Poesías


 La ciencia y la técnica aparecen de forma natural en numerosos poemas de Alfredo Veiravé. / Counselling (PIXABAY)

La ciencia y la técnica aparecen de forma natural en numerosos poemas de Alfredo Veiravé. / Counselling (PIXABAY)


Laboratorio central

AUTOR  | Alfredo Veiravé (Gualeguay/ Entre Ríos, 1928 - Resistencia/ Chaco, 1991)

En la década de los setenta, la obra del poeta argentino Alfredo Veiravé da un giro hacia un tipo de poesía -que algunos denominaron antipoesía- con vocación de estar en el mundo de todos los días y en la que uno de sus rasgos fundamentales fue incluir objetos y temas -impropios en la tradición poética anterior- que remitían de forma reconocible al mundo cotidiano y a la actualidad de los conocimientos. De ese modo, la ciencia y la técnica aparecen de forma natural en numerosos poemas de Alfredo Veiravé. Como en este poema en que se fantasea con un extraterrestre y se postula la cabeza como un Laboratorio central donde se producen fenómenos químicos y eléctricos.

                               Laboratorio central

Cuando me encuentre en un parque de Rusia
con mi primer extraterrestre
seguramente tendré un poco de miedo de su figura
humana diferente
como frente al poema que empieza a hablarme
después de una mala noche,
como el mudo a quien le han devuelto la palabra,
y seguramente trataré de explicarle que nuestra cabeza es
también un laboratorio central donde se produce una reacción
en cadena de fenómenos eléctricos y fenómenos
químicos
que algunos alimentan con alucinógenos con
alcoholes
(yo más modesto recurro al fatal cigarrillo de la vida)
con levitaciones de una sola vuelta
por el inconsciente estructurado como un lenguaje,
y que es allí en esa pequeña zona donde producen
todas las
tormentas y las fiestas del texto,
esta memoria que sueña con las palabras
del insomnio, pero seguramente el huirá
entre los árboles hacia su nave madre,
dejándome otra vez solitario
en mi escritorio, sobre estos papeles.

Habremos ganado esta batalla antes de comenzar
a navegar por el silencio.

Alfredo Veiravé
(Gualeguay/ Entre Ríos, 1928 - Resistencia/ Chaco, 1991)
 La poesía de Julio Martínez Mesanza ha sido calificada como una

La poesía de Julio Martínez Mesanza ha sido calificada como una "nueva épica", aunque el autor prefiere aclarar que desde la lírica utiliza referencias históricas y los términos del combate. / Counselling (PIXABAY)


Batería

AUTOR  | Julio Martínez Mesanza (Madrid, 1955)

La poesía de Julio Martínez Mesanza ha sido calificada como una "nueva épica", aunque el autor prefiere aclarar que desde la lírica utiliza referencias históricas y los términos del combate. Siendo a la vez ciertos ambos aspectos, es más; es sobre todo la maestría de los endecasílabos más logrados en los últimos 25 años de poesía española. En Batería, encontramos esa épica mediante la ajustada descripción de actividades como dibujar la trayectoria, aplicar fórmulas de tiro y decidir el ángulo y la carga..., que son propias de la artillería que es la rama de los ejércitos que más ha necesitado y aplicado conocimientos científicos y técnicos.

Más información en el blog La Alegría de las Musas 2

                               Batería

Cuando a mi alrededor todo se hunde,
pienso en los mapas y en la artillería,
en el mundo perfecto de los mapas
y en la realidad que lo transforma.

Alguien elige un objetivo y alguien,
antes de dibujar la trayectoria,
busca las referencias del paisaje,
la torre de una iglesia, una montaña,
para medir con pulcritud los grados.

En las mesas de cálculo se esmeran
los que aplican las fórmulas de tiro
y deciden el ángulo y la carga.

Los sirvientes empiezan su trabajo
mecánico y febril junto a las piezas
y los observadores se impacientan
por ver la nube del primer impacto.

Cuando al fin se da la orden de abrir fuego
todo se vuelve excitación y estruendo,
cada uno es responsable de su parte
y nadie es responsable del estrago.

