1.¿Cómo se van a articular las relaciones entre el Estado y las Comunidades Autonómicas en materia de ciencia y tecnología?
Uno de los objetivos del nuevo Ministerio es avanzar en la identificación de procedimientos de cooperación con las Comunidades Autónomas, dentro del marco que ofrece la Ley de la Ciencia. Esta Ley creó el Consejo General de la Ciencia y la Tecnología para promover la coordinación general de las actuaciones en I+D. Entre las funciones del Consejo General figura la de proponer programas y proyectos de investigación de las Comunidades Autónomas y la de promover acciones conjuntas entre Comunidades Autónomas, o entre éstas y la Administración General del Estado para el desarrollo y ejecución de programas de investigación.
El mecanismo general de cooperación que prevé el Plan Nacional de I+D+I, que se ha iniciado este año, es el establecimiento de acuerdos marco que se concretarán en paquetes de actuaciones que sean de interés mutuo, y que se desarrollarán en régimen de cofinanciación.
Actualmente se están manteniendo contactos con los responsables políticos en materia de ciencia y tecnología de las diferentes Comunidades Autónomas, con el fin de seguir avanzando en la negociación de estos acuerdos marco.
2.¿Se plantea el Ministerio una descentralización de las instituciones estatales del Sistema de Ciencia y Tecnología?
No existe ningún planteamiento de ese tipo. Del Ministerio dependen ahora cinco organismos públicos de investigación, alguno de los cuales, como el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, tiene implantación en prácticamente todas las Comunidades Autónomas. La política del CSIC ha sido siempre la de establecer vías de colaboración con las universidades y los centros de investigación de cada Comunidad Autónoma, a través, por ejemplo, de la constitución de unidades o centros mixtos.
Creo que este es uno de los mecanismos adecuados para que los centros de carácter estatal desarrollen también procedimientos de coordinación y articulación con la política de ciencia y tecnología de las Comunidades Autónomas.
3.El Ministerio ha puesto de manifiesto su interés en favorecer la creación de grandes centros de excelencia científico técnica para competir con Europa, ¿qué criterios se van a articular a dicho fin?
El tema de los centros de excelencia está muy de actualidad ahora que se están empezando a debatir las líneas generales del VI Programa Marco de I+D de la Unión Europea. Lo que se está planteando no es exactamente la creación de nuevos centros, sino más bien la puesta en red de las capacidades ya existentes, con el fin de incrementar la cooperación y las sinergias entre los diferentes países y poder competir en mejores condiciones. Por eso, nosotros preferimos hablar de "grupos de excelencia", porque lo que busca la Unión Europea es propiciar una cooperación más estable en Europa, basada en centros o grupos de excelencia.
A nivel nacional, nos interesa, por una parte, identificar estos grupos de excelencia en las diferentes áreas temáticas del Plan Nacional y, por otra parte, dotarles de financiación adecuada para que puedan incrementar su competitividad científica y tecnológica, buscando masas críticas. Esta es una de las líneas de actuación que estamos preparando para iniciar en los próximos meses.
4.La Comunidad de Madrid concentra una gran cantidad de doctores, muchos de ellos con formación en el extranjero, que no están integrados en el sistema ¿qué propuestas tiene el Ministerio para ellos?
Lógicamente, es un tema que nos preocupa mucho. Hasta ahora, a estos doctores se les ofrecía la posibilidad de un contrato de tres años asociado a un proyecto de investigación. Lo que queremos es poner en marcha un nuevo tipo de contrato de cinco años de duración, que pueda extenderse a otros cinco años al menos, para que tanto doctores recientes como doctores con experiencia puedan incorporarse a las universidades y los centros públicos de I+D para reforzar la capacidad y la actividad de los grupos de investigación de estas instituciones.
Actualmente estamos estudiando las fórmulas para llevar esto a la práctica y el año próximo publicaremos la primera convocatoria de este tipo de ayudas, que espero contribuya a paliar el problema de los doctores que desean integrarse en el Sistema.
También hemos puesto en marcha otros mecanismos, como las ayudas para la incorporación de doctores a empresas. Es un programa que está funcionando muy bien, y además tiene la virtud de que contribuye también a mejorar la capacidad de innovación de las empresas a las que se incorporan los doctores. Estas ayudas están previstas para un máximo de dos años y la empresa debe contribuir a cofinanciar el contrato del doctor. Estoy seguro de que muchos de ellos podrán continuar luego como personal estable de la empresa.
En resumen, además del esfuerzo que está haciendo y seguirá haciendo el Ministerio, estamos promoviendo también que las empresas dediquen mayores recursos a la incorporación de personal cualificado, de manera que puedan beneficiarse de los conocimientos y la especialización de estos investigadores.
5.¿Qué papel prevé el nuevo Ministerio de Ciencia y Tecnología para las Universidades?.¿Cómo va a provocar el Ministerio el acercamiento entre los Centros Públicos de Investigación (CPI) y las necesidades de la sociedad?
El hecho de que las universidades no tengan una vinculación formal con el Ministerio de Ciencia y Tecnología no va a suponer ningún problema para que sigan desempeñando el papel relevante que han tenido hasta ahora en materia de I+D. Hay que tener en cuenta que en las universidades trabaja el 57% de los investigadores españoles, así que son la pieza fundamental del Sistema español de Ciencia-Tecnología-Empresa y contamos firmemente con ellas para seguir incrementando el nivel de la investigación española.
Lógicamente, los fondos que gestiona el Ministerio deben seguir siendo una de las principales fuentes de financiación para las actividades de I+D de las universidades. Nuestro diálogo con los representantes universitarios será permanente. De hecho, recientemente hemos constituido un grupo de trabajo para intercambiar opiniones en temas de interés común, de cuyas reuniones han salido ya resultados concretos.
El acercamiento a las necesidades de la sociedad es un principio ineludible de la política científica y tecnológica, cuya finalidad última debe ser la de contribuir a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Por un lado, se han definido las áreas de investigación que se han detectado como prioritarias desde el punto de vista socioeconómico. Por otro, se han definido diferentes mecanismos para favorecer las relaciones entre los diversos agentes del Sistema de Ciencia-Tecnología-Empresa (universidades, centros públicos, centros tecnológicos, empresas, usuarios, etc.), lo que redundará, por ejemplo, en una mayor aproximación y adecuación de la actividad de los centros públicos de investigación a las necesidades de los sectores socioeconómicos.
De todas formas, al mismo tiempo es necesario mantener e intensificar el apoyo a la investigación básica de calidad en cualquier disciplina científica.
6.¿Se han previsto cambios legales que puedan facilitar la creación de Empresas de Base Tecnológica (spin-offs) por parte de los investigadores de CPIs?
El apoyo a la creación de nuevas empresas de base tecnológica a partir de los resultados de I+D de las universidades o los organismos públicos de investigación es una de las líneas de actuación que se incluyen en el Plan Nacional. Existen ya algunas experiencias e, indudablemente, es una línea en la que vamos a profundizar, por lo que se propondrán los cambios legislativos que se consideren necesarios para flexibilizar las condiciones actuales, que no favorecen el que los investigadores españoles adopten actitudes emprendedoras y puedan desarrollar iniciativas empresariales. Hoy en día, resulta todavía bastante arriesgado y complicado para un profesor universitario emprender la aventura de la innovación y la creación de una empresa, porque si no le sale bien, la vuelta a la universidad puede no ser fácil. Así que tenemos que trabajar en varios frentes, incidiendo, por una parte, en el régimen estatutario de los investigadores y, por otra, estableciendo condiciones favorables en cuanto a las ayudas fiscales y a la disponibilidad de capital riesgo para este tipo de actividades.
7.¿Qué medidas se prevén desde el Ministerio para la coordinación de las políticas de Ciencia y Tecnología implantadas por la Unión Europea, la Administración Estatal, la Autonómica y los CPIs?
Son niveles de actuación diferentes y cada uno de ellos debe tener su propio campo de operación. Hay que identificar las áreas en las que es óptima la actuación de cada uno de los niveles, aunque pueden producirse coincidencias en algunos objetivos entre los diferentes ámbitos de actuación, porque no se pueden establecer divisiones netas entre ellos. De ahí la necesidad de establecer mecanismos de coordinación entre ellas, para evitar superposiciones ineficaces. Se deben definir los objetivos concretos que se pretenden alcanzar, distribuir los papeles entre los diferentes ámbitos de actuación y hacer un esfuerzo para que el resultado de todas las acciones sea óptimo para la sociedad, que es la que las sustenta.
Para la coordinación con las administraciones autonómicas tenemos ya cauces suficientes de diálogo y cooperación, como he comentado antes. La política comunitaria la seguimos muy de cerca porque es responsabilidad de todos los Estados miembros y porque contribuye decisivamente a la internacionalización de nuestros grupos de investigación y nuestras empresas. Así que, en la medida en que hay un contacto estrecho entre los diferentes niveles de actuación estaremos en buena situación para hacer una coordinación eficaz de estas políticas.
8.En este momento se está elaborando el VI Programa Marco, ¿qué áreas estratégicas están siendo apoyadas por España de acuerdo con nuestros intereses?
La elaboración del VI Programa Marco está aún en una fase temprana. Ahora se están discutiendo las líneas generales y todavía no se ha entrado en la discusión de las posibles áreas estratégicas que debería incluir. La Unión Europea está avanzando hacia una progresiva coordinación de políticas en esta materia, dentro de la estrategia de crear un "espacio europeo de investigación", y esto derivará, por ejemplo, en la aparición de "programas complementarios", dirigidos a objetivos definidos en los que participen aquellos países que voluntariamente decidan participar y aportar financiación.
El Ministerio está participando de forma muy activa en todos estos debates iniciales y fijando, de cara a la larga discusión que nos espera, la posición que consideramos puede favorecer mejor a nuestra comunidad científica y a nuestras empresas. Debemos estar preparados para implicarnos en las áreas que consideremos de interés nacional, pero no sólo desde el Ministerio, porque también las instituciones de investigación deben estar dispuestas para tomar iniciativas y asumir compromisos. Los temas que se están planteando para el futuro son de gran relevancia y creo que tendrán una fuerte incidencia también en los sistemas nacionales de I+D.
9.¿Qué medidas adoptará el Ministerio para que repercutan en los CPIs y en la industria española los grandes programas militares de I+D?
Esos programas militares de I+D ya repercuten favorablemente en la industria española, porque tienen un componente importante de desarrollo tecnológico o industrial y permiten impulsar la participación de nuestras empresas en alianzas o consorcios internacionales con vocación de liderazgo tecnológico, con lo que estas empresas aumentan su capacidad tecnológica para competir en otros mercados.
|