Número 25, septiembre 2004
COOPERACIÓN TECNOLÓGICA>> Tribuna de debate
 
  Transferencia de tecnología en Andalucía

Los autores presentan el impulso a la transferencia de tecnología que se lleva a cabo en Andalucía para acercar la Universidad a la empresa y, según ellos, existen buenos y eficientes instrumentos (organismos de interfaz) que, si son coordinados y se aprovechan sus sinergias, constituyen una herramienta perfecta para el fomento de la innovación

     
Francisco M. Solís Cabrera

María José Romero García de Paredes

 
 

¿Existe transferencia de tecnología en Andalucía? ¿Con qué medios cuenta la sociedad andaluza para transferir sus conocimientos? ¿Son suficientes? ¿Son eficaces? ¿Son eficientes? ... todas estas preguntas y muchas más nos podríamos hacer, pero para poder responderlas es necesario hacer un análisis de la situación diferenciando entre lo que se ha hecho hasta el momento y lo que se pretende hacer tras la creación de la nueva Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa una vez celebradas las últimas elecciones autonómicas del mes de Marzo del 2004, para aprovechar las sinergias existentes entre las antiguas Consejería de Educación y Ciencia y la Consejería de Empleo y Desarrollo Tecnológico de la anterior legislatura.

Andalucía ha contado en materia de transferencia de tecnología por una parte, desde 1990 y hasta marzo de 2004, con el Plan Andaluz de Investigación (PAI) gestionado por la Consejería de Educación y Ciencia para el mantenimiento y potenciación de la red de transferencia de tecnología en Andalucía y con un programa de articulación de la transferencia de los resultados de la investigación andaluza y por otra parte, desde el año 2000, con el Plan Director de Innovación y Desarrollo Tecnológico para Andalucía (PLADIT) gestionado por la Consejería de Empleo y Desarrollo Tecnológico como principal instrumento para llevar el desarrollo tecnológico y la innovación al tejido empresarial andaluz.

El sistema andaluz de investigación, según datos del 2003 del PAI, está formado por 1.818 grupos de investigación que engloba un personal de I+D ascendente a 19.537 investigadores de los cuales 11.135 son doctores (56’99%). Esta cifra confirma el alto potencial andaluz para la transferencia de conocimientos de I+D que se ve apoyado por los 39 centros de investigación que conforman el sistema andaluz de investigación, considerando exclusivamente los adscritos al PAI y al CSIC. (Consejo Superior de Investigaciones Científicas).

Por otra parte según datos del Directorio Central de Empresas (DIRCE) del Instituto Nacional de estadística (INE) el 99’89% de las empresas andaluzas son PYMEs, perteneciendo sólo el 17’61% a los sectores Minería, Industria, Energía y agua, y Construcción mientras que el 82’39% corresponden a los sectores servicios y otros.

Podemos, por tanto, afirmar que el sistema andaluz de investigación cuenta con una gran oferta de investigación pero con una baja demanda de la misma por parte de las empresas, situación generalizada en todo el territorio nacional pero bastante más acentuada en Andalucía.

Durante los últimos años para conectar la oferta con la demanda de investigación, se ha puesto a disposición de la sociedad andaluza de organismos de interfaz que ayuden a que la generación de conocimiento sea transferida al tejido empresarial andaluz buscando un desarrollo económico y social sostenido que permita a nuestra región abandonar el vagón de las regiones objetivo 1 con las peculiaridades que las mismas encierran (regiones menos desarrolladas cuyo P.I.B. per cápita inferior al 75% de la media comunitaria,...).

Los principales organismos de interfaz andaluces son:

  1. Oficinas de Transferencia de Resultados de investigación (OTRIs):

Actualmente, Andalucía cuenta con un total de 18 OTRIs de las cuales 9 están adscritas a universidades públicas andaluzas y 9 a otros organismos según datos del Registro Oficial de OTRIs creado por Orden de 16 de febrero de 1996, publicada en el B.O.E. de 23 de febrero y actualizado con fecha 22/12/2003 por el Ministerio de Ciencia y Tecnología.

