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Observatorio tecnológico: El caso de la Región de Murcia

La innovación tecnológica está reconocida como un factor clave para la competitividad de las empresas. Las PYMEs tienen problemas para poder acceder a la información tecnológica por distintos motivos. La Región de Murcia tiene un tejido empresarial formado casi en su totalidad por PYMEs. El objetivo fundamental del proyecto será crear un sistema de información continuo sobre la situación actual y tendencias de la ciencia y la tecnología en sectores relevantes de la Región, así como estructurar y transmitir a las empresas los resultados que de él se obtengan. Con este fin, se desarrolla y aplica una metodología para la detección de necesidades de innovación tecnológica, búsqueda de información sobre dichas necesidades en los circuitos científico-tecnológicos y recopilación, análisis y difusión de la misma a las empresas.







Por:
Juan José Pelaez Ibarrondo
Universidad de Murcia
Ramón Sabater Sánchez
Universidad de Murcia

1. INTRODUCCIÓN.

La innovación tecnológica está reconocida como un factor clave para la competitividad de las empresas, entendida esta como cualquier modificación que se incorpore al proceso habitual de realización de las actividades de una empresa o institución, con carácter de novedad y que suponga un valor añadido para alguno de sus públicos objetivos.

Porter (1983) considera que la innovación tecnológica es quizás la más importante fuente de cambios fundamentales en la cuota de mercado entre firmas competidoras y, probablemente, el factor más frecuente en la desaparición de las posiciones consolidadas. Entre las razones por las que la innovación tecnológica constituye hoy día un elemento fundamental para las empresas podemos citar:

  • La mayor competencia existente en todos los sectores, motivada por una cada vez mayor apertura al exterior y por una preocupación gubernamental por fomentar dicha competencia.
  • El vertiginoso ritmo con el que nuevos productos y nuevos procesos productivos son desarrollados e introducidos en los mercados. Podemos decir que estamos ante una nueva revolución industrial.
  • El cambio en las condiciones sociales, que implican trabajadores con mayores niveles de formación y que, por tanto, pueden atender maquinaria con mayor complejidad tecnológica.
  • La mayor preocupación por la ecología, lo cual lleva a las empresas a innovar no solo en el sentido de ofrecer nuevos productos o reducir costes, sino también en el sentido de reducir el impacto ambiental de sus actividades.

Pero, ¿qué es tecnología? Dilworth (1992, p. 213) la define como las habilidades, técnicas, procedimientos, equipos y sistemas empleados para llevar a cabo un trabajo. Por tanto, una innovación tecnológica será cualquier cambio en estas habilidades, estas técnicas, estos procedimientos, estos equipos y/o estos sistemas empleados que tenga como objetivo alcanzar determinadas metas de la organización de la que se trate. Esta definición nos permite incluir dentro de la tecnología, no solo la maquinaria y los procesos utilizados, sino también la forma en que se organizan esa maquinaria y las personas que la utilizan, el nivel de conocimientos de estas y la forma en que son dirigidas.

Pavón e Hidalgo (1997, p. 169) señalan que en el contexto actual es impensable que una empresa sea tecnológicamente autosuficiente. Para realizar esto de forma eficaz se hace necesario lo que se llama vigilancia tecnológica o sistema organizado de observación y análisis del entorno, seguido de una transmisión precisa de los conocimientos útiles a los órganos encargados de tomar decisiones. El escenario en el que actualmente hay que realizar esa vigilancia es muy complejo y se caracteriza por:

  • Saturación de información como resultado de una sobreproducción científico tecnológica.
  • Dificultad para estar en contacto con todos aquellos que generan tecnología, pues la información circula a través de los denominados "cauces invisibles", grupos de expertos, académicos o profesionales, de diferentes comunidades o países que se comunican entre sí mediante relaciones virtuales (correo electrónico, internet) o se encuentran en documentos que no se distribuyen a través de los canales convencionales (tesis, actas de congresos, etc…)
  • Fuerte incremento de los costes para conseguir el liderazgo tecnológico.

Este escenario hace que para las PYMES, de forma individual, sea prácticamente imposible realizar esa vigilancia.

