{"id":124650,"date":"2009-09-11T05:02:00","date_gmt":"2009-09-11T05:02:00","guid":{"rendered":"http:\/\/weblogs.madrimasd.org\/\/CTSiberoamerica\/archive\/2009\/09\/11\/124650.aspx"},"modified":"2009-09-11T05:02:00","modified_gmt":"2009-09-11T05:02:00","slug":"el-canal-de-panama-i-la-tecnologia-al-servicio-de-la-globalizacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.madrimasd.org\/blogs\/CTSiberoamerica\/2009\/09\/11\/124650","title":{"rendered":"El Canal de Panam\u00e1 I: La tecnolog\u00eda al servicio de la globalizaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<h3>Comprender el pasado para reconocer el presente<\/h3>\n<p><b>Jos\u00e9 A. L\u00f3pez  Cerezo&nbsp; <\/b>El siglo XIX es porexcelencia el siglo del progreso, un per\u00edodo de profundo optimismorespecto al avance social producido por la aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica de laciencia y la tecnolog\u00eda. Es un siglo de grandes y elevadasexpectativas: las utop\u00edas sociales de la revoluci\u00f3n pol\u00edtica&nbsp;franco-americana, la igualdad de los hombres y su independencia frentea la esclavitud de las necesidades, parec\u00edan estar al alcance de lamano gracias a la revoluci\u00f3n industrial, una revoluci\u00f3n cuyo motor erael avance cient\u00edfico-tecnol\u00f3gico.<\/p>\n<p> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Desde esta perspectiva, el llamado \u00absiglo XIX de los historiadores\u00bb esm\u00e1s ajustado a la evoluci\u00f3n de nuestras sociedades que el siglo XIXcronol\u00f3gico. Es un largo siglo que comienza con la Revoluci\u00f3n Francesade 1789, en pleno despegue tambi\u00e9n de la Revoluci\u00f3n Industrial, y queconcluye con el comienzo de la Primera Guerra Mundial de 1914 &#8211; la GranGuerra de la que sale un mundo nuevo, nuestro propio mundo.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ese siglo XIX de los historiadores era una \u00e9poca donde sehablaba con optimismo de futuros sistemas de transporte que pondr\u00edan alos seres humanos en contacto, difundir\u00edan el conocimiento, acabar\u00edancon las divisiones nacionales, y propiciar\u00edan la unidad de lahumanidad. \u00abLa barrera ha ca\u00eddo\u00bb, se proclam\u00f3 oficialmente en lainauguraci\u00f3n del Canal de Suez en 1869.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Se trata de un per\u00edodo que termina con dos grandes logrosde la ingenier\u00eda: la botadura del Titanic y la construcci\u00f3n del Canalde Panam\u00e1. El Titanic constituye m\u00e1s bien un acontecimiento simb\u00f3lico:el broche de oro para una era de conquista t\u00e9cnica de la naturaleza yun aviso de las terribles consecuencias que pod\u00edan acompa\u00f1ar a lasoberbia tecnol\u00f3gica. El Titanic, supuestamente un monstruo de aceroinsumergible, no lleg\u00f3 a terminar su primer viaje por el Atl\u00e1nticonorte en 1912. Con todo, y a pesar de sus dimensiones, de habernavegado hasta los tr\u00f3picos podr\u00eda haber cruzado el Canal de Panam\u00e1debido a su manga de 28,65 mts.<\/p>\n<p><!--more-->La construcci\u00f3n del Canal tuvo poco de s\u00edmbolo: fue la culminaci\u00f3nexitosa del optimismo decimon\u00f3nico, y uno de los mayores logros de laingenier\u00eda moderna. Fue inaugurado coincidiendo pr\u00e1cticamente con elcomienzo de la Primera Guerra Mundial, a caballo entre dos mundos. ElCanal hizo posible la uni\u00f3n de dos oc\u00e9anos, pero tambi\u00e9n propici\u00f3 laimplementaci\u00f3n pr\u00e1ctica de la \u201cdoctrina Monroe\u201d (Am\u00e9rica para los\u201camericanos\u201d), coloc\u00f3 a EE.UU. en una situaci\u00f3n de preeminenciainternacional, y contribuy\u00f3 a la segregaci\u00f3n del continente en dosam\u00e9ricas &#8211; la Am\u00e9rica afluente y la Am\u00e9rica necesitada.                <\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los primeros estudios topogr\u00e1ficos para la construcci\u00f3n deun Canal a trav\u00e9s del Istmo de Panam\u00e1 siguiendo el curso del r\u00edoChagres fueron encargados por el rey Carlos I de Espa\u00f1a en 1534 (CarlosV del Sacro Imperio Romano-Germ\u00e1nico). Pocos a\u00f1os antes, en 1513, VascoN\u00fa\u00f1ez de Balboa hab\u00eda descubierto oficialmente el oc\u00e9ano Pac\u00edfico.Pasaron sin embargo m\u00e1s de tres siglos hasta que se hizo el primerintento de construir una v\u00eda transoce\u00e1nica en Panam\u00e1, \u00abel centro deluniverso\u00bb en palabras de Sim\u00f3n Bol\u00edvar. El descubrimiento de oro enCalifornia en 1848, entonces recientemente arrebatado a M\u00e9xico, hab\u00edacreado un gran volumen de tr\u00e1nsito trans\u00edstmico por tierra.<\/p>\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los franceses, que acababan de construir el Canal de Suez,lo intentaron durante 20 a\u00f1os, entre 1879 y 1900 bajo el liderazgo deFerdinand de Lesseps, un diplom\u00e1tico franc\u00e9s inspirado por las ideas deSaint-Simon y convencido de la emergencia de una nueva sociedad graciasa la industria y las m\u00e1quinas, las grandes obras p\u00fablicas y el gobiernotecnocr\u00e1tico. Salieron derrotados. En 1903, EE.UU. firm\u00f3 un acuerdo conPanam\u00e1 para la construcci\u00f3n del Canal interoce\u00e1nico, al a\u00f1o siguientecompraron los derechos a la Compa\u00f1\u00eda francesa del Canal y comenz\u00f3 elintento norteamericano. Lo culminaron en 10 a\u00f1os, entre 1904 y 1914,despu\u00e9s de superar enormes problemas de ingenier\u00eda f\u00edsica ysociopol\u00edtica.<\/p>\n<p> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Estados Unidos dabaun paso de gigante hacia su supremac\u00eda en el mar, hacia lo que TheodoreRoosevelt llam\u00f3 (precisamente defendiendo la necesidad del Canal) \u00abeldestino global de los Estados Unidos de Am\u00e9rica\u00bb. Se excavaron 177millones de metros c\u00fabicos, se utilizaron 27 millones de kilos dedinamita, se gastaron 352 millones de d\u00f3lares de la \u00e9poca, pero tambi\u00e9nse tendieron v\u00edas f\u00e9rreas, se luch\u00f3 contra las enfermedades, seconvencieron ciudadanos y reclutaron pol\u00edticos, y se cre\u00f3 un peque\u00f1oestado en el seno de un nuevo pa\u00eds. Roosevelt no vivi\u00f3 para ver elCanal terminado, pero s\u00ed lo suficiente para poner en marcha laexpansi\u00f3n de EE.UU. y demostrar la utilidad de la tecnolog\u00eda comoinstrumento de globalizaci\u00f3n. <\/p>\n<p> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Theodore Roosevelt era ciertamente un personaje curioso y carism\u00e1tico.A \u00e9l le atribuy\u00f3 la posteridad el Canal de Panam\u00e1, aunque \u00e9ste fuerealmente construido durante el mandato de tres presidentes: T.Roosevelt, Howard Taft, Woodrow Wilson. No obstante, Roosevelt fuequien dinamiz\u00f3 el proyecto, lo vincul\u00f3 al orgullo nacional y quienpropici\u00f3 las condiciones organizativas y pol\u00edticas para que pudierallegar a buen puerto. Fue tambi\u00e9n Roosevelt quien lo asoci\u00f3 a laexpansi\u00f3n global de EE.UU. y, por vez primera a esa escala, hizo de latecnolog\u00eda el instrumento maestro de esa expansi\u00f3n globalizadora,vinculando mediante tal instrumento dominaci\u00f3n comercial y dominaci\u00f3npol\u00edtico-militar.