Genetrix SL es una empresa de nueva creación en el sector de
la biotecnología en salud humana, fundada por un equipo promotor que incluye
investigadores del Centro Nacional de Biotecnología (CSIC). Sus actividades
abarcan la investigación, desarrollo y explotación de nuevas aplicaciones
diagnósticas, profilácticas y terapéuticas contra diversas patologías
humanas. Genetrix fue concebida como una empresa intensiva en I+D+I, con la
misión de crear valor a partir de los resultados de investigación y el know-how
de sus promotores. Las áreas de negocio a abordar comprenden la terapia y
profilaxis contra el virus de inmunodeficiencia humana, la nanobiotecnología y
nano-transferencia génica, y la utilización de células progenitoras en
terapia celular y terapia génica.
El proyecto de empresa cuenta con el aval que ofrecen la
experiencia y el know-how del equipo de promotores, de reconocido
prestigio y excelente nivel investigador en las áreas a cubrir. Asimismo, la
red consolidada de colaboraciones externas y los resultados y tecnologías en
proceso de patente, suponen una garantía para el éxito de la iniciativa. Los
factores ambientales configuran un contexto igualmente propicio. El tejido
industrial sectorial en España se encuentra en fase de despegue, pero aún con
un escaso número de competidores, y existe un creciente interés en el sector
por parte de las administraciones públicas y la inversión privada. Esto viene
motivado por la evolución de los mercados industriales y financieros en otros
países del entorno, pero la incipiente preocupación de la opinión pública
por nuevas cuestiones médicas de gran impacto social juega también un papel
relevante.
Sin embargo, y a pesar de asentarse sobre sólidos cimientos,
la construcción de Genetrix no está exenta de riesgos. Algunos son inherentes
al propio sector objetivo, como el elevado nivel de incertidumbre a gestionar en
algunas de las áreas de negocio, la intensidad de la inversión necesaria, en
especial con relación a la demora de los retornos, y el retraso en el
lanzamiento de productos dirigidos a terapia debido a la duración de los
ensayos clínicos. Otros riesgos son consecuencia de la propia coyuntura
positiva, como la esperada invasión de nuevos competidores atraídos por la
inyección de capital, lo que puede saturar rápidamente el mercado en algunas
de las áreas más atractivas, limitando el aprovechamiento de la ventana de
oportunidad y exigiendo la toma de posición en forma de ventajas competitivas
durante el periodo de maduración.
Por último, existe otro factor de gran influencia sobre el
desarrollo de la empresa, y es la relación con los organismos públicos de
investigación, en especial el CSIC, la institución nodriza de la iniciativa.
Genetrix nace en el seno de la comunidad investigadora del
CSIC, con la voluntad de establecer una relación de mutuo beneficio entre ambas
entidades, basada en cuatro aspectos esenciales. En primer lugar, los promotores
tienen la firme intención de contribuir al crecimiento del tejido industrial en
el sector de la biotecnología sirviendo como modelo y apoyo a otros
investigadores interesados en promover o participar en iniciativas de spin-off.
Además, se pretende fomentar la transferencia de tecnología, al implementar
una vía directa para la explotación del potencial innovador de los grupos de
investigación del CSIC. En tercer lugar, Genetrix propone compartir y optimizar
infraestructuras y recursos utilizando instalaciones y equipos del CSIC mediante
fórmulas de arrendamiento o contratos de servicios, al mismo tiempo que la
empresa pone a disposición de la comunidad investigadora ciertas
infraestructuras no contempladas en los centros públicos. Finalmente, aunque de
vital importancia, es la creación de empleo, ofreciendo a los jóvenes
investigadores una salida profesional alternativa al sistema público.
La filosofía expuesta entraña un conjunto de necesidades
que demandan una respuesta adecuada por parte de los organismos públicos, en
términos de acciones concretas y dentro de unos plazos congruentes con el ritmo
natural de crecimiento de la empresa. Sin embargo, el camino recorrido hasta la
fecha ha permitido evaluar los efectos de una serie de carencias que impiden el
óptimo desarrollo de la filosofía de partida, tal como se expone a
continuación. La intención de Genetrix es que la experiencia adquirida y las
reflexiones que se derivan de ella sirvan como contribución al perfilado de las
políticas de generación de spin-offs y de relación entre organismos
públicos de investigación y PYMES tecnológicas de nueva creación.
En el ámbito del nacimiento de iniciativas de spin-off,
sería conveniente que los investigadores del sistema público tuvieran la
posibilidad de acogerse a mecanismos que permitan una participación mayoritaria
en sociedades. En la actualidad, sólo pueden participar en una sociedad con un
máximo del 10% del capital. Los verdaderos spin-offs no son posibles,
debido a la ausencia de participación del organismo público. Es razonable
pensar que un apoyo a la participación mayoritaria de los científicos en
empresas serviría de estímulo a la propia actividad investigadora. La
participación de los organismos públicos de investigación en las sociedades
permitiría una apertura de las restricciones a la propiedad industrial, con un
beneficio participativo real para las propias instituciones.