Por otra parte, la innovación tecnológica en las empresas no debe aparecer de forma puntual (ante dificultades o necesidades apremiantes del mercado), aleatoria o caprichosa (idea genial de algún técnico o directivo con capacidad de impulsarla). Debe formar parte de la estrategia de la empresa y plasmarse en un plan tecnológico que garantice coherencia y continuidad en la innovación. Según Porter (1983) el éxito de una estrategia tecnológica pasa por considerar para su formulación los siguientes hechos:

  • Identificación de todas las tecnologías que son empleadas por la empresa y por sus competidores en la cadena de valor. Igualmente, es importante hacer extensivo este análisis al conjunto de proveedores y clientes.
  • Identificar tecnologías potencialmente relevantes en otros sectores que puedan implicar una asimilación y aplicación horizontal.
  • Realizar un esfuerzo de determinación de rutas tecnológicas que nos permitan prever posibles reemplazos de tecnologías clave.
  • Considerar el impacto de los cambios tecnológicos en la ventaja competitiva de la empresa.
  • Reconocer cuales son las competencias tecnológicas propias y considerar las posibilidades de seguimiento del cambio tecnológico.
  • Seleccionar un comportamiento tecnológico que refuerce y esté integrado en la estrategia competitiva general.
  • Reforzar la estrategia tecnológica en todas las unidades funcionales de la empresa.

Cualquier tecnología tiene un ciclo natural de vida que sigue una curva en forma de S, donde el eje vertical representa el nivel de avance tecnológico adicional y el eje de abscisas el tiempo (figura 1). La fase embrionaria es la fase en que se desarrollan invenciones y son convertidas en innovaciones. La fase de crecimiento es aquella en que la empresa comienza a dominar la nueva tecnología y a obtener sus primeros frutos. En la fase de madurez la tecnología es conocida y utilizada ya por otras empresas competidoras. Finalmente, en la fase de envejecimiento todos pueden utilizar esa tecnología y otras nuevas tecnologías están surgiendo que van a reemplazar a la anterior.

Figura 1. El ciclo de vida de la tecnología

2. LA NECESIDAD DE UN OBSERVATORIO TECNOLÓGICO.

La estructura industrial de Europa y de España en particular está constituida básicamente por PYMES. La relación entre estas y el ciclo de vida de las tecnologías recién descrito está caracterizada por:

  • En la fase embrionaria la empresa ha de acometer una importante inversión antes de ver ningún resultado; esta etapa tiene un marcado carácter de experimentación del tipo "prueba y error" y sus resultados no están garantizados. Por tanto, es esta fase la que las PYMES suelen tener dificultades para desarrollar por si mismas, y suelen dejarlo a otras grandes empresas. Sin embargo, la incorporación de la nueva tecnología desde los momentos iniciales contribuye a poder obtener un mayor rendimiento de esta, al explotarla cuando no muchos competidores lo hacen aún.
  • La fase de crecimiento es la que permite obtener una mayor rentabilidad a las empresas, pues:
    • la nueva tecnología ha sido ya aceptablemente probada y se conocen sus resultados y
    • durante esta fase solo algunas empresas utilizan esa nueva tecnología y, por tanto, los competidores en ese campo son relativamente escasos.

En consecuencia, las PYMES tienen normalmente dificultades para desarrollar por sí mismas la fase embrionaria de cualquier tecnología y los mayores beneficios se obtienen si la nueva tecnología se incorpora desde el inicio de su fase de crecimiento. Por todo ello, resulta fundamental el disponer de la nueva tecnología tan pronto como esta esté disponible en el mercado.

Para aquellas PYMES que sí realizan innovación tecnológica por sus propios medios, el problema radicará en estar al día de las invenciones provenientes de la investigación básica que puedan ser de utilidad para el desarrollo de las tecnologías de su interés. De esta forma, podrán ser capaces de generar innovaciones tecnológicas con anticipación a otros competidores de mayor tamaño.

No obstante, las PYMES tienen problemas en ocasiones para poder acceder a la información tecnológica, por distintos motivos:

  • Falta de tiempo de sus directivos frente a la saturación de información que pueden recibir cuando esta no ha sido previamente filtrada según sus necesidades y capacidades.
  • Falta de conocimientos técnicos suficientes para poder evaluar la nueva invención o la nueva tecnología.
  • Desconocimiento de las fuentes de información científica y técnica, la cual circula a través de cauces académico-científicos (congresos, revistas científicas, tesis doctorales, etc.) que no suelen ser de dominio general del público.

