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Número 40, enero-febrero 2007 I+D y Competitividad>> Tribuna de debate |
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Informe crítico sobre la innovación tecnológica en la economía española: abriendo la “caja negra” El punto de partida que se adopta en este informe es el del análisis económico de la innovación que pone en primer plano la relación entre la innovación y la dinámica y competitividad de la economía española. Aunque en este trabajo se centra la atención sobre los aspectos de la innovación tecnológica, debe quedar de manifiesto que su análisis, aislado de los factores económicos, puede llevar a conclusiones erróneas y, lo que es peor, a recomendaciones de política fallidas, si no contraproducentes. |
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1. Introducción Un análisis como el que se propone se encuentra con varios problemas metodológicos que deben tenerse presente:
En este informe se analizan los indicadores más recientes de la situación de la innovación en España, no con el objeto de concluir, una vez más, que se “innova poco” o que “se dedican pocos recursos a esa actividad” (Fundación COTEC, 2006), sino para destacar algunos aspectos concretos, ignorados o poco tenidos en cuenta en el discurso dominante y que, a juicio de este autor, son muy importantes para comprender la situación global. En todo caso, el centro del estudio recae sobre las empresas, pues son éstas el punto neurálgico de la transformación del conocimiento tecnológico en resultados económicos. Con otras palabras, se parte del convencimiento de que solo con más recursos destinados a la innovación no se resuelve una situación de carácter estructural y con raíces muy profundas en la organización productiva y tecnológica. ![]() Complementariamente se pretende sobrepasar el razonamiento fundado en lo que puede llamarse monocultivo de la “paradoja europea-española de la innovación” que sitúa el núcleo del problema en la escasa transferencia de resultados de la investigación, supuestamente amplia y de calidad, a la innovación de las empresas. Las cosas son mucho más complejas y se necesitan nuevos enfoques que abran la “caja negra” de la falta de innovación en España para avanzar en su solución. El resto del informe se organiza en dos secciones -una amplia destinada a aspectos generales del sistema de innovación y otra más concreta sobre las empresas- y un capítulo de conclusiones. 2. El sistema español de producción e innovación 2.1. Breves reflexiones sobre el sistema productivo. Antes de adentrarnos en el análisis de la situación de la innovación propiamente dicha, conviene hacer referencia a algunos rasgos definitorios del sistema productivo español pues, en definitiva, es la mejora de su eficiencia lo que se persigue con las políticas de innovación. Las principales características que se quieren subrayar son las siguientes:
2.2. Posición global del Sistema Español de Innovación (SEI). Basándonos en indicadores recientes de la OCDE y EUROSTAT se puede hacer un balance bastante ajustado de la situación general de la innovación en España. A partir de la evaluación global efectuada por la OCDE en 2004 y tendiendo en cuenta otros análisis complementarios, pueden deducirse como rasgos definitorios de la situación española los siguientes: Figura Nº 1
Ver imagen ampliada (en formato PDF 1,42 Mb) Fuente. OECD, 2004
La publicación por parte de EUROSTAT de los Índices Sintéticos de la Innovación (SII) con un grado de complejidad creciente y alto rigor en su elaboración, permite profundizar en algunos aspectos. El SII es una síntesis de 26 indicadores compuestos agrupados en los siguientes campos:
La posición española se resume en un valor del SII de 0,30 que la sitúa en el lugar 16 de los 25 países de la UE y uno de los últimos de la UE de 15. Ese resultado es consecuencia de un mal comportamiento en un buen número de campos, pero siendo especialmente destacado en los indicadores compuestos de Innovación y Emprendizaje (22 de 23 países) y Aplicaciones (19 de 25 países), como se aprecia en las figuras 2 y 3 Figuras 2 y 3
Fuente: EUROSTAT, 2006
Fuente: EUROSTAT, 2006 Entre las causas fundamentales de esa situación; Eurostat destaca tres de gran importancia:
Por el contrario, el factor más positivo de la evolución reciente tiene que ver con el papel del sector público en la creación de conocimiento. Con el propósito de avanzar en la tarea de “abrir la caja negra” de la situación española, al panorama general descrito deben añadirse otros factores que cualifican dicha situación; algunos de los más significativos son los siguientes:
Figura 4
Notes: The circles in figure 4 identify the four main country groupings: top=leading countries, middle=average performers, bottom right=catching up, and bottom left losing ground. Fuente: EUROSTAT, 2006
3. El comportamiento innovador de las empresas En términos generales, es un hecho conocido que las empresas españolas ocupan una posición menor que las de otros países en el conjunto del SEI, siendo este uno de los rasgos destacados de este sistema. Por otra parte, la densidad de la innovación empresarial, medida por el porcentaje de empresas que se declaran como innovadoras, según las definiciones del Manual de Oslo de la Encuesta Europea de Innovación, es también menor en la economía española. Pues bien una comprensión más correcta del verdadero significado que tienen esos datos generales se obtiene si se añaden otros elementos más concretos, pero no de menor alcance. Un primer rasgo a constatar de la actividad innovadora de las empresas es la concentración de los recursos en unos pocos sectores. En efecto, los datos de 2004 (INE 2006) muestran la situación reflejada en la tabla 1. Esta elevada concentración plantea, a su vez, dos cuestiones de importancia. De una parte, dada la escasez de recursos totales dedicados por las empresas a I+D, la alta concentración de los mismos en pocos sectores supone que en un amplio conjunto de actividades productivas los recursos son reducidísimos. De otra, las actuaciones encaminadas a incrementar los recursos que las empresas asignan a la innovación se enmarcan en la disyuntiva de si tal objetivo puede lograrse a través de un esfuerzo superior en las empresas y sectores actualmente más desatacados o si se debería abordarse una generalización de dicho esfuerzo por parte de otras empresas y sectores; la respuesta en una u otra dirección afecta a las medidas que deban tomarse en cada casos. Tabla1
Fuente: INE, 2006
Un segundo aspecto de gran significado, en línea con lo anteriormente constatado acerca del tipo de innovación predominante en la empresa española, se refiere a la poca importancia que tienen los productos nuevos para el mercado en sus cifras de facturación. Efectivamente, los datos de la última encuesta de innovación referida a 2004, muestran que, para el total de empresas, esa cifra se reduce al 3,23%. Por sectores, solo en dos casos – uno industrial, Construcción Aeronáutica y Espacial, y otro de servicios, Servicios de I+D- la cifra de negocios debida a productos nuevos para el mercado supera el 20%.Solo existen otros seis sectores donde la cifra se sitúa entre el 10 y el 20 por ciento: Productos químicos (11,03 %), Productos metalúrgicos férreos (16,17 %), Maquinaria eléctrica (11,58 %) y Componentes electrónicos (10,58 %), Vehículos a motor (13,47 %) y Otro equipo de transporte (13,75 %) (INE, 2006 b). Con el objeto de profundizar en la eficiencia del sistema, más allá del nivel de recursos movilizados, la figura 5 relaciona la intensidad de la I+D de las empresas con la densidad de innovación, esto es, con el porcentaje de empresas que en cada país se declaran como innovadoras. Tanto en las empresas de producción como en las de servicios, el caso español se sitúa por debajo de lo que sería la tendencia media de la Unión Europea, puesto que el nivel de esfuerzo en I+D que se hace en España, debería corresponderse con un mayor numero de empresas innovadoras; en este sentido España destaca negativamente dentro de los países de la UE. Intensidad I+D de la empresas y densidad de innovación por país y sector I+D de las empresas como % del valor añadido en la industria
y densidad de innovación como % de todas las empresas
Fuente: OCDE, basado en datos de la encuesta Eurostat CIS3 y la base de datos ANBERD, 2004
La publicación de datos detallados de la III Encuesta Europea de Innovación permite hacer comparaciones más precisas entre el comportamiento innovador de las empresas españolas y sus correspondientes de otros países de la UE. Entre los resultados más significativos que arroja esa comparación pueden extraerse los siguientes (Fundación COTEC, 2005):
El tipo de diagnóstico que se sigue conduce a profundizar en el concepto del modo de innovar. Para ello es de gran utilidad la tipología de empresas innovadoras desarrollada por EUROSTAT, partiendo de las propias respuestas de las empresas a las encuestas de innovación. La tipología consta de cuatro categorías fundamentales (EUROSTAT, 2005).
Los resultados de aplicar esta tipología al caso español se recogen en la figura 6 que muestra como una mayoría de empresas innovadoras (más de la mitad) son del tipo adoptantes, estando las otras categorías escasamente representadas, particularmente los Innovadores Estratégicos que solo son un porcentaje marginal del total. La comparación con otros casos europeos pone de manifiesto, de nuevo, que el atraso español no es solo de cantidad, si no de calidad de la innovación. Figura 6
Fuente: EUROSTAT, 2005
En el panorama actual de creciente internacionalización de la innovación, la economía española destaca por ser una en las que mayor peso tiene la actividad de I+D de filiales extranjeras establecidas en su territorio. Como se ha indicado en otros lugares (Molero 2004; Álvarez y Molero, 2005), la economía española no destaca entre las europeas por atraer un parte considerable de la I+D que las empresas multinacionales más importantes realizan en el exterior; sin embargo, esa actividad no muy significativa para esas empresas alcanza una importancia crucial para España. En efecto, según las últimas estimaciones de la OCDE, el peso de la actividad de las subsidiarias en el total de la I+D empresarial española se sitúa en torno al 40 %, nivel solo superado por Irlanda entre los países de la UE de 15 y por Hungría y la República Checa entre los nuevos socios[2]. La importancia cualitativa de la cifra anterior se acrecienta si se tiene en cuenta que en España, el peso de las multinacionales en I+D es superior al que tienen en la actividad productiva, que se sitúa en torno al 30% de la producción de las empresas españolas, según pone de manifiesto la figura 7. Figura 7
Fuente: OECD, 2006
4. Conclusiones Las anteriores reflexiones permiten concluir como los aspectos más sobresalientes los siguientes: Primero, la investigación de la innovación en la economía española necesita profundizar en la constitución de una teoría de la innovación y de sus relaciones con la dinámica económica, teniendo en cuenta especialmente tres factores: los profundos cambios producidos en la forma de innovar, la creciente importancia de la innovación en los servicios y la cada vez mayor relevancia de los procesos de internacionalización. Segundo, frente a los enfoques más al uso que concentrar la atención en los escasos recursos dedicados a la innovación en España, es necesario dedicar una parte más significativa de la investigación a conocer mejor los factores instituciones y cualitativos subyacentes, particularmente en lo referido a las relaciones entre los distintos agentes del sistema y los cambios experimentados. En este sentido, es de particular importancia determinar los principales obstáculos que inciden en la escasa eficiencia del sistema en lo referido a la creación de innovaciones y a su impacto económico. Tercero, la relación público-privado debiera ser objeto de una mayor atención en las políticas, no solo en el sentido tradicional de la transferencia de conocimiento del primero al segundo, sino también en la dirección de crear nuevas instituciones y fomentar la fertilización cruzada entre ambos colectivos. Cuarto, la permanente situación de la economía española entre los grupos de países europeos menos dinámicos se agrava por la presencia de nuevos países con trayectorias ascendentes y fuertes competidores por recursos públicos y privados para la innovación. Quinto, es urgente revisar la tipología dominante en la innovación de nuestras empresas para orientar una parte de las nuevas actuaciones de política a la creación de capacidades realmente novedosas, susceptibles de liderar procesos en campos tecnológicos dinámicos, ejemplos como el de las tecnologías renovables pueden servir como modelos de otra forma de innovar menos seguidista de lo realizado por otros. Sexto, el papel secundario de nuestra economía en la internacionalización de la innovación demanda actuaciones decididas en este campo, tanto fomentando la capacidad de atracción de agentes internacionales a nuestro territorio como estimulando nuevas formas de colaboración internacional de nuestras empresas. ![]() Finalmente, parte de la reflexión debe ocuparse de forma sistemática de la disyuntiva entre “ampliar” o “profundizar”el sistema de innovación. Debe reiterarse que el tipo de instrumentos de acción más eficaces en cada caso pueden ser radicalmente diferentes, por lo que los resultados de las políticas deben evaluarse teniendo en cuenta la diferencia básica señalada. Bibliografía Álvarez, I. y Molero, J. (2004): “Las empresas multinacionales y la innovación tecnológica. Dinámica internacional y perspectiva española”. Información Comercial Española, nº 818, Octubre-Noviembre. Páginas, 011-124. Archibugi, D. y Michie, J. (eds) (1997): Technology, Globalisation and Economic Performance.Cambridge University Press, Cambridge. Cantwell, J. y Molero, J. (2003): Multinational Corporations Innovative Strategies and Systems of Innovation. Edward Elgar. EUROSTAT (2005): European Innovation Scoreboard 2004. EUROSTAT (2006 b): European Innovation Scoreboard: base findings. EUROSTAT (2006 c): Análisis comparado de la eficiencia innovadora. European trend Chart on Innovation. EUROSTAT (2006): Innovation Strenghts and Weaknesses. European Trend Chart on Innovation. Fagerberg, J., Mowery, D. y Nelson, R. (2006): The Oxford Handbook of Innovation.Oxford University Press, Oxford. Freeman, C. y Soete, L (1997): The economics of industrial innovation. (3ª edición). Pinter, Londres. Fundación COTEC (2005): Informe Cotec 2005. Madrid. García, A.Molero, J. (2006): Innovación en servicios en la UE: Una aproximación a la Densidad de Innovación y a la Importancia Económica de los Innovadores a partir de los datos agregados de la CIS 3. Working Paper 02/06, Instituto de Estudios Internacionales, Universidad Complutense de Madrid. INE (2006 b): Encuesta de Innovación. INE (2006): Estadisticas de I+D. Metcalfe, S. (2005): Innovation, Competition and Enterprise: foundations for economic evolution in learning economies. Discussion Paper, nº 71. CRIC, University of Manchester. Molero, J. (2005): “Inversiones directas extranjeras, empresas multinacionales, progreso tecnológico y desarrollo: el caso de España”. N Crecimiento y Competitividad. Bases del Progreso Económico y Social. Federación de Cajas Vasco-Navarras, Vitoria. Páginas, 143-166. OCDE (2006): Internationalisation of manufacturing R&D. Paris. OECD (2004 b): Science, technology and Industry: Outlook 2004. Paris. OECD (2004): Public private partnerships for Research and Innovation in Spain. DSTI/STP/TIP (2004). Paris. OECD (2005): OECD in figures. 2005 edition. Paris. Notas [1] Las otras categorías son Países líderes (Suiza, Finlandia, Suecia, Dinamarca y Alemania); Países en la media (Irlanda, Reino Unido, Holanda, Bélgica, Italia, etc.), Países “catching up” ( Algunos de Europa oriental y central, Portugal y Grecia) |
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