De Las trincheras, 1996.
Julio Martínez Mesanza
(Madrid, 1955)
 Leopoldo de Luis (De la web de la Universidad Carlos III de Madrid)

Leopoldo de Luis (De la web de la Universidad Carlos III de Madrid)


Metal caliente

AUTOR  | Leopoldo de Luis (Córdoba, 1918 – Madrid, 2005)

El primer verso de Metal caliente nos lleva en volandas a las míticas edades sucesivas del cobre, del bronce, etc. que, en las viejas escuelas infantiles, enseñaban a considerar la prehistoria y, por tanto, el mundo en periodos míticos que, a través de la aparición y el uso de nuevos metales, marcaban el lento progreso de la humanidad. Pronto vamos viendo como los metales, en el poema de Leopoldo de Luis, del que en estos días se cumple el duodécimo aniversario de su fallecimiento, constituyen imágenes y material poético para describir un triste panorama; el del verano y otoño de 1936 en España y la guerra civil.

Más información en el blog La Alegría de las Musas 2

                               Metal caliente

Brilló entones la edad de los metales
bajo el sol rojo y alto.
El bronce se hizo sombra, el hierro grito
y el plomo espesa lengua del verano.

Tembló la plata, el oro
improvisó un otoño de desmayos,
duplicó el cobre su veneno verde
y en el acero el viento se vio pálido.

Saltó una mineral tormenta como
un vendaval de hierro desatado.
Las viejas armaduras deshicieron
su historia. Los soldados
de plomo perecían en defensa
de sus inmóviles caballos.

Las campanas doblaban por vez última.
Salieron de su alvéolo los clavos,
y las sillas del parque sus tijeras
estrepitosamente replegaron.

Brilló la edad de los metales. Bronce,
cobre, cinc, hierro, acero, estaño.
Largas hojas sonaron al sol vivo
extendidas alzadas como manos
agitadas y rojas
por la sangre de hermanos.

Leopoldo de Luis
(Córdoba, 1918 – Madrid, 2005)
 Miguel  de Unamuno (hacia 1904- 1905) / Ramón Casas (MNAC)

Miguel de Unamuno (hacia 1904- 1905) / Ramón Casas (MNAC)


La luna al telescopio

AUTOR  | Miguel de Unamuno (Bilbao, 1864 - Salamanca, 1936)

José María de Cossío indicaba que toda la obra de Miguel de Unamuno debería ser interpretada en clave poética. Siendo así, además Unamuno escribió poesía toda su vida dejando una vasta, variada y muy interesante obra poética. Dentro de ella, curiosamente, hay bastantes poemas en que aparece la astronomía. Como en La luna al telescopio, en el que en la luna sin vida -como un vaciado de yeso- el poeta vislumbra el porvenir de nuestro planeta.

Más información en el blog La Alegría de las Musas 2

                               La luna al telescopio

¿Ves la luna al telescopio?
Es un vaciado de yeso,
¡pobre Tierra!, ves tu propio
porvenir, que no es más que eso.

Mascarilla del pasado,
tumba que fué desde nido,
¡ay celeste vaciado,
cielo, vacío perdido!

¡Ay luna, luna lunera,
máscara de compasión
tú la íntima compañera
de nuestra revolución
en torno al sol y su lumbre
que nos velan la verdad,
vacío de pesadumbre,
espejo de eternidad!.

Miguel de Unamuno
(Bilbao, 1864 - Salamanca, 1936)

Apéndice

AUTOR  | Gottfried Benn (Mansfeld, 1898 – Berlín, 1956)

Gottfried Benn irrumpió en el panorama literario alemán en 1912 como un bisturí rasgando fieramente tejidos y órganos. No en vano era médico militar y el poemario se titulaba Morgue y otro poemas. Un paseo nada lírico y sí expresionista y, también, tremendista y objetivo. En él se encuentra este Apéndice que es de lo más suave del libro. Que ilustra cómo hasta las operaciones aparentemente más sencillas pueden tener complicaciones. Y más a principios del siglo XX; en los inicios de la cirugía moderna.

