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1. Introducción
En los primeros años del nuevo siglo ha adquirido cada vez mayor popularidad
un reciente fenómeno conocido como la Nueva Economía, y suponemos que entre
otras razones porque se aparta de la línea del pensamiento neoclásico
tradicional e introduce nuevos paradigmas, muchos de los cuales todavía no se
han analizado. El conocimiento, tal como se entiende en la comunidad académica,
es un activo (asset), un recurso intangible que actúa simultáneamente como
insumo y como producto. Existe una creencia generalizada según la cual un
sistema eficaz de organizaciones de gestión de conocimiento puede favorecer en
términos agregados el desarrollo económico de las industrias y la prosperidad de
las regiones. Conscientes de este fenómeno, las autoridades gubernamentales han
elaborado diferentes políticas tecnológicas, y entre ellas se encuentra la
basada en los parques de Ciencia y Tecnología, que han producido un notable
impacto económico medido en términos de fundación de empresas, creación de
empleo e innovación de productos (Asociación Internacional de Parques de
Ciencia, 2002). Lamentablemente, todavía no tenemos las suficientes pruebas
empíricas que establezcan una relación sistemática entre los bienes intangibles
basados en el conocimiento y los buenos resultados comerciales. Es de todo punto
necesario disponer de más información de resultados concluyentes procedentes de
las investigaciones, para así ayudar a los encargados de la formulación de
políticas y a los profesionales de los negocios.
Como muchos otros investigadores, consideramos el conocimiento como un activo
intangible esencial que puede ser una fuente de ventaja competitiva sostenible.
El conocimiento puede entenderse como un elemento intangible que puede
acumularse dentro de una organización, y también como un elemento intangible que
fluye hacía "adentro" y hacía "afuera" de la organización. Esta peculiaridad nos
induce a apoyarnos a un tiempo en el enfoque basado en los recursos y en las
corrientes de investigación de las alianzas estratégicas, para indagar en los
tratados ya existentes sobre este tema. Al abordar varias esferas teóricas desde
los trabajos teóricos y empíricos, esperamos obtener un conocimiento más amplio
sobre el efecto de los bienes intangibles en el rendimiento de las empresas de
base tecnológica.
2. Justificación
El problema que pretendemos resolver está siendo motivado por tres hechos o
circunstancias. La primera de ellas está relacionada con la literatura que
desarrolla los aportes teóricos que los diferentes autores han mostrado a lo
largo de los años. Su revisión nos permite observar que lo derivado de los
trabajos empíricos no ha alcanzado aún la suficiente profundidad como para
demostrar en plenitud el efecto de los recursos y las capacidades en el
rendimiento de las empresas. En esta coyuntura, y motivado por la falta de un
trabajo específico de carácter empírico realizado sobre nuestra economía local,
y del que den cuenta de forma adecuada los textos existentes, nuestro estudio se
propone examinar la influencia de un elemento intangible como es el conocimiento
(sus formas y sus flujos) en el rendimiento de las empresas del espacio
territorial seleccionado, que seguimos manteniendo como referencia. La segunda
se produce por la escasez de información sobre el funcionamiento de las empresas
ubicadas en los parques tecnológicos y los Centros de Innovación de la Comunidad
Autónoma del País Vasco (CAPV). Se viene mencionando habitualmente la
importancia de los parques y su efecto en el plano de la economía de la CAPV,
pero poco o nada se dice de la naturaleza de las empresas que los constituyen,
de la forma en que gestionan sus activos intangibles y del impacto de estos en
su rendimiento. El tercero de los hechos o circunstancias a los que venimos
haciendo referencia obedece a la relevancia que se ha dado últimamente al valor
de los intangibles en la gestión empresarial, y a su efecto sobre el conjunto de
este tipo de organizaciones. Nuestra investigación plantea y desarrolla
precisamente una aproximación a los intangibles, motivada indudablemente por la
importancia que los diferentes investigadores les reconocen en sus trabajos
teóricos, mientras que es posible observar lo limitado de los aportes empíricos.
