Número 45, noviembre-diciembre 2007
SOBRE EL VALOR DE LA INNOVACIÓN>> Tribuna de debate
 
  Madrid, una Región del Conocimiento y una Tecnópolis en Europa

Con una visión puesta en el progreso y el modelo económico basado en el conocimiento y en la tecnología, la región de Madrid está trabajando con dos vectores llamados en este trabajo "el motor de la innovación y "las comunidades urbanas centradas en la ciencia y en la tecnología". En la estrategia de desarrollo regional hemos encontrado una alta concentración de centros de investigación que están siendo reforzados por nuevos instrumentos e infraestructuras de apoyo a la innovación. Madrid está desarrollando una red de 8 parques científicos y tecnológicos diseñados por el Gobierno y las Universidades, que al mismo tiempo están siendo complementados por un programa de creación de 10 institutos de investigación avanzada.

     
Julio César Ondategui
Consejería de Educación, Madrid

jcesar.ondategui@madrid.org

 

1. El estado del arte y el marco de aproximación

Diferentes ideas y diferentes visiones van aportando experiencias prácticas y confluyendo en ese flujo de información estructurada y compartida en el que se desarrollan nuestras ciudades. Pero cada ciudad sigue su propio camino para aproximarse a ese desideratum de “ciudad del conocimiento”, entendida ésta como aquella que es capaz de diseñar y desarrollar un proyecto propio sobre sí misma, potenciando las posibilidades vitales de los ciudadanos.

Recientemente, varios aspectos nos indican que nuestras ciudades y sus ciudadanos están entrando en una etapa donde lo físico, lo intangible, las redes tecnológicas y lo virtual, se funden, tal vez, más inteligentemente en un proceso de aprendizaje continuo (ver esquema siguiente).

Nuevo Modelo Económico y Nuevos Escenarios Urbanos

Fuente: Elaboración propia

Es en este orden de ideas en las que la ciudad avanza y se desarrolla. Así, la ciudad del conocimiento, que aprende conociendo, es especialmente sensible a dos vectores de fuerzas que consideramos base de su crecimiento y desarrollo:1) los motores de innovación, y 2) las comunidades urbanas.

1). Los motores urbanos de innovación son infraestructuras cada vez más complejas no sólo físicas ni entendidas como contenedores: el museo como difusor de conocimientos, centros de observación y medición, corporaciones, bibliotecas, universidades, centros tecnológicos, parques científicos, laboratorios industriales, centros de investigación, etc. Éstos representan y visualizan el compromiso de la ciudad empresarial con un nuevo sistema de creación de valor propio.

2). Las nuevas comunidades urbanas reflejan la actividad natural pero organizada de las personas y de los grupos para desarrollar sus visiones y sus prácticas científicas, tecnológicas, artísticas, profesionales, y empresariales. La ciudad del conocimiento defiende la práctica frente a la teoría, es técnica y científica aunque también historia y filosofía. Y en esta nueva composición de la atmósfera urbana se escrutan los flujos y movimientos que existen en su entorno para decidir como promover el nacimiento de nuevas y emergentes comunidades para que éstas aporten valor, ganen visibilidad y sean reconocidas.

En la representación espacial de estos dos vectores las políticas animan a los grupos de actores y ciudadanos a hacer, decidir y experimentar por sí mismos su futuro (emprender, crear, modificar, diseñar, proponer). Este planteamiento deja atrás la rigidez de espacios y estructuras urbanas y toma direcciones nuevas para hacer una ciudad más dinámica en el proceso de producir y valorizar el conocimiento.

Fuentes y Uso del Conocimiento

Uso del conocimiento Proceso de conocimiento Fuentes de conocimiento
Política pública de transferencia del conocimiento entre agentes Gestión interna y externa del conocimiento e información Sociedad, ciudadanos, mercado, actores, empresas, clientes,…
Fuente: elaboración propia

En este proceso las ciudades ya no dependen sólo de cuánto conocimiento generen y quién lo tiene, sino de cómo usen el conocimiento disponible. Y más allá de etiquetas urbanas, a veces con el mismo significado, la nueva ciudad que se construye a partir de información estructurada y conocimiento como materia prima, quiere ser para un ciudadano creativo que fabrica, que actúa y experimenta con nuevos conocimientos.

