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| Por: |
Fernando Casani Fernández de Navarrete
fernando.casani@uam.es
Profesor Titular de Organización de Empresas Universidad Autónoma de Madrid
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Ana Justel
ana.justel@uam.es
Profesora de Estadística de la Universidad Autónoma de Madrid.
|
José Luis Lizcano
info@aeca.es
Director Gerente de AECA
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- INTRODUCCIÓN.
El desarrollo de soluciones tecnológicas avanzadas para
distintas facetas de la actividad empresarial ha hecho posible que, durante la
última década, se haya producido un rápido avance y descubrimiento de nuevos
modelos de negocio. Las telecomunicaciones, las redes de información, y
especialmente la creación de la red de redes, Internet, ha globalizado la
economía, introduciendo cambios importantes en la forma tradicional de hacer
negocios, creando al mismo tiempo estructuras y culturas organizativas de nuevo
cuño capaces de transformar los mercados.
El avance tecnológico es el elemento transformador que ha
variado completamente las reglas del juego. La economía tradicional se ha
ocupado y preocupado históricamente por la escasez de recursos, por garantizar
una oferta, generalmente limitada por barreras de entrada de diversa índole,
especialmente de tipo financiero. Paradójicamente, la nueva economía de la
mano de la tecnología aplicada a los negocios, presenta unas coordenadas
completamente distintas; la información, el recurso más importante para las
empresas que nacen al amparo de Internet, no es precisamente escaso, sino todo
lo contrario. De ahí que las barreras de entrada para la oferta se hayan
reducido al máximo, esto sin tener en cuenta la gran afluencia de inversión
proveniente de la economía tradicional que ha buscado mayor dinamicidad y una
oportunidad de salir de los tradicionales canales de inversión. La escasez se
encuentra más bien por el lado de la demanda, precisamente por el gran número
de oferentes y su sobrecapacidad. Se produce, entonces el efecto secundario de
la concentración a través de procesos de fusión o compra, que intentan
limitar la oferta y controlar los efectos de la sobrecapacidad improductiva para
una demanda insuficiente.

En este contexto, el reto competitivo al que tienen que
enfrentarse las empresas en la mayoría de las actividades, está
intensificándose constantemente en los últimos tiempos y, en consecuencia, las
empresas están obligadas a desarrollar nuevos comportamientos estratégicos
para conseguir sus objetivos y sobrevivir en los nuevos entornos competitivos
(Prahalad, 1998). El proceso de formación de la estrategia tiende a hacerse
más ágil y flexible y pierde peso el sistema tradicional de planificación
característico de épocas menos dinámicas (Mintzberg, 1994; Grant, 1998).
Asimismo, están emergiendo nuevas formas de organización menos jerarquizadas y
burocratizadas (Handy, 1992 ), que modifican la propia concepción de la empresa
y que, en el ámbito teórico, se pueden resumir en el paso de la M-form
(Multidivisional organization) a la N-Form (Network organization) (Hedlund,
1994).
En este trabajo se analiza la posible relación
existente entre estos aspectos: la importancia que las empresas dan a la
tecnología y la utilización que realizan de las posibilidades que les ofrece
Internet y la intensidad que perciben de su reto estratégico -tanto en su
aspecto externo como en su dinamismo interno- y el grado de formalización del
proceso de formación de la estrategia en la empresa para enfrentarse a dicho
reto. Para ello, hemos realizado un estudio de 33 casos de empresas españolas
de tamaño mediano y grande, pertenecientes a distintos sectores de actividad,
para identificar sus respectivos procesos de formación de la estrategia y
relacionarlo con su actividad en Internet.
- ESTUDIO EMPÍRICO.
Se seleccionaron de forma no aleatoria un total de 61
empresas pertenecientes a sectores caracterizados por estar inmersos en procesos
de cambio, por la existencia de grandes empresas y por su importancia para la
economía española. Algunas de las empresas están entre las mayores de
España, cotizando en la Bolsa de Nueva York y Tokio, mientras que otras son
filiales en España de prestigiosas multinacionales americanas y europeas.
El cuestionario fue contestado por 33 entidades que
representan el 52% de las empresas seleccionadas. La Tabla 1 nos muestra la
distribución sectorial de las empresas que han participado en la
investigación.
