| |
1. Introducción
La Comisión Europea ha presentado el pasado 6 de abril de 2005 su propuesta
de VII Programa Marco de I+D para el periodo 2007-2013 (en realidad, dos
programas marco, el de la Comunidad Europea y el de Euratom para energía
nuclear; este último hasta el 2011). Aunque es aún prematuro conocer el
resultado final de un largo proceso de aprobación, previsiblemente hasta
mediados del año 2006, en el que será necesario conseguir una posición común
del Consejo y adoptarlo en un proceso de “co-decisión” con el Parlamento
Europeo, sí parece conveniente comentar sus principales ideas y el previsible
impacto que para el sistema de ciencia y tecnología español puede tener.
La experiencia acumulada de procesos negociadores similares para programas
marco anteriores indica que la propuesta de la Comisión no se modificará
sustancialmente en su estructura y contenidos temáticos, a no ser que existan
variaciones muy significativas del presupuesto propuesto; lo que, a su vez, está
condicionado por la negociación sobre las perspectivas financieras (escenario
presupuestario) de la Unión Europea para ese mismo periodo. Obviamente, la
Comisión Europea ha consultado, públicamente en un proceso abierto en el último
trimestre del año pasado, y discretamente en el último semestre con diversos
estados miembros, sus contenidos principales, con el fin de evitar o, al menos,
limitar un rechazo a su propuesta.
Ello no va a impedir fuertes discusiones. Las modificaciones que hubiere en
el proceso negociador abierto están ligadas a las posiciones expresadas por los
diferentes colectivos científicos y tecnológicos y los intereses nacionales. Por
ello, tanto para expresar la opinión ante el Gobierno español en su
responsabilidad negociadora, como para prepararse colectivamente ante un nuevo
Programa Marco diferente de los anteriores, es muy oportuno abordar lo antes
posible los aspectos clave de la propuesta presentada.
Esta propuesta contiene los dos programas marco habituales (CE y Euratom)
pero se ha complementado en el tiempo con una novedad: la de un programa marco
de “Competitividad e Innovación” separado del VII PM, que supone un apoyo a la
innovación empresarial en el contexto del relanzamiento de la Estrategia de
Lisboa tal y como pretende expresar la figura 1.
El VII PM se ha planteado como un elemento fundamental para lograr los
objetivos de Lisboa. En la figura 1 se ha querido representar, además, el encaje
con los objetivos de Lisboa y su posible impacto para adecuar los contenidos del
VII PM en su segunda parte hasta el 2013.
Figura 1. Papel del VII PM en la Estrategia de Lisboa (sin EURATOM)
2. Elementos destacables de la propuesta
En nuestra opinión, existen varios aspectos fundamentales que merecen
destacarse de la propuesta de VII PM:
La Comisión ha propuesto duplicar el presupuesto del Programa Marco; bien en cierto que en un periodo
temporal más largo que los anteriores (de cinco a siete años) hasta los 72.726
M€ (y otros 3.092 M€ para EURATOM). Refleja la necesidad de impulsar
presupuestariamente la I+D en línea con las ideas expresadas en las
perspectivas financieras. Es una buena noticia para la ciencia y la tecnología
española.
Posiblemente, el diferencial total entre los recursos aportados por nuestro
país y los retornos económicos procedentes del VII PM puedan ampliarse con
respecto a la situación en el actual VI PM, pero ello no supone nada más que la
constatación probable de nuestra limitada capacidad. No obstante, el incremento
(si la tendencia es la misma, su duplicación) de los recursos que se recibirán
supondrá una mejora evidente de la financiación de los grupos de investigación
del sistema público y privado. Debería preocupar más la calidad del retorno que
la cantidad del mismo; es decir, el impacto positivo de mejora y su
aprovechamiento para mejorar nuestra posición relativa.
En nuestra opinión, el Gobierno español debería apoyar sin reparos este
incremento y continuar al mismo tiempo con los incrementos presupuestarios y las
reformas estructurales de la gestión de los mismos en España. Sólo así
aprovecharemos el esfuerzo colectivo europeo que supone la propuesta de la
Comisión.
La distribución presupuestaria concede a la “investigación colaborativa”
(realizada mediante consorcios) el grueso de la financiación. Esta opción nos
parece adecuada y, en el caso español, permitirá aprovechar la experiencia de
programas marco anteriores. Será también un aliciente para intentar incrementar
la cooperación estable entre el sector público y el privado.
