LA ECONOMÍA EN LA RED. Nueva economía, nuevas finanzas
Autor: Emilio Ontiveros
En junio de 2000, bajo el título de Nueva Economía, Emilio
Ontiveros, Catedrático de Economía de la Empresa de la Universidad Autónoma
de Madrid y fundador y Consejero Delegado de Analista Financiero
Internacionales, publicaba un importante artículo en la revista Claves de
Razón Práctica en el que analizaba de forma profunda y rigurosa las
transformaciones económicas y empresariales que se habían producido en la
década de los noventa, sobre todo en los Estados Unidos, como consecuencia del
desarrollo alcanzado por las nuevas tecnologías de la información y las
telecomunicaciones. En este artículo se destacaba el récord de longevidad de
las fases expansivas de su ciclo económico conseguido por la economía
estadounidense con 107 meses de crecimiento ininterrumpido y manteniendo, al
mismo tiempo, una tasa muy baja de desempleo de su población activa.
Un año más tarde, en un contexto económico muy diferente,
caracterizado por una fuerte desaceleración del crecimiento de la economía
norteamericana, y en medio de una crisis política mundial inesperada, y sin
precedentes, como consecuencia de los ataques terroristas a Estados Unidos, este
mismo autor desarrolla y profundiza en sus ideas en un libro que lleva por
título La economía en la red y como subtítulo Nueva economía,
nuevas finanzas. Este libro pone de manifiesto que "a pesar del
desastre bursátil que sufrieron a partir de marzo de 2000 las empresas más
directamente protagonistas de esa revolución tecnológica (desde las recién
llegadas a las tradicionales operadoras de telecomunicaciones) y de la
manifiesta desaceleración con que el crecimiento de la economía y de la
productividad de EE.UU. abordaban el inicio del nuevo siglo, la era de Internet
no ha hecho sino empezar". Internet es el exponente emblemático de la
importante transformación del sistema económico que se está produciendo en
los últimos años a través de la convergencia de la creciente integración
económica y financiera internacional y la aceleración del progreso técnico,
sintetizado en la amplia movilización de las nuevas tecnologías de la
información y las telecomunicaciones.
La obra realiza un análisis detallado y ofrece las claves
fundamentales para comprender la naturaleza de los cambios que se están
produciendo como consecuencia de la expansión de la conectividad y el
desarrollo de la red en un mundo cada vez más interrelacionado. Aunque no
pretende ser un libro académico, y de hecho resulta muy fácil de leer, sigue
una metodología rigurosa en la aportación de datos estadísticos y recoge una
bibliografía muy completa y actualizada de los distintos aspectos estudiados en
los diferentes capítulos, lo que contribuye a fundamentar y consolidar las
argumentaciones.
La denominación nueva economía que aparece en el
subtítulo del libro y que sirve para definir los cambios a los que nos hemos
referido en los párrafos anteriores, después de haber gozado de una gran
popularidad mediática es hoy objeto de fuertes críticas por parte de muchos
economistas e incluso de los propios medios de comunicación. Sin embargo, el
profesor Ontiveros expresa que, sin menoscabo del legítimo y sano escepticismo
que la pretenciosidad y ambigüedad que pueda generar esta denominación resulta
más descriptiva que algunas otras denominaciones adicionales o en algunos casos
alternativas como las de economía del conocimiento, E-economía, o economía
digital.
Con el término nueva economía no se hace referencia
a que hayan cambiado los principios y las leyes económicas básicas, ni ofrecer
nuevos paradigmas sino poner de manifiesto que existen nuevas formas de hacer,
en general, las mismas cosas, pero consiguiendo una mayor eficiencia; y en este
sentido se destaca que ha habido antes otras nuevas economías en otras
fases históricas, especialmente en los dos últimos siglos, como por ejemplo
con la extensión de las distintas aplicaciones de la electricidad a las
distintas formas de transporte q ue han presentado características de
discontinuida-des similares a las del momento actual.
En el primer capítulo, se aborda el estudio de los fuertes
incrementos de la productividad de la economía americana en la última década,
relacionándolos con distintos factores entre los que se pueden destacar, en
primer lugar, la intensidad de la inversión en tecnologías de la información
y las telecomunicaciones y otros como la actitud hacia el riesgo y el fracaso de
la sociedad americana tan distinta de la europea y la estructura y
funcionamiento del mercado de trabajo caracterizado por un alto nivel de
flexibilidad.
En los siguientes capítulos, se analizan los aspectos
fundamentales que caracterizan a esta nueva economía capaz de generar
unos resultados tan extraordinarios como los manifestados en el capítulo
primero. Bajo el epígrafe la economía en la red se describen las
distintas oportunidades que ofrece la red para transformar los intercambios
económicos, así se estudian conceptos como la lonja digital, las
cibersubastas, el B2B o comercio digital entre empresas. Pero donde mayor
impacto han tenido estas transformaciones es en el ámbito empresarial. Las
empresas han realizado, en este período, altísimas inversiones en activos
intangibles, especialmente en tecnologías de la información con relación a
las inversiones en activos tangibles características del pasado. De esta forma,
la tecnología ha pasado a un primer plano en la determinación de las
orientaciones estratégicas y las organizaciones han modificado sus estructuras
organizativas cuestionando las viejas jerarquías y con una reformulación del
poder en función del conocimiento. Por otra parte, no sólo han cambiado los
sistemas de gestión de la empresa, sino también los incentivos para el
nacimiento y desarrollo de nuevas empresas lo que está modificando el censo de
empresas en un proceso schumpeteriano de destrucción creativa.
Todo este proceso de transformación empresarial ha sido
posible en un contexto de cambio en los mercados financieros que han modificado
la forma de financiar y valorar a las empresas, especialmente a las empresas
tecnológicas que se han creado alrededor de Internet. Aspectos como la
popularización del Nasdaq o el resurgir del capital riesgo y de los "bonos
basura" ha tenido una notable influencia en el auge y caída de los valores
bursátiles que han caracterizado a este período.
Por último, en el libro se destacan algunas de las
consecuencias que tienen estas transformaciones que caracterizan a la nueva
economía tanto para los distintos países como para la regulación y
gobernabilidad de las transacciones en una economía digital que no es fácil de
controlar ni dirigir con los parámetros tradicionales y que pueden poner en
entredicho las propias jurisdicciones nacionales.