Tabla 1
| ESTUDIO EMPIRICO |
| Cuestionario a 61 grandes empresas españolas seleccionadas de forma no
aleatoria |
| Contestaciones recibidas: 33 respuestas (54%) |
| Distribución Sectorial |
1. Energía.
2. Informática y Telecomunicaciones
3. Servicios a empresas
4. Sector Financiero
5. Sector Industrial
6. Sin identificar
|
9,1%
33,3%
12,1%
12,1%
24,2%
9,1% |
Análisis descriptivo y de dependencia entre las variables
Las preguntas incluidas en el cuestionario se podrían
agrupar fundamentalmente en dos grandes bloques, las relativas al reto
estratégico al que las empresas tienen que hacer frente y las relativas al
grado de formalización del proceso estratégico que desemboca en la formación
de la estrategia empresarial. La mayoría de las preguntas utilizan escalas tipo
Likert de 1 a 5, donde 1 indica poco y 5 mucho. Además, se ha recogido
información de las páginas web corporativas de las empresas para valorar la
utilización que estas hacen de Internet y poder relacionarlo con las variables
que identifican tanto el reto estratégico como el proceso estratégico.
La información recogida en Internet se ha agrupado en dos
variables: (1) Contenidos y servicios ofrecidos en su página web, y (2) si
genera o no comercio electrónico. Al analizar la distribución de frecuencias
de estas dos variables, observamos que todas las empresas disponen de una
página web, aunque algunas ofrecen más valor añadido que otras, hay que
destacar que el 60,6% no son meramente informativas sino que ofrecen otros
servicios y casi la mitad (45,5%) permiten el comercio electrónico en alguna de
sus dos modalidades, Business to Business (B2B) y Business to Consumer
(B2C).
Si se analizan los datos por sectores podemos observar que
existe una fuerte dependencia entre la utilización que las empresas hacen de
Internet en sus páginas web y el sector al que pertenecen. En el sector de
informática y telecomunicaciones más del 70% ofrecen otros servicios y el 64%
también comercio electrónico; al ser un sector tan amplio y diverso, esto
parece indicar la posible existencia de distintos subsectores dentro de él. Las
empresas del sector de servicios a otras empresas ofrecen en un 75% de los casos
otros servicios, pero ninguna permite el comercio electrónico. Por último, hay
que destacar que en sector industrial sólo el 12% ofrecen otros servicios en la
página web y ninguna permite el comercio electrónico.
Tabla 2
Utilización de Internet por Sectores
| Utilización Sectores por internet |
Energía |
Informática y Telecomu- nicaciones |
Servicio de Empresas |
Sector Financiero |
Sector Industrial |
| Web |
|
| No Posee |
____ |
____ |
____ |
____ |
____ |
| Solo Informativa |
____ |
27,3% |
25% |
____ |
87% |
| Informativa + Servicios |
100% |
72,7% |
75% |
100% |
12% |
| Comercio Electrónico |
|
| No lo realizan |
|
36,4% |
100% |
|
100% |
| Realizan B2B ó B2C |
100% |
63,6% |
|
100% |
|
La tabla 3 recoge las variables utilizadas para analizar el
proceso estratégico y los valores respectivos de la media y desviación
típica. La dinámica del proceso estratégico viene expresada por una variable
dicotómica por lo que el total de los casos se distribuyen entre uno u otro
valor.
Tabla 3
Variables Generales
| VARIABLES GENERALES |
MEDIA |
DESV. TIP. |
DERIVADA DE: |
| Entorno genérico |
|
|
| 1. Político legal |
2,65 |
1,08 |
| 2. Económico |
2,47 |
0,76 |
| 3. Socio-cultural |
2,38 |
1,10 |
| 4. Tecnológico |
3,22 |
1,21 |
|
Mintzberg (1984) |
| Dinamismo del sector |
|
|
| 1. Incremento de la competencia |
4,03 |
1,07 |
| 2. Poder de los clientes |
4,27 |
0,80 |
| 3. Poder de los proveedores |
2,61 |
1,03 |
| 4. Amenaza de nuevos competidores |
3,67 |
1,05 |
| 5. Regulación del gobierno |
3,24 |
1,37 |
|
Porter (1980) |
| Dinamismo interno |
|
|
| 1. Reducción de niveles jerárquicos |
3,58 |
0,79 |
| 2. Reestructuración organizativa |
3,97 |
0,77 |
| 3. Outsourcing |
2,88 |
1,19 |
| 4. Nuevos negocios |
5,17 |
5,54 |
| 5. Abandono de negocios |
1,06 |
1,06 |
|
Whittington, Pettigrew, Peck, Fenton, Conyon (1998) |
| Dinámica del proceso estratégico |
|
|
| 1. Estrategia planeada |
75% |
- |
| 2. Estrategia emergente |
25% |
- |
|
Mintzberg, Waters (1985) |
El reto estratégico, de acuerdo con el marco teórico
utilizado, se considera fundamentalmente en su aspecto externo a través de las
dimensiones del entorno genérico (análisis PEST) y de la valoración de las
cinco fuerzas competitivas propuestas por Porter para llevar a cabo el análisis
sectorial.
- CONCLUSIONES.