3. Objetivos
Motivado por la falta de un trabajo empírico en nuestra economía local y en
los textos existentes, este estudio se propone examinar la influencia de un
elemento intangible como es el conocimiento (esto es, en forma de stock´s y de
flujos) en el rendimiento de las empresas. La finalidad de nuestro trabajo de
investigación es doble: Por un lado intentaremos descubrir con el estudio la
relación "conocimiento - rendimiento" en las empresas intensivas en tecnología,
ubicadas en los Parques Tecnológicos y Centros de Innovación de la Comunidad
Autónoma del País Vasco. Y por otro, que complementa el anterior, nuestro
estudio trata de esclarecer cuál es el efecto del capital interno (esto es,
humano y organizacional), y el de las alianzas estratégicas, sobre el
rendimiento de dichas empresas.
4. Revisión de la Literatura
Abordaremos en primer lugar "El enfoque basado en los recursos", dado que,
por la importancia que tiene como fuente de ventaja competitiva para la empresa,
esta perspectiva ha sido desarrollada en los últimos años por varios
investigadores, lo que permite lograr a su vez un rendimiento a nivel
organizacional. Para señalar este enfoque como fuente de ventaja competitiva nos
apoyamos en aquellos recursos y capacidades que poseen, acumulan y desarrollan
las empresas a lo largo del tiempo. Estos recursos y capacidades, al poseer
características específicas, ser únicos, inimitables, no negociables y no
transferibles, se convierten en recursos y capacidades idiosincrásicos, y hacen
que las empresas sean heterogéneas, contribuyendo a su rendimiento (Penrose,
1959; Barney, 1991; Mahoney y Pandian, 1992; Peteraf, 1993; Wernerfelt, 1984;
Grant, 1991, 1996; Hitt et al, 2001b).
Al profundizar en "el enfoque basado en los recursos" observamos que las
empresas, para obtener fuentes de innovación, necesitan recurrir a otro tipo de
empresas y aprender de ellas. En los últimos años se ha observado un incremento
significativo en la utilización de esta fórmula como recurso estratégico, y más
aún en aquellas de base tecnológica. Es indudable que para permanecer y
sobrevivir en este entorno, la empresa debe diseñar e implantar estrategias
encaminadas a la mejora permanente de su competitividad. Y habrá de hacerlo por
medio de la explotación de sus recursos y capacidades actuales, y de la
acumulación de otros nuevos.
En segundo lugar abordaremos el tema de las Alianzas Estratégicas, por ser el
mecanismo más conveniente para ganar ventaja competitiva en el mercado. Las
alianzas estratégicas y las redes son tácticas extraorganizacionales de gran
valor utilizables en la obtención de recursos y poder de mercado (Peng y Heath,
1996). Se ha demostrado que las alianzas de cooperación ayudan al éxito en la
innovación de productos (Kotabe y Swan, 1995). El acceso y la asimilación de
nuevas tecnologías o de "Know-How", más allá de los límites de la empresa,
encaminados a la explotación de economías de escala y a compartir con los socios
los recursos complementarios, el riesgo y la incertidumbre, se hacen necesarios
debido al alto costo que pueden representar las actividades de I+D.
Cuando las alianzas están relacionadas con el aprendizaje y la capacidad de
absorción, las empresas participan con la intención de aprender (Hamel, 1991) de
tal forma que al adquirir y asimilar las competencias y habilidades de los
socios puedan crear nuevas competencias válidas para la firma (Hamel, 1991).
Efectivamente, el aprendizaje de nuevas capacidades ayuda a la sociedad a
competir, sobrevivir y crecer (Autio, Sapienza y Almeida, 2000), del mismo modo
que la ayuda a transformarse (Newman, 2000).
Observamos que en los sectores de alta tecnología (Hagedoorn, 1993; Burt,
1992) el componente de "Know - How" es mayor, y por esta razón la comunicación
entre empresas debe adquirir la importancia suficiente como para facilitar el
acceso a ese conocimiento (Singh, 1997). El aprendizaje, especialmente en la
obtención de competencias difíciles de codificar, se logra de mejor forma a
través de múltiples, continuos e intensos contactos entre los miembros
individuales de las sociedades del grupo aliado. Así, cuanto más compleja es la
tecnología más se buscan las alternativas de la cooperación, (Singh, 1997). El
éxito del aprendizaje viene determinado tanto por la cantidad de recursos que
las firmas necesitan tomar de quienes como socios forman parte de la alianza (Kale
et al., 2000) como por la asimilación de las nuevas capacidades (Anand y Khanna,
2000).
