Número 43, julio-agosto 2007
NUEVAS HERRAMIENTAS DE DIRECCIÓN Y GESTIÓN EMPRESARIAL>> Editorial
 
  El nuevo Plan Nacional de I+D+i      
Jesús Rodríguez Pomeda
Universidad Autónoma de Madrid
jesus.pomeda@uam.es
 

El pasado día 14 de septiembre de 2007, el Consejo de Ministros aprobó el VI Plan Nacional de I+D+i para el periodo 2008-2011, que constituye la piedra angular de la programación que la Administración general de Estado realiza con relación a la investigación, el desarrollo y la innovación tecnológica.

Comentaremos aquí algunos de sus aspectos y características más destacados dada la relevancia de dicho instrumento político.

El punto de partida del Plan es la denominada “Estrategia Nacional de Ciencia y Tecnología (ENCYT)”, donde se recogen los principales objetivos estratégicos y operativos que se pretenden alcanzar. La ENCYT busca consolidar un planteamiento que permita sustraer la política científica y tecnológica de la influencia que la coyuntura económica ha tenido en el pasado. La meta marcada, en línea con los objetivos de Lisboa, es propulsar la productividad mediante la innovación y la educación para situar a España entre los países de vanguardia en la producción y utilización del conocimiento para garantizar el crecimiento económico, la sostenibilidad ambiental y la mejora del bienestar de los ciudadanos. Se trata obviamente de un planteamiento correcto en el marco europeo, que precisa tanto de una adecuada dotación presupuestaria como de un buen funcionamiento de los procesos e instituciones destinados a tal fin.

Para ello, la Estrategia enfatiza la coordinación de los agentes partícipes del sistema nacional de ciencia y tecnología, y se ha elaborado con la participación de las Comunidades Autónomas, diversos científicos y tecnólogos, sindicatos y patronal, y otras personas e instituciones. La ENCYT fue sancionada por la Comisión Interministerial de Ciencia y Tecnología (CICYT) y posteriormente por la Conferencia de Presidentes de las Comunidades Autónomas en enero de este año.

La ENCYT pretende ser el eje vertebrador de los planes sexto y séptimo (2008-2011 y 2012-2015) a partir de tres principios básicos:

  • Poner la I+D+I al servicio de la ciudadanía, del bienestar social y de un desarrollo sostenible, con plena e igual incorporación de la mujer.
  • Hacer de la I+D+I un factor de mejora de la competitividad empresarial.
  • Reconocer y promover la I+D como un elemento esencial para la generación de nuevos conocimientos.

Con estos planteamientos, el VI Plan Nacional modifica el planteamiento anterior centrado en áreas temáticas para adoptar uno nuevo elaborado desde la definición de los instrumentos. Aunque no resulta sencillo establecer paralelismos, dicho planteamiento difiere parcialmente del adoptado en el VII Programa Marco, al menos en lo referente a su núcleo -cual es el Programa Cooperación- que mantiene el enfoque temático. No obstante, los restantes programas del VII Programa Marco (adoptado por el Consejo Europeo el 18 de diciembre de 2006), Ideas, Personas y Capacidades sí muestran un mayor grado de convergencia con tal idea del Plan Nacional.

En consecuencia, el VI Plan Nacional se estructura en cuatro áreas: Generación de Conocimientos y de Capacidades Científicas y Tecnológicas, Fomento de la Cooperación en I+D, Desarrollo e Innovación Tecnológica Sectorial, y, finalmente, Acciones Estratégicas.

Con su desarrollo se pretende alcanzar los objetivos estratégicos derivados de la ENCYT, y que son los siguientes:

  • Situar a España en la vanguardia del conocimiento.
  • Promover un tejido empresarial altamente competitivo.
  • Desarrollar una política integral de ciencia, tecnología e innovación, con imbricación de los ámbitos regionales en el sistema de ciencia y tecnología.
  • Avanzar en la dimensión internacional como base para el salto cualitativo del sistema.
  • Conseguir un entorno favorable a la inversión en I+D+I
  • Fomentar la cultura científica y tecnológica de la sociedad.

Posiblemente sea aquí donde destaquen con mayor nitidez cuáles son las claves de la política científica y tecnológica que pretende desarrollar el Gobierno mediante el VI Plan Nacional. O, lo que es lo mismo, a partir de un conjunto de diagnósticos (elaborados, entre otras instituciones, por la OCDE, la FECYT, la Fundación CYD, la Fundación COTEC o la COSCE) se ponen de relieve los puntos débiles del sistema y se sugieren vías para superarlos.

En esencia, dichas carencias parecen girar en torno a la falta de una articulación intensa de los agentes públicos y privados del sistema, así como en la eficiencia del mismo. Los años venideros dirán si el esfuerzo combinado de todos sus partícipes hacen posible que el sistema nacional de ciencia y tecnología alcance tan ambiciosos objetivos.