"La misión genérica de las OTRIs universitarias es promover, dentro de las universidades, la generación de conocimientos acordes con las necesidades del entorno y facilitar su transferencia constituyendo una unidad profesional encargada de promover y gestionar la relación entre la universidad y la sociedad en el área de I+D"

Las OTRIs de las Universidades andaluzas desarrollan fundamentalmente las siguientes actividades:

  • Contratos artículo 83 L.O.U.
  • Convenios artículo 83 L.O.U.
  • Protección y explotación de resultados de la investigación
  • Proyectos Programa Marco
  • Otros Proyectos Internacionales
  • Proyectos de Investigación en colaboración con empresas
  • Transferencia de Tecnología

Considerando que la transferencia de tecnología, abarca acciones del tipo:

  • Venta o cesión bajo licencia de cualquier forma de propiedad industrial.
  • Transmisión de conocimientos técnicos especializados y experiencia.
  • Transmisión de conocimientos tecnológicos.
  • Materiales destinados a la formación de personal y servicios

Podemos decir que la mayoría de los contratos gestionados por las OTRIs son meras prestaciones de servicio y dado que el personal de las OTRIs muchas veces se ve desbordado por este tipo de colaboración no le es posible la visita a empresas para darles a conocer la oferta tecnológica de sus universidades, la realización de auditorias tecnológicas a las empresas de la zona y a los grupos de investigación adscritos a su Universidad,.. que permitan la transferencia de tecnología propiamente dicha.

  1. Southern Europe Innovation Relay Center (SEIRC):

Más conocido por sus siglas en castellano, CESEAND (Centro de Enlace Sur Europa–Andalucía), es uno de los 71 centros de enlace (Innovation Relay Center, IRC) que existen en Europa, Israel y Chile siendo su fin último es la transferencia de tecnología transnacional.

Hasta finales de Marzo de 2004 uno de los socios de dicho IRC ha venido siendo la Secretaría general de Universidades e Investigación (SGUI), que a partir de primeros de Abril ha cedido su puesto a CITANDALUCÍA, empresa pública creada como fruto de la colaboración y puesta en común de recursos e intereses de la Consejería de Empleo y Desarrollo Tecnológico y la Consejería de Educación y Ciencia de la Junta de Andalucía de la pasada legislatura.

Una de las experiencias más interesantes llevadas a cabo en los tres últimos años, desde la antigua Secretaría general de Universidades e Investigación como socio del SEIRC, ha sido la solicitud de "ofertas tecnológicas", a los grupos de investigación andaluces, de manera expresa. Aquellos que han contando con alguna participación en el Plan Nacional, Programa Marco, patentes, contratos con empresas,.. y han querido hacer uso de este servicio gratuito, mediante una ficha estandarizada, han dado a conocer sus trabajos de investigación a través de la red de IRCs. Estas ofertas tecnológicas han recibido un elevado número (290%) de muestras de interés por parte de otros grupos y/o empresas del resto del continente.


Aunque este servicio es gratuito, no ha contado con mucha participación, lo que nos debe hacer reflexionar sobre el escaso uso que nuestros investigadores hacen de algunos servicios que están a su disposición y que le puede proporcionar una importante proyección exterior. Desde la actual Secretaria General de Universidades, Investigación y Tecnología se están poniendo en marcha instrumentos para apoyar y sensibilizar a los investigadores, como ha sido la puesta en marcha del portal de la Red Andaluza de Transferencia de Resultados de Investigación (www.ratri.es) para realizar transferencia de tecnología, búsqueda de socios europeos, contactar con empresas de base tecnológica y spin-off...

  1. Centro de Innovación y Transferencia de Tecnología de Andalucía (CITANDALUCÍA):

Como hemos dicho anteriormente fue creado para aprovechar las sinergias existentes entre Consejería de Empleo y Desarrollo Tecnológico y la Consejería de Educación y Ciencia de la Junta de Andalucía en paralelo al centro de enlace SEIRC dentro de las líneas de actuación marcadas por PAI y el PLADIT.

La Empresa Pública CITANDALUCÍA, desde abril 2004, como socio del SEIRC y como gestor de las redes Red Andaluza de transferencia de Resultados de Investigación (RATRI) y Red Andaluza de Innovación y Tecnología (RAITEC) permite la adecuación de los esfuerzos investigadores, dentro de la Comunidad Autónoma de Andalucía, a la demanda real del tejido empresarial aprovechando la información que surja en el desarrollo de este proceso, para detectar nuevas oportunidades de negocio, y fomentar e incentivar la creación de nuevas empresas que aprovechen estas oportunidades.

RATRI (www.ratri.es) tiene como objetivo informar y transferir las actividades y resultados de investigación en Andalucía entre investigadores, administraciones públicas y empresas interesadas en la generación y aplicación de nuevos conocimientos.

RAITEC (www.raitec.es) tiene como objetivo informar al tejido productivo andaluz del potencial y materializarlo en acciones innovadoras que generen la creación de infraestructura para la innovación y el desarrollo.

Tras las elecciones del pasado 14 de marzo y la composición del nuevo gobierno andaluz se crea la nueva Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa, según Decreto 11/2004, de 24 de abril, con el "objetivo de hacer de Andalucía una sociedad en la que el conocimiento se incorpore como valor a nuestro modelo de desarrollo económico y social mediante políticas integrales novedosas que, focalizadas desde la óptica de la innovación, permitan el trabajo conjunto de sectores productivos diversos y de amplios colectivos profesionales y académicos en torno a ese proyecto".

La nueva consejería ha agrupado toda la I+D+i en su estructura organizativa sobre tres grandes pilares, que según el consejero en su comparecencia ante la comisión parlamentaria de 01 de junio de 2004 tienen las competencias:

    Secretaría General de Universidades, Investigación y Tecnología (SGUIT):

    Responsable de las políticas universitarias y de investigación así como de las empresas de base tecnológica, los espacios y ámbitos compartidos por las mismas –parques tecnológicos– y las actividades económicas derivadas de la investigación universitaria. Asimismo asume las competencias del IFAPA relativas a investigación y formación agraria y pesquera".

    Secretaría General de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información (SGTSI):

    Responsable de las estrategias tecnológicas de la administración pública, tanto en lo relativo a redes de comunicaciones como a la normalización informática de la administración. Asimismo une en un mismo espacio compartido el desarrollo de las infraestructuras de telecomunicaciones de Andalucía, los incentivos a las PYMEs para su desarrollo tecnológico y apoyo a la alfabetización digital de toda la sociedad andaluza.

    Secretaría General de Desarrollo Industrial y Energético (SGDIE):

    Responsable de la política industrial, energética y de minas, así como de la definición de políticas de apoyo a las iniciativas de la economía social y los emprendedores.

Las líneas de actuación marcadas por PAI y el PLADIT se enmarcarán ahora bajo la SGUIT, con la creación de un nuevo plan andaluz que englobe ambos. Según palabras del consejero "... Lo que está claro es que los beneficios económicos y sociales de la innovación se generan siempre desde la confluencia entre la existencia de un conocimiento nuevo y la aplicación que lo hace útil, es decir, en tanto que ese conocimiento aporta valor a la actividad en la que se aplica. En ese sentido el beneficio de la innovación responde, fundamentalmente, a la confluencia de las actividades propias de la Universidad y la empresa. La Universidad, como principal generadora de conocimiento, y la Empresa, como productora de bienes y servicios, se sitúan por tanto en el centro del proceso de innovación..."

Entre las medidas que se pondrán en marcha destacan:

  • Promover la generación de empresas de base tecnológica en general y su conexión con las Universidades.
  • Homologar y acreditar los laboratorios y talleres existentes en la Universidad, incentivando la traslación de servicios de alto valor añadido.
  • Convocar proyectos de I+D+i coordinados entre Universidad y Empresa
  • Potenciar la incorporación de doctores y tecnólogos a las estructuras empresariales
  • Potenciar los servicios de asesoramiento desde la Universidad a la Empresa.

Parece evidente que se dará un impulso importante a la transferencia de tecnología de la Universidad hacia la empresa y que como hemos visto anteriormente hay buenos instrumentos (organismos de interfaz) que si son coordinados y se aprovecha sus sinergias son la herramienta perfecta para ello.