1. ¿Cuál es su valoración con respecto a los beneficios que se derivan de la cooperación empresarial en el ámbito innovador?
Me parece imprescindible la cooperación empresarial en el ámbito de la innovación. En un mundo globalizado, con tecnologías cada día más complejas, es poco probable que una empresa pueda ser competitiva por si misma, de manera aislada. Precisa de la adquisición de tecnología para producir o dar servicios (y habrá de conocer quién tiene esa tecnología y cómo adaptarla a sus proceso), necesita nuevos materiales, o diseños, o medios de gestión. En términos generales a este conjunto de necesidades lo llamamos conocimiento y para adquirirlo requiere de la cooperación con otras entidades, ya sean del mundo académico y de la investigación (universidades y OPIs/CPIs).
Esta cooperación genera beneficios de muy diversas clases. Aporta nuevas ideas y detecta nuevas oportunidades de negocio, reduce los tiempos de desarrollo de los productos, hacer más competitivos los procesos y reducir los costes de producción, permite incorporar nuevos materiales a través de nuevo conocimiento científico y tecnológico, permite llevar a cabo un crecimiento sostenible a largo plazo, genera nuevas ideas y permite ser más competitiva a la empresa.
2. ¿Qué acciones específicas realiza CEIM-CEOE para promover dicha cooperación?
CEIM coopera de forma activa con las Consejerías de Ecuación, a través de la Dirección General de Universidades e Investigación y de la Fundación madri+d para el Conocimiento de la que es Patrono, y con la Consejería de Economía e Innovación Tecnológica, a través de la Dirección General de Innovación Tecnológica.
En el marco del Sistema madri+d, coordinado por la Dirección General de Universidades e Investigación, CEIM tiene una función fundamental al ser la Organización que agrupa al conjunto de las empresas de Madrid a través de otras asociaciones sectoriales y territoriales, por lo que CEIM es el interlocutor entre el Sistema Regional de Innovación y estas asociaciones, que desarrollan una intensa labor de prestación de servicios de información. En este marco, CEIM coordina una serie de actuaciones de carácter especialmente empresarial, de forma que el Sistema sea más eficiente en cuanto a su utilización por las empresas y para facilitar la cooperación entre los diferentes agentes, especialmente entre el mundo académico y el empresarial. Se trata, por ello, de dotar de servicios de lato valor añadido a las empresas, servicios que se prestan en red por el conjunto del Sistema
Fundamentalmente CEIM se centra en tres áreas. En primer lugar, CEIM trabaja en la creación de nuevas empresas de base tecnológica, tanto a través del apoyo a emprendedores científicos que ya no están en contacto con la academia o proceden de empresas, como a través de la coordinación, junto a la Fundación madri+d para el Conocimiento de la BAN madri+d (Red de Business Angels de Madrid), que trata de fomentar la financiación inicial de estas empresas.
En segundo lugar, trabaja en la comercialización de tecnología, a través de su participación como socio del IRC Madrid, que forma parte de la red europea y que comercializa tecnología y da servicios en esta área; además, y a través de los Círculos de Innovación, coordina los servicios de información estratégica sobre tecnología, especialmente hacia las asociaciones empresariales sectoriales para su difusión a las empresas.
En tercer lugar, CEIM trabaja activamente en la difusión de la cultura de la innovación empresarial. Para ello, y en estrecha colaboración con la Fundación para el Conocimiento madri+d, lleva a cabo jornadas informativas, publica estudios especializados y mantiene las bases de datos de empresas innovadoras del Sistema madri+d.
En cooperación con la Dirección General de Innovación Tecnológica, CEIM lleva cabo estudios y análisis de la innovación en la Comunidad de Madrid, relacionados con la fiscalidad de la I+D+i y analiza la evolución de la innovación a través del Innobarómetro e Índice CEIM de la Innovación Empresarial.
Dada la posición de CEIM como interlocutor, se trata fundamentalmente de que la cultura y los servicios de valor añadido que se prestan en red por las instituciones de madri+d lleguen a las empresas a través de la red.
3. ¿Cuáles son las lecciones aprendidas que la experiencia en cooperación y alianzas sugiere a todas aquellas empresas que deseen poner en marcha una iniciativa en este sentido?
Creo que es muy importante en primer lugar eliminar prejuicios siendo muy conscientes de los modelos de funcionamiento y los objetivos de cada una de las instituciones que cooperan, empresas y universidades o centros de investigación. Las instituciones académicas tienen sus objetivos, sus medios y sus modelos de funcionamiento, al igual que las empresas tiene los suyos. Se trata, por lo tanto de adaptar estos modelos a una realidad que ha cambiado de forma dramática en los últimos años y que lo seguirá haciendo.
En este sentido, creo que es fundamental para la cooperación definir claramente los objetivos de la cooperación y los medios necesarios para lograr los objetivos que cada una de las instituciones puede alcanzar.
Por otra parte, una de las principales lecciones aprendidas a lo largo de los últimos años, a través de la participación de CEIM en el Sistema madri+d, es que se necesario generar confianza entre las diferentes instituciones, tanto entre las propias académicas como entre éstas y las empresas, prestando servicios de lato valor añadido, cooperando de forma transparente y trabajando en red. En este camino creo que se ha avanzado de forma notables, como se demuestra en posregistros de, por ejemplo, estudios de vigilancia tecnológica realizados para empresas y asociaciones, en las transferencia de tecnología y en los acuerdos de cooperación firmados entre empresas y universidades. Es necesario seguir trabajando, pero sin duda se va en el buen camino
4. Desde un punto de vista teórico, los resultados que las estructuras de cooperación en innovación obtienen se potencian cuando en tales redes participan entidades públicas (universidades, OPIs, Administraciones, ...). ¿Cuál es su opinión al respecto y que acciones cabría adoptar en el marco madrileño?
Sin duda existen unas muy importantes sinergias a medida que las redes de cooperación, especialmente las regionales, se fortalece. Para ello, y tal como mencionaba anteriormente, es preciso romper los prejuicios que existen para la cooperación entre ambos agentes, los académicos y los empresariales. Para ello, y para fomentar esta cooperación se necesita, entre otras muchas acciones, simplificar los trámites administrativos, facilitar el trasvase de personal y, por ello, de conocimiento entre ambos sistemas , que las empresas piensen más en términos de I+D y la universidad más en términos de empresa. Creo que en este sentido, las propuestas de la Dirección General de Universidades en relación a la nueva política de financiación de las universidades nos parece un paso excelente en esta dirección, ya que fomentará, en nuestra opinión, un canal de cooperación , más activo para ambas entidades.
Este nuevo modelo de financiación acerca el mundo académico y de la investigación al mundo empresarial, impulsando una relación no siempre bien comprendida por ambas partes y que es necesario facilitar y fomentar mediante la incorporación de incentivos.
Ya desde la publicación del Libro Verde de la Innovación, en 1995, pero más desde la Cumbre de Lisboa de 2000, Europa se enfrenta a la necesidad de incrementar no solo los fondos dedicados a la investigación, sino de que esta investigación llegue a la sociedad que la financia a través de innovaciones que únicamente pueden llevar a cabo las empresas.
Si se conjuga esta necesidad de fondos de investigación, su incorporación a la sociedad a través de las empresas y las directrices surgidas del la Cumbre de Bolonia, nos encontramos ante un panorama inédito hasta ahora que es necesario abordar con actuaciones diversas, en las que la colaboración universidad-empresa se perfila como eje fundamental.
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