Se han cumplido recientemente los tres años de la creación de TECNALIA, una
Corporación Tecnológica integrada por los siguientes Centros Tecnológicos: AZTI,
ESI, INASMET, LABEIN y ROBOTIKER. A ellos habría que añadir a LEIA, que se
encuentra actualmente en proceso de adhesión.
La génesis de esta tendencia a la unión hay que buscarla en los propios
Directores de INASMET, LABEIN y ROBOTIKER que habían sentido la necesidad de
poder estar en el mercado con un mayor tamaño y ello a costa, incluso, de perder
parte de la autonomía de la que gozaban por separado. La incorporación paulatina
pero rápida de otros Centros vino a respaldar la certera visión de los socios
fundadores. La génesis aludida es la que explica el hecho de que hasta ahora
todos los centros que componen la Corporación estén en el País Vasco.
Si la misión de cada uno de los Centros era apoyar el desarrollo económico y
social de los entornos en los que interactuaban a través del uso y la promoción
de la innovación tecnológica así como de la investigación aplicada, esa sigue
siendo la misión de la Corporación, con la ventaja añadida de una mayor
capacidad para cumplirla, como consecuencia del mayor tamaño y la mayor
implantación sectorial.
El mayor tamaño hace posible afrontar proyectos de mayor envergadura, siendo
posible para la Corporación el trato con grandes empresas no para solucionar
pequeños y muy concretos problemas como se venía haciendo hasta ahora, sino para
abordar, en ocasiones, los de carácter estratégico para las empresas, pudiendo
ello derivar en la relación más estrecha y de largo plazo de "socio
tecnológico".
Por otra parte, la pluridisciplinariedad conseguida a través de la creación
de la Corporación se traduce en un mayor apalancamiento de las tecnologías y
campos de especialización tecnológica de los Centros. A ello hay que añadir la
capacidad de abordar y pensar los proyectos con esa óptica plural desde su
planteamiento, aproximación muy diferente a la que recurre a una disciplina en
el momento que es necesitada.
La Corporación así surgida tiene una plantilla superior a las 1.100 personas.
En sus órganos de gobierno están integradas 125 empresas. Las empresas a las que
atiende TECNALIA anualmente son más de 3.500. Los 68.000.000 € de facturación y
los 120.000 metros cuadrados de sus instalaciones repartidos en 22 edificios
hablan por sí solos de una Corporación Tecnológica que es la mayor de España de
carácter privado y una de las mayores de Europa de esas características. Su
presencia en Europa (España, Francia y Bulgaria), Iberoamérica (Chile,
Argentina, Brasil, Ecuador, México y Cuba), Asia (China) y Oceanía (Australia)
viene a subrayar lo dicho anteriormente. El esquema adjunto proporciona una
visión general de TECNALIA, sus miembros y las especialidades de los mismos.
 Cada uno de los centros de TECNALIA está dirigido por un Patronato que
dependiendo del tamaño del centro tendrá una mayor o menor representación en el
Patronato de TECNALIA a quien compete la representación, administración y
gobierno de la Corporación. El Director General ejerce la función ejecutiva y
desarrolla los mandatos del Patronato. Para desarrollar esa labor cuenta con el
apoyo del órgano ejecutivo por excelencia dentro de la Corporación que es el
Consejo de Directores en el que además están presentes los Directores Generales
de cada uno de los Centros integrados en la Corporación y otros tres Directores
de TECNALIA, completando así el número de los diez miembros del Consejo.
La consolidación de la Corporación como ente único y cohesionado conlleva
necesariamente la uniformización de determinados procesos, procedimientos,
sistemas informáticos, etc., como no podía ser de otro modo y más teniendo en
cuenta que se trata de Centros con historias muy diferentes. Grupos de trabajo
tales como el de tecnología, el de mercado, el de asuntos europeos, etc. han
facilitado mucho esta convergencia.
Pero la iniciativa que posiblemente haya reforzado más esa tendencia ha sido
la creación de Unidades Sectoriales, mediante las cuales se ponen a disposición
de la Unidad todas las capacidades, equipos, etc. de los centros al objeto de
poder hacer una oferta conjunta al mercado con los resultados apuntados más
arriba de la capacidad de afrontar proyectos de mayor envergadura y con mayor
capacitación pluridiscdiplinaria.