<\/p>\n<p> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; A principios desiglo, EE.UU. contaba ya con un gran excedente de producci\u00f3nindustrial, y el Canal de Panam\u00e1 era la llave para la expansi\u00f3n de susproductos, siendo adem\u00e1s China la \u00fanica regi\u00f3n que ya entonces ofrec\u00edaposibilidades ilimitadas para la absorci\u00f3n del excedentenorteamericano. Adem\u00e1s, Roosevelt, tras su experiencia en la guerracontra Espa\u00f1a en Cuba, estaba convencido de que la supremac\u00eda en el marera una parte integral del dominio militar y comercial de una naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Un excelente libro  sobre la historia del canal (David McCullough, <em>The Path Between the Seas<\/em>,Simon and Schuster, traducido al espa\u00f1ol por Lasser Press), narra unaan\u00e9cdota que muestra la iron\u00eda del progreso tecnol\u00f3gico. En 1906, conlas obras del Canal bien encarriladas, Roosevelt recibi\u00f3 a H.G. Wellsen Washington, el famoso autor de antiutop\u00edas futuristas como <em>La m\u00e1quina del tiempo<\/em> o <em>La  isla del Dr. Moreau<\/em>.Tuvieron la oportunidad de charlar sobre el tema en largos paseos porlos jardines de la Casa Blanca. Wells viaj\u00f3 a Am\u00e9rica, dec\u00eda, parainvestigar el futuro y \u00abcuestionar las certidumbres del progreso\u00bb. Porejemplo Wells tuvo la oportunidad de visitar la sala de m\u00e1quinas de la <em>Niagara Falls Power Company<\/em>,donde a la vista de los enormes generadores, ante todo ese poder enmanos del ser humano, sinti\u00f3 una especie de experiencia religiosa. Escurioso que el pesimismo de Wells con respecto al futuro propiciado porla tecnolog\u00eda fuese derrotado en la pr\u00e1ctica, mediante el \u00e9xitonorteamericano en la construcci\u00f3n del Canal, por el pragmatismoen\u00e9rgico y emprendedor de Roosevelt. Y es doblemente curioso porque unaescena paralela, aunque con polaridades inversas, tuvo lugar algunasd\u00e9cadas antes entre Julio Verne y Ferdinand de Lesseps, en susencuentros en la Biblioteca de la <em>Societ\u00e9 de  G\u00e9ographie<\/em> dePar\u00eds. El optimismo tecnol\u00f3gico cauto, aunque optimismo manifiesto, deVerne, contrasta llamativamente con el pesimismo, tambi\u00e9n cauteloso, deWells, especialmente porque Roosevelt triunf\u00f3 donde de Lesseps fracas\u00f3.Como tambi\u00e9n contrastan los aciertos de Verne con los gruesos erroresde Wells en la anticipaci\u00f3n del futuro.<\/p>\n<p> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En esas charlas con Wells, Roosevelt  se refiri\u00f3 espec\u00edficamente a <em>La m\u00e1quina del tiempo<\/em>,rechazando con energ\u00eda y gestos ostentosos el pesimismo del libro.\u00bbSuponga &#8211; le dec\u00eda a Wells &#8211; que resulta tener raz\u00f3n al final, y quetodo esto termina en sus <em>butterflies<\/em> y <em>morlocks<\/em>. Esono importa ahora. El esfuerzo es algo real, y merece la pena seguir con\u00e9l. Merece la pena incluso en ese caso\u00bb. Es dif\u00edcil imaginar mayordeterminaci\u00f3n y optimismo. Es la ideolog\u00eda del progreso en la ir\u00f3nicaexpresi\u00f3n de G. Chesterton: el camino es lo que importa, dar siempre unpaso adelante, sin importar si nos conduce al cielo o al infierno. Setrata de la ciega l\u00f3gica de la tecnolog\u00eda al servicio de laglobalizaci\u00f3n. <\/p>\n<p><b><a href=\"http:\/\/www.oei.es\/divulgacioncientifica\/\">Proyecto Iberoamericano de Divulgaci\u00f3n y Cultura Cient\u00edfica<\/a><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comprender el pasado para reconocer el presente Jos\u00e9 A. L\u00f3pez Cerezo&nbsp; El siglo XIX es porexcelencia el siglo del progreso, un per\u00edodo de profundo optimismorespecto al avance social producido por la aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica de laciencia y la tecnolog\u00eda. 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