Otro de los aspectos de mayor importancia que debe tenerse en cuenta al
abordar las alianzas es que, si bien en la mayoría de los trabajos, para conocer
la formación, la evolución y los resultados de este tipo de relaciones se actúa
al mismo tiempo desde perspectivas teóricas y metodológicas, aún siguen faltando
investigaciones de carácter empírico que apoyen las formulaciones teóricas (Osborn
y Hagedoorn, 1997). Consideramos que tanto el conocimiento como la proactividad
encaminada al establecimiento de alianzas constituyen una valiosa fuente de
recursos y, por consiguiente, contribuyen a una mejora de los rendimientos
financieros (Hitt et al, 2001). La posibilidad de acceder a estos recursos y
capacidades complementarias la proporcionan las propias empresas, sus clientes y
sus proveedores, pero también, las universidades y los centros de investigación,
cuyo trabajo resulta de vital importancia en materia de innovación.
De este modo, las empresas que a través de las alianzas estratégicas
gestionan adecuadamente sus recursos y capacidades y su adquisición de
conocimiento podrán generar innovaciones con éxito, y, como resultado, obtener
productos, activar procesos, adquirir tecnología de punta y facilitar cambios
organizacionales. Sin duda, una gestión eficaz clarifica la estrategia de la
empresa en relación con las nuevas capacidades, con las estructuras y con las
relaciones que frecuentemente son necesarias para explotar la innovación. Con
esta perspectiva, y para lograr una ventaja competitiva, el papel de los
directivos es cultivar esas habilidades y utilizarlas en estrategias de mercado
(Decarolis y Deeds, 1999).
En tercer lugar hablaremos de la Gestión del Conocimiento. Consideraremos al
conocimiento, que en gran parte reside en el capital humano, como un recurso
específico, un activo, al tiempo que esencial para la competitividad de la
empresa. La gestión del conocimiento resulta ser, por tanto, algo más que el
movimiento de datos e información. Lo entendemos como la integración de
distintos conocimientos para formar un todo, del compartirlo, del acceso al
mismo, de su acumulación y, por último, de la apropiación y desarrollo de
pericia a través de la organización .Observaremos que el aprendizaje
organizacional se produce durante la interacción de los empleados, los
departamentos, o los equipos de una empresa en el punto de intersección entre el
conocimiento tácito y el conocimiento explícito (Nonaka, 1991). Posición
argumental que pone de manifiesto que para poder seguir esta dinámica es preciso
generar continuamente ideas que repercutan en la innovación, la cual, para el
caso de la empresa, se puede practicar siguiendo como guía las experiencias de
las "mejores", de las "más apreciadas", normalmente aquéllas que según el
refrendo del mercado han sabido gestionar el conocimiento con cierto éxito.
Para poderlo entender lo interpretaremos en un contexto más amplio, teniendo
como referente las empresas de los Parques tecnológicos y las empresas de los
centros de innovación de la Comunidad Autónoma Vasca. Entendemos que la gestión
del conocimiento significa mejora de los procesos del trabajo del conocimiento y
por lo tanto éste se genera, se utiliza y se comparte concentradamente a través
de unos cuantos procesos de trabajo específicos (Davenport, 2003). La extensa y
creciente literatura sobre los intangibles (capital intelectual) exalta
generalmente el potencial de estos activos para crear valor y generar
crecimiento.
Hemos analizado el concepto de gestión de conocimiento en función de tres
grupos de autores. El primer grupo (heterogeneo) está representado por Nonaka,
1991,1995, 2001; Malhotra, 1997; Coleman, 1999; Pelton, 1999; Grayson y O'Dell,
1998; Smith, 2000; Bollinger, 2001; McAdam y Reid, 2001. El segundo grupo es el
vinculado con los resultados de la empresa, Roberts, 1998; Meso y Smith, 2000;
Peña, 2002; Grayson y O'Dell, 1998. El tercer grupo, como activo estratégico
capaz de influir en la reducción de los costos, mejorar la calidad y la
eficiencia, y acentuar los procesos de innovación, Decarolis y Deeds, 1999;
McAdam y Reid, 2001; Meso y Smith, 2000.
