Número 35, marzo- abril 2006
NANOCIENCIA Y NANOTECNOLOGÍA II>> Investigación.>>Tésis doctorales
 
  Tesis Doctoral: El Efecto Moderador de la Estrategia de Conocimiento en la Relación entre la Estrategia de Innovación Tecnológica y los Resultados de la Empresa      

Doctorando: Mario Javier Donate Manzanares
Título: El Efecto Moderador de la Estrategia de Conocimiento en la Relación entre la Estrategia de Innovación Tecnológica y los Resultados de la Empresa.
Universidad: Facultad de Derecho y Ciencias Sociales (Ciudad Real). Universidad de Castilla-La Mancha
 

El estudio de las relaciones entre la innovación y la gestión del conocimiento organizativo es el núcleo de una línea de investigación de reciente surgimiento en el ámbito de la Dirección de Empresas. En este sentido, este trabajo pretende profundizar en este campo de estudio y aportar evidencia empírica analizando, desde un Enfoque basado en el Conocimiento, las relaciones existentes entre la estrategia de innovación tecnológica y la gestión estratégica del conocimiento organizativo, así como su vínculo con la ventaja competitiva y los resultados de la empresa. En concreto, se plantea que la conexión entre el establecimiento de una determinada estrategia de innovación tecnológica por parte de la empresa y los resultados alcanzados queda moderada por la manera en que ésta plantea y pone en marcha su estrategia de conocimiento.

Tras un primer capítulo de introducción, en el que se marcan las líneas a seguir en el trabajo de investigación, éste se centra, en los dos capítulos posteriores y desde un punto de vista teórico, en sus dos elementos fundamentales, la estrategia de conocimiento (EC) y la estrategia de innovación tecnológica (EIT).

En el capítulo segundo se comienza analizando el conocimiento como recurso estratégico desde varias perspectivas teóricas: el Enfoque basado en los Recursos y el Enfoque basado en las Capacidades Dinámicas. Así, se argumenta que ambos enfoques sirven para explicar la conexión entre el conocimiento y la ventaja competitiva, aunque desde posiciones distintas, una de carácter más económico (el conocimiento organizativo como un recurso valioso, escaso, imperfectamente imitable y difícil de sustituir), y otra basada principalmente en los procesos organizativos que se ocupan del desarrollo y despliegue de las capacidades dinámicas de la empresa. También se explica que ambos enfoques confluyen hacia una perspectiva que, junto a éstas y otras aproximaciones teóricas (p.e., aprendizaje organizativo, epistemología del conocimiento, sistemas de la información y las comunicaciones, dirección estratégica de la tecnología) constituyen el Enfoque de la empresa basado en el Conocimiento. A partir de ello, la EC se define como un planteamiento estratégico coherente sobre la gestión del conocimiento organizativo en la empresa y las condiciones para que los procesos asociados a la misma se puedan desarrollar de forma que se cumplan los objetivos establecidos.

En el capítulo tercero, el análisis teórico de la EIT se fundamenta en la dicotomía para su formulación (con respecto a la estrategia competitiva) entre el enfoque jerárquico tradicional -formulación de arriba hacia abajo- y el Enfoque basado en los Recursos -formulación de abajo hacia arriba. Así, se aboga por una posición basada en la última perspectiva, con el argumento de que en entornos dinámicos y turbulentos, tales como los actuales, basarse en los recursos y capacidades internos para establecer la estrategia tecnológica puede resultar mucho más adecuado que orientarse hacia los productos y las tecnologías que los mismos incorporan. A partir de ello, se estudia el Enfoque "dinámico" basado en los Recursos de la estrategia de innovación y su convergencia con respecto al ámbito de la gestión del conocimiento. Finalmente, la EIT es conceptuada como el planteamiento directivo de una trayectoria de desarrollo de recursos, capacidades y competencias innovadoras con el fin de obtener tecnologías de productos y/o procesos nuevas o mejoradas.

