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Número 31, septiembre 2005 LA I+D QUE TENEMOS>> Aula Abierta |
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Paneles de Ciudadanos sobre el Protocolo de Kioto
La Dirección General de Universidades e Investigación de la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, comprometida con la creación de mecanismos de comunicación entre científicos, políticos y público en general, ha organizado paneles de ciudadanos para el análisis y discusión de temas relevantes relacionados con la ciencia y la tecnología con el fin de promover la cultura científica y estimular el debate social. En este caso, el tema de actualidad elegido ha sido el Protocolo de Kioto y su aplicación en España. |
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Los protagonistas de los paneles son un grupo de ciudadanos no especialistas encargados de evaluar un problema o una propuesta de política científico-tecnológica. El panel compuesto deberá examinar y discutir documentos relevantes, recibir y solicitar información de expertos de signos diversos, y elaborar un informe final con sus recomendaciones que será tenido en cuenta en el debate político sobre la tecnología en cuestión. En algunos casos, los panelistas se reúnen durante uno o más fines de semana de dedicación intensiva. En otros casos, las reuniones pueden espaciarse en el tiempo. Los paneles de ciudadanos nacen en Dinamarca a finales de los años 80 bajo el nombre de congresos de consenso. Los primeros congresos de consenso daneses se ocuparon de temas como el Proyecto Genoma Humano, el transporte por carretera, la irradiación de alimentos, el teletrabajo, el ruido y la tecnología.... A partir de los años 90, la organización de paneles de ciudadanos se extiende bajo diferentes modalidades por países de todo el mundo como Alemania, Francia, los Países Bajos, el Reino Unido, Argentina, Australia, Noruega, Nueva Zelanda, Japón, Corea del Sur, Estados Unidos, Suiza, o Israel. En ellos se han abordado problemas relacionados con las biotecnologías, las tecnologías de la información y las comunicaciones, el medio ambiente, el transporte, la energía, las prioridades de la investigación... En el caso de los Paneles de Ciudadanos sobre el Protocolo de Kioto de la Comunidad de Madrid, se presenta una adaptación del modelo de “congreso de consenso" danés en el que se amplía el número de paneles de ciudadanos para promover una mayor diversidad en la participación, y se recorta el tiempo de interacción presencial al desarrollarse una parte importante del debate a través de Internet. El aprovechamiento de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones permite crear un espacio de interacción virtual en el que, además de los grupos constituidos como “paneles de ciudadanos", todas las personas interesadas pueden acceder a la información disponible y participar en los foros. Los Paneles de Ciudadanos sobre el Protocolo de Kioto organizado por la Dirección General de Universidades e Investigación de la Comunidad de Madrid se desarrollaron a partir de un acto público inaugural durante la Semana de la Ciencia, continuaron durante los cinco meses siguientes en el espacio electrónico y las aulas, y culminaron con un nuevo acto público durante la Feria Madrid por la Ciencia. Los paneles de ciudadanos
En este caso, se optó por constituir no uno, sino varios “paneles de ciudadanos" elegidos entre centros e instituciones de diversos niveles educativos de la Comunidad de Madrid con experiencia de participación en actividades de Cultura Científica. La multiplicación de los paneles respondió al interés en aumentar el ámbito de acción de la iniciativa, y la colaboración de los profesores permitió garantizar la cooperación, la viabilidad de un mínimo de reuniones de todo el grupo, y la diversidad de los participantes. Los cinco paneles que participaron en la experiencia fueron los siguientes:
Los expertos Aunque los protagonistas de un “panel de ciudadanos" son los propios ciudadanos, los expertos cumplen un papel fundamental: el de proporcionar información, orientar a los participantes y resolver sus posibles dudas. Se ha procurado que en el comité de expertos estuvieran representados distintos puntos de vista e intereses relacionados con Kioto. Las personas que, desde diferentes ámbitos de especialización, colaboraron en esta experiencia, fueron las siguientes:
El mecanismo Fase 1. Puesta en marcha El 12 de Noviembre de 2004, durante la Semana de la Ciencia de la Comunidad de Madrid, tuvo lugar la presentación de los paneles de ciudadanos en el salón de actos del CSIC. Tras una breve introducción, intervinieron todos los componentes del panel de expertos representando las diferentes posturas sobre el Protocolo de Kioto en defensa de sus puntos de vista. A las intervenciones siguió un debate en el que los paneles de ciudadanos y el resto del público presente realizaron las preguntas y aclaraciones que consideraron pertinentes. En este acto de apertura se hicieron visibles conflictos entre los expertos relacionados con el cambio climático y con las medidas para su control; y surgieron polémicas con el público asistente acerca de atribuciones de responsabilidad, y el papel de expertos y ciudadanía en la conservación ambiental. Al día siguiente del acto entraba en funcionamiento la web www.madrimasd.org/CienciaySociedad/Kioto, que fue presentada también entonces y que iba a constituir uno de los soportes básicos del proyecto durante su desarrollo. En el espacio web se puso a disponibilidad tanto de los paneles de ciudadanos como de todos los visitantes:
Fase 2. Desarrollo del trabajo de los paneles y elaboración de los informes Desde el acto de presentación de los Paneles de Ciudadanos sobre el Protocolo de Kioto durante la Semana de la Ciencia (12 de noviembre 2004) hasta la fecha prevista para la presentación de los informes finales de cada grupo en la Feria Madrid por la Ciencia (16 de abril 2005) había cinco largos meses para que los diferentes paneles analizaran los diversos aspectos del Protocolo de Kioto y llegaran a sus propias conclusiones. Dada la complejidad del tema y el tiempo previsto para el análisis del mismo y la elaboración de conclusiones, se realizó una planificación que permitiera llevar a cabo todos los trabajos de forma ordenada. Se definieron de este modo tres apartados básicos:
Estos tres apartados fueron estudiados y discutidos por cada uno de los grupos, y al final sus conclusiones plasmadas en informes parciales que aparecieron periódicamente en la web de Kioto (www.madrimasd.org/CienciaySociedad/Kioto), dentro del espacio reservado para cada panel. Actualmente todos están disponibles para su consulta. Para debatir, reflexionar y tomar posiciones sobre los diferentes temas, los grupos se reunieron periódicamente bajo la coordinación de un profesor de cada uno de los centros e instituciones participantes. Además de las reuniones de trabajo ordinarias, se establecieron una serie de encuentros de coordinación entre la organización, los profesores coordinadores de los paneles y los expertos, con el fin de realizar el seguimiento de los trabajos, identificar problemas e intercambiar experiencias y modo de actuación de cada uno de los grupos. Los expertos también se reunieron con los paneles en diversas ocasiones con el fin de aclarar dudas y fijar posturas. La organización del tiempo y del ritmo de trabajo de los grupos fue una de las mayores dificultades que encontramos en el periodo de desarrollo. Aprender sobre el cambio climático, el protocolo, sus mecanismos y su cumplimiento requería un tiempo y un esfuerzo considerables, durante unos meses en los que los participantes estaban centrados en sus estudios, exigentes a todos los niveles. Los profesores colaboradores aprovecharon sus horas de clase para los debates, lo que por una parte permitía integrar una discusión de actualidad en materias relacionadas, aunque, por otra parte, tenía el riesgo de entorpecer el desarrollo normal de la asignatura. En este sentido, agradecemos especialmente el empeño con el que todos los grupos abordaron los temas, pese a las dificultades que entrañaba la tarea. Todo este trabajo habría sido mucho más costoso, por no decir imposible, si no hubiera existido la web de Kioto como cauce de información, comunicación y coordinación. Además de la documentación disponible a través de la web, son especialmente destacables las secciones propias de los paneles y el foro de discusión, como espacios donde se hizo posible la participación activa y la interacción entre todos los participantes y aquellas personas interesadas aunque no enroladas formalmente en la experiencia. Fase 3. Conclusiones y difusión Como compendio de los informes parciales, cada uno de los grupos elaboró un informe final de