Más información en el blog La Alegría de las Musas 2.

                               Apéndice

Todo está limpio y listo para el corte.
Humean los bisturíes. El vientre está pintado.
Bajo blancos paños, algo que gime.

Señor catedrático, cuando usted guste".

El primer corte. Como quien corta pan.
"¡Pinzas!". Brota algo rojo.
Más hondo. Los músculos: húmedos, brillantes, frescos.
¿Hay un ramo de rosas en la mesa?

¿Es pus lo que salta?
¿Habrán rasguñado el intestino?
"Doctor, si está usted de pie contra la luz
no hay dios que vea el diafragma.
Anestesia, no puedo operar,
este hombre se va a paseo con su panza".

Silencio lúgubre, húmedo. En el vacío
tintinean unas pinzas caídas al suelo.
Y la enfermera de mente angelical
ofrece tapones de algodón estéril.

"¡No puedo encontrar nada en esta porquería!"
"La sangre se oscurece. ¿Fuera la mascarilla!"
"¡Pero por Dios, amigo mío,
fíjese usted en lo que hace!"
Todo revuelto. Por fin: ¡lo tengo!
"¡Cauterio, enfermera!". Un siseo.

Esta vez tuviste suerte, hijo mío.
La cosa estaba a punto de perforarse.
"¿Ves esa pequeña mancha verde?-
Tres horas más y el estómago hubiese estado lleno de porquería".

Estómago suturado. Piel suturada. "¡Vendaje! Señores".
"Que tengan un buen día, señores". La sala queda vacía.
Furiosa la Muerte castañetea y rechinan sus mejillas
mientras furtiva se escabulle hacia el pabellón de los cancerosos.

De Morgue y otros poemas. 1912
Gottfried Benn

(Mansfeld, 1898 – Berlín, 1956)
 Recreación de una Pikaia. / Apokryltaros (WIKIPEDIA)

Recreación de una Pikaia. / Apokryltaros (WIKIPEDIA)


Explosión de vida del Cámbrico

AUTOR  | Susana Barragués (Bilbao, 1979)

Susana Barragués ha dado a la luz este 2017 La perla de la poesía; un poemario insólito en que la ciencia ocupa un lugar central. En él, criaturas diversas, del presente y del pasado, hablan en primera persona en presente y, también a veces, elucubrando poéticamente acerca de su futuro, evolución y de su papel en la tierra. La precisión del lenguaje descriptivo y la novedad de alguno de los animales nos llevan a una poesía didáctica que retoma las mejores prácticas en ese género que fue tan habitual en el siglo XIX y en los inicios del XX. En el poema Explosión de vida en el Cámbrico, la Pikaia, uno de los fósiles aparecidos en Burgess Shale, que es considerado el primer cefalocordado, se da cuenta de su propio ser y características. Es un fascinante viaje desde el Cámbrico al siglo XXI en 40 versos.

Más información en el blog La Alegría de las Musas 2.