Por todo ello, la existencia de un organismo que informe a las empresas de la aparición de nuevas invenciones y de la aplicación de nuevas tecnologías puede ser útil a las PYMES en dos sentidos:

  • Para informar de invenciones que puedan ser útiles a aquellas empresas que generan su propia innovación tecnológica,
  • Para informar de innovaciones tecnológicas emergentes a aquellas empresas que absorben las desarrolladas por otros.

Para una correcta realización de esta labor será necesario que el organismo informador filtre la información, de forma de que a cada empresario le llegue la que realmente necesita y no se vea ahogado entre toneladas de papeles difíciles de consultar adecuadamente debido a las normales restricciones de tiempo.

 

3. DESCRIPCIÓN DEL PROYECTO.

Todo lo descrito en el apartado anterior justifica la creación del Observatorio Tecnológico de la Región de Murcia.

Se trata de desarrollar e implantar un sistema de vigilancia tecnológica en la Región del cual se puedan beneficiar las empresas y las distintas instituciones relacionadas con el sistema Ciencia-Tecnología-Innovación.

Para ello se diseñará y posteriormente se pondrá en funcionamiento una estructura que permita realizar las funciones de observación, análisis y difusión precisas para que los agentes puedan tomar las decisiones relacionadas con la innovación tecnológica que les correspondan con el mayor nivel de eficacia posible.

Así, se desarrollará una red de observadores que se encargarán de obtener información de forma focalizada, sistemática y estructurada, acudiendo a grupos de expertos, bases de datos, literatura técnica, prensa técnica y económica, observaciones in situ de instalaciones, equipos y componentes, empresas y proveedores del sector, contactos con organizaciones, fuentes informales e informaciones en la red (Webs, Cordis, Iris,...). También se encargarán de integrar esa información para generar productos informativos útiles (bases de datos nuevas, direcciones útiles de acceso a la información, nuevos formatos de información, etc...)

Una red de analistas se encargarán de analizar e interpretar los datos para que se conviertan en información inteligente, significativa y útil para la toma de decisiones.

Se plantea entonces la difusión de esta información ya analizada: habrá que decidir qué información, con qué formato, a quién se debe dirigir y por qué medios.

Por último se diseñará y pondrá en funcionamiento un mecanismo de evaluación del sistema de vigilancia, como instrumento de control que servirá para la mejora del mismo.

 

4. OBJETIVOS DEL PROYECTO.

El objetivo fundamental será obtener un sistema de información continuo y sistematizado sobre la situación actual y tendencias de la ciencia y la tecnología en sectores relevantes de la Región. Pero tan importante como ese primer objetivo de crear y mantener un sistema de información, será el filtrar, analizar y poner dicha información en un formato asequible a los agentes interesados y difundirla entre ellos continuamente. Esto servirá como herramienta para:

  • Las empresas en el diseño de estrategias y toma de decisiones.
  • Las instituciones públicas en el desarrollo de políticas y actuaciones.
  • La Universidad y Centros Públicos de Investigación para el enfoque de sus líneas de investigación.
  • Los agentes sociales (CEEIC, CTs, FUEM, …) para el diseño de sus programas de actuación.
    •  

5. METODOLOGÍA DE TRABAJO

La figura 2 representa el planteamiento general del observatorio. Las fases a seguir para el desarrollo y puesta en marcha del proyecto serán:

Figura 2.- Esquema general

 

FASE I: ANALISIS DE LA DEMANDA DE INNOVACIÓN TECNOLÓGICA

  1. Selección de los sectores a estudiar entre los más importantes de la Región de Murcia, tanto tradicionales como emergentes.
  2. Selección de una o varias personas conocedoras de cada sector con el fin de describir la estructura de la cadena de valor de cada industria y los requerimientos tecnológicos de cada actividad de dicha cadena. Para ello se solicitará de dichas personas el diseño de los diagramas de flujo de los procesos críticos de su sector. Este grupo se denominará: Grupo de Expertos Sectoriales.
  3. Realización de una encuesta entre las empresas de los sectores seleccionados en la que, utilizando la información previamente aportada por los expertos conocedores de dichos sectores, se contraste esta información y se puedan identificar inquietudes y necesidades de información tecnológica no contempladas por estos expertos sectoriales.
  4. Selección de los problemas tecnológicos clave de cada sector en función de las opiniones de los expertos sectoriales.

