La empresa española INSA lidera el programa Fuego de la ESA

El 28 de junio, se presentó, en el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), los resultados del proyecto "Diseño, desarrollo de un prototipo y validación del instrumento (FUEGO 2)". Este proyecto, -que ha sido cofinanciado por el IV Programa Marco de I+D de la UE y 17 empresas y entidades europeas participantes– es precursor del programa FUEGO, actualmente en fase de evaluación en el marco de la Agencia Espacial Europea (ESA) dentro de su iniciativa "Earth Watch", programa liderado por la compañía española Ingeniería y Servicios Aeroespaciales, S.A. (INSA).

FUEGO 2 fue seleccionado por la U.E. en competencia con otras iniciativas y consorcios europeos y representa un reconocimiento del alto nivel científico y tecnológico del sector espacial español.

Durante este acto, representantes del CDTI, de la compañía española INSA, miembros de la Agencia Espacial Europea (ESA), Unión Europea y del consorcio a cargo del desarrollo del sistema, así como usuarios del Programa FUEGO expusieron, además, las características de este innovador sistema espacial.

Doce minisatélites para vigilar incendios

FUEGO estará constituido por una constelación de doce minisatélites cuyo primer prototipo se pondrá en marcha en 2004 y se espera que podrá estar plenamente operativo a partir de 2006.

FUEGO está siendo desarrollado por un consorcio constituido por empresas y centros de investigación procedentes de Francia, Alemania, Italia, Portugal, Grecia y España y un grupo integrado por usuarios de la Europa mediterránea. Por parte de España participan, además de INSA, las empresas Sener, CASA las universidades de Valladolid, de Alcalá de Henares, Carlos III y Politécnica de Madrid, y, como usuarios, la Dirección General de Conservación de la Naturaleza, la Generalitat Valenciana y la Junta de Andalucía.

Financiado por la Unión Europea, la ESA, el Instituto Nacional de Técnica Aerospacial (INTA) y las empresas participantes, en el desarrollo de esta iniciativa colabora activamente un grupo de usuarios que es el que define los requisitos y costes que debe cumplir FUEGO para adaptarse a las necesidades del mercado, especialmente en países de la Europa mediterránea y latitudes similares en ambos hemisferios donde los incendios son particularmente dañinos para los ecosistemas existentes.

El sistema FUEGO consta de 12 minisatélites de órbita baja, dispuestos homogéneamente en tres planos orbitales, cuatro por plano. La órbita tiene una inclinación de 47.5 grados y altura 700 km. Se ofrece así una vigilancia continua, dando lugar al tiempo medio de detección de 15 minutos.

Los satélites estarán dotados de un instrumento de detección formado por cuatro cámaras, infrarrojo térmico, infrarrojo medio, infrarrojo próximo y visible, así como un espejo que permitirá orientar el haz de observación a las áreas de riesgo. La detección de los focos de calor se realizará mediante las cámaras infrarrojas, mientras que la infrarroja próxima y visible permitirán la eliminación de falsas alarmas y la elaboración de productos de alta resolución para el seguimiento del frente de llama.

La información procedente del sistema será enviada directamente desde el satélite a los servicios de tierra implicados en la lucha contra incendios. Estos servicios -de ámbito nacional, regional y provincial- recibirán los datos relativos al punto en el que se ha producido la alarma, así como la intensidad del incendio y su localización. A su vez, también se podrán solicitar imágenes del incendio que permitirán al usuario ver el frente de llama y conocer su evolución y avance.

Además de las aplicaciones propias de prevención de incendios forestales, la variedad de canales del instrumento y las características del sistema permitirán aplicar la información obtenida por FUEGO a otras disciplinas relacionadas con la teledetección tales como la vulcanología, oceanografía, estudio del estado de la vegetación etc.



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