El capítulo cuarto establece las hipótesis de la investigación y el modelo de relaciones entre variables, que básicamente plantea: en primer lugar, una relación directa -universalista- entre (1) la EIT y el resultado de negocio, (2) la EC y el resultado de negocio; y segundo, un efecto moderador -contingente- de la EC en la relación entre la EIT y el resultado. A priori, se esperaba que el desarrollo de la estrategia de innovación en una determinada dirección quedase reforzado por el efecto de interacción provocado por el seguimiento de una EC coherente, lo cual mejoraría significativamente los resultados de la empresa. También hay que señalar que los dos conceptos (EC y EIT) se establecieron desde un punto de vista multidimensional. Por una parte, la EIT integraba las dimensiones postura tecnológica, tipo de tecnología a desarrollar -productos y procesos-, fuente tecnológica -adquisición externa y desarrollo interno- y esfuerzo innovador -inversión en I+D. Por otra, la EC quedaba compuesta por las dimensiones entendimiento del concepto de GC para la dirección de la empresa, objetivos de la empresa e importancia concedida a la EC para su cumplimiento, herramientas y métodos de GC -almacenamiento, transferencia, aplicación, protección- y sistemas de apoyo a la implantación -basados en el liderazgo, la cultura y ciertas prácticas de recursos humanos.

En el capítulo cinco se describe el análisis empírico, llevado a cabo en una muestra de 111 empresas industriales españolas -incluidas en los sectores de fabricación de material eléctrico, electrónico y óptico-, y se exponen los resultados alcanzados. En primer lugar, se corrobora que la EIT está positivamente relacionada con el resultado de negocio, resaltando dos elementos por encima de los demás, la innovación en procesos y la postura tecnológica hacia el liderazgo. Por otra parte, se estableció una taxonomía de EC -aplicando la técnica del análisis cluster- sobre la base de la diferente orientación hacia la gestión del conocimiento de las empresas componentes de la muestra. Así, surgieron cuatro tipos de estrategias (grupos), a las que se denominó proactiva (posición avanzada en GC), moderada (posición media), pasiva (posición poco avanzada) e inconsistente (posición con ciertas incongruencias). Tras codificar estas estrategias como variables ficticias y a través de su introducción en un modelo de análisis de regresión lineal múltiple, se corroboró que la EC influye de manera directa en el resultado de negocio. Pero más importante, se encontró que cuando dichas estrategias interactuaban con ciertas variables de la estrategia de innovación, el porcentaje de varianza explicada del resultado de negocio se incrementaba notablemente, indicando este hecho la existencia de un efecto moderador de la EC en la relación entre la EIT y los resultados.

El siguiente paso consistió en el análisis de la naturaleza de los efectos de interacción. Así, se mostró que existían interrelaciones significativas entre cada una de las estrategias de conocimiento previamente señaladas y determinadas variables de la estrategia de innovación, lo que en determinados casos favorecía la mejora de los resultados. En general, lo más destacable de estos efectos es que los grupos que adoptaban estrategias de conocimiento más activas eran las principales responsables del efecto moderador previamente hallado. Ello implica que la coherencia con respecto al establecimiento de ambas estrategias refuerza el camino tecnológico e innovador emprendido, lo que provoca mejoras significativas de los resultados empresariales. Por otra parte, la reconsideración de ciertas EC (pasiva e inconsistente) y su alineamiento con la EIT parece también una necesidad para los grupos que muestran los peores resultados.

El sexto y último capítulo recopila los resultados alcanzados y establece una serie de conclusiones al trabajo de investigación. En conjunto, la evidencia empírica señala la importancia para la empresa del establecimiento de un plan global y coherente de sus procesos de conocimiento y su contribución al desarrollo de capacidades dinámicas de innovación, aspecto clave para enfrentarse a entornos en evolución y cambio continuo. Efectivamente, los modernos planteamientos de la Dirección Estratégica coinciden en esta afirmación, reconociendo la importancia estratégica del conocimiento organizativo por su potencial para convertirse en la principal fuente de ventaja competitiva para la empresa.