5. Modelo conceptual y proposiciones
Después de exponer la literatura más relevante en lo concerniente a la
perspectiva basada en los recursos, las alianzas estratégicas y la gestión del
conocimiento, pretendemos abordar en este apartado el modelo conceptual, que ha
de servirnos para definir las proposiciones fundamentales de la investigación.
Hemos, recalcado los más importantes y estratégicos aspectos sobre los que
basaremos nuestra investigación. De forma que podamos tener una dirección
correcta en la búsqueda de nuestro objetivo y el acercamiento a la solución del
problema.
Proposición 1:
De acuerdo con el "enfoque basado en los recursos (RBV)" que hemos expuesto
cabe pensar que los bienes intangibles de la empresa podrían estar asociados al
crecimiento de los negocios, y, en particular, esperamos que los bienes
intangibles relacionados con el conocimiento, tales como la experiencia
acumulada en el capital humano de la organización (conocimiento y experiencia de
los directivos y empleados de I+D), el aprendizaje en materia de organización
(entrada y buena adaptación a los mismos mercados extranjeros, desarrollo de
nuevos productos, etc.), o las prácticas de gestión del conocimiento, conduzcan
a un crecimiento continuo de la empresa.
Proposición 2:
Desde nuestra posición de observadores externos a la empresa consideramos que
una gestión efectiva de las alianzas estratégicas de la organización puede
influir en el rendimiento de los negocios. En el panorama actual de la
competencia, el saber cuándo, dónde, y por qué asociarse se ha convertido en una
condición esencial para la gestión. El acierto en estas decisiones estratégicas
redundaría positivamente en los rendimientos obtenidos.
Las empresas necesitan con frecuencia ampliar su experiencia añadiendo
activos complementarios que las permitan poner en el mercado un producto
aceptable y competitivo. En este sentido, las alianzas estratégicas son una vía
eficaz para reunir rápidamente una serie completa de dichos activos. Esperamos
que un estilo de gestión formal (acuerdos contractuales detallados), prolongada
(acuerdos de larga duración) y reguladora (control de los acuerdos) repercuta en
el crecimiento de los negocios, porque estas alianzas son las más difíciles de
romper y entrañan manifiestamente un compromiso más serio de lograr el éxito.
Proposición 3:
La gestión del conocimiento permite a las empresas utilizar de forma racional
y efectiva sus activos estratégicos internos y aquellos otros complementarios
provenientes de las alianzas estratégicas, logrando por ello unos rendimientos
que las proporciona una ventaja competitiva sostenible.
6. Datos y Metodología
Hemos realizado una prueba empírica en una muestra (66) de pequeñas y
medianas empresas (Pymes) que desarrollan actividades de alta tecnología (como
opto electrónica, lentes, TCI, telecomunicaciones, aeronáutica, software,
biotecnología etc.,) como organizaciones que operan habitualmente en parques
tecnológicos y centros de innovación, siguen beneficiándose de una política
tecnológica tendente a ampliar la red vasca. Dicho se otro modo, esas empresas
ubicadas en parques tecnológicos parecen están formándose en entorno muy idóneo
para intercambiar conocimientos y ampliar las redes comerciales. Ciertamente,
hemos hecho un gran esfuerzo para preparar una muestra representativa de las
compañías basadas en el conocimiento que operan en esta región. Alrededor de la
mitad de las empresas tiene menos de 6 ó 7 años y un máximo de 25 empleados.
Aproximadamente, el 90% de las empresas no tienen más de 10 años ni más de 250
empleados.
Además de recoger información acerca del capital humano y organizacional
hemos obtenido también datos de las prácticas de gestión del conocimiento.
Respecto del capital relacional, únicamente abordamos las alianzas realizadas
por las empresas de la muestra del estudio. De las 66 empresas analizadas, 52
compañías han establecido al menos una alianza estratégica con una organización
externa.
6.1. Metodología
Para el análisis de los resultados, hemos elegido la técnica estadística
denominada "análisis discriminante". Esta técnica cuya finalidad es analizar sí
existen diferencias significativas entre grupos de objetivos respecto a un
conjunto de variables medidas sobre los mismos. Como procedimiento separador, el
análisis discriminante se emplea frecuentemente para investigar las diferencias
cuando las relaciones causales no se comprenden bien. El principal objetivo de
esta técnica es describir algebraicamente las características diferenciales de
las observaciones en varias poblaciones conocidas y encontrar discriminantes
cuyos valores numéricos son tales que las poblaciones quedan lo más separadas
posible.