conclusiones. Estos informes se presentaron públicamente en la Feria Madrid por la Ciencia el sábado 16 de abril de 2005, en una mesa redonda en la que se invirtió el protagonismo del acto inaugural. En esta ocasión, los “paneles de ciudadanos", representados por algunos de sus componentes, fueron los encargados de comunicar sus conclusiones al público asistente, entre el que se encontraban los expertos que habían acompañado el proceso. Una vez más, quedaron revelados problemas de comunicación y comprensión entre panelistas y expertos, que debatieron vehementemente acerca cuestiones centrales no sólo para el Protocolo de Kioto, sino para la relación entre la ciencia, la tecnología y la sociedad en el mundo actual de un modo general: la naturaleza de la incertidumbre y la evidencia científica, la autoridad de los expertos, las fuentes de información al alcance del público no especializado, los criterios de los ciudadanos para una toma de postura responsable en temas de ciencia y tecnología. Tras esta última interacción, los paneles reelaboraron y concluyeron sus informes finales, que pueden leerse en la web (www.madrimasd.org/CienciaySociedad/Kioto). Estos son los mimbres que han permitido llevar a buen término los Paneles de Ciudadanos sobre el Protocolo de Kioto. Todos los actores de este proceso han sido importantes en el mismo, pero sin duda la labor de los participantes en los grupos de trabajo ha sido el elemento fundamental de la experiencia. Lo aprendido y lo que queda por aprender Los Paneles de Ciudadanos sobre el Protocolo de Kioto fueron diseñados como una experiencia de aprendizaje colectivo. No se trataba, únicamente, de aplicar un mecanismo cerrado a una situación nueva, sino de adaptar ideas desarrolladas en otros lugares y que adquirieron características distintivas en el contexto en el que se pusieron en funcionamiento. Del mismo modo, no se trataba únicamente de generar cultura científica en la ciudadanía, sino de que todos los participantes (ciudadanos, expertos, organizadores.) aprendiéramos en el proceso. La elección del tema para someter a discusión fue una primera decisión importante a tomar. El Protocolo de Kioto cumplía los requisitos de ser un tema de actualidad, que afectaba a las vidas de todos en cuanto ciudadanos, y que reunía una serie de factores interrelacionados de tipo científico, económico, político y social, abarcando desde hábitos de vida cotidiana hasta cuestiones de justicia global. No obstante, la amplitud y riqueza del tema lo convirtió en ocasiones en difícilmente abarcable, y los cinco meses se quedaron cortos para poder abordar todos los asuntos relevantes. Mientras que este problema práctico muestra, una vez más, la complejidad de la trama en la que entremezclan la ciencia, la tecnología, la política y la sociedad, apunta también a la necesidad de acotar los temas elegidos en función del tiempo previsto para la experiencia. Quizá el aspecto más específico de estos paneles ha sido la utilización de internet como medio para facilitar la distribución de información y la comunicación entre todos los participantes: legos, expertos y público general. La web de Kioto (www.madrimasd.org/CienciaySociedad/Kioto) ha proporcionado a los grupos documentos básicos como: convenios internacionales, acuerdos, protocolos, legislación tanto española como de la Unión Europea, y documentos y artículos de opinión elaborados por diversas organizaciones, individuos y ONGs que desarrollan su actividad en el campo del medio ambiente, la energía o la política. Además, como ya hemos señalado, los apartados propios de los grupos y el foro de discusión fueron las secciones en las que panelistas, expertos y visitantes pudieron participar activamente e interactuar. El apartado Paneles de Kioto ha sido un espacio reservado para cada uno de los grupos de trabajo en el que los componentes de los mismos han ido haciendo sus aportaciones. Además de los informes parciales y el informe final de conclusiones, los paneles podían colocar en su sección documentos de interés y enlaces accesibles para el resto de los grupos y para cualquier persona que entrara en la web; y además comunicarse en privado a través del foro del panel, de acceso restringido a sus miembros. El Foro de discusión ha sido, como era de esperar, el elemento mas vivo de todo el proceso en el que se han encontrado los miembros de los paneles con los expertos en cada