                               Explosión de vida del Cámbrico

Soy la Pikaia, la primera cefalocordada, la notocorda.
La del novísimo vestido de vértebras: escalera de teclas.
Últimamente habito en un cuerpo soñado por otro, no por mí.
Me sucede que vivo y busco a mi enemigo. Busco a Dios.
El mundo tiene frutos de significado, pero yo no consto.
Estoy exhausta y he surgido en esta suerte de tubo cuyo inicio es la frente.
Soy la que empieza el érase. Conmigo nace la cabeza.
Mía es la primera médula espinal.
En este estupor vivo yo ahora: he tomado conciencia de que soy
y lo que estaba haciendo en ese instante
era retozar en corrientes saladas y calientes con flujo de hélice.
A mi alrededor se mecen cientos de criaturas, cada cual con su corona de principio.
Todos hemos explotado de forma repentina. Estamos en la Gran Eclosión.
Porque en el inicio de hoy, todos los monstruos se abren.
Existe el trilobites, el gusano y el alga calcárea:
los inocentes han tomado nueva forma en la nueva era del mundo.
Yo derivo en este ser, a medias entre la posibilidad e incertidumbre.
De mí saldrán los labios que buscarán besos.
Las patas que darán saltos.
Los cuerpos que se ceñirán al agua.
Las manos que tocarán otras manos.
Las bocas que buscarán frutos.
La transparencia del lenguaje será la espada que corte mi cabeza en dos mitades.
Una sensación hermosa ha sido robada,
la de salirse del continuo creacional para entender que se es único.
Hay que salir de la mente para poder entenderlo y al volver,
como se vuelve de un paseo donde la muerte ha dejado su paz, comprender.
¿De qué hablo? De la gran diversificación,
de que todo se haya creado, sin que ni siquiera yo me salvara de nacer.
En mi individualidad, ahora sólo deseo acercarme a lo demás.
Soy la única que sabe que estamos separados, que se es por fuera de los otros.
Doy nacimiento al amor, fruto de la experiencia palpitante de entender
los propios límites que sitúan al Uno en Su Cuerpo. Nadie antes de mí amó.
Lo que llamarán pasión es sólo el fulgor de un cordal vertebrado.
Estoy sola por dentro de mi cabeza, por eso sé que soy yo.
En el vacío grito: ¿Cuánto estoy?
Nada me responde. En el barrizal ciego del mundo creado
hay una perla que refulge sobre el lodo.
En su superficie brillante he visto por primera vez mi rostro.
Comprendo que amarme sólo a mí misma no satisface.

De La perla de la poesía. Ediciones el que no duerme. 2017
Susana Barragués
(Bilbao, 1979)
 Corrales y  Molezún en 1968. / Wikipedia

Corrales y Molezún en 1968. / Wikipedia


La arquitectura de Corrales

AUTOR  | Gabino Alejandro Carriedo (Palencia, 1923 – San Sebastián de los Reyes, 1981)

En 1965 Gabino Alejandro Carriedo fundó la revista de arquitectura, diseño y arte El Inmueble que se transformaría, dos años más tarde, en la revista Nueva Forma, mítica revista de arquitectura de los años setenta. Esta afición y dedicación profesional le hizo interesarse por la obra de arquitectos, escultores y pintores contemporáneos, lo que, en 1973, plasmó en el libro Los lados del cubo, cuyos poemas suponen una indagación en la obra de esos artistas y a la vez albergan la particular visión del mundo del poeta. Muestra de ello es el poema La arquitectura de Corrales que nos lleva a los principales fundamentos de la arquitectura: geometría, color y funcionalidad.

Más información en el blog La Alegría de las Musas 2

                               La arquitectura de Corrales

1. Si por la línea no lo fuera
lo sería por el ángulo.
Si por el ángulo no,
por el triángulo cuadrado.
Si por el cuadrado no,
sería por el rectángulo.
Si no fuera por la línea
que se fractura no habría
triángulo-ángulo-rectángulo.
Y si todo esto no fuera
plano, volumen, espacio,
¿cómo engordar en el cubo,
lo lírico-matemático?

2. El gran paralelepípedo
se despliega hacia lo blanco
por el ocre del naranja
del ladrillo o el veteado
de la madera y el gris
del verde hormigón armado,
cromatismo que hacia arriba
-lo mismo que antes la línea,
va desde el negro de abajo.
La fórmula coherente
o algo incoherente acaso
de Mondrian, Van Doesburg, Mies
reinventa lo carismático.

3. Si por la línea no lo fuera lo sería por el marco,
lienzo de cuadro en el paisaje
que entre los árboles miramos
si no es por su lado humano.
Si no fuera por la línea
que se fractura no habría
puerta, ventana, tejado,
luz cenital que se aventa,
coloquio, aire circulando
como circula un hombre muerto
a través de los obstáculos

Gabino Alejandro Carriedo
(Palencia, 1923 – San Sebastián de los Reyes, 1981)
 Portada de la publicación Horla City y otros, de Fabián Casas.