Un enfoque generalmente aceptado para lograr una expresión algebraica para la
función discriminante, es transformar las observaciones x de variables múltiples
en observaciones y de una sola variable tales que las y's derivadas de las
poblaciones 1 y 2 queden lo más separadas posible. Esta transformación puede
realizarse tomando las combinaciones lineares de x para crear las de y's.
La separación entre estos dos grupos se calcula en términos de la diferencia entre los promedios de la muestra e normalizada por las unidades de desviación típica.
separation = ,
Donde es la estimación de conjunto de la variable.
Aquí también el objetivo es seleccionar la combinación lineal de x para lograr la máxima separación de los promedios entre e de la muestra. Seguimos un enfoque paso a paso de Wilk´s Lamdba con F probabilidades del 5% para las entradas de la variable y del 10% para la salida de las variables en cada etapa.
Se obtuvieron valores medios y desviaciones típicas para las variables
independientes examinadas para cada categoría de la variable dependiente. Éstos
son los valores descriptivos que se usarán para comparar los diferentes grupos
de observaciones.
7. Conclusiones e implicaciones
7.1 Conclusiones
Desde la proposición uno, relacionada con el enfoque basado en los recursos y
las hipótesis formuladas, podemos concluir que empresas pertenecientes a los
parques tecnológicos y a los Bic´s pone de relieve el alto grado de formación de
su capital humano. En la mayor parte de los casos las personas que componen sus
cuadros se han graduado como doctores, lo que ha influido directa y
decisivamente en el crecimiento en Gastos de I+D. La experiencia acumulada por
el capital humano, como son los empleados de I+D, medida desde la variable IDEXP,
tiene un impacto positivo en el crecimiento de las ventas, o en la experiencia
organizativa, medida ésta en función de la edad de la empresa. Ellos son un
claro ejemplo de elementos intangibles internos que pueden contribuir al
crecimiento del empleo y de las ventas. La estimación de estos elementos y su
efecto en el rendimiento de la empresa son decisivos para aquellas que quieran
mantener una ventaja competitiva sostenible a largo plazo.
Refiriéndonos a los recursos y capacidades como recursos tecnológicos, las
empresas, en un alto porcentaje, poseen recursos tecnológicos que las
diferencian de la competencia, pero en nuestro estudio, la variable asignada a
estos recursos no fue significativa, lo cual no quiere decir que estos recursos
dejen de ser importantes para la empresa.
Podemos concluir este primer apartado diciendo que los investigadores que han
apostado por profundizar en el enfoque basado en los recursos han comenzado a
subrayar el verdadero papel que desempeñan en la estrategia empresarial. En este
sentido, el trabajo presentado ha pretendido averiguar la contribución de los
recursos y capacidades internos en el rendimiento de la empresa, que de acuerdo
con nuestros resultados, son de carácter tácito concentrados en el capital
humano y el aprendizaje organizacional o experiencia organizacional.
Desde el segundo elemento analizado, el referente a las alianzas
estratégicas, partiendo de la proposición relacionada con estas y las hipótesis
formuladas, observamos que el número de alianzas, el porcentaje de alianzas
formales llevadas acabo bajo contratos y la duración media de estas alianzas son
variables determinantes en el crecimiento de Gastos en I+D. Esta afirmación,
está corroborada con los aportes de los autores que ya hemos citado en capítulos
anteriores y una vez más podemos decir, que las empresas donde son más comunes
las alianzas son en aquellas de base tecnológica. Comprobamos además que la
mayor parte de las alianzas tenían un carácter formal, es decir, que toda
alianza va acompañada de una serie de medidas legales con las que se define el
acuerdo de colaboración. Parece ser, por tanto, que un mayor compromiso en
actividades de I+D (mayor inversión en I+D) va asociado a una relación formal
entre las empresas.
Hemos podido comprobar también, que el crecimiento de las ventas y el
crecimiento del empleo está influenciado por aquellas empresas que tienen
acuerdos formales (la mayoría de las compañías del estudio, cerca del 80%
participaba en algún tipo de acuerdo de colaboración con otros socios) y
aquellas empresas que tienen acuerdo de colaboración con centros tecnológicos y
universidades.
