| Por: |
José Molero
Catedrático de Economía Aplicada Universidad Complutense
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- INTRODUCCIÓN:
La importancia de la innovación tecnológica como factor de
competitividad micro y macroeconómica es uno de los fenómenos más
sobresalientes de la llamada economía basada en el conocimiento y
desplaza crecientemente a otros factores competitivos clásicos como los costes
laborales y financieros o los precios. En gran medida porque la tecnología, sea
en sus aspectos directamente productivos o en sus manifestaciones organizativas,
es capaz de sustituir eficazmente a la mayor parte de los otros elementos o los
hace más eficientes.
Dentro de este panorama, existe un interés creciente por la
aceleración de la internacionalización de la actividad económica y los
efectos que la misma está produciendo sobre la organización de la producción
que afectan de manera creciente a facetas que hasta hace pocos años se
consideraban fuera de aquel proceso, porque sus características parecían
exigir una fuerte concentración alrededor de las casas centrales de las
empresas; sin duda, la creación de tecnología se encontraba entre aquellas.
Sin embargo, en los últimos años se han puesto de manifiesto tendencias que
parecen cuestionar aquel modelo y existe evidencia para sostener que la
creación de innovaciones tecnológicas se está produciendo progresivamente
desde bases internacionales.
La dificultad para conocer esa transformación y extraer
conclusiones de cara a la política tecnológica proviene de su misma novedad,
pero también se debe a que es un fenómeno heterogéneo, fruto de que en él
confluyen dos tendencias que la literatura científica venía tratando por
separado: la mayor extensión de la internacionalización económica y la
creciente complejidad de la innovación tecnológica.
Por lo que se refiere a la internacionalización, es conocido
que sufre una considerable aceleración a partir de la década de 1980, al
tiempo que se daban cambios cualitativos de singular trascendencia. Así, debe
destacarse que, además de producirse en sectores donde el fenómeno tenía ya
una larga historia -la mayoría de los sectores industriales y algunos de los
servicios más tradicionales-, la internacionalización de actividades se ha
extendido a ramas con escasa proyección internacional anterior; es el caso de
muchos servicios que por su misma configuración o por las legislaciones
nacionales restrictivas, estaban muy constreñidos a los mercados nacionales o
un nuevo tipo de servicios que se crea o potencia como consecuencia de los
cambios tecnológicos.
Desde el punto de vista de vista de las empresas, un proceso
de las mismas características se aprecia con relación al tipo de actividades
internas que se descentralizan en el plano internacional, lo que afecta en mayor
o menor medida también a las tareas de creación de tecnología. Además, se
produce un tránsito desde las estructuras organizativas en forma de
"estrella", en las que la casa matriz es el eje alrededor del que se
distribuyen las tareas para las distintas filiales, a otra en forma de
"red", en la que la interacción entre todas las empresas del grupo es
mayor y los flujos de información circulan con más frecuencia entre los
extremos de la estrella.
Tendencias confluyentes con las mencionadas pueden apreciarse
desde la óptica de los regímenes tecnológicos. Efectivamente, la complejidad
de los procesos innovadores es algo cuyo avance se constata al estudiar los
modos actuales de organizar la innovación por parte de las empresas
emprendedoras; en este apartado pueden incluirse aspectos relacionados con la
mayor combinación de fuentes de conocimiento que son precisas -tanto por lo que
se refiere a los campos tecnológicos implicados, como por el mayor contenido
tecnológico de muchas actividades-, y con la necesidad de combinar una mayor
cantidad de fuentes internas y externas a la empresa. Todo ello, en un marco de
costes crecientes y de reducción del ciclo de vida de los nuevos productos y
procesos que acorta los plazos de amortización de los gastos efectuados y, por
tanto, incrementa los costes susceptibles de ser repercutidos en cada unidad de
producto.
Esta nueva situación estimula la aparición de estructuras
entre las que se encuentran una diferente distribución internacional de las
actividades tecnológicas y nuevas modalidades de acceder a los recursos
tecnológicos externos. Lo primero conduce, en muchas ocasiones, a un proceso de
descentralización de las actividades tecnológicas y lo segundo a la
consolidación de las alianzas estratégicas con otras empresas, entre cuyos
contenidos ocupan un lugar destacado los de carácter tecnológico. En cualquier
caso, los cambios en curso traen consigo la necesidad de revisar algunos
conceptos al uso sobre el papel de los Sistemas Nacionales de Innovación que
está siendo parcialmente sustituido por elementos de las redes internacionales
que despliegan las empresas multinacionales y por un mayor protagonismo de los
subsistemas regionales o locales.
- FACTORES IMPULSORES Y RETARDATARIOS. LOS NIVELES DE LA INTERNACIONALIZACIÓN.
Desde un punto de vista analítico coexisten razones para
explicar la dinámica internacional que se ha apuntado, pero también hay
argumentos robustos para prever la tendencia contraria. Entre los favorables a
la descentralización internacional algunos tienen que ver con elementos de la
demanda pudiendo mencionarse las necesidades de adaptación a las condiciones de
los mercados locales de unas tecnologías que, por su carácter de conocimiento
concreto y de alto contenido tácito, solo pueden ser operativas tras ese
proceso de adaptación local, lo que requieren esfuerzos tecnológicos
realizados "in situ". A ello hay que añadir la conveniencia de
satisfacer gustos diferenciados y mercados segmentados. Y, también, las
exigencias de gobiernos o normas locales en las zonas de destino de la
inversión.
