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1. Una aproximación teórica a la Gestión de la Innovación.
Se puede definir la denominada Gestión de la Innovación
como la capacidad de reunir, organizar y optimizar de una forma racional
(principio de elección utilizando un mínimo de recursos), eficaz
(actualización de los conocimientos científicos y técnicos para mejorar la
rentabilidad de las innovaciones) y eficiente (principio de productividad
técnica y económica) los recursos disponibles con miras a la formulación de
la estrategia (Morcillo, 1997). Dicha gestión implica, según Morin y Seurat
(1989), que las empresas sepan desarrollar las siguientes funciones: optimizar,
enriquecer, salvaguardar, inventariar, evaluar sus recursos tecnológicos y
vigilar los recursos de los competidores. Funciones que podemos reagrupar en
tres grandes clases:
-
el diagnóstico interno o diagnóstico tecnológico de
la empresa (inventariar y evaluar sus recursos),
-
el diagnóstico externo o diagnóstico tecnológico de
los competidores (vigilar lo que hacen los demás) y
-
la valorización del patrimonio tecnológico de la
empresa (optimizar, enriquecer y salvaguardar sus recursos).
1.1. El diagnóstico interno.
El inventario no supone, a priori, una dificultad en tanto y
en cuanto se cataloguen recursos tangibles pero la tarea se vuelve mucho más
ardua cuando se trata de recopilar recursos intangibles asociados al talento y a
la capacidad de "regeneración" que segregan las personas. A este
respecto, Dussauge y Ramanantsoa (1987), ya mencionaban esta dificultad al
advertir que el capital tecnológico más valioso de las empresas se encarna en
las personas tendiendo a confundirse el mismo con el capital humano de la
organización.
1.2. El diagnóstico externo.
Gran parte de los productos que se consumirán dentro de diez
años no existen en la actualidad o sólo existen en estado de proyecto.
Además, muchos de estos productos serán concebidos lejos del entorno inmediato
de las empresas lo cual las debe conducir a ser vigilantes para no desaprovechar
las oportunidades que surjan al hilo de esas innovaciones. De esta forma, el
diagnóstico externo se formalizará en un trabajo sistemático de captación,
análisis e interpretación de las informaciones extraídas de los competidores
directos e indirectos para detectar hacia donde apuntan las tecnologías del
futuro.
La importancia concedida al diagnóstico externo como sistema
de alerta ha llevado las empresas a considerar el análisis de competidores como
una función más en sus estructuras organizativas aunque cuando las compañías
no dispongan de un departamento específico que desarrolle dicha tarea, la
actividad se realizará en cada uno de los departamentos existentes. El
análisis de competidores abarca el estudio de varios aspectos como la
identificación de los grupos estratégicos, el conocimiento de las estrategias
de los rivales, el inventario de las fuerzas y debilidades de los mismos y la
evaluación de sus ventajas competitivas. Este análisis también incluye la
inteligencia competitiva (proceso que permite captar la información necesaria
para, primero, comprender y, después, superar a los competidores) y el benchmarking
(herramienta que permite examinar y comparar los comportamientos y resultados de
una empresa con los de sus principales y mejores competidores con el fin de
aprender de los mismos).
1.3. La valorización del patrimonio tecnológico de la
empresa.
La optimización de los recursos tecnológicos se logrará,
principalmente, garantizando el máximo aprovechamiento de las actitudes,
aptitudes y capacidades de los empleados. En cuanto al enriquecimiento del
patrimonio tecnológico, las grandes empresas recurrirán, más bien, a la
inversión financiera para adquirir tecnología ajena mientras que las pequeñas
empresas, limitadas por sus escasos medios financieros pero estimuladas por su
flexibilidad, apostarán por la implantación de una cultura de innovación que
suscite nuevas ideas a los empleados y les enseñe a pensar estratégicamente,
es decir considerar los posibles efectos empresariales que podrían producir sus
sugerencias e iniciativas.
2. La Gestión de la Innovación en el sector eléctrico
español
La aproximación teórica antes efectuada nos permite
enmarcar la Gestión de la Innovación que realizarán las diferentes empresas.
Además, para comprender la gestión de la innovación desde una perspectiva de
Dirección Estratégica en el sector eléctrico, resulta obligado referir las
circunstancias sectoriales que determinan la valorización de las competencias
tecnológicas atesoradas por tales empresas.
En concreto, las referidas a los rasgos físicos del bien
económico objeto de la actividad de estas empresas (la energía eléctrica),
los determinantes estructurales del sector (que afectarán a las condiciones
competitivas del mismo) y, por último, las principales líneas de
investigación aplicada actualmente y en el futuro próximo en el sector.