- La práctica totalidad de las empresas seleccionadas mantiene una página web
corporativa para relacionarse con el exterior. El contenido y los servicios ofrecidos
varían, sin embargo, de unas a otras y van desde la mera información hasta la opción
de comercio electrónico, ya sea entre empresas o con los consumidores finales.
- Existe una fuerte correlación entre el sector de actividad de la empresa y los
servicios ofertados en su página web. Los sectores financiero y energético son los que
ofrecen una gama de servicios más completos, mientras que el sector industrial
utiliza en menor medida las posibilidades que le ofrece la red.
- A pesar de toda la literatura teórica sobre el cambio, el entorno genérico no es
percibido como muy cambiante por las empresas, aunque, en línea con los aspectos de la
nueva economía, le dan mayor puntuación a la importancia del cambio tecnológico que
al resto de las variables.
- No existe correlación entre las empresas que dan mayor valor al cambio tecnológico
y la utilización que hacen de Internet.
- Tampoco hay correlación entre el sector de actividad y la valoración que realizan del
entorno genérico. En general, la pertenencia a un sector no explica el proceso
estratégico seguido por la empresa ni la intensidad del reto estratégico percibido.
- La correlación que podría existir entre algunas empresas con una percepción de creciente
poder de los clientes y los competidores y la mayor intensidad en la actividad en la web,
no se ha hecho expresa a través de las variables estudiadas.
- Aunque existe en general un significativo grado de preocupación por la reestructuración
organizativa y la reducción de los niveles jerárquicos, no se encuentra correlación entre
estas variables y la presencia más intensa de las empresas en Internet.
- Las empresas estudiadas con un proceso estratégico más planificado contemplan en,
aproximadamente, la mitad de los casos el comercio electrónico, mientras que las empresas de
proceso estratégico más emergente alcanzan solamente el 40%, dato éste que
contradice la argumentación teórica.
- En términos generales, no se han podido establecer relaciones claras entre proceso
estratégico y un mayor o menor grado de integración de la actividad en Internet, según las
variables analizadas.
- En contra de los que prevé la literatura no se detecta la aparición de nuevos
comportamientos estratégico menos formalizados, ya que tres cuartas partes de las empresas
identifican que su estrategia es el resultado en la mayor parte de sus
decisiones de un proceso estratégico planificado. El resto de las empresas que
destacan el carácter más emergente de sus decisiones estratégicas pertenecen,
indistintamente, a los diferentes sectores de actividad y no forman grupo
homogéneo en su visión del reto estratégico, del dinamismo interno de sus
organizaciones o de su utilización de Internet.
Esta última conclusión, que se refiere al hecho de que la
gran mayoría de empresas participantes están identificadas con la
planificación estratégica, es el aspecto más sorprendente desde el punto de
vista teórico; puesto que refleja su confianza en la posibilidad de predecir el
futuro y, en consecuencia, no parecen darle una gran importancia a la
discontinuidad de los cambios que se están produciendo en su entorno. Entre
ellos, todos los cambios tecnológicos relacionados con la nueva economía.
Más coherente con el marco teórico, resulta el hecho de que
valoren muy alto el incremento de la competencia que se está produciendo en
todos los sectores de actividad y destaquen el incremento del poder negociador
de los clientes, mientras que ven con muy poco poder negociador a los
proveedores.
- BIBLIOGRAFÍA.
AECA (1999) "Estrategia Empresarial. Modelo Dinámico
del Proceso Estratégico", Documento nº 9 de la Comisión de
Principios de Organización y Sistemas (Ponentes: Bueno, E.; Casani, F.;
Lizcano, J. L.) Asociación Española de Contabilidad y Administración de
Empresas, Madrid.
GRANT, R. M. (1998) "Strategic planning among large
corporations: evidence from the oil and gas sector", Documento no
publicado.
HANDY, C. (1992) "The Age of Unreason",
Harvard Business School , Boston.
HEDLUND, G. (1994) "A Model of Knowledge Management
and the N-Form Corporation", Strategic Management Journal, nº. 15, pp.
73-90.
MINTZBERG. H.; WATERS, J. A. (1985) "Of strategies,
Deliberate and Emergent", Strategic Management Journal, Vol. 6,
257-272.
PORTER, M. E. (2001) "Strategy and the
Internet", Harvard Business Review, March, pp. 63-78.
PRAHALAD, C. K. (1998): "Managing Discontinuities:
The Emerging Changes", Research Technology Management, May-June, pp.
14-22.
WITTINGTON, R.; PETTIGREW, A.; PECK, S.; FENTON, E.; CONYON,
M. (1998) "New Forms of Organizations in Europe: Complementarities and
Performance", Organization Science. Special Issue on New Forms of
Organizing. September.
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