Argumentos relacionados con la oferta serían los basados en
el menor coste en otros países de los recursos humanos o materiales necesarios
para la innovación y, con un mayor alcance, los que señalan la necesidad de
las grandes empresas internacionales de buscar los activos competitivos allí
donde se encuentren, para estar próximas a las condiciones competitivas de sus
rivales.
En contra de una mayor internacionalización deben tenerse en
cuenta aspectos tan importantes como la necesidad de proteger los conocimientos
tecnológicos, los costes de control y coordinación producidos por la
dispersión de actividades, la existencia de economías de escala en el proceso
innovador y la importancia de la interacción de la empresa innovadora con un
medio favorable a la innovación, particularmente con mercados capaces de
demandar e impulsar innovaciones y de absorber los costes de las fases iniciales
del ciclo de los productos.
La complejidad del fenómeno hace particularmente útil el
establecimiento de diferentes niveles en los que la internacionalización puede
manifestarse, siendo posible mencionar los siguientes:
- La explotación internacional de la tecnología
producida sobre bases nacionales
. Esto incluye las
exportaciones de productos y servicios, la concesión de licencias y
patentes y la producción en el exterior de innovaciones generadas en el
país matriz. Los actores son tanto los agentes que buscan el beneficio como
los individuos.
- La colaboración científico-técnica internacional
de socios de más de un país. Esta colaboración tiene un amplio espectro
de posibilidades y actores provenientes tanto del mundo académico
(colaboraciones científicas) como empresas nacionales y multinacionales. El
desarrollo de programas internacionales ha reforzado esta forma de
internacionalización.
- La generación internacional (o global) de
innovaciones
. En este punto los actores son las empresas
multinacionales que organizan su estrategia tecnológica sobre una base
internacional. Ello presupone una variedad considerable de formas y
mecanismos tales como actividades de I+D en países distintos al de origen o
la adquisición de empresas innovadoras en el exterior.
- LA EVIDENCIA EMPÍRICA.
La anterior clasificación permite hacer un balance más
ajustado de la realidad del proceso de internacionalización, en función de los
diferentes niveles. Comenzando por la explotación mundial de las innovaciones,
todos los datos empíricos permiten afirmar que es la fase más extendida y
sobre la que es difícil discrepar.
El modo más tradicional de la explotación de tecnología
incorporada es el comercio internacional. Mediante él, las empresas innovadoras
que producen bienes y servicios con características únicas encuentran
oportunidades de mercado en países distintos de los que han dado origen a la
innovación. En este sentido, lo primero que cabe constatar es el fuerte
crecimiento del comercio mundial de los sectores con mayor contenido
tecnológico; así, los productos de alta tecnología han pasado de constituir
el 9,5% del comercio en 1970 a ser el 21,5 % en 1995.

La inversión directa en el exterior también es una manera
de explotar las innovaciones. En efecto, una de las motivaciones para invertir
en el exterior de las empresas es la existencia de ventajas tecnológicas frente
a otros competidores que son fruto de la experiencia acumulada en sus países de
origen. Más allá de la tendencia a abrir laboratorios de I+D en otras áreas,
una amplia variedad de elementos tecnológicos va incorporada a la misma
inversión, tanto en forma de tecnología de producción como de organización.
En este sentido, la fuerte expansión de las inversiones directas exteriores
desde los años 1980 sería fiel exponente de la intensidad que ha cobrado esta
forma de internacionalización.
Pero la explotación mundial de las innovaciones también
puede hacerse mediante otros procedimientos. Entre los más usados por las
empresas está la concesión de licencias de fabricación a compañías de otros
países, a cambio de los pagos correspondientes y de ciertas condiciones que, en
ocasiones, limitan seriamente la capacidad de maniobra del licenciatario. Una
aproximación a la importancia real de este fenómeno puede hacerse a partir de
los datos proporcionados por la OCDE y su distinción entre el número de
patentes de los residentes en el país, las patentes registradas en cada
país por los no-residentes y las patentes que los residentes registran
en otros países. Pues bien, a lo largo de las últimas décadas las patentes de
no-residentes y las que se hacen en el exterior han crecido en la gran
mayoría de los países muy por encima de lo que lo han hecho las patentes de
los residentes en el ámbito interno.
El segundo nivel al que se produce la internacionalización
de la tecnología se refiere a las distintas formas de colaboración entre
agentes de distintos países en el campo científico y tecnológico. Esto
incluye, en primer lugar, la cooperación científica que abarca el desarrollo
conjunto de proyectos científicos entre investigadores de varios países, así
como los intercambios de científicos y estudiantes. En segundo lugar, está la
colaboración de carácter tecnológico de las empresas a través de proyectos
de I+D comunes, intercambio de información técnica, "joint ventures"
o alianzas estratégicas. En esta modalidad de internacionalización, los
actores son tanto del mundo productivo (empresas) como del académico y la
variedad de situaciones es muy amplia.