-
la Comisión ha optado por un enfoque continuista con respecto a las áreas prioritarias del VI PM. Con
excepción del área de Seguridad (de hecho, ya financiada ligeramente
actualmente a través de una “acción preparatoria”, y el Espacio que irrumpe en
el Programa Marco por primera vez en coordinación con la Agencia Europea del
Espacio, las demás áreas (Salud, Biotecnología, Alimentación y Agricultura,
Nanotecnologías, Materiales y Nuevos procesos productivos, Sociedad de la
información, Medio ambiente, Energía, Transportes -incluyendo aeronáutica-,
Socioeconomía y Humanidades) son casi las mismas que en el actual VI PM con
algunas reordenaciones. Algunas áreas transversales, como ciencias y
tecnologías marinas, se financiarán afectando a presupuestos de todas las
áreas.
Esta “casi-continuidad” nos parece apropiada porque no es posible continuar
con un cambio continuo de temas prioritarios que dificulta enormemente la
capacidad de participación. Permite aprovechar la experiencia obtenida con el
actual.
Aún es pronto para conocer el detalle de las prioridades que se reflejará
mejor en la descripción de los programas específicos, pero la información
disponible es suficiente para prepararse y para proponer la inclusión o el
enfoque adecuado en esos programas específicos (y posteriormente en los
programas de trabajo) para facilitar la participación de nuestros grupos de
investigación públicos y privados.
La propuesta de la Comisión
ha incluido el apoyo explícito a la investigación básica en el VII PM a través
del denominado “Consejo Europeo de Investigación” (ERC) tras casi tres años de
demanda constante de la comunidad científica europea.
Ello supone aceptar la evidencia de la importancia de la investigación básica
en todos los campos de la ciencia dentro de los objetivos del Programa Marco y,
por tanto, del Tratado en una interpretación de su contribución a la mejora de
la situación general y de la competitividad empresarial. Lo hace, además,
dotándole de la autonomía necesaria para que la selección de las propuestas
presentadas por un equipo de investigadores (ya no se exige transnacionalidad)
se realice mediante los propios científicos en la conocida modalidad de
“revisión por pares” en todos los campos de la ciencia sin una priorización
previa.
Justo es reconocer que también se abordaban así los programas de recursos
humanos y movilidad de investigadores, o con las cantidades que los programas
específicos destinan a investigación básica dentro de sus respectivos ámbitos
temáticos. Ambos aspectos se mantienen en la actual propuesta y su coordinación
con el Consejo Europeo de Investigación parece más necesaria que antes. En todo
caso, muchas de las áreas abordadas en las líneas prioritarias suponen
investigación a largo plazo que es incluida como investigación básica en todos
los países desarrollados.
También en este caso, el gobierno español debería expresar su conformidad y
defender un planteamiento en el que la presentación de propuestas por un “equipo
investigador” no implique en la práctica una única nacionalidad de sus
componentes. Pensamos que, sin necesidad de exigirlo, para muchos grupos de
investigación españoles supone también una oportunidad de acercarse por primera
vez al Programa Marco colaborando con otro u otros grupos europeos.
Será necesario analizar el papel del Plan Nacional de I+D en el complemento a
la participación de los grupos de investigación españoles en el ERC del VII PM
si se quiere optimizar el esfuerzo. Sin un apoyo institucional claro será
difícil consolidar a los grupos de excelencia.
La propuesta de VII PM
incluye un conjunto de actuaciones para incrementar las “capacidades”
europeas, incluyendo en este apartado las actuaciones para las PYMEs y la
cooperación internacional que requiere el Tratado de la UE.
Es destacable por su impacto económico las actuaciones en grandes
infraestructuras, incorporándose por primera vez, la posibilidad de financiar
nuevas infraestructuras aprovechando el “road map” que el ESFRI (Foro
Estratégico Europeo de Grandes Instalaciones) está definiendo. Ello explica el
fuerte incremento presupuestario de este apartado.
El VII PM inicia también un
camino de “externalización” de muchas de las actuaciones previstas en
“agencias ejecutivas” (una o varias) para permitir una gestión más eficaz de
los programas y concentrar la actividad de la Comisión en las tareas de
“política científica y tecnológica” y no en lo que se ha venido en denominar
“micro-gestión”.
Inicialmente, este esquema se ha concebido para el Consejo Europeo de
Investigación, los programas de recursos humanos y movilidad (acciones Marie
Curie) y el apoyo a las pequeñas y medianas empresas.
La esperanza de que estas agencias ayuden a resolver el enorme problema de
gestión fuertemente burocratizada que caracteriza al actual programa marco, hace
aconsejable su apoyo. No obstante, ello no debe implicar una falta de control;
por el contrario, su puesta en marcha debe implicar un control a posteriori con
el que se corrijan determinados problemas que la novedad del sistema pueda
acarrear. Y no está aún clara su implementación en el contexto de la gestión
presupuestaria.
