sin embargo, en relación a otros factores complementarios,
existen diferencias entre aquellas empresas que estimulan directamente
el proceso mediante actividades regulares de I+D y aquéllas que
no lo hacen. En este primer grupo de empresas, la posesión de una
cartera diversificada de productos aumenta la probabilidad de innovar,
mientras que en el segundo grupo, la generación de innovaciones
es más vulnerable a factores ajenos al proceso de innovación
o aprendizaje: el tamaño empresarial, la imagen de marca y el régimen
legal de protección de la innovación la favorecen y estimulan.
Todos estos aspectos tienen una gran importancia para los responsables
de cualquier empresa y agentes económicos en la medida en que les
permite conocer cuáles son los factores sobre los que es posible
actuar para mejorar la capacidad de adaptación y cambio a los nuevos
mercados. De esta forma se desprenden importantes implicaciones estratégicas
para la gestión de la innovación en el largo plazo y la
creación de posibles ventajas competitivas basadas en ella.
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