Para la dirección y seguimiento de los trabajos asociados a cada sector se nombrará un coordinador sectorial, tal como aparece reflejado en la figura 3 que representa el esquema de trabajo de esta primera fase.

Fifura 3.- Análisis de demanda de Innovación Tecnológica

En la figura 4, vemos representado como se plantea el estudio detallado de esa demanda y como se converge desde las cadenas de valor asociadas a los productos claves y emergentes de cada sector hacia las tecnologías claves y emergentes asociadas a ellos. Según Pavón e Hidalgo (1997, p. 18), citando a Arthur D. Little (1981), estos adjetivos: básico, emergente y clave, fueron utilizados referidos a tecnologías:

  • Tecnología clave, es la que sustenta la posición competitiva actual de la empresa que la utiliza y, por tanto, es la que ejerce un mayor impacto en la obtención de beneficios y en incremento de la productividad.
  • Tecnología básica, es una tecnología clave en el pasado, al alcance de cualquier empresa del sector.
  • Tecnología emergente, es aquella que se encuentra el primer estado de su aplicación en la industria, mostrando un elevado potencial de desarrollo acompañado también de un elevado margen de incertidumbre.

En ese sentido aplicamos los adjetivos anteriores también a productos y actividades en cada sector estudiado.

Se seleccionan los productos claves y emergentes de cada sector y se describen sus cadenas de valor. Tras esto se eligen las actividades claves y emergentes de cada cadena de valor de los productos anteriores. Y a cada actividad se le asocian tecnologías claves y emergentes, de entre todas las posibles para realizar la actividad que se trate. Esas tecnologías seleccionadas mediante ese proceso escalonado serán las más importantes para el sector y de las que se ocupará el Observatorio Tecnológico.

Figura 4.- Demanda de Innovación

 

FASE II: ESTUDIO DE OFERTA Y FUENTES DE INNOVACIÓN TECNOLÓGICA

Creación de una comisión formada por expertos en las distintas tecnologías identificadas como importantes. Los miembros de esa comisión (Expertos en Tecnologías) tendrían las siguientes funciones:

  • Realizar un seguimiento de la tecnología bajo su responsabilidad.
  • Recopilar la tecnología existente e identificar aquella que actualmente no esté siendo utilizada en las empresas.
  • Identificar aquellas nuevas tecnologías que podrían ser de interés para las empresas.
  • Realizar informes periódicos exponiendo las tecnologías identificadas y los motivos por los que podrían ser de interés para las empresas.

 

FASE III: RECOPILACIÓN Y DIFUSIÓN DE LA INFORMACIÓN RECIBIDA

  • Creación de la infraestructura necesaria para el mantenimiento del funcionamiento del observatorio (Gestores del Observatorio). Sus funciones serán:
    • Recopilar la información aportada por los expertos.
    • Estructurarla y relacionarla con las necesidades mostradas por las empresas.
    • Conocer y clasificar la información sobre innovaciones nuevas o desconocidas para las empresas.
    • Difundir esta información entre las empresas y otras organizaciones interesadas (centros tecnológicos, asociaciones empresariales, universidad, etc.).
    • Crear y gestionar una base de datos en la que se organice la información sobre las tecnologías recopiladas de los expertos.
    • Informar a las instituciones interesadas de los campos de interés para la oferta de ayudas y subvenciones.
  • Dar a conocer el observatorio entre las empresas que podrían beneficiarse de sus servicios. Para ello se propondrán reuniones sectoriales, publicidad en prensa y la edición de documentación informativa sobre sus funciones.

 

FASE IV: MANTENIMIENTO DE LA ACTIVIDAD NORMAL.

 

  • El Grupo de Expertos Sectoriales, deberá de mantener actualizadas las necesidades de innovación de las empresas.
  • El Grupo de Expertos en Tecnologías, deberá de conocer, actualizar y comunicar los resultados de las diversas consultas a las distintas fuentes de información al Grupo de Gestión del Observatorio.
  • El Grupo de Gestión del Observatorio, clasificará, estructurará la información que posteriormente transmitirá a las empresas y al resto de instituciones interesadas. También controlará el funcionamiento del resto de los grupos creados y del sistema de funcionamiento global del observatorio.

Se realizarán controles periódicos que permitan identificar errores de concepción y que sirvan para plantear nuevas formas de trabajo que mejoren los resultados obtenidos. En concreto, los controles examinarán:

  • Calidad de la información aportada.
  • Nivel de utilización de dicha información por parte de las empresas.
  • Grado de maximización del aprovechamiento de los recursos disponibles.

6. IMPACTO ESPERADO.

Para las empresas:

  1. Asesoramiento a las empresas en la adquisición y desarrollo de nuevas tecnologías.
  2. Disminución de la dependencia tecnológica en las empresas de la región.
  3. Fomento de la transferencia de tecnología y del conocimiento hacia las empresas.
  4. Elaboración de planes tecnológicos en empresas de la región.
  5. Conseguir que las empresas, independientemente de su tamaño, se conciencien de que la tecnología es un recurso básico para su competitividad y que lo integren en sus planteamientos estratégicos y de gestión.
  6. Identificar necesidades tecnológicas comunes a distintas empresas o sectores que permitan la puesta en marcha de programas de investigación y desarrollo cooperativos.
  7. Identificar oportunidades de inversión y comercialización.
  8. Identificar amenazas potenciales que puedan suponer pérdida de cuota de mercado para las empresas de la región.

Para los sectores:

  1. Detección de las necesidades de información tecnológica por sectores en la Región de Murcia.
  2. Base de datos e información tecnológicas por sectores, accesible para las empresas de la región.
  3. Realización de previsiones tecnológicas en los sectores de actividad más significativos de la Región de Murcia.
  4. Mayor desarrollo y mejora de la competitividad de las empresas en los sectores importantes en la actividad económica regional.

Para la región:

  1. Contribuirá a la consolidación de la posición competitiva de los principales sectores de actividad en la región dentro de sus respectivos mercados.
  2. Permitirá la detección de nuevas oportunidades de negocio, no solo dentro de sectores tradicionales en la región sino también en otros no desarrollados hasta la fecha.
  3. Ayudará a la configuración de un mapa tecnológico regional, que servirá de apoyo a la toma de decisiones, referidas a política tecnológica, a las instituciones regionales implicadas.

 

7. IMPLICACIONES TELEMÁTICAS DEL PROYECTO.

El servicio de información a los usuarios del Observatorio Tecnológico, empresas, científicos y tecnólogos, se realizará mediante el acceso de estos, vía internet, a una página web que les introducirá a la base de datos elaborada con toda la información recogida de las distintas fuentes citadas en apartados anteriores. La información en esta base estará clasificada, entre otros criterios, por sectores y tecnologías. Además las comunicaciones con los expertos se llevarán, fundamentalmente, a cabo mediante acceso de estos a la intranet del observatorio. Se pretende también enviar la información más significativa para cada asociado al observatorio de forma periódica por correo electrónico, así como los resultados de los análisis, estudios y previsiones tecnológicas que se realicen en esta institución. También se recibirán sugerencias, indicaciones y solicitudes específicas a través de un buzón electrónico que se incluirá en la página web del observatorio.

Otro de los servicios a promover será la discusión sobre temas relacionados con las tecnologías clave seleccionadas, a través de internet mediante foros electrónicos en los que puedan concurrir empresarios, técnicos, científicos y cualquier persona relacionada con el Observatorio Tecnológico.

Se dispondrá en la base de datos citada una amplia oferta informativa sobre el estado y los últimos desarrollos de las tecnologías clave para los sectores importantes de la economía regional.

BIBLIOGRAFÍA

    Dilworth, J. B. (1992). Operations management, McGraw-Hill.

    Porter, M. E. (1983). "The technological dimension of competitive strategy", en Rosembloom, R. S. (Ed) Research on technological innovation, management and policy, JAI Press.

    Pavon, J., Hidalgo A. (1997). Gestión e innovación, un enfoque estratégico, Ed. Pirámide.

 



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