materia y con otros internautas interesados en los diversos aspectos del Protocolo de Kioto. Durante estos meses se han desarrollado más de cien temas de discusión, algunos de los cuales han tenido un elevado número de intervenciones. Este foro ha servido de vehículo para aclarar muchas dudas de todo tipo, así como para la toma de postura de los participantes ante algunos temas. Los resultados de la apuesta por el debate virtual han sido ambiguos. La web de Kioto ha tenido entre noviembre de 2004 y junio de 2005 un total de 127.018 visitas, una cifra bastante considerable. En el gráfico adjunto, que muestra la evolución de las visitas por meses, se puede observar que, tras el periodo inicial de rodaje, el número de visitas creció notablemente durante los meses centrales, e incluso se mantiene elevado una vez finalizados los paneles. Aunque las visitas se han realizado en su mayor parte desde España (68,47%), son de destacar también los accesos desde países de América Latina como México, Colombia, Venezuela y Argentina. En este sentido, el uso de internet ha demostrado su potencialidad para traspasar el límite de los paneles y convertirse en una herramienta útil para todos aquellos ciudadanos interesados, aunque para llegar realmente a cumplir ese objetivo se habría necesitado más tiempo.
Entre todas las secciones, el foro ha sido una de las más visitadas, respondiendo a la concepción de la web como un espacio de intercambio. Sin embargo, aunque en el foro se han desarrollado interesantísimos debates, su uso fundamental ha sido el de la formulación de consultas a los expertos por parte de los participantes, con pocas intervenciones de personas no directamente involucradas en la experiencia. Por otra parte, la tarea de recabar información por parte de los paneles no se centró específicamente en los materiales disponibles en la web, sino más bien en otras fuentes localizadas en su mayor parte por los propios grupos de trabajo: artículos de prensa y revistas especializadas, medios audiovisuales, libros de texto sobre temas de cambio climático y medio ambiente. Probablemente este dato refleje la gran diversidad de los participantes en su grado de conocimientos y manejo de internet, así como el hecho de que muchos de ellos solamente tenían acceso a la web desde sus centros de estudio en las horas lectivas. Pese a su enorme potencial como herramienta de comunicación, el acceso y el uso de internet no están todavía lo suficientemente generalizados en toda la población. La utilización de materiales impresos y de un mayor número de reuniones presenciales con los expertos podría haber sido un buen método para reforzar las insuficiencias de una comunicación virtual que, sin embargo, sería preciso potenciar para ampliar el impacto público del mecanismo de participación. La iniciativa de los paneles de ciudadanos ha constituido una importante experiencia de aprendizaje para todos los implicados en este proceso. Hemos aprendido sobre la capacidad de jóvenes y mayores para investigar, preguntarse y conocer. También hemos aprendido acerca de la importancia de una divulgación científica seria y fiable, ya que, a menudo, los datos aparecidos en la prensa (que es la principal fuente de información para los ciudadanos no especializados) resultan inexactos, confusos y desorientadores a los ojos de los expertos. Y hemos sido testigos de los problemas de comunicación que a veces surgen entre expertos y legos, cuando los ciudadanos se sienten arrollados ante la “caja negra" de la autoridad científica, o cuando los científicos sienten cuestionada esa misma autoridad. Pero, sobre todo, de las dificultades y los conflictos, hemos aprendido que es necesario continuar la tarea de crear vías de comunicación, de generar cultura científica en la ciudadanía y “cultura ciudadana" en los científicos, y de facilitar la implicación del gran público en asuntos que a todos nos interesan y nos afectan. En este sentido, con la difusión de los resultados de los Paneles de Ciudadanos sobre el Protocolo de Kioto en instancias políticas con responsabilidades en medio ambiente e industria, pretendemos no sólo implicar a los ciudadanos en los debates políticos sobre ciencia y tecnología, sino también sensibilizar a políticos y científicos sobre la importancia de las percepciones y opiniones del público general sobre los mismos. |
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