Es en este marco aproximativo donde las páginas que siguen abordan especialmente el primer vector arriba planteado. En concreto determinadas infra-estructuras con suficiente muestra y difusión territorial. Suficientemente organizadas creemos que son condición necesaria, aunque no suficiente, para dinamizar ciudades metropolitanas en la economía del conocimiento.

2. Cambios organizativos y desarrollo apoyado en el conocimiento

Varios autores coinciden en señalar que el desarrollo urbano se apoya en la provisión de lo que denominan conocimiento distribuido (Gibbons y otros, 1994; Ormerod, 1996; Clark, 1998; Rammert, 2002; OECD 2005b, en el que predomina la puesta en valor del capital humano y sus conocimientos (Etzkowitz y otros, 2000). Estos autores se refieren a la modalidad con la que instituciones, agentes y empresas se integran y se alimentan con su background de formación, investigación y transferencia de conocimientos. Según ellos, el desarrollo de flujos y relaciones constituyen complementariedades que entrelazan y desembocan en acciones creativas e innovadoras (ver cuadros 1 y 2).

Cuadro 1
Producción de conocimiento: un escenario en evolución

  Modo 1.Análisis tradicional Modo 2.Análisis emergente
Contexto Comunidad específica Aplicable y aplicado
Alcance Disciplinar Transdisciplinar
Habilidades Homogéneo Heterogéneo
Organización Jerárquico, estático (preservado) Transeúnte, dinámico (cambiante)
Fuente: Adaptado de Gibbons et all, 1994

Cuadro 2
Categorías de aprendizaje y creación de conocimiento

Capital Social Difusión de conocimiento Creación de conocimiento
Aprendizaje Individual (resultado del capital humano) -Escuelas, entrenamiento y formación profesional.
-Aprender haciendo en el lugar de trabajo.
-Mediante terceros ciclos en las universidades.
-En el lugar de trabajo haciendo.
Aprendizaje Organizado (resultado del capital estructural) -Creación de protocolos, bases de datos, manuales técnicos, rutinas.
-Licencias adquiridas desde otras empresas. IP.
-Reclutamiento de personal cualificado.
-Investigación por grupos en universidades.
-Investigación por empresas.
-Investigación colaborativa entre empresas, centros e institutos.
Fuente: adaptado de OECD 2005

El avance de nuestras ciudades hacia una etapa de mayor creatividad e innovación depende de sus recursos humanos y, cada vez más, de la capacidad para crear e incorporar tecnología utilizando como principal materia prima el conocimiento aplicado en un contexto tal como se recoge en los cuadros 3 y 4 (Agrawal, 2003; Scott-Storper, 2003; Soete, 2005).

Cuadro 3
Ciudades creativas y del conocimiento

Economía del Conocimiento/Sociedad de la Información El sueño para nuestras futuras Ciudades y Regiones
Ciudad del Conocimiento                       Ciudades Creativas
Ciudades Inteligentes
Información organizada Compromiso de agentes Espíritu y talento/Conocimiento distribuido Infraestructuras/Ciudad virtual Inteligencia estratégica Líderes con compromisos y roles específicos Ciudad virtual y real/ Mapas y rutas ICBuenas prácticas para crear ciudad
Fuente: elaboración propia

Cuadro 4
Sistemas económicos apoyados en el conocimiento.