Los instrumentos de
participación propuestos no difieren en exceso de los que se dispone
actualmente. Se ha optado, pues, por una transición suave manteniendo las
“redes de excelencia” y eliminando explícitamente el término de “proyecto
integrado” aunque podrán existir proyectos de este tipo con mayor elección por
parte de los usuarios. Esta flexibilidad de elegir” el instrumento adecuado a
la actividad a realizar era una petición continua de los participantes en el
VI PM. La figura 2 resume la diferencia entre el VI y el VII PM.
Figura 2. Comparación entre instrumentos del VI PM y del VII PM
Sí existe, por el contrario, una novedad en el caso de las denominadas
“plataformas tecnológicas”. Bajo el liderazgo industrial, se pretende que se
definan con el mayor consenso posible agendas de investigación a medio y largo
plazo que sirvan de base para incrementar la inversión industrial en I+D y
orientar la actividad del sistema público en aspectos de investigación aplicada
cercana a los intereses empresariales. Su implantación puede llevar en algunos
casos a crear una estructura legal concreta (así se propone para el caso de
Galileo, Hidrógeno, etc.).
España debe estar presente en todas las plataformas tecnológicas con fuerza y
capacidad de decisión. Debe ser capaz de liderar algunas (o algunas de sus áreas
de trabajo) y debe, en la medida en la que se pueda disponer de la masa crítica
suficiente, aprovechar el proceso de definición para lanzar plataformas
tecnológicas a nivel nacional con la adecuada financiación y participación tanto
del sistema público como del privado.
La interacción con los
programas nacionales de I+D está también priorizada en instrumentos y recursos
como contribución a la creación del denominado Espacio Europeo de
Investigación. No olvida la Comisión con ello que el PM no representa más que
un escaso 6% de todos los recursos empleados para I+D en los Estados miembros.
Aprovechando la experiencia obtenida con las ERA-NETs en el VI PM y con la
necesidad de fortalecer el proceso de apertura progresiva de los programas
nacionales, la Comisión ha propuesto nuevos esquemas como las ERA-NET PLUS
(financiando convocatorias conjuntas y no sólo coordinación), apoyar la
concesión de créditos de alto riesgo por el Banco Europeo de Inversiones, o un
nuevo replanteamiento de la relación entre el Programa Marco y los fondos
estructurales que permita iniciar actuaciones con fuerte presencia regional
(regiones del conocimiento como se denomina la actuación en la propuesta).
La oportunidad que supone participar en ERA-NET PLUS puede ser aprovechada no
sólo por la Administración General del Estado, sino también por las
administraciones regionales que deben ser capaces de realizar un esfuerzo
adicional presupuestario y organizativo para liderar algunas de estas redes.
Es posible comparar la estructura entre el V, VI y VII PM (véase figura 3).
Figura 3. Comparación de estructura e instrumentos
La figura 3, además de indicar la fuerte diferencia presupuestaria permite
ver la inclusión de áreas de actividad no cubiertas previamente y un número
mayor de instrumentos de participación.
En relación al programa de “Competitividad e Innovación” y su relación con
el VII PM, la impresión inicial es que nos parece aún poco concreto y con
algunos solapes que será necesario aclarar. En cierto modo, se ha querido
agrupar algunos programas que ya existían con actuaciones de mejora de entorno
(lindando con aspectos regulatorios) que exigirán mucha mayor concreción y
discusión. Su presupuesto estimado es muy inferior al del PM.
La distribución presupuestaria del VII PM representada en la figura 4 refleja
la importancia relativa concedida a las diferentes acciones. Siguen siendo las
actuaciones en cooperación (mediante consorcios) las más importantes, lo que
refleja el interés de la Comisión en que el VII PM tenga un impacto real en la
economía europea a coto y medio plazo. Pero también es el ERC el que asume un
porcentaje importante de la financiación y es también reflejo de que la
competición en la que Europa está empeñada con EEUU, Japón y otras economías
emergentes es una competición a largo plazo en el que hay que mirar en
horizontes temporales más dilatados.
| Cooperación |
Salud |
Bio Food |
IST |
Nano mater |
Energ. |
Med ambie |
Trans |
Socio Econ |
Seguri
Espacio |
44.432 |
| 8.317 |
2.455 |
12.670 |
4.832 |
2.931 |
2.535 |
5.940 |
792 |
3.960 |
| Ideas |
Consejo Europeo de Investigación |
11.862 |
| RRHH |
Acciones Marie Curie |
7.129 |
| Capacidades |
Infraestructuras de investigación |
3.961 |
| Investigación por y para PYMEs |
1.901 |
| Regiones de conocimiento |
158 |
| Potencial investigador |
554 |
| Ciencia en la Sociedad |
554 |
| Cooperación internacional |
358 |
| CCI |
Centro Común de Investigación
|
1.817 |
| Total EC |
|
72.726 |
| EURATOM |
|
3.092
|
Figura 4. Distribución presupuestaria
3. Proceso negociador y el impacto en España
El proceso negociador va a ser largo, más de un año, y tiempo habrá para
discutir aspectos concretos del VII PM, muchos de ellos simplemente enunciados
en la propuesta de la Comisión. La figura 5 resume los principales hitos con
fechas estimadas por la Comisión. Pero este Programa Marco señala una tendencia,
un camino basado en conceder un mayor peso a la I+D en la política comunitaria
que refleja un cambio de marcha y un reflejo de la construcción de la Europa del
conocimiento como escenario de desarrollo sostenible. Es una contribución
decidida a la construcción del Espacio Europeo de Investigación iniciado en el
año 2000.