Sobre las colaboraciones de carácter científico existen
distintas estimaciones de los trabajos firmados por más de un autor de
distintos países revela también un importante crecimiento en los últimos
años. En efecto, en el período 1988-1993, ese tipo de artículos abarcaba el
23,6 % del total de trabajos científicos de los países desarrollados, siendo
casi un 5 % mas de los que representaban en los años inmediatamente anteriores.
Desde el punto de vista de su impacto económico, tienen una
influencia más directa las colaboraciones de carácter tecnológico llevadas a
cabo por las empresas. Las estadísticas para el estudio de las alianzas
tecnológicas proceden de bases de datos confeccionadas por algunos centros de
investigación, entre los que destaca MERIT de la Universidad de Maastricht.
Dichas bases se elaboran a partir de informaciones aparecidas en distintos
medios especializados y se completan con datos acerca de las empresas
vinculadas. La evolución seguida por las alianzas en los últimos años ha sido
claramente alcista, con la excepción de los primeros años de la década de
1990.
El tercero de los planos en los que es posible estudiar el
fenómeno de la internacionalización de la actividad tecnológica es el que
más propiamente podría identificarse con la globalización, pues se refiere
directamente a la generación de innovaciones desde una plataforma
internacional. Lo más característico de este nivel viene dado porque los
únicos agentes con capacidad operativa para llevarlo adelante son las grandes
empresas de carácter multinacional. En el cuadro nº 1 se han resumido los
principales datos que permiten evaluar este aspecto de la internacionalización
y de él pueden extraerse los siguientes rasgos definitorios.
|
Cuadro nº 1: Evidencia Empírica sobre la Generación de Innovaciones
por las EMN |
| Indicador |
Fuente |
Resultados |
| Stock |
Tendencias |
| Flujos de entrada de I+D por EMN |
OCDE, 1997 |
Las filiales extranjeras suponen desde el 1% (Japón) al 46% (Australia) de la I+D en manufacturas |
Aumento significativo en Europa
Aumento en EEUU
Aumento moderado en Japón |
| Flujos de salida de I+D por EMN |
Encuesta de EEUU sobre I+D, National Science Foundation, 1996 |
7-10% de la I+D de las empresas de los EEUU es ejecutada fuera (1980-93) |
Pequeñas variaciones en el tiempo |
| Patentes generadas por subsidiarias de grandes empresas en el Exterior |
Patentes registradas en EEUU por una muestra de grandes empresas, Patel 1995; Patel and Vega, 1997 |
12.6% de las patentes son generadas por subsidiarias en el extranjero de grandes empresas (1992-96) |
Crecimiento pequeño Pero constante |
| Patentes registradas en los EEUU por una muestra de 284 EMN, Cantwell, 1995 |
15% de las patentes de MNE europeas y de los EEUU se genera por subsidiarias en el exterior (1969-90) |
Crecimiento del 4% En 1920-24 al 19% en 1987-90 |
| Propiedad de establecimientos de alta tecnología |
National Science Foundation, 1996 |
En 1995 el 10,9% de los establecimientos de alta tecnología eran
propiedad de empresas de fuera de los EEUU |
n.d. |
| Operando en los EEUU |
Fuente: Archibugi y Iammarino "Innovación y
globalización". Incluidos en J. Molero: Competencia global y cambio
tecnológico. Un desafío para la economía española.
Pirámide. Madrid, 2000.
- La extensión del fenómeno es sólo parcial, siendo aún
extraordinariamente importante el papel de los países de las casas matrices
de las empresas.
- El proceso está más avanzado en las empresas europeas.
- La participación de los países "receptores" de
actividades tecnológicas se reduce, esencialmente, a la "triada":
EEUU, los países más desarrollados de Asia y las economías mas avanzadas de
Europa.
- CONCLUSIONES.
Como se señalaba al principio, estamos ante un aspecto de la
evolución de la actividad económica de compleja composición y difícil
evaluación pero que está influyendo de manera sustantiva en el papel que
pueden cumplir los sistemas nacionales de innovación y las políticas
tecnológicas tradicionales. En el caso de la economía española, la situación
es principalmente la de un país de "acogida", pues la proyección
internacional de las actividades tecnológicas de nuestras empresas es poco
significativa, más allá de excepciones interesantes. De ello, se derivan dos
líneas de reflexión para la política.
En primer lugar, debe mejorarse la capacidad de atracción de
nuestra economía para situarla en mejores condiciones para acoger actividades
de alto contenido tecnológico de las empresas multinacionales. Asociado a ello
debe plantearse el avance en la capacidad de absorción del nuevo conocimiento
tecnológico que la presenta de esas empresas implica. En segundo lugar, es
preciso fomentar la colaboración científico-tecnológica internacional para
aumentar el nivel de conocimientos y formación de nuestro capital humano; de
forma paralela es necesario considerar la conveniencia de impulsar la
internacionalización de nuestras empresas para que puedan encontrar en los
escenarios internacionales los activos de conocimiento que están disponibles en
otros contextos socioeconómicos.
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