Verificación y modificación

El Real Decreto 1393/2007, de 29 de octubre, por el que se establece la ordenación de las enseñanzas universitarias oficiales reconoce la autonomía de las universidades en el diseño de los títulos que imparten. A cambio establece un sistema de verificación y acreditación orientado a la rendición de cuentas para la garantía de la calidad y a mejorar la información a la sociedad sobre la oferta universitaria.

La verificación es un procedimiento administrativo que establece la posibilidad de que las enseñanzas propuestas por las universidades y conducentes a un título de grado, máster o doctorado sean impartidas con carácter oficial. En consecuencia, la verificación se limita a determinar si un proyecto de título oficial cumple con lo establecido en el Real Decreto 1393/2007, de 29 de octubre, por el que se establece la ordenación de las enseñanzas universitarias oficiales, y sus posteriores modificaciones.

Por su parte, la modificación es un procedimiento administrativo que permite a las universidades realizar cambios en los títulos oficiales ya verificados, siempre que tales modificaciones no impliquen un cambio en la naturaleza y objetivos del título inscrito.

En el año 2015 la Fundación para el Conocimiento madri+d se sometió a un proceso de evaluación externa que confirmó que cumplía con los criterios y estándares de calidad establecidos por la Comisión Europea. Una vez superada la evaluación, la Fundación se ha convertido en miembro de pleno derecho de la Asociación Europea para el Aseguramiento de la Calidad (European Association for Quality Assurance in Higher Education – ENQA) y se ha inscrito en el Registro Europeo de Agencias de Calidad (European Quality Assurance Register - EQAR). A partir de ese momento la Fundación se ha convertido en órgano evaluador a los efectos previstos en el Real Decreto 1393/2007 y sus posteriores modificaciones.

En concreto, la Fundación tiene encomendadas tres tareas fundamentales: el nombramiento de las comisiones de expertos que deben evaluar las solicitudes de verificación o modificación; la elaboración de los protocolos de evaluación que deben seguir tales expertos; y la realización de los informes de evaluación. Su cometido es esencialmente técnico y, en ese sentido, fundamenta las decisiones que debe adoptar el Consejo de Universidades, que es el órgano que emite la resolución de verificación o modificación.