Desde el tercer elemento analizado, al referirnos al efecto de la perspectiva
basada en el conocimiento (KBV) en el crecimiento de la empresa, nuestros
hallazgos nos han puesto de manifiesto que la mayoría de los directivos asocian
la gestión del conocimiento a los conceptos de capital intelectual y
transferencia de conocimiento. Un planteamiento que nos parece positivo para el
estudio realizado, ya que nosotros también estamos de acuerdo con dichas
afirmaciones. De otro lado encontramos que aquellas empresas con una edad entre
los 4 y 5 años son las que muestran unos resultados positivos en cuanto al
crecimiento de la firma. En cambio las empresas más antiguas muestran un
crecimiento estacionario, o en todo caso, marginalmente decreciente.
El efecto del KBV en el crecimiento de las ventas ha sido positivo y al mismo
tiempo inesperado. Las empresas que han aplicado un sistema de conocimiento
recientemente, es decir desde hace menos de 0.5 años, son aquellas que han
obtenido mayores crecimientos, mientras que aquellas que han obtenido peores
crecimientos, llevan 3.5 años en la aplicación del sistema de conocimiento.
En conclusión, al analizar los resultados de la gestión del conocimiento,
observamos que las empresas llevan muy poco tiempo en la implementación de un
programa de gestión de conocimiento y que probablemente aún queda un largo
camino por recorrer, a pesar de los interesantes avances en tecnologías que
procesan la información (ERP,.). Que el crecimiento de las ventas está influido
por el tiempo que se lleva aplicando el programa de gestión de conocimiento y
por la generación de conocimientos desde los diferentes niveles de gestión.
7.2. Consideraciones Finales
En definitiva pensamos que las empresas de nuestra muestra en el contexto de
los parques tecnológicos y los centros de innovación de la región vasca, son
organizaciones que poseen activos de valor y estratégicos, que en la forma de
gestionarlos, de esa misma manera será su impacto en el rendimiento de las
empresas. La literatura, nos ha permitido profundizar en el enfoque basado en
los recursos, las alianzas estratégicas y la gestión del conocimiento, como base
para el diseño del modelo conceptual y la formulación de las proposiciones e
hipótesis.
El estudio empírico, realizado en nuestro trabajo de campo, ha corroborado la
mayoría de nuestras afirmaciones y nos ha conducido a unos resultados que son
positivos y de gran interés para futuras investigaciones en este sentido. Estos
resultados, amplían, profundizan y acentúan los aportes que han hecho varios
investigadores y que concuerdan con los obtenidos.
Concluimos que los recursos internos a la empresa, son activos de valor y
estratégicos que poseen las empresas desde el enfoque basado en los recursos,
como la formación en las personas (grado), la experiencia en I+D de los
trabajadores y la experiencia acumulada por la organización. Los recursos
complementarios a los que pueden acceder a través de alianzas formales son de
gran relevancia. Estas alianzas son de larga duración y su forma de gestionarlas
a través de las formas y flujos de la gestión del conocimiento son cruciales
para incrementar el rendimiento de las mismas y así mantener su ventaja
competitiva sostenible.
7.3. Implicaciones
En este sentido hemos abordado las implicaciones desde tres puntos de vista:
La empresa privada, la comunidad científica y las autoridades públicas.
Para los directivos de empresa privada, de este estudio se puede concluir que
una porción del valor de la empresa puede venir de los elementos intangibles que
no figuran en los informes financieros. Es difícil evaluar la contribución de
estos elementos intangibles sin que los productos finales lleguen al mercado y
produzcan ingresos o recursos brutos a la organización. De hecho, algunos
elementos intangibles, tales como el conocimiento, pueden generarse dentro de
las organizaciones o conjuntamente con otras organizaciones, lo cual aumenta la
dificultad para lograr una evaluación exacta.
De acuerdo con los enfoques o perspectivas analizadas, convendría añadir que
los directivos, sin olvidar el entorno, deberían tratar de analizar, al menos
cualitativamente sus recursos intangibles estratégicos y de valor, y sopesar si
actúan como generadores de ventajas competitivas. No obstante, esto no sería
suficiente ya que convendría implantar en las organizaciones unas pautas de
dirección específicas en el desarrollo de los activos de mayor valor.