Estáticos Dinámicos
Empresas aisladas y falta de competencia Competencia local y regional.
Falta de suministradores avanzados Suministradores locales especializados.
Capital humano básico Capacidades, infra-estructura científica, formación avanzada (comunidades de conocimiento).
Falta de confianza y de redes Capital social altamente desarrollado.
Pocas instituciones de apoyo Densidad de instituciones para la colaboración, e iniciativas avanzadas de agrupación (clusters).
Fuente: elaboración propia

En paralelo a este contexto evolutivo, el desarrollo eficaz de infraestructuras y su organización adquiere una especial importancia en la caracterización y éxito de regiones y países. Por una parte, el Foro Estratégico Europeo sobre Infraestructuras de Investigación (ESFRI) ha presentado la primera Hoja de Ruta europea para las infraestructuras de investigación. El documento identifica 35 proyectos de infraestructuras de investigación esenciales para el desarrollo de la ciencia y la investigación en Europa. De otra parte, y a escala Estatal, en España en 2006 se ha lanzado un mapa con 20 ICTs científico-tecnológicas singulares. Por último, y tal como sucede con el Programa IMDEA en la región de Madrid, se abordan nuevas redes de centros e institutos de investigación para complementar las capacidades instaladas en el siglo XX (COM 2005; FECYT 2005, 2006).

Existe por tanto todo un amplio abanico de infra-estructuras y estructuras organizativas que tienen como objetivo crear nuevos conocimiento y transferirlo adecuadamente al tejido económico y social (cuadro 5). Durante las últimas décadas, la mayor o menor presencia de ellas, generalmente por agregación, han dado lugar a diversos y diferentes términos para nuestras regiones y áreas urbanas (Moulaert, 2005; Ondategui, 2005, 2006).

Sin embargo, recientemente instituciones y agentes tienden a implicarse para coordinar un sistema en el que las actividades científicas y tecnológicas, son el bloque a desarrollar en entornos urbanos dónde según Cappellin “la distancia ha muerto para la información pero no para el conocimiento” (Zoltan, 2002;Cohen y otros, 2002;Cappellin, 2003).

Cuadro 5
Infraestructuras de apoyo a la innovación

-Incubadoras y Viveros
-Centros Tecnológicos
-Centros de Innovación y Tecnología
-Centros de Empresas Innovadoras-Parques Tecnológicos
-Parques Científicos; Big Machines
-Nuevos Campus Universitarios y OPIs
-Institutos de Investigación
-Z. Francas, Plat. Logístic. Puert. Secos,…
-Oficinas de Transferencia Tecnológica
-Labs. de Ensayo y Homologación
-Servicios Científico-Tecnológicos
-Centros de Nuevas Empresas Tecnológicas
-Centros de Acreditación y Certificación
-Oficinas y Centros de Patentes
-Observatorios de Vigilancia y Prospectiva
-Redes Telemáticas y Centros de Control
-Plataformas Tecnológicas
Fuente: elaboración propia

De especial importancia son las universidades y centros de investigación pues son los que generan y contienen el mayor stock de conocimientos aplicables en el tejido empresarial. También los parques científicos pues éstos pueden organizar las nuevas estructuras de apoyo señaladas en el cuadro 5. Estos son los instrumentos que se apuntan como diferenciales y movilizadores, capaces de reorientar y fijar el tejido empresarial y económico en las ciudades y regiones del conocimiento.

3. Nuevas estructuras organizativas y tecnológicas en la región de Madrid

El esquema de las líneas de fuerza de la región central española a medio plazo podemos asociarla con un territorio multifuncional, donde la descentralización y difusión de la industria desde Madrid, alcanza las provincias de Toledo, Guadalajara, Ávila, Segovia y Ciudad Real. Esta dinámica territorial permite cierta especialización a la región de Madrid en servicios intensivos de conocimiento. La fortaleza de Madrid reside principalmente en su condición de ciudad-capital. Como centro nacional sirve, ofrece, y difunde servicios administrativos, de negocios, institutos de investigación públicos y universidades (ver cuadro 6). Los servicios públicos y de conocimiento son los factores más destacados. El PIB por habitante, en estas regiones, está al mismo nivel o ligeramente por debajo del promedio de la EU-25, pero creciendo. Si embargo, la todavía baja participación de la población en life-long-learning es una debilidad para estas regiones especializadas en formación avanzada y servicios urbanos, sobre todo comparadas con las regiones hubbing dinámic más avanzadas como Londres, Viena, París, Estocolmo, Bruselas, y el Randstad en los Países Bajos.

Cuadro 6
Fortalezas y oportunidades de regiones apoyadas en ciencia y servicios urbanos

Fortalezas Debilidades
Concentración de conocimiento público. Crecimiento intensivo en I+D. Servicios urbanos avanzados. Aprendizaje permanente a lo largo de toda la vida. Bajo nivel de gastos en negocios de I+D y en alta tecnología.
Oportunidades
Llegar a ser un centro europeo de conocimiento. Atracción de estudiantes extranjeros. Crecimiento de industrias en servicios intensivos en conocimiento.
Amenazas
Sector público dominante. Falta de I+D privado, y Escasa manufactura de alta tecnología
Fuente: elaboración propia

Madrid concentra abundantes recursos para la ciencia, la tecnología, y los servicios avanzados. Los datos disponibles nos indican que existe un potencial universitario en el curso 2005-2006 de 272.894 alumnos en sus universidades y en varios centros de investigación de rango estatal entre los que destaca el Instituto de Salud Carlos III, el INTA, el CIEMAT y el CSIC.

La región de Madrid tiene 6 universidades públicas y 7 privadas, con un total de 26 campus universitarios. En ellas se encuentran la mayor concentración de estudiantes de España y una de las mayores de Europa. Es una región con un dinamismo económico capaz de proporcionar a los jóvenes importantes expectativas de empleo y de desarrollo profesional: con más de 200.000 mil empresas en 2006, el número de investigadores y científicos se eleva a 39.538, el 24,4% de España; y el empleo en servicios de alta tecnología supone el 7,8%.

Para aprovechar esta concentración de recursos públicos dedicados a producir conocimientos, se han lanzado proyectos de parques empresariales, tecnológicos, y científico. Las numerosas iniciativas desarrolladas durante los años ochenta y noventa de parques y agencias de transferencia tecnológica demuestran la importancia de la universidad en la innovación industrial. En Madrid la red de parques quiere proporcionar oportunidades a las universidades e impulsar un cambio hacia un modelo urbano apoyado en nuevos clusters industriales (ver figura siguiente y cuadro 7).

La I+D y el cambio de modelo económico

Fuente: elaboración propia

Estas infra-estructuras urbanas, durante décadas se han vinculado a la clásica promoción de espacio inmobiliario para nuevas actividades económicas con criterios de reestructuración industrial, impulsando la creación y redistribución de usos del suelo para nuevas actividades industriales y de servicios. Pero hoy también se vinculan a las nuevas funciones y protagonismo que universidades y centros de investigación tienen en el desarrollo de “ciudades y regiones del conocimiento”. Son iniciativas públicas que pretenden abrir un modelo nuevo de organización económica e industrial con el conocimiento como materia prima.

Cuadro 7
Parques Científicos e Infra-estructuras de Investigación en Madrid (en funcionamiento y en proyecto)

Parque Tecnológico de Madrid (Tres Cantos, Madrid) Constituido en 1987, ocupa 28,4 hectáreas y alberga un Centro de Empresas (incubadora) y un conjunto de empresas industriales.
Parque Científico de Madrid Constituido en 2001 agrupa a las Universidades Autónoma y Complutense de Madrid, el CSIC y el CIEMAT. Actualmente dispone de un vivero de empresas y varios centros de investigación.
Tecnoalcalá (Parque Científico-Tecnológico de Alcalá de Henares) Promovido por IMADE, dispone de 181.000 m2 edificables.
Móstoles Tecnológico Promovido por IMADE, dispone de 670.536 m2 superficie total
Leganés Tecnológico Promovido por IMADE, dispone de 1.284.088m2edificables
Parque Científico UPM Promovido por IMADE (Área Tecnológica del Sur), dispone de 232.346m2edificables. En 2006, la Universidad Politécnica añade otros campus urbanos propios.
Ciudad del Conocimiento. Futuro. Posible proyecto a desarrollar en 150 Ha, en el municipio de Colmenar Viejo (Norte metropolitano).
Parque Tecnológico y Científico de la Ciudad de Madrid Futuro. Posible proyecto del Ayuntamiento de Madrid para un parque en el distrito urbano (border city) de Villaverde (Suroeste de Madrid)
IMDEA (Instituto Madrileño de Estudios Avanzados) Red de 10 Centros de I+D, en coordinación con las universidades, organismos de investigación y empresas: Agua, Energía, Alimentación, Biomedicina, Materiales, Matemáticas, C. Sociales, Nanociencia, Redes, Software. 5,75 M EU para lanzarlos.
Fuente: elaboración propia

Madrid es una región con experiencia en la promoción y provisión de suelo tecnológico y servicios para actividades económicas. Recientemente se retoma con el impulso de nuevos proyectos tecnopolitanos: una red de espacios con 11,5 millones de metros cuadrados de suelo, y veinte mil empleos en 600 empresas ubicadas en sus instalaciones.

-El parque científico de Madrid –PCM- es promovido por las Universidades Autónoma y Complutense para la investigación básica y aplicada en torno al reactor de fusión del CIEMAT, y al campus de Cantoblanco (Universidad Autónoma) donde ya existen infraestructuras importantes como el centro nacional de biotecnología, el instituto de catálisis, y el instituto de ciencias de materiales. Este proyecto se está consolidando en las relaciones económicas sobre el norte metropolitano especializado en investigación y servicios de conocimiento. Se complementa con el parque empresarial de la ciudad de Tres Cantos.

-El proyecto de parque científico tecnológico de la Universidad de Alcalá localizado en el campus de la universidad, refuerza la especialización del Corredor del Henares. Este eje metropolitano es denso en industrias, pero también en tecnología con el INTA que concentra laboratorios certificados y centros de experimentación al servicio de empresas e instituciones. En las instalaciones de está área urbana se localizan grupos de investigación de la Universidad de Alcalá, empresas dedicadas al desarrollo informático, óptica, química, biotecnología, audiovisual, electrónica, medio ambiente y farmacia.

-Móstoles Tecnológico se desarrolla sobre suelo terciario y centros tecnológicos privados pertenecientes a grandes empresas como Repsol-YPF, un conjunto de Hospitales públicos, un Centro público nuevo -IMDEA- de Investigación en Energía, la Universidad Rey Juan Carlos, y empresas de software, diagnóstico y telemedicina.

-El Parque Científico de Leganés, promovido por la Comunidad de Madrid, el Ayuntamiento de Leganés, y la Universidad Carlos III, abre una nueva vía para la transferencia de resultados de investigación. En esta área se desarrollan viveros de empresas y centros de innovación tecnológica para facilitar la transferencia de tecnología entre los investigadores y las empresas de aeronáutica-espacio y telecomunicaciones.

-La universidad politécnica de Madrid ha descentralizado laboratorios y centros de desarrollo tecnológico en diferentes campus (centros de Madrid, carretera de Valencia, área sur de Getafe, zona oeste de Madrid). Este proyecto de parque científico se diferencia de los anteriores por ser una extensión de la universidad en nuevos campus. Esta universidad se plantea el reto de crear centros de investigación tecnológica de excelencia en colaboración con grandes empresas y con otras universidades en tecnologías como la fotovoltaica, el silicio, computación, y telecomunicaciones.

Con estas infraestructuras y centros de investigación Madrid genera una inversión directa de las empresas por valor de 4.500 millones de euros, con una aportación regional de 1.200 millones. Con ellas se ponen las bases para atraer inversiones extranjeras en sectores de tecnología avanzada a una región que ya concentra el 41% de las compañías tecnológicas localizadas en España. Estos parques con sus centros y laboratorios organizados pretenden aproximar Madrid a regiones europeas tipo hubbing dynamics, trabajando como plataformas de servicios de conocimientos e inversiones para empresas de alta tecnología.

4. Estructuras tecnológicas vs universidades y centros de investigación.

Hace 15 años nos planteábamos si los parques sobrevivirían sin las universidades; y, sin embargo con modificaciones pueden superar la prueba. Hoy la pregunta es ¿pueden sobrevivir las ciudades y sus universidades sin los centros de investigación y laboratorios, sin una conexión más directa con el tejido económico y empresarial, con las empresas y el empleos?. Una región del conocimiento se apoya en sus universidades y centros de investigación integrando nuevas estructuras tipo parques e incubadoras en sus modelos organizativos. No obstante, Madrid como nodo de las “regiones del conocimiento” necesita coordinación entre los motores de innovación urbana y la comunidad de ciencia e investigación.

El desarrollo simultáneo de media docena de proyectos para parques científicos y tecnológicos, algunos de ellos próximos entre sí, (cinturón suroeste, norte regional), aunque abre interrogantes sobre las posibles complementariedades, repeticiones, y el grado de eficacia de las nuevas capacidades regionales, por primera vez rompe el uniformismo entre universidades, centros de investigación, institutos tecnológicos y áreas urbanas. La localización de parques, centros e institutos está modificando la trama urbana, la economía y los empleos urbanos.

La nueva red institutos IMDEA está impulsada por el gobierno regional pero liderada por las universidades. Y, aunque tiene sede en el campus de Cantoblanco (Universidad Autónoma) donde se desarrolla el Parque Científico de Madrid, el programa de institutos que aporta 60.000 m2 de nuevos espacios para I+D, es una iniciativa multisectorial-12 sectores económicos-, interuniversitaria y multisede pues están incluidas 6 universidades públicas, 2 organismos públicos de I+D, y 6 municipios de la región donde se sitúan los parques tecnológicos y científicos.

La estructura IMDEA es fundacional con patronato en el que están presentes las universidades, 50 empresas implicadas directamente, fundaciones y la Administración regional. El IMDEA se organiza bajo una dirección profesional, su misión es la investigación de excelencia, e incluso la investigación en la frontera cuando ello sea posible. También la transferencia de tecnología y el postgrado pero no la formación de grado.

La iniciativa que nace con el impulso del gobierno regional, en un plazo de cinco años quiere movilizar 800 investigadores, atraer 400 investigadores contratados laboralmente mediante convocatorias internacionales, y tiene previsto crear 2500 empleos indirectos. Se apoya en el know-how que Madrid ya tiene con una Red de Laboratorios estructurada, las universidades, los centros de investigación y las empresas.

La estructura es, por tanto, en red a partir de nodos urbanos. En función de las necesidades se pueden hibridar e incorporar otros consorcios universitarios y centros de investigación, mediante un proceso de adscripción o mediante contratos y proyectos de investigación aplicada. Madrid cuenta con una estructurada pública de investigación multidisciplinar de 56 grupos de investigación financiados en ciencias experimentales, 30 en biociencias, y otros 10 en ciencias sociales, procedentes de todas las universidades y centros estatales de investigación localizados en la región.

El significado de esta nueva red para la ciencia y la tecnología es de existencia aparente y real. Como toda estructura organizativa requiere de una gestión eficaz y eficiente. El modelo de gestión de una red para la ciencia y la tecnología que integre universidades y centros de investigación con elevado grado de autonomía, con estructuras de gobierno lentas haciendo ciencia y transfiriendo conocimientos para clusters industriales, solo es posible cediendo cuestiones de cesuras y competencias metropolitanas e incluso administrativas, mediante un modelo no jerárquico, no centralizado, pero sí distribuido, ágil y flexible.

5. Parques e I+D en Madrid: la industria de hoy para el futuro.

Los parques, centros e institutos de investigación para que en el futuro sean efectivos y científicos no se pueden abordar sin un compromiso de las universidades, elementos que ensanchan las posibilidades de avanzar hacia una “región del conocimiento” (ver figura siguiente). En este aspecto en los últimos años se han introducido cambios con el fin de adecuar las actividades de investigación a las necesidades de nuevos clusters industriales. La universidad es un espacio pensado para generar outputs de formación, de investigación y nuevos conocimientos, y ahora también de incubación y empleo. Sobre estos inputs de I+D para las empresas, las universidades disponen de inmensas capacidades y recursos que pueden servir a las empresas y otras instituciones para incorporarlos a sus procesos de innovación.

Factores que ayudan y frenan en el modelo tecnopolitano

Fuente: elaboración propia
Sin embargo, las universidades han estado lejos del mundo comercial y de la industria. Hasta finales de la década de los años 90, la dedicación de los recursos docentes sólo se interesa por la investigación básica con una perspectiva académica. La preocupación ha sido el desarrollo teórico sin transferir conocimientos, ideas, alternativas y tecnología a las compañías o a la sociedad. Esta mentalidad ha ayudado a estilizar el cuello de la botella haciéndolo más firme, mientras se frenaba el desarrollo tecnológico. Ha habido escasa colaboración entre industria y ciencia.

Durante años se ha mantenido la preocupación de desarrollar la economía intentando atraer industrias sin un enfoque real de la innovación científica, tecnológica y empresarial. Una vez que las necesidades de crecimiento económico se cumplen, la sociedad y los gobiernos han empezado a pensar en la necesidad de que la investigación y el desarrollo se transfieran al mundo comercial e industrial. Pero durante los últimos años, al compás de la globalización, todo ha sido innovación, todo se ha supeditado a la innovación, cuando en realidad ésta es fruto del resto de políticas tecnológicas, industriales, formativas, de investigación, incentivas, sanitarias, culturales, etc.

Por otra parte, algunos factores han contribuido para abrir el cuello de botella, en general insuflando nuevo aire a las universidades y a la cultura tecnológica y comercial que está promoviéndose por actores, agentes y universidades. Han aparecido universidades privadas, pese a que más del 75% de los jóvenes prefieren estudiar en la universidad pública, escuelas de negocios, incubadoras, laboratorios comerciales, y centros nuevos de investigación que se complementan con la red de parques científicos y tecnológicos para promover un espíritu emprendedor entre los estudiantes y la sociedad.

Ahora bien, la universidad siendo esencial en los procesos de desarrollo territorial y bienestar tiene un papel fundamental y, a veces, contradictorio en este tipo de redes debido precisamente a un enfoque centrado en lo académico (Anselin, 1997; Clark, 1998; Crespi, 2004, Reichert, 2006). Las universidades de tipo social y las puristas con décadas o centurias entre nosotros, o bien dialogan con los actores regionales para identificar sus necesidades y responder a los retos, o bien su relación con la con la región es de traslado y difusión de conocimiento, principalmente unidireccional desde la universidad a sus agentes. Pero en Madrid hay universidades recientes cuyo modelo y relación con la región es de intercambio de su conocimiento y empleos cualificados con otras instituciones de la región. También universidades que tienen una relación de estímulo mutuo y apoyo con los actores regionales, en un esfuerzo común por perfeccionar las condiciones para diseñar un ambiente creativo y de talento. Es decir, cada universidad y cada parque, juega un rol diferente generando comunidades abiertas a la ciencia, al cambio y a las necesidades metropolitanas: parques de tecnología y negocios, de transferencia unidireccional de conocimientos, universidades y escuelas creativas, universidad purista proveedora de contenidos a sus financiadores, y universidades con una aptitud social más crítica que busca un contrabalance con el resto de actores regionales.

Por lo que se refiere a los motores de innovación, infraestructuras y big machines, existe una concentración de recursos y capacidades de investigación en la ciudad central y en el norte metropolitano. El norte metropolitano con sus nuevos espacios productivos y parques de investigación deja atrás los conceptos de equilibrio urbano, crecimiento sostenido, y convergencia económica o sectorial. Existe una concentración en torno a universidades más experimentadas rodeadas del área financiera de la ciudad y de los negocios de la metrópoli, con centros tecnológicos y de investigación públicos y centros de I+D privados, además de una especialización en actividades de fuerte contenido tecnológico y sed permanente de conocimientos como la salud, farmacia y biotecnología.

En este polo metropolitano de biociencias y nanotecnologías hay aspectos significativos y positivos: a) el PCM aunque una tanto disperso por campus universitarios con centros de investigación que requieren coordinación, se especializa en la venta de servicios de conocimiento e incubación. b) hay líneas de investigación en los centros e institutos universitarios. c) no sólo son edificios pues existe capital intelectual, recursos humanos dedicados a la investigación, e infraestructura, equipos, sistemas, y laboratorios. d) El PCM no parte de cero, por lo que agrupar y activar recursos y coordinar esfuerzos es el trabajo que los promotores desarrollan a corto y medio plazo.

Por el contrario, los tres proyectos de parques ubicados en el suroeste metropolitano (Mótoles, Leganés, Área Sur Getafe), se diferencian inicialmente por los recursos e infraestructuras de tipo físico frente a las de investigación propiamente dicha del norte metropolitano. Sus universidades son más jóvenes (Carlos III, Rey Juan Carlos) y los centros tecnológicos de la universidad politécnica son de nueva planta. Los planteamientos iniciales están relacionados con el desarrollo urbano y económico de amplias zonas urbanas en las ciudades de Leganés, Getafe, Móstoles, Alcorcón y Fuenlabrada, cuyos padrones de población joven aportan más de un millón de habitantes. No obstante, existe fuerte voluntad y dedicación tanto investigadora como de desarrollo tecnológico con una dimensión y proyección transnacional para consolidar un cluster en aeronáutica y electrónica de defensa vinculado a AIRBUS-EADS.

Y en el eje Este de Madrid-Guadalajara, la centenaria universidad de Alcalá de Henares con su nuevo campus especializado en ciencias experimentales ya tiene instaladas nuevas empresas tecnológicas.

Universidades, parques y nuevas estructuras organizativas como el Programa IMDEA marcan el futuro de Madrid. Tienen el reto de promover un equilibrado sistema de creación de conocimientos en la frontera de la ciencia, y de transferencia de tecnología, que evite la actual atomización de grupos y proyectos, buscando masas críticas competitivas internacionalmente.

El reconocimiento del papel de liderazgo que corresponde a la universidad en la sociedad del conocimiento es generalizado entre todos los agentes. Además, existe constatación de que la formación se ha convertido en una poderosa palanca de desarrollo, de igualdad de oportunidades y de movilidad social. También convicción de que el sistema educativo constituye la inversión social más rentable, y comprobación de que la universidad experimenta un proceso de modernización y de renovación que le sitúa en condiciones de dar el nuevo salto cualitativo que requiere la sociedad del conocimiento.

Por último, para desarrollar una “región del conocimiento” que no se detenga en una buena ciudad de cultura, ocio, y servicios de conocimiento, es necesario que en general en la región y, en particular, en la enseñanza universitaria se despierte el rigor en el pensamiento y la curiosidad intelectual. En general y, en particular, las grandes áreas metropolitanas como Madrid tienen el reto de atraer y fijar no sólo visitantes y mano de obra, sino personal altamente cualificado para los centros de investigación y las empresas. La oferta de estos motores urbanos también requiere cultura, civismo y posibilidades de progreso para las comunidades urbanas.

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