2.1. Rasgos físicos esenciales de la energía eléctrica
Desde el punto de vista de su explotación económica, las
especificidades físicas más relevantes de la energía eléctrica son las
siguientes:
-
Existe una práctica imposibilidad de almacenamiento, lo
que exige un ajuste continuo e instantáneo entre la oferta y la demanda.
-
Se transporta y pone a disposición del consumidor
mediante redes de hilos conductores que se ajustan a ciertas leyes físicas
(lo que resulta crucial a la hora de planificar y gestionar dichas redes).
-
Circula a la velocidad de la luz, lo que añade una
dificultad más al control de la red.
La actividad fundamental de un sistema de energía eléctrica
es la producción de la misma. Esta producción depende de un amplio rango de
opciones técnicas, que permiten desarrollar diferentes centrales eléctricas
(instalaciones de producción). Entre ellas podemos encontrar centrales
hidroeléctricas, termoeléctricas convencionales, nucleares y centrales no
convencionales basadas en una energía primaria renovable.
Es importante subrayar que la diversidad de opciones
técnicas incrementa la flexibilidad de los sistemas de producción eléctrica,
lo que facilita su gestión permitiendo una mejora de su explotación en
términos de eficiencia incrementada.
2.2. Algunos determinantes estructurales del sector
eléctrico.
En un sector de tanta relevancia estratégica para cualquier
economía avanzada como es el eléctrico, su regulación -mediante el
establecimiento de incentivos y restricciones- impone un marco determinante para
la gestión de la tecnología y la innovación en sus empresas.
En España podemos señalar un punto de inflexión en la
tradición regulatoria del sector eléctrico con la transposición a nuestro
Derecho de las normas comunitarias proclives a su liberalización. Es decir,
todo el desarrollo normativo que sigue a la promulgación de la Directiva de la
Unión Europea 96/92, del Parlamento y del Consejo, sobre Normas Comunes para el
Mercado Interior de la Electricidad.
La situación actual de la tecnología y la innovación en el
sector eléctrico español, desde un punto de vista normativo, parte de las
transformaciones operadas por la Ley 54/1997, de 27 de noviembre, del Sector
Eléctrico. En ella aparecen desde la declaración del carácter regulado de la
gestión económica y técnica del sistema (artículo 11) hasta el
establecimiento de un Plan de Fomento para las Energías Renovables (en la
disposición adicional 16ª), pasando por un amplio repertorio de preceptos
legales con implicaciones tecnológicas.
Si bien algunas de esas prescripciones han sido
posteriormente transformadas, es correcto afirmar que suponen el origen
inmediato del marco regulatorio sectorial en su dimensión innovadora.
2.3. Principales líneas de investigación aplicada en el
sector eléctrico
A la hora de optimizar la gestión de las competencias
tecnológicas empleadas en el sector eléctrico, incrementando su valor, es
preciso considerar los aspectos institucionales que determinan el funcionamiento
económico de esta industria. Como acabamos de ver, existen importantes
condicionantes de naturaleza regulatoria. Por tanto, debemos reconocer que la
Gestión de la Innovación en este sector exige tanto un conocimiento referido a
la ingeniería eléctrica como otros de índole económico-financiera, jurídica
y socio-cultural. Así, observamos una interacción mutua entre la evolución de
los sistemas eléctricos (desde una perspectiva puramente tecnológica) y los
cambios registrados en el entorno socio-económico global. Buena prueba de ello
son los desarrollos efectuados para impulsar nuevas tecnologías de generación
eléctrica con unos costes más bajos y con menores efectos ambientales (tecnologías
eléctricas limpias).
En el estudio de dichas interacciones, resulta de interés
conocer las competencias tecnológicas que ya están accesibles o lo estarán en
los próximos años, de acuerdo con las principales líneas de investigación
descritas por la Agencia Internacional de la Energía (IEA) (IEA, 1997). Son las
siguientes:
mejoras en la limpieza –con
métodos físicos, químicos y biológicos- del carbón antes de su uso en
la correspondiente central eléctrica, en la combustión, post-combustión y
conversión. En concreto, limpieza del carbón, combustión pulverizada (Pulverised
Coal-Fired Combustion, PCFC), combustión de lecho fluido (Atmosferic
Fluidised Bed Combustion, AFBC), y control de las emisiones
atmosféricas.