Considerando la importancia que tienen las alianzas estratégicas en nuestro
estudio, los directivos de los parques tecnológicos podrían actuar como
catalizadores y promover asociaciones entre las empresas ubicadas en sus parques
y otras organizaciones nacionales e internacionales.
Los directivos deben trabajar sistemáticamente en profundizar la forma eficaz
de emplear el conocimiento que se produce constantemente en cada una de las
áreas y más aún, el que se produce por parte de los empleados. Una forma de
capturar este conocimiento podría ser a través del diseño de herramientas
propias, que no son otra cosa que las mismas personas, además de las
tecnológicas. Es imprescindible y casi imperativo, que exista dentro de la
organización un grupo de personas que tenga la responsabilidad de recoger,
clasificar y desplegar el conocimiento, de forma que todos puedan acceder
satisfactoriamente.
Desde el enfoque basado en las Alianzas Estratégicas, los directivos deben
asegurarse que la gestión de las alianzas y sus excelentes resultados provienen
de un firme compromiso entre los socios, la confianza y seguridad en la elección
de los mismos, con el fin de obtener el objetivo deseado. La optimización en
este tipo de gestión es crucial para aquellas empresas que quieran apostar por
conseguir complementar sus activos y aplicarlos en sus procesos, productos y
servicios. La configuración única de las alianzas, se convertirá en un recurso
único, no imitable, no sustituible y probablemente creador de una ventaja
competitiva.
De nuestras observaciones a nivel personal con los directivos se desprende,
que existe un gran interés por parte de las empresas, de construir
constantemente un mapa para la gestión adecuada del conocimiento. Se pudo ver,
que se están creando formas de captar, desarrollar y comunicar el conocimiento y
el medio de rentabilizarlo. Además las empresas deberían preocuparse más por la
construcción constante de los flujos y formas de gestión de conocimiento y
observar su efecto en el rendimiento de sus empresas, más que por el diseño de
un modelo que responda a todas sus expectativas.
La comunidad científica, quien ha sido un soporte esencial en la culminación
de este trabajo, debe desarrollar su camino con la aportación de un mayor número
de es estudios empíricos, sobre los efectos de los recursos y capacidades
internos a la organización, y las formas y flujos en que se gestionan éstos,
para ver su relación con la ventaja competitiva de la empresa.
En este mismo orden, la comunidad científica, debería promover las
investigaciones referentes a las alianzas estratégicas, para observar qué medios
utilizan las empresas y cuáles de ellos son eficientes en la complementariedad
de conocimiento. Con relación a los acuerdos de colaboración verticales y
horizontales, se debe analizar si los acuerdos de colaboración verticales buscan
únicamente la exploración, ya que son más propicios a dar respuesta a
situaciones ligadas con la producción y la comercialización y si los acuerdos de
colaboración horizontales buscan más la explotación al centrarse más en la
investigación básica y a largo plazo, este es el caso de la colaboración con
centros de investigación.
Con relación a las autoridades públicas, los encargados de la formulación de
políticas deben ser conscientes de la importancia que tienen los elementos
intangibles en los resultados empresariales, y estudiar la conveniencia de
adoptar prácticas alternativas en la preparación de informes.
Las instituciones públicas encargadas de diseñar las políticas de apoyo a la
investigación deben promover aún más los proyectos que tengan como referente la
gestión del conocimiento, ya que, en la actualidad, esta perspectiva es una
tendencia creciente a nivel empresarial, pero al parecer, aún desorientada.
El presente estudio deja abiertas otras posibilidades para nuevas
investigaciones, por ejemplo podría ser interesante examinar las redes que
existen entre las organizaciones y probar sus efectos en la capacidad de
innovación de una compañía. Otra sugerencia podría ser probar los efectos de los
recursos de las empresas y las alianzas estratégicas sobre la innovación y
verificar la existencia de los efectos endógenos, esto es, averiguar si las
medidas de la innovación (o de los resultados) conducen a una ampliación de los
recursos de las empresas. Sería acertado seguir realizando estudios empíricos
que aborden el enfoque basado en los recursos y las alianzas estratégicas con el
fin de hacer estudios comparativos.
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