Número 47, junio 2008
TRANSFERENCIA DE TECNOLOGÍA>> Con otro aire
 
  Ellos innovaron primero. Las avispas y el papel

La Vespula vulgaris arrancaba fibras de bambú y, al masticarlas y mezclarlas con su saliva producía una papilla que, endurecida, se transformaba en una pasta dura que utilizaba para fabricar los tabiques de su avispero.

     
Patricio Morcillo Ortega
Catedrático de Organización de Empresas
Universidad Autónoma de Madrid
patricio.morcillo@uam.es
 
"La naturaleza nunca hace nada sin motivo".
Aristóteles




Un día del año 105 d. de C. un chino llamado Cai Lun (en chino tradicional) o Ta´ai Lun (según el sistema de romanización Wade-Giles creado en 1859 para el idioma chino basado en la fonética del mandarín) o Càí Lún (para el sistema Pinyin aprobado en 1958 que transcribe el mandarín al alfabeto latino), un eunuco y oficial en la Corte Imperial de la Dinastía Han inventó el papel por encargo del Emperador Han Ho Ti que le encomendó buscar nuevos soportes para la escritura.

Primero, durante la Dinastía Shang (XVI-XI a. de C.), se escribía sobre huesos oraculares y caparazones de tortuga (está visto que los animales valen igual para un roto que para un descosido). Después, los shijing o libros de piedra predominaron durante la Dinastía Qin (221-207 a. de C.), y, a continuación, con la Dinastía Han, aparecieron los jiance o libros de madera. Los boshu o libros de seda tomaron el relevo. La seda presentaba muchas ventajas con respecto al bambú y a la madera pero, debido a su escasa producción y a su elevado coste, su uso quedó limitado a unos pocos. Al fin, los zhixie ben o libros de papel se impusieron. Cuando el emperador Huan Xuan subió al trono (año 369), prohibió utilizar las tablillas para redactar documentos oficiales y ordenó la utilización del papel.

Cai Lun perfeccionó la técnica de fabricación del papel que, por entonces, se producía en China con fibras vegetales, pero, también, fuera del país del sol naciente se mejoró la elaboración del papiro (los primeros libros sagrados de Egipto se escribieron en columnas sobre papiro) y del pergamino (se escribía en la cultura medieval sobre cueros de terneras, ovejas y cabras). El material que creó Cai Lun era muy parecido al papel que hoy conocemos, siendo más ligero, más suave y de superficie más rugosa que el papiro y el pergamino.

Pero lo sorprendente, es que todo partió de la construcción de nidos de papel en forma de pelota por parte de la avispa común (Vespula vulgaris, por más señas). La reina del avispero comienza, en solitario, a nidificar, fijando las bases de la estructura y marcando las pautas a seguir por las avispas obreras que, luego, terminarán la tarea. El armazón del panal es una serie de envolturas de "papel" que aíslan a las larvas de los vientos fríos y en el interior es donde la reina pone sus huevos.

Volviendo a Cai Lun, éste observó, entonces, como una avispa arrancaba fibras de bambú y, al masticarlas y mezclarlas con su saliva producía una papilla que, endurecida, era como "papier mâché" que le servía para fabricar los tabiques de su avispero. El eunuco la imitó triturando pedazos de bambú, de morera y restos de cáñamo, los mezcló con agua, filtró la pasta, la extendió y la dejó secar al sol. Así nació una esterilla "el zhi" que podemos considerar como la primera hoja de papel.

La técnica desarrollada por Cai Lun se mantuvo secreta durante cinco siglos. En 610 se introdujo en Japón, y en 751 algunos fabricantes chinos fueron capturados en el Turquestán por los árabes lo que facilitó la difusión del papel por Medio Oriente. Vía Samarcanda (actual República de Uzbekistán), Bagdad y la España musulmana, llegó a Europa en el siglo XII. Pero, cuando Cai Lun detectó dicha fuente de inspiración las avispas almacenaban una experiencia de cuatrocientos millones de años.