Figura 5. Calendario estimativo del proceso de aprobación
En el caso concreto español, hay muchos aspectos en los que nuestro país
deberá intentar introducir mejoras, proponer cambios o reasignaciones del
esfuerzo presupuestario para adaptarlo a nuestras necesidades y asegurar una
mejor participación. Ello no es sólo una responsabilidad del Gobierno; las
universidades, organismos públicos de investigación, centros tecnológicos o
empresas deberán analizar la propuesta, indicar sus sugerencias, transmitirlas
al Gobierno de la nación, y defenderlas en todos los foros.
Un PM como el que se ha propuesto va a permitir (teóricamente) incorporar
muchos más participantes españoles para los que será un elemento de financiación
de primer orden. Ello no sólo va a influir en la realización de actividades
concretas sino que influirá en una tendencia ya iniciada para los grupos de
investigación de carácter más aplicado en relativizar la importancia de las
convocatorias nacionales[1].
Para los grupos de investigación básicos la aparición del ERC será un nuevo
marco en el que es prematuro conocer el comportamiento y participación.
Un breve análisis del previsible impacto indica que, en el momento actual, el
sistema público español recibe aproximadamente unos 100 M€ anuales en proyectos
del VI PM y unos 300 del PN de I+D+i (año 2004). Manteniendo las mismas tasas de
participación e incrementos presupuestarios, se recibirían por término medio,
unos 200 M€ y el Fondo Nacional del PN podría acercarse a los 400 M€. La
importancia relativa del VII PM crecería fuertemente. En el caso del sector
privado, esta importancia sería aún mayor si se consideran cifras de
subvenciones y no de anticipos reembolsables.
Las consecuencias sobre el comportamiento, internacionalización,
establecimiento de alianzas estratégicas, etc. del sistema español de
Ciencia-Tecnología-Empresa no serían, en absoluto, despreciables.
En la medida en la que España pueda sumar con decisión a este proceso
esfuerzos presupuestarios crecientes en el Plan Nacional de I+D+i y en los
planes regionales, sepa elegir las áreas en las que apostar con actuaciones
complementarias a nivel nacional y regional, y aprovechar también la discusión
del VII PM para implementar las reformas estructurales en la gestión de la
ciencia y la tecnología en España que sean necesarias, el Programa Marco habrá
servido, como ha ocurrido otras veces en nuestra historia con respecto a la
Unión Europea, de acicate para apoyar y catalizar un salto hacia delante de
nuestro propio sistema español de ciencia y tecnología. En caso contrario, será
una oportunidad perdida de la que será difícil recuperarse.
Al fin y al cabo, esta propuesta llega en un periodo decisivo de nuestra
historia colectiva de I+D+i. Es el momento de actuar.
Referencias
(COM, 2005a). Trabajando
juntos por el crecimiento y el empleo. Relanzamiento de la estrategia de
Lisboa. Comunicación al Consejo Europeo de Primavera. Comunicación del
Presidente Barroso de común acuerdo con el Vicepresidente Verheugen. Comisión
de las Comunidades Europeas. COM(2005) 24. Febrero de 2005.
(COM, 2005b). TProposal for a Decision of the European Parliament and of the Council
on the European Community 7th Research Framework Programme 2007-2013 and a
proposal for a Decision of the Council on the EURATOM 7th Research Framework
Programme 2007-2011. Building the Europe of Knowledge. COM(2005) 119 final. Abril 2005.
(MEC, 2005). Documento de
posición española ante el 7º Programa Marco. Secretaría General de Política
Científica. Ministerio de Educación y Ciencia. Marzo 2005.
(ERRIN, 2005). An inside look at European Commission 7th Framework Programme for
Research. ERRIN Journal. Marzo 2005.
(COM, 2005c). Building the ERA of knowledge for growth. Communication from the
Commission. COM(2005) 118 final. Abril 2005.
(SEC, 2005a). Impact assessment and ex ante evaluation. Main Report: Overall
Summary. Annex to the proposal fro the Council and European Parliament
decisions on the 7th Framework Programme (EC and EURATOM).Commission Staff
Working Document. SEC(2005) 430/3.
Notas :
[1]Según el diccionario de la Real Academia Española
|
|