Portada de la publicación Horla City y otros, de Fabián Casas.


Esperando que la aspirina

AUTOR  | Fabián Casas (Buenos Aires, 1965)

Una modesta aspirina constituye el motor impulsor del poema, actuando como catalizador de la reflexión y el desarrollo poético posterior que nos lleva a en uno de esos momentos insondables (e indeseados) en que uno 'piensa en su vida' y se descubre indefenso y perplejo ante el tiempo que va pasando y sus efectos. Así que comenzamos este nuevo curso de poesía y ciencia; con Esperando que la aspirina del destacado poeta argentino Fabián Casas, cuya obra poética es sorprendente y áspera, inteligente y viva. Toda ella de un muy alto nivel.

Más información en el blog La Alegría de las Musas 2

                               Esperando que la aspirina

Esperando que la aspirina empiece a trabajar,
que acomode los cuartos, que revuelva el café
y que traiga a mi madre, fresca
a esta tarde de agosto
hojeo revistas estúpidas, escucho discos viejos
me pregunto en qué momento
los dinosaurios sintieron
que algo andaba mal.

Fabián Casas
Buenos Aires, 1965
 William Herschell

William Herschell


William Herschell

AUTOR  | Luis Hernández Camarero (Lima, 1941 - Buenos Aires, 1977)

La poesía de Luis Hernández irrumpió como un vendaval en el panorama literario peruano de los años sesenta. Médico de profesión y poeta siempre, dejó una obra sugerente y atrevida; entre naif y culta; a veces, coloquial y siempre iluminada y misteriosa que puede resultar adictiva. Tras tres libros dejó de publicar poesía formalmente y se dedicó, a partir de 1970, a componer insólitos cuadernos con poemas y dibujos con rotuladores de colores que regalaba a amigos, básicamente, pero, también, a quien le parecía. En el rescate y edición de esos cuadernos se está todavía. En algunos de sus poemas aparecen- a su manera - temas o personajes científicos de los que es ejemplo el poema dedicado al astrónomo William Herschell.

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                               William Herschell

Sir William Herschell
dijo: el universo
es como un ladrillo
visto de canto
todo podía esperarse
de quien había
descubierto
las estrellas
dobles
en un universo
preeinsteniano
cerveza helada
viendo el mar
azul profundo
y la paz
de los bares

('Urano')

Luis Hernández Camarero
Lima, 1941 – Buenos Aires, 1977
 Paisaje de arrabal

Paisaje de arrabal


Paisaje de arrabal

AUTOR  | Lucía Sánchez Saornil (Madrid, 1895 - Valencia, 1970)

Como la de muchas poetas de la generación del 27, la biografía de Lucía Sánchez Saornil está llena de entusiasmo y esfuerzo, y del hachazo de nuestra guerra civil. De familia humilde, tuvo una formación autodidacta. Fue obrera (en Telefónica) y notable militante anarquista. Al final de la guerra civil se exilió a Francia. Pronto volvió a España donde vivió en clandestinidad hasta 1954. Fue también poeta, participando en los inicios del movimiento ultraísta. Quizás por ello, en alguno de sus poemas aparece el mundo tecnológico que la rodeaba. En Paisaje de arrabal hay potentes imágenes de los nuevos caminos: las carreteras; y de los automóviles que, con sus faros, “levantan los paisajes que duermen”.

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                               Anochecer de domingo

¿Quién aprisionó el paisaje
entre rieles de cemento?
Bocas hediondas ametrallan la noche.
Los hombres que tornan del domingo
con mujeres marchitas colgadas de los brazos
y un paisaje giróvago
en la cabeza
vendrán soñando en un salto prodigioso
para que el río acune su sueño.

Un grito mecánico entra en el puente.
De pronto alguien
ha volcado sobre nosotros su mirada
desde la curva de la carretera.
Pasó.
Sus ojos van levantando los paisajes que duermen.
Ahora la luna ha caído a mis pies.

Lucía Sánchez Saornil
Madrid, 1895 – Valencia, 1970

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