En cuanto a la transferencia de tecnología, la titularidad
de la propiedad industrial y la concesión de los derechos de explotación
deberían primar la canalización efectiva de los resultados de investigación
hacia el mercado, con prioridad en los retornos para el investigador
responsable. En la situación actual, la cotitularidad y la enajenación de la
titularidad no son estándares de procedimiento. Se prioriza la retención de la
propiedad industrial frente al beneficio real de su explotación, y los
investigadores no obtienen un rendimiento que incentive la práctica de
patentar. Parece claro que los organismos públicos obtendrían un mayor
beneficio estableciendo procedimientos estándar de enajenación que permitan
acuerdos flexibles, incluyendo beneficios participativos.
Con respecto a las instalaciones y recursos, las empresas
deberían tener la posibilidad de utilizar las instalaciones y equipos de los
centros públicos, mediante fórmulas de arrendamiento y contratación de
servicios. Esta situación debería contemplar la creación de incubadores de
empresas en los propios institutos. Actualmente, los centros públicos carecen
de incubadores. No se ampara la instalación de spin-offs en los propios
centros, lo que supone una barrera de entrada esencial para la viabilidad de las
iniciativas emprendedoras. Es concebible que el máximo beneficio mutuo de la
relación entre los organismos públicos y los posibles spin-offs sólo
puede alcanzarse mediante un programa de incubadores de empresas en los propios
centros. Este planteamiento supondría un firme impulso para el arranque de las
PYMES, y a cambio los investigadores podrían disponer de instalaciones ausentes
en el propio centro, como laboratorios capaces de producir en condiciones
acordes a las normas de correcta fabricación (GMP) de medicamentos para uso
humano.
Quizá el aspecto más crítico es la oferta de empleo que
los spin-offs pueden poner a disposición de los jóvenes investigadores.
Aquellos que no encuentran cabida en el sistema público, o que desean derivar
su labor investigadora hacia una actividad de I+D+I en empresa, deberían
disponer de un mercado laboral abierto, cercano y al que puedan acceder desde su
propio ámbito. Sin embargo, debido a la ausencia de spin-offs reales y a
la carencia de incubadores en los propios centros, los jóvenes investigadores
que optan por la empresa se ven obligados a salir al mercado general, pequeño,
concentrado y poco accesible. Asimismo, la escasez de iniciativas emprendedoras
obliga a muchos investigadores a emigrar y permanecer en el extranjero. Es
indudable que un apoyo firme de los organismos públicos a la creación de spin-offs
contribuiría a aliviar el problema de colocación de los investigadores
jóvenes y a reducir la denominada "fuga de cerebros".
Sin ninguna duda, los organismos públicos de investigación
y las PYMEs de nueva creación de base tecnológica son dos mundos destinados a
entenderse. Aquellos ofrecen inmejorables oportunidades de negocio, mientras que
éstas disponen o están en condiciones de ofrecer estrategias de viabilidad
empresarial y de atraer los recursos humanos y financieros necesarios para ello.
La investigación pública genera un incesante flujo de resultados de
investigación, pero sólo las empresas albergan el potencial de innovación,
producción y comercialización. El beneficio mutuo se manifiesta también en lo
referente a infraestructuras y recursos; los organismos públicos poseen las
grandes instalaciones y equipos básicos, mientras que las empresas pueden
proveer de instalaciones y recursos especializados. Por último, la
complementariedad entre oferta y demanda de empleo es quizá el ejemplo más
evidente.
En suma, la experiencia de emprender desde el sistema
público de investigación ofrece grandes ventajas, pero también serios
inconvenientes en el marco actual. Entre las primeras se cuenta el experto
conocimiento técnico del producto, la extensa red de colaboraciones ya
establecida, la introducción de partida en los mercados de investigación,
tanto a escala nacional como global, la disponibilidad de un arsenal de fondo de
tecnologías y productos desde el inicio, y la apertura de una verdadera
autopista para la transferencia de tecnología. Pero en la otra cara de la
moneda se encuentran la escasa implicación real por parte de la institución
matriz, la lentitud y dependencia de los caminos burocráticos, la inmadurez de
los modelos de spin-off institucionales, y la ausencia de provisión de
vínculos con el mundo industrial que contribuyan a superar las barreras de
entrada. Aún hoy, las iniciativas empresariales desde los organismos públicos
parecen confluir en una encrucijada en la que es necesario optar entre conservar
el vínculo o crecer. La ruptura del cordón umbilical es sin duda frustrante,
pero lo contrario puede comprometer seriamente la viabilidad del proyecto de
empresa. |