El modelo de financiación de TECNALIA responde al conocido como "modelo del
50%", que significa que aproximadamente la mitad de la facturación proviene de
proyectos de investigación y desarrollo tecnológico para empresas, mientras que
el resto procede de proyectos con financiación pública europea, nacional o
regional a los que se acude, en la mayoría de los casos, en competencia con
otros solicitantes.
La oferta global de TECNALIA está basada fundamentalmente en 12 áreas
tecnológicas consideradas estratégicas que se proyectan a 17 sectores. Todo ello
se ha de inscribir en una cadena de valor en la que partiendo de la
investigación básica se llega hasta los servicios tecnológicos. En ese continuo,
la actuación de la Corporación se centra fundamentalmente en la investigación y
el desarrollo tecnológico, actividades que se inscriben de manera equidistante
dentro de los dos extremos mencionados. La búsqueda de la excelencia es la que
ha de orientar las actuaciones de la Corporación en este campo.
Cuando para alcanzar la excelencia es preciso recurrir a otras instituciones,
se busca los socios más idóneos para el fin que se pretende. Así han de
entenderse los convenios que TECNALIA ha suscrito con las Universidades Carlos
III de Madrid, la Universidad del País Vasco o la Universidad Pontificia de
Chile. Estos convenios ayudarán además a acortar distancias con la Universidad
como institución, sin duda una asignatura pendiente, puesto que Centros
Tecnológicos y Universidades con demasiada frecuencia han recorrido caminos
paralelos sin punto de encuentro alguno. Desde TECNALIA se considera
especialmente relevante el convenio suscrito a principios del presente año con
el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que deberá ser
desarrollado en acuerdos concretos en distintas áreas científicas y
tecnológicas, algunos de los cuales se encuentran en preparación en este
momento.
También para alcanzar esa excelencia es para lo que se persigue en el
presente año como muy importante la especialización tecnológica. Tras el proceso
de convergencia mencionado más arriba, se hacía necesaria una ordenación y
priorización de áreas tecnológicas.
La internacionalización fue planteada como el segundo gran reto para el
presente ejercicio y en ese sentido se han orientado muchas de las actuaciones
de la Corporación en este año. Como muestra de ello, se puede mencionar la
adhesión a la "European Association of Research and Technology Organisations (EARTO)",
como miembro de pleno derecho.
Las dos prioridades señaladas para el presente año, son parte de las medidas
inscritas en el Plan Estratégico que fue elaborado en su momento y traza las
líneas a seguir por la Corporación entre 2.002 y 2.006. El Plan de Gestión
elaborado para cada uno de los ejercicios determina cuáles de las actuaciones y
objetivos del Plan Estratégico han de ser puestos en marcha o intensificados y
en qué momento preciso.
Cabe destacar también el arranque de algunas iniciativas peculiares en este
momento. Una de ellas es la creación de un Centro Tecnológico (BATIC),
especializado en tecnologías de la construcción y localizado en el sur de
Francia. Está siendo puesto en marcha en colaboración con la Plataforma
Tecnológica de Anglet. El contexto en el que se encuentra es el Parque
Tecnológico y Universitario de Montaury en Anglet.
La otra iniciativa es la creación de Xpin como Unidad de TECNALIA centrada en
el tratamiento de toda su cadena de valor, desde la prospectiva hasta la
explotación de resultados, pasando por la gestión de la I+D+i. El resultado
esperado es el reforzamiento de las actividades de I+D+i y en particular la
explotación de los resultados obtenidos de las mismas.
La actuación de la Corporación TECNALIA en línea con el Plan Nacional de
I+D+i, con los correspondientes Planes Regionales de las Comunidades Autónomas,
en particular con el del País Vasco y con las directrices de la Unión Europea
debe contribuir de forma importante a la consecución de los objetivos planteados
en las cumbres europeas, tanto de Lisboa como de Barcelona, que son los que
guían en este momento las acciones emprendidas por los gobiernos de los
distintos ámbitos en materia de investigación científica y desarrollo
tecnológico.
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