| Por: |
Jesús Rodríguez Pomeda
jesús.pomeda@uam.es
Profesor de Organización de Empresas. Universidad Autónoma de Madrid
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El pasado día 1 de octubre, el Comisario Liikanen presentó
el "Cuadro de Mando de la Innovación Europea" elaborado por la
Comisión Europea. Esta herramienta permite observar fácilmente las fortalezas
y debilidades de cada Estado miembro y la Unión en su conjunto en los aspectos
de la innovación.
Fruto de una decisión del Consejo Europeo de Lisboa (marzo
2000), el Cuadro de Mando es parte de la estrategia comunitaria para buscar una
mejor posición europea en la economía basada en el conocimiento.
El cuadro de mando valora la situación de los Estados
miembros y de la Unión con respecto a 17 indicadores que ofrecen una visión de
su capacidad para mejorar la competitividad a través del esfuerzo innovador.
Los aspectos fundamentales que pretende evaluar el Cuadro de
Mando son los siguientes:
- Disponibilidad e incorporación al mundo productivo de
personas con las capacidades adecuadas (estimada a partir de indicadores tales
como "cohortes de nuevos científicos e ingenieros",
"porcentaje de población ocupada en sectores tecnológicos", y
otros). Precisamente, este número de "MADRI+D" está dedicado a
estas cuestiones.
- Potencial para la creación de nuevas ideas ("Gasto en
I+D", "Solicitudes de patente",...).
- Innovación realizada por las empresas ("Innovaciones
de producto o de proceso realizadas por PYMES", con datos procedentes de
la Encuesta Comunitaria de Innovación).
- Otros aspectos ("Disponibilidad de capitales para
nuevas empresas de alta tecnología", "Porcentaje de venta de nuevos
productos sobre el total de ventas", "Valor añadido en sectores de
alta tecnología",...).
La Comisión prevé elaborar y publicar el Cuadro de Mando de
la Innovación Europea con periodicidad anual.
Con respecto a las cifras correspondientes a España, no
puede decirse que los resultados sean demasiado alentadores.
Teniendo en cuenta las estadísticas disponibles desde 1995
hasta la actualidad (como muestran los gráficos adjuntos), sólo están por
encima de la media comunitaria las tendencias de los indicadores
referidos a "Población con educación terciaria" y "Gasto en
informática y comunicaciones". Por el contrario, todos las demás
tendencias ("Empleo en servicios de alta tecnología", "Gasto
público en I+D", "Empleo en industria de media/alta
tecnología", "Participación en el aprendizaje continuo",
"Gasto privado en I+D", "Disponibilidad de capitales para nuevas
empresas de alta tecnología", "Patentes de alta tecnología") se
encuentran por debajo de dicha media.
En el lado positivo del análisis, hay que reseñar que las
tendencias mostradas por todos estos indicadores muestran una mejora con
respecto a la situación de 1995.
En cuanto a los resultados de los indicadores para
2001, merecen destacarse los crecimientos alcanzados por "Disponibilidad de
nuevos capitales" y "Porcentaje de ventas de nuevos productos sobre el
total de ventas".
Puede encontrase más información en:
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