-
Producción de petróleo y gas natural (exploración
(avances en Geofísica, Geología y Geoquímica, y en el tratamiento
informático de los datos registrados), evaluación e ingeniería de
reservas (por ejemplo, tecnologías de recuperación avanzada, Enhanced
Oil Recovery, EOR), perforación (mejora sustancial de las herramientas
de "perforación y medida simultáneas", Measurement while
Drilling Tools, MWD), desarrollo de explotaciones en alta mar (por
ejemplo, con bombeo multifase), operaciones sobre el terreno y
sistemas de transporte, tecnologías específicas para regiones árticas, y
mejora de la explotación de crudo extra-pesado y otros productos
relacionados (como petróleo de esquisto)).
(transporte
de gas natural -gasoductos, gas natural licuado y gas natural comprimido-,
gas natural convertido químicamente -mediante su transformación en alguna
forma intermedia de energía apta para consumo final o transporte más
simple; como ejemplo, el "gas de síntesis" o syngas (SNG)-,
conversión del gas natural a través del gas de síntesis, y conversión
directa de gas natural -con procedimientos tales como el proceso KTI-Benson,
la Oxicloración y la Oxidación parcial-. Por último, mejoras en las
tecnologías empleadas para la conversión de gas natural en electricidad
(incremento de la eficiencia de los sistemas de turbina para llegar a cifras
próximas al 60%, gracias, por ejemplo, a sistemas de inyección, Inter-cooled
steam-injected gas turbine, STIG), o las conocidas "celdas de
combustible").
(encaminadas a
mejorar la utilización de los reactores en operación comercial, a la mejor
gestión del ciclo de combustible y de los residuos nucleares).
(exigen un elevado y
dilatado esfuerzo investigador para alcanzar desarrollos comercializables,
lo que pasa por la construcción y mejora de plantas experimentales, en la
línea del ITER (International Thermonuclear Experimental Reactor)).
(calefacción y refrigeración
solares activas y pasivas, energía térmica solar, sistemas fotovoltaicos,
biomasa, energía eólica, energía geotérmica, hidroelectricidad, energía
oceánica y mareomotriz).
(captura y confinamiento del dióxido de
carbono).
(aplicadas
en programas de gestión de la demanda para alcanzar los controles directo,
local y distribuído).
(transformadores
de alta eficiencia, transmisión en corriente continua de alto voltaje,...).
(control del motor de combustión interna, sustitución de
combustible, regeneración energética, vehículos eléctricos e híbridos,
mejoras en el diseño de los vehículos, incremento productividad del
transporte).
-
Tecnologías para una mejor utilización de la
energía para fines industriales, residenciales y comerciales (mejora de
la catálisis, biotecnología, reducción carbo-térmica, producción de
hierro y acero, de pulpa de papel, de vidrio y cerámica, industria
alimentaria; calefacción, refrigeración, iluminación domésticas y
comerciales).
3. A modo de conclusiones
Hemos revisado los aspectos principales que determinan la
Gestión de la Tecnología y la Innovación en el sector eléctrico español de
nuestros días, comenzando por una revisión teórica de sus fundamentos. Allí
destacábamos la importancia que tienen los diagnósticos interno y externo,
junto con la valorización del patrimonio tecnológico de la empresa. A
continuación, nos hemos referido a algunos determinantes físicos y
estructurales del negocio eléctrico, para terminar con una referencia a las
principales líneas de investigación en curso de realización en el sector a
nivel mundial.
Confiamos en que esta sucinta panorámica de lo que
representa la gestión de la innovación y la tecnología en el sector
eléctrico contribuya a una mejor comprensión de las implicaciones del avance
científico-técnico en un sector estratégico para cualquier economía
nacional.
Bibliografía:
-
Dussauge, P.; Ramanantsoa, B. (1987) Technologies et
stratégie d´entreprise. McGraw-Hill. Paris.
-
International Energy Agency (IEA) (1997): Energy
Technologies for the 21st Century. Paris: OCDE / IEA.
-
Morcillo, P. (1997) La dirección estratégica de la
tecnología e innovación. Civitas. Madrid.
-
Morin, J. ; Seurat, R. (1989) Le management des
ressources technologiques. Les Editions d´Organisation. Paris.
-
Rodríguez Pomeda, J. (1998) : La tecnología y
el aprendizaje organizativo como base de la ventaja competitiva : una
aplicación de la Matriz Estratégica de Competencias Tecnológicas en el
Sector Eléctrico Español. Tesis Doctoral inédita. Universidad
Autónoma de Madrid.
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