Número 42, mayo-junio 2007
LA UNIVERSIDAD DEL FUTURO II>> I+D en cifras
 
  ¿Hacia el Espacio Europeo del Conocimiento?      
Jesús Rodríguez Pomeda
Universidad Autónoma de Madrid
jesus.pomeda@uam.es
 


La Comisión Europea acaba de hacer público el documento titulado Key Figures 2007 on Science, Technology and Innovation. Towards a European Knowledge Area (fechado el 11 de junio de 2007) en el que se analizan las cifras más recientes del esfuerzo europeo en ciencia y tecnología.

Traemos aquí algunos de esos datos, junto con un somero comentario que cabría resumir en dos palabras: grave preocupación. En efecto, las estadísticas señalan con toda nitidez la creciente reducción de la presencia europea en un mundo científico-tecnológico cada vez más globalizado. Los efectos sobre la competitividad y, en último término, el bienestar de las economías europeas no tardarán en apreciarse de un modo agudo.

Recogemos en primer lugar el gráfico que representa la evolución (entre 1995 y 2005) de la intensidad de la I+D (gasto bruto doméstico en I+D, GERD, como porcentaje del Producto Interior Bruto). Se aprecia de inmediato la estabilización del gasto europeo ligeramente por debajo del 2% del PIB, lo que no permite reducir el diferencial con Japón, Corea del Sur y los Estados Unidos. Por si eso fuera poco, la imparable tendencia creciente que muestra el dato relativo a China permite anticipar que pronto alcanzará los niveles de la Unión Europea.

Las tendencias citadas están soportadas por los datos recogidos en la siguiente tabla:

Tras esta valoración de las cifras agregadas, y observándolas cifras más en detalle, llama poderosamente la atención las diferencias sectoriales de la inversión en I+D realizado por las empresas que se registran entre la Unión Europea y los Estados Unidos, tal y como se refleja en el siguiente gráfico

En él se pone de relieve el enorme diferencial entre el porcentaje correspondiente a la cifra dedicada a las tecnologías de la informática y las comunicaciones en los EE. UU.(39%) y en la UE (14%). También existe esa divergencia en las tecnologías relacionadas con la industria farmacéutica (23% a 18%),y, en sentido inverso, con relación a las tecnologías de la industria automovilística (UE, 24% frente al 11% de los EE.UU.)

En suma, estos datos sugieren una reflexión más profunda sobre la orientación sectorial de los esfuerzos (tanto públicos como privados) en Europa. Es decir, volver a preguntarnos si las prioridades están bien definidas.

Los efectos de esta configuración de las políticas públicas y las actividades privadas de I+D son ciertamente muy diversos y complejos. No obstante, como muestra del impacto que tienen sobre la salud de las cuentas económicas agregadas, recogemos finalmente el gráfico con los porcentajes sobre el total mundial de las exportaciones (de la UE en su conjunto y de sus Estados miembros) de productos de alta tecnología (tasas de crecimiento anual medio entre 2000 y 2005).

Los datos ponen de relieve un comportamiento bastante heterogéneo entre los Estados miembros. Este análisis de los resultados nacionales muestra que España (con 0,58% de tasa de crecimiento anual en el periodo considerado) ha tenido un comportamiento alejado del que han tenido las economías más abiertas de la Unión.

En conclusión, estas cifras (que no son sino un pálido reflejo de la abundante información contenida en el estudio reseñado) deben conducirnos a una seria reflexión sobre la situación de la I+D en la Unión Europea y su evolución futura.