Número 30, julio 2005
FOMENTO DE LA INNOVACIÓN TECNOLÓGICA>> Reseñas bibliográficas
 
  k>>facts. Identificación y evaluación de flujos de conocimiento en las organizaciones      
Arboníes Ortiz, Á.;
Aldazabal Basauri, J.

(2005) Mik, S. Coop. Mondragón
   
 

La consideración del valor de los activos intangibles en las organizaciones comienza a encontrarse con un público más sensibilizado hacia la importancia de la identificación, medición y gestión de ciertos aspectos organizativos que quedaban al margen de los planteamientos tradicionales de administración.

No obstante, esta mejor situación adolece de una base sólida de argumentos que establezcan la masa crítica necesaria para convencerse y no ser convencido por el fácil discurso actual de la gestión del conocimiento.

Así, pocos son los autores que se preocupan por dar marcha atrás y recorrer el ámbito de las organizaciones, rescatando teorías y semánticas que impactan decisivamente en el aprovechamiento de lo que es la dirección estratégica del conocimiento, traducida al "conocimiento en acción".

A este respecto, el informe "K>>facts, identificación y evaluación de los flujos de conocimiento en las organizaciones" no es un mero documento descriptivo derivado de un trabajo de campo, sino que compite claramente con manuales de referencia para entender esto de la gestión del conocimiento.

Acertadamente se plantean varias generaciones en esta temática, la primera focalizada en la digitalización de contenidos, la segunda orientada a los flujos y la comunicación y la tercera centrada en el contexto y la organización, es decir, en la estrategia.

De esta forma, se desarrolla una investigación que trata de identificar, en un colectivo de empresas vascas innovadoras, las prácticas que se realizan como derivada de considerar el conocimiento como el activo básico para la innovación.

Todo el planteamiento e instrumentos de análisis se justifican previamente argumentando copiosamente un recorrido por la teoría de la organización que muestra, no sólo por diferentes escuelas, sino también por factores clave, los enfoques que han manejado la administración y gestión hasta llegar al marco actual vinculado al conocimiento como acción que mejora el capital intelectual organizativo.

Por tanto, el conocimiento no es un objeto, ni un stock, es un acto que necesita de la participación de al menos una persona dentro de un contexto, por lo que resulta interesante no por sí mismo, sino por lo que se hace con él.

En esta línea, se construyen rutinas que pretenden desarrollar valor dentro de espacios sociales definidos que funcionalmente se responsabilizan de algunos procesos de apoyo a la actividad de negocio, como son la captación de información, su difusión, el intercambio de ideas, la reutilización de experiencias, etc. Este soporte es clave para la eficiencia y eficacia, localizándose la clave de la gestión en la creación de dinamismo en cada uno de ellos.

Dejando el marco teórico a parte, el trabajo de campo realizado a 21 empresas (145 personas) denota todavía una cierta falta de estrategia sistémica respecto al conocimiento, produciéndose avances parciales sobre todo en aquellas iniciativas relacionadas con clientes y productos (captación y aprendizaje) en la línea de la vigilancia tecnológica y la inteligencia competitiva. Por el contrario, no existen generalmente acciones de formalización y registro adecuado de tal información para su posterior uso. Otro ámbito fundamental son las actividades para la mejora, con una alta intensidad sobre todo en organizaciones sensibilizadas con los enfoques de calidad.

Como conclusión, el informe reseñado aporta un valor añadido interesante para la recomendación de su lectura, principalmente para aquellos